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jueves, 27 de octubre de 2011

Plácido

Necesitamos el concurso de todos, de pobres y de ricos, porque para la caridad no hay fronteras. Toda la ciudad debe sumarse a nuestra campaña ‘Cene con un pobre’. Que por una noche seamos todos hermanos, que por una noche los duros de corazón sean generosos, que por una noche cenen los pobres…


El 20 de Octubre de 1961 tenía lugar el estreno de “Plácido”, uno de los más grandes títulos de nuestra cinematografía.

Producción de Alfredo Matas para Jet Films, “Plácido” contaba con una impecable fotografía de Francisco Sempere, responsable también de la imagen de otros clásicos de nuestro cine como “Calabuch”, “Los Jueves, milagro” o “El pisito”, y con la música original de Miguel Asins Arbó, de cuyo arte ya habíamos disfrutado en “El cochecito” y volveríamos a hacerlo después en “El verdugo”.


Y también contaba “Plácido” con un exquisito guión firmado por Luis García Berlanga y Rafael Azcona, responsables también de la idea argumental, en colaboración con José Luis Colina y José Luis Font.

Tenemos que arreglar mi asunto, usted me ha prometido hablar con el notario…


Casto Sendra “Cassen” era para nosotros un excepcional Plácido Alonso en su primera intervención para la gran pantalla, aunque ya era conocido como actor cómico de teatro, radio y televisión.

¿Se acuerda de mí? Soy el hijo de Quintanilla, el de la serrería…


El genuino Gabino Quintanilla nos llegaba a través de un genial José Luis López Vázquez, imprescindible actor de nuestro cine que ya había trabajado anteriormente a las órdenes de Berlanga en “Novio a la vista” y “Los Jueves, milagro”.

Te he dicho que tengo que ir a repartir las cestas, hombre…


Y Manuel Alexandre, otro grande de nuestra escena, daba vida magistralmente a Julián, el hermano de Plácido. A Alexandre ya le habíamos visto también en otros títulos de Berlanga como “Bienvenido, Mr. Marshall”, “Calabuch” o “Los Jueves, milagro”.


Elvira Quintillá era Emilia, la mujer de Plácido. Elvira también había participado ya en “Bienvenido, Mr. Marshall” y en otros títulos hoy ya clásicos de nuestro cine.

No tengo nada, siempre estáis pidiendo. Y sois vosotros los que me tenéis que dar a mí…


Y el abuelo de la familia, padre de Emilia, nos era presentado a través de José Álvarez “Lepe”, estupendo y veterano actor al que ya habíamos conocido como Don Lucas en “El cochecito”.

Calma, calma. Usted se dedica al transporte, según tengo entendido. Bien, entonces transporta usted al finado, se le indemniza y felices pascuas


No podía faltar en este reparto Agustín González, un excelente Álvaro Gil. Muy grande Agustín.

Pascual, Pascual, ¿no me oyes? Soy yo, tu Concheta, que nos van a casar…


Ni Julia Caba Alba, una maravillosa Concheta. Julia también había sido ya dirigida por Berlanga en “Novio a la vista”.

Mi pobre se llama Ricardo Guerra...


O nuestro entrañable José Orjas, aquí espléndido y cuándo no, como el notario.

Y completaban un más que redondo reparto Amelia de la Torre, José María Caffarel, Fernando Delgado, Félix Fernández, Erasmo Pascual, Julia Delgado Caro, Luis Ciges, Antonio Ferrandis, Amparo Soler Leal, José Gavilán… Total nada.


Una campaña ideada por el régimen franquista bajo el lema “siente un pobre a su mesa”, con el fin de hacer crecer en el pueblo un sentimiento de caridad cristiana, fue el verdadero origen de “Plácido”. Y, precisamente, “Siente un pobre a su mesa” iba a ser en un principio el título de la película, cosa que no permitió la censura de la época.

Luis García Berlanga ya había tenido anteriormente que hacer frente a los problemas con la censura tras el estreno de “Los Jueves, milagro” (1957). Dos años después escribía junto a Rafael Azcona el guión del mediometraje “Se vende un tranvía”, extraordinaria primera colaboración entre estos dos genios.


Antes de su estreno, “Plácido” tuvo que pasar el examen de la Junta de Clasificación y Censura de la Dirección General de Cinematografía y Teatro. Finalmente, se estrenó con gran éxito de crítica y con una buena acogida por parte del público. Entre otros premios y nominaciones, fue candidata al Oscar a la mejor película extranjera y a la Palma de Oro en el Festival de Cannes.

Hoy es, por derecho propio, uno de nuestros mejores clásicos cinematográficos.


… Porque en esta tierra ya no hay caridad.
Y nunca la ha habido y nunca la habrá

miércoles, 17 de noviembre de 2010

El legado de Berlanga

Fernando Fernán Gómez, Rafael Azcona, Agustín González, José Luis López Vázquez, Manuel Alexandre, Berlanga… En los últimos años se nos están muriendo grandes de nuestro cine. Se pierde una gran generación de cómicos
(José Sacristán)


El pasado Sábado se nos iba, a los 89 años de edad, Luis García Berlanga, una página fundamental en la historia de nuestro cine.

  

Como alcalde vuestro que soy, os debo una explicación
(Pepe Isbert en “Bienvenido, Mr. Marshall)
 

"La primera sinopsis que escribimos Bardem y yo era un drama rural. Los productores nos dijeron que por qué no hacíamos algo más divertido. Posteriormente, nos decidimos por la historia de un pueblo que soporta la invasión a base de halagar a los invasores, hasta ir evolucionando hasta lo que finalmente es la película. Una vez que Juan Antonio Bardem y yo terminamos el guión, Miguel Mihura, con la aquiescencia nuestra, pule los diálogos y escribe las letras de las canciones. Mihura hizo un estupendo trabajo de dialoguista"
 

Nacido el 12 de Junio de 1921 en Valencia, Luis García Berlanga Martí nunca sufrió penurias económicas, ni en su Valencia natal ni en Madrid, adonde llegó pensando en ser pintor o arquitecto y donde acabó formando parte de la primera promoción que salió de la Escuela de Cine.

"Nos ofreció un espejo en el que mirarnos y ahí nos vimos diferentes por primera vez. Gracias a sus películas nos conocemos mejor"
(José Luis Borau)
 

"El sonido directo es lo más ‘antiberlanga’ que se ha inventado. Parece que lo inventaron para fastidiarme. Si tienes que mover el decorado de sitio para hacer esos planos-secuencia tan complicados míos y luego colocar todo en su lugar, se hace ruido y eso con sonido directo se oye todo. Hay gente que dice que mis películas hay que verlas dos o tres veces porque hay escenas simultáneas que se puedan perder en una primera visión, puesto que el espectador no es capaz de estar atento a tres cosas a la vez”


Los Jueves, milagro” se estrenó el 2 de Febrero de 1959 en el madrileño cine Capitol, donde tan sólo permaneció diez días en cartelera. La versión que se estrenó de la película estaba notablemente mutilada. Entre los cortes más notables, se suprimió la noticia sobre la Virgen de Fátima que aparece en el periódico que lee Don Ramón al comienzo del metraje.


¡Milagro!¡Milagro! A mí, a mí se me ha aparecido, yo lo he visto. Vendrá todos los Jueves, lleva corona y estrellas, y una palmera que anda
(Manuel Alexandre en “Los Jueves, milagro”)
 

Pepe Isbert era un verdadero monstruo como actor. Tenía una forma única de estar, de hablar, de mirar, de moverse. Nunca le tuve que explicar un personaje, lo cual era una gran ventaja para mí porque yo nunca sé qué decir a los actores de sus personajes. Se aprendía el papel enseguida y se amoldaba muy bien a mis improvisaciones


Berlanga ensayaba mucho antes de rodar y repetía las tomas tantas veces como podía. Y casi nunca por los actores protagonistas, sino por los que están en segundo plano, por el “ambiente”. Siempre creyó que la clave estaba en la atmósfera y que eso se creaba con los figurantes.
 

Como persona era la inteligencia en estado químico puro…
A veces era difícil seguirle…"
(José Sacristán)
 

Jose Luis - “¡No lo volveré a hacer! ¿Entiendes?”
Amadeo - “Sí, yo también dije lo mismo la primera vez...”
(Nino Manfredi y Pepe Isbert en “El verdugo)

Para su propia boda, Luis García Berlanga pidió una ceremonia sencilla. Como antes que la suya se había celebrado una boda de postín, mientras ellos se casaban los monaguillos iban retirando alfombras y flores de la iglesia. La escena real la plasmó después el director en la película “El verdugo”.

Berlanga era grande en sí mismo pero formando pareja con Azcona era una fórmula magistral, la combinación perfecta. Su cine es el mejor testimonio de la historia de España en la segunda mitad del siglo XX
(José Luis García Sánchez)


Todo el mundo me dice que Rafael Azcona y yo no debemos trabajar juntos, que a mí no me va, lo mismo que supongo que a Azcona le dirán sus hinchas que no le voy como director, que le va mejor Ferreri, no sé.. Pero el caso es que yo por ahora me siento adscrito a su manera de pensar y de sentir las cosas.
Rafael es el hombre más importante de mi vida. Se trata del concepto de amistad más profundo que pueda entenderse
 

Lo que yo he unido en la tierra no lo separa ni Dios en el cielo
(Agustín González en “La escopeta nacional”)


"Con este señor se trabajaba de una forma estupenda. Era perfecto, rodaba con mucha simpatía y tranquilidad. No es de los que llegaba sin saber lo que hacer
(José Sazatornil)
  

"Al llegar a mi cuarta película comprobé que en las dos anteriores, por azar, había metido la palabra ‘austrohúngaro’, que ya de por sí es muy rara, y había salido de una manera lúcida en esas películas. Entonces me dije: “Voy a adoptar esta palabra tan divertida que ya ha salido dos veces”, y la adopté como fetiche, como palabra talismán


Calabuch es ese lugar donde la gente aún puede vivir con sentido del humor, con amistad, esperando a la muerte como a una vieja amiga que llega a pie, sin prisas, llevándoselo uno a uno, en lugar de venir silbando por el aire y matar de un estallido a medio mundo. Esto es Calabuch.


Matías tiene a veces su mal genio, como todo el que tiene que mandar. Pero en el fondo no es malo, no es tan fácil ser carabinero. Yo estuve a punto de serlo, pero había que estudiar tanto…
(Franco Fabrizi en “Calabuch)


Su cine resiste al tiempo porque está hecho seriamente, de verdad. Se reconoce al autor sin que sus señas de identidad sean exageradas. Prevalece el talento y eso es un intangible sobre las historias que cuenta
(Gonzalo Suárez)


En este mundo no hay caridad, ni nunca la ha habido, ni nunca la habrá
("Plácido")

Plácido” se iba a haber llamado “Siente a un pobre a su mesa” pero la censura de la época no se lo permitió a Berlanga. El director fue nominado a la Palma de Oro en el Festival de Cannes y el film candidato a la mejor película extranjera en los Oscar de Hollywood. La ganadora fue “Como en un espejo” de Ingmar Bergman.

No se puede explicar, ni entender el cine español sin Berlanga
(Imanol Uribe)
 

A lo largo de su fructífera carrera, Luis García Berlanga recibió, entre otros galardones, el Premio Nacional de Cinematografía, la Medalla de Oro de las Artes, el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, el Premio Especial Homenaje de la ADIRCAE (Asamblea de Directores y Realizadores Cinematográficