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viernes, 9 de octubre de 2020

Volar así

Me fije en ti la primera vez que vi "Siete novias para siete hermanos". Como para pasar desapercibido, tú eras el hermano que iba vestido de rojo, aunque ninguna falta hacía, para que destacaras sobre el resto, que llevaras tan llamativo color.

Luego te fui descubriendo en otras películas de la gran pantalla (siempre me ha gustado mucho el cine musical) y ya sólo ver tu nombre en los títulos de crédito iniciales me hacía muy feliz la espera de lo que estaba a punto de ver. Porque todos tus impecables momentos musicales, todos ellos, rebosan belleza, magia, simpatía, armonía, elegancia, profesionalidad... 

Un millón de gracias, mi querido Tommy Rall, por regalarnos la música más bella a través de tu exquisito baile. Gracias por volar así para nosotros. 

jueves, 8 de octubre de 2020

Mi querido Tommy Rall

Fuiste Lucentio en "Bésame, Kate"... 


... fuiste también Frank (Flor para nosotros) en "Siete novias para siete hermanos"...


... Chick en "Mi hermana Elena", Giacomo en "Loco por el circo", Ed en "Dinero caído del cielo"... 


Mil gracias por volar tan bonito y elegante.
Buen viaje, mi querido Tommy Rall.

sábado, 7 de junio de 2014

Siete novias para siete hermanos


Desde que leyera casualmente “Las mujeres sabinas” (The Sobbin’ Women), cuento corto perteneciente a la colección de historias “Thirteen O’Clock: Stories of several worlds” escrita en 1937 por el autor neoyorkino Stephen Vincent Benét, el productor norteamericano Jack Cummings andaba tras la idea de llevar esta singular historia a la gran pantalla en forma de musical, género que se había convertido ya en su especialidad.


Pese a ser el sobrino de Louis B. Mayer, presidente de la MGM, Jack Cummings empezaba en la compañía como chico de los recados y llegaba a convertirse en productor en 1935 firmando como tal títulos como “La fuga de Tarzán”, “La nueva melodía de Broadway”, “Los hermanos Marx en el Oeste”, “Escuela de sirenas”, “Bésame, Kate”…


… y “Tres chicas con suerte”, musical dirigido por Stanley Donen, el hombre que Cummings necesitaba para inferirle a este proyecto la vitalidad y frescura que requería su idea. 


Stanley Donen debutaba con 17 años como bailarín en Broadway. En 1949 se le presentaba la oportunidad de dirigir, junto a Gene Kelly, “Un día en Nueva York”, título al que seguirían otros en su filmografía como “Bodas reales”, “Cantando bajo la lluvia” o “Tres chicas con suerte” antes de estas “Siete novias para siete hermanos”. Más adelante, Donen nos regalaría otros clásicos como “Siempre hace buen tiempo”, “Una cara con ángel”, “Indiscreta”, “Charada”, “El pequeño príncipe” o “Movie, movie”.


Albert Hackett y Frances Goodrich, reconocido matrimonio de guionistas, firmaban el guión para este nuevo proyecto basado en “The Sobbin’ Women”. Y Donen accedía encantado a formar parte de él. 



"Bless your beautiful hide"


La extraordinaria voz de barítono de Howard Keel era descubierta en 1946 por el libretista estadounidense Oscar Hammerstein II, quien le llevaba de inmediato a Broadway. Keel iniciaba su carrera cinematográfica en 1948, haciéndose poco a poco familiar a toda pantalla con títulos como “La reina del Oeste”, “Magnolia”, “Bésame, Kate” o “Rose Marie”. 


Como Adam, el mayor de estos siete hermanos Pontipee, Keel nos maravillaba en todas y cada una de sus canciones. 

"Wonderful, wonderful day"


Tras ser una niña prodigio que cantaba en un programa radiofónico de Portland, su ciudad natal, Jane Powell debutaba en el cine en 1944, apareciendo después en más de una decena de títulos entre los que se encontraban “Adorable coqueta”, “Bodas reales” o “Una chica de pueblo”. A través de su Milly de “Siete novias para siete hermanos”, y de su maravillosa voz de soprano, nos llegaban también preciosas melodías.

"Goin' courtin"


Jeff Richards era Benjamin. Jeff había sido jugador profesional de béisbol antes de pasar al mundo de la actuación. En el cine desde 1948, había ya aparecido en títulos como “Belinda”, “Trece por docena” o “Cautivos del mal” antes de “Siete novias para siete hermanos”. Jeff era el único de los hermanos que no bailaba.


Matt Mattox nos presentaba a Caleb. Para dar vida a este personaje, Matt fue llamado de Broadway. Había ya debutado en la gran pantalla en 1935 y llevaba ya tras de sí títulos como “Ziegfeld Follies”, “Hasta que las nubes pasen”, “Letra y música”, “La viuda alegre”, “Los caballeros las prefieren rubias” o “Melodías de Broadway”. Tras “Siete novias para siete hermanos” apareció también en “Luces de candilejas” y “Ellos y ellas”.


A Daniel le conocíamos a través de Jacques d’Ambroise, bailarín del prestigioso New York City Ballet que debutaba a toda pantalla con estas “Siete novias para siete hermanos”. Dos años después, Jacques aparecía también en “Carrusel”.

"Sobbin' women"


Marc Platt era Ephrain. Figura destacada del Ballet Theatre, Marc llevaba en el cine desde 1941, y el público americano ya le había visto también en “Esta noche y todas las noches” o “La diosa de la danza”. Tras “Siete novias para siete hermanos” le veíamos también en “Oklahoma!”.


Tommy Rall daba vida a Flo (Frank en el original). Tommy también fue llamado de Broadway y llevaba en el cine desde 1942 con títulos como “La estrella del norte”, “Ziegfeld Follies” o “Bésame, Kate”. Tras “Siete novias para siete hermanos”, Rall nos dejaría también su maestría en otros títulos como “Mi hermana Elena”, “Invitación a la danza”, “Loco por el circo” o, más recientemente, “Dinero caído del cielo”. 


Y Russ Tamblyn interpretaba a Gedeón, el menor de los siete hermanos Pontipee. Tamblyn debutaba en la gran pantalla con tan sólo catorce años en “El muchacho de los cabellos verdes”, título tras el cual llegarían otros como “Sansón y Dalila”, “Capitán Carey”, “El padre de la novia” o “El padre es abuelo”. Tras “Siete novias para siete hermanos”, donde nos demostraba con creces sus tremendas cualidades como bailarín acrobático, Russ daba vida al otro personaje crucial de su carrera cinematográfica: su magnífico Riff de “West Side Story”. Y en los años 90 volvería a conquistarnos, esta vez con un personaje televisivo: su Dr. Lawrence Jacoby de la serie “Twin Peaks”.

"House-raising Dance"


El neoyorkino George Folsey firmaba la extraordinaria fotografía de “Siete novias para siete hermanos”. Folsey llevaba en el cine desde 1919 y un buen número de títulos a sus espaldas entre los que cabría destacar “Los cuatro cocos”, “El gran Ziegfeld”, “Las chicas de Harvey”, “La costilla de Adán” o “Melodías de Broadway”.


El montaje de “Siete novias para siete hermanos” corría a cargo del canadiense Ralph E. Winters, a toda pantalla desde 1941 y ya con títulos como “El hombre delgado vuelve a casa”, “Mujercitas”, “Un día en Nueva York”, “Quo Vadis” o “Bésame, Kate”. 

Hugh Hunt y Edwin B. Willis se ocupaban de los múltiples y maravillosos decorados…


… que un exquisito Frank Wesselhoff se encargó de pintar. En el cine desde 1943, Frank ya había dejado su arte, entre otros muchos títulos, en “La cadena invisible”, “Escuela de sirenas”, “El retrato de Dorian Gray”, “Levando anclas”, “El cartero siempre llama dos veces”, “Tres padrinos”, “La costilla de Adán”, “La jungla de asfalto”, “Un americano en París”, “Caravana de mujeres” o “Melodías de Broadway”. Un artista con mayúsculas.


La película se completaba con el diseño de vestuario de Walter Plunkett y Charles Arrico


… la espléndida dirección artística a cargo de Cedric Gibbons y Urie McCleary


… y, por supuesto, la magistral banda sonora compuesta por dos genios en este terreno: Johnny Mercer y Gene de Paul.

De Paul, antiguo pianista y cantante, había ya compuesto infinidad de canciones para películas. Mercer, por su parte, era bien conocido por el carácter nada ortodoxo de sus letras. Unidos nos ofrecieron una banda sonora realmente insuperable. 


Y no nos olvidemos de un imprescindible Michael Kidd, extraordinario bailarín y genio de la coreografía tanto en Broadway como en Hollywood que en esta película llegaba a convertir su trabajo en obra maestra. Al año siguiente, Kidd sería uno de los tres actores protagonistas de otro clásico musical dirigido también por Stanley Donen: “Siempre hace buen tiempo”. Más adelante, y una vez más dirigido por Donen, Michael aparecía también en “Movie, movie”. 


Dorcas, Ruth, Martha, Sarah, Liza y Alice eran las otras seis novias…

"June bride"



… interpretadas, respectivamente, por Julie Newmar, Ruta Lee, Norma Doggett, Betty Carr, Virginia Gibson y Nancy Kilgas.

"Spring, spring, spring"

Completaban este musical reparto otros nombres como Ian Wolfe (Reverendo Allen), Russell Simpson (Mr. Bixby) o Marjorie Wood (Mrs. Bixby). Y Howard Petrie, Earl Barton, Kelly Brown, Matt Moore, Dick Rich, Ann Baker, Billy Dix…


Producción de Jack Cummings para la Metro-Goldwyn-Mayer, “Siete novias para siete hermanos” (Seven brides for seven brothers) se estrenaba el 22 de julio de 1954.

Entre otros premios y nominaciones le fue otorgado el Oscar a la mejor banda sonora, siendo también nominada en las categorías de mejor película, guión, fotografía y montaje.

Y ahora, cómo no, os añado unas pocas curiosidades. Como el que la película se fuera a llamar en un principio “The Sobbin’ women” y los ejecutivos finalmente pensaran que la audiencia no se iba a mostrar interesada con este título. Entonces se pensó en “Una novia para siete hermanos”, y fue entonces a los censores a los que no le pareció buena idea.


Aún hay más… Para darle mayor espectacularidad, se decidió rodar en el formato Cinemascope, convirtiéndose en la primera película de la MGM rodada en este formato.

También os puedo contar que la MGM llegó a esperar hasta cinco años para adquirir los derechos de la historia corta de Stephen Vincent Benét. O que la propia productora consideraba esta película como de serie B y por ello le restringió bastante el presupuesto, obligando a Stanley Donen a utilizar telones pintados en lugar de rodar en paisajes naturales.



Y, en el apartado musical, debéis saber también que el productor Jack Cummings originalmente planeaba utilizar para la banda sonora canciones americanas ya existentes. Tras meses buscando se decidió finalmente por una partitura original. Incluso el mismísimo coreógrafo Michael Kidd rechazó inicialmente el proyecto y cambió inmediatamente de opinión al escuchar la banda sonora… Y es que no era para menos. 

"Lonesome polecat"


A mi padre, por ser su película favorita.
“Uuuuh, uuuuh, uuuuh, uuuuh, uuuuh, uuuuh, uuuuuuuuuh…”

lunes, 25 de febrero de 2013

Maravillosas parejas de baile


Eleanor Powell y Fred Astaire nos deleitaban en “La nueva melodía de Broadway” (1940) con “Jukebox dance”, número musical compuesto el año anterior por Walter Ruick. Eleanor llevaba ya diez años apareciendo en la gran pantalla como bailarina y era ya merecidamente conocida como “la reina del claqué”. Fred había debutado en el cine en 1933 y hasta entonces había sido tan sólo visto como pareja de baile de Ginger Rogers.


En “Mary Poppins” (1964) Julie Andrews y Dick Van Dyke nos cantaban, y bailaban, el “Supercalifragilisticoexpialidocious” compuesto por los maravillosos hermanos Sherman. Julie conseguía fama mundial, y el Oscar a la mejor actriz, gracias a esta película. Dick ya era para entonces un rostro conocido de la pequeña pantalla y también había aparecido ya en el cine en dos musicales: “Un beso para Birdie” y “Ella y sus maridos”.


Bésame, Kate” (1953) reunía en “Why can’t you behave”, tema musical compuesto por Cole Porter, a Ann Miller y Tommy Rall, dos de los más imprescindibles bailarines del cine musical americano. Ann había ya aparecido en clásicos como “Damas del teatro”, “Vive como quieras”, “El hotel de los líos”, “Desfile de Pascua” o “Un día en Nueva York”. Tommy llevaba a toda pantalla desde 1942 con un total de once títulos cinematográficos entre los que se encontraban “La estrella del Norte” y “Ziegfeld Follies”. Y en 1954 le llegaba su gran oportunidad al dar vida a Frank Pontipee (Flor para la familia) en “Siete novias para siete hermanos”. Extraordinario bailarín Tommy Rall, extraordinario.


En 1963 Judy Garland y Mickey Rooney se reunían en "The Judy Garland Show". Judy y Mickey compartieron por vez primera cartel cinematográfico en “Thoroughbreds don’t cry” (1937), película a la que siguieron otras muchas como “Andy Harvey se enamora” (y otros títulos con Andy Harvey de protagonista), “Los hijos de la farándula”, “Armonías de juventud”, “Chicos de Broadway”, “Girl crazy”... Una pareja de leyenda del musical americano que en la vida real mantuvo en todo momento una estrecha amistad.


Marido y mujer desde 1954, Mel Ferrer y Audrey Hepburn bailaban en “Guerra y paz” (1956) al son de “Natasha’s waltz”, precioso tema compuesto para la película por Nino Rota. Elegantísima pareja de bailarines. Audrey había debutado en el cine en 1951 y ya había aparecido en “Oro en barras”, “Vacaciones en Roma” y “Sabrina”. Mel había sido ya visto en “Scaramouche”, “Lili” y “Los caballeros del rey Arturo”.


En “Just around the corner” (1938), Shirley Temple y Bill “Bojangles” Robinson nos cantaban, y bailaban, "This is a happy little ditty", un encantador tema musical compuesto por Harold Spina y Walter Bullock. Shirley ya había compartido pantalla, y baile, con el excepcional bailarín americano en “La pequeña coronela”, “Rebelde” o “Rebecca of Sunnybrook Farm”.


James Cagney y Bob Hope, dos leyendas de la historia del cine, nos maravillaban en la película “The seven little foys” (1955) con su genuina interpretación de “Mary’s grand old name”, tema compuesto por George M. Cohan, completísimo artista estadounidense a quien Cagney había dado vida, trece años atrás, en “Yanqui Dandy” (1942).


En "Damn Yankees!" (1958) Bob Fosse y Gwen Verdon nos regalaban “Who’s got the pain”, fantástico número musical compuesto por Richard Adler y Jerry Ross y extraordinariamente coreografiado por el propio Fosse. Gwen y Bob contrajeron matrimonio en 1960 y tres años después nacía su hija Nicole, con el tiempo también bailarina. La pareja se separaba en 1971 pero nunca llegaron a divorciarse. En la maravillosa “All that jazz”, el personaje protagonista estaba basado en Bob Fosse y los personajes de su mujer y su hija en las figuras de Gwen y Nicole.


Gene Kelly y Jerry (a través de la voz de la actriz Sara Berner) cantaban y bailaban para nosotros “The King who couldn’t dance”, precioso tema musical compuesto por Sammy Fain y Arthur Freed para la película “Levando anclas“ (1945). Gene llevaba en el cine desde 1942 y había sido ya visto en siete títulos cinematográficos. Jerry había debutado a toda pantalla, junto a su inseparable Tom, en “Puss gets the boot”, cortometraje dirigido en 1940 por Hanna-Barbera que fue nominado al Oscar. El simpático ratón llevaba ya tras de sí unos cuantos y geniales cortos cuando intervino en “Levando anclas”, su única aparición en un largometraje cinematográfico. Mágica, mágica escena.


Y terminamos con la misma pareja de baile con la que comenzamos este recorrido musical. Eleanor Powell y Fred Astaire de nuevo en “La nueva melodía de Broadway” (1940) pero esta vez bailando al son de “Begin the beguine”, maravilloso tema musical compuesto en 1935 por Cole Porter y, para muchos, la mejor escena de baile de la historia del cine. De cualquier manera, indiscutiblemente extraordinaria.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Las otras parejas de canto y baile


En 1959, Dean Martin, Ricky Nelson y Walter Brennan nos deleitaban en "Río Bravo" cantando My rifle, my pony and me” y “Cindy, al son de Dimitri Tiomkin y con John Wayne como divertido espectador.


Entre 1965 y 1966, John Wayne acudía en dos ocasiones a “The Dean Martin Show” atreviéndose una de las veces a cantar con Dean Martin nada menos que el maravilloso tema escrito en 1947 por Sam Coslow, Irving Taylor y Ken LaneEverybody loves somebody”… Claro que Wayne cantaba con la voz de Frank Sinatra.


Entre 1972 y 1974 era Gene Kelly el que visitaba “El Show de Dean Martin” bailando para nosotros "Blue skies y Bye, bye blues", dos auténticos clásicos compuestos por Irving Berlin en 1926 y Fred Hamm, Dave Bennett, Bert Lown y Chauncey Gray en 1930, respectivamente, e interpretados aquí por el propio Dean Martin.


En 1927, George e Ira Gershwin escribían “The Babbitt and the Bromide”, excelente composición que nos bailaban en 1945 Gene Kelly y Fred Astaire en una impecable escena de “Zigfeld follies”.


Fred Astaire y Bing Crosby, bailando y cantando, o al revés, trataban de conquistar a Virginia Dale en la película “Holiday Inn” (1942) y a través de “I’ll capture your heart singing”, extraordinario tema compuesto por Irving Berlin.


Well, did you Evah”, escrita por Cole Porter en 1939, nos llegaba en 1956 a través del musical “Alta sociedad” y las excepcionales voces de Bing Crosby y Frank Sinatra.


Mismo musical que nos regalaba uno de los mejores números de la historia del cine, “Now you have Jazz”, extraordinario tema compuesto por Cole Porter para esta misma película magistralmente interpretado por Bing Crosby y Louis Armstrong.


The five pennies” nos presentaba a Louis Armstrong y a Danny Kaye interpretando "When the saints go marching in”, tradicional espiritual estadounidense de 1896 adaptado por Sylvia Fine para esta película.


Película que recogía también “The music goes round and round”, pegadizo tema compuesto por Edward Farley, Michael Riley y “Red” Hodgson e interpretado por Danny Kaye y una mágica Susan Gordon.


Louis Jourdan nos enseñaba a bailar el vals, junto a Jennifer Jones, en “Madame Bovary” (1949), al son de un maravilloso Miklós Rózsa.


Nueve años más  tarde, Louis Jourdan interpretaba junto a Maurice ChevalierIt’s a bore”, tema compuesto por Alan Jay Lerner y Frederick Loewe para el musical “Gigi” (1958).


Alan Jay Lerner y Frederick Loewe componían en 1956 “The rain in Spain”, canción que era interpretada por Rex Harrison, Wilfrid Hyde-White y Audrey Hepburn (a través de la voz de Marni Nixon) en “My fair lady” (1964).


Tommy Rall y Bob Fosse, dos de los mejores bailarines del musical americano, nos ofrecían al son de George Duning, y en la película “Mi hermana Elena”, un extraordinario número coreografiado por el propio Fosse que recibía el nombre de “Alley dance”.


Otros dos grandes del cine, James Cagney y Bob Hope, nos regalaban un número compuesto por George M. Cohan, “Mary’s a grand old name”, en una inolvidable escena de “The seven litttle foys” (1955).


Y bailando nos vamos. Al son de Richard Rodney Bennett y nada menos que con Cary Grant e Ingrid Bergman en una de las escenas más divertidas de la historia del cine. La del famoso baile de “Indiscreta”. Muy grande Cary.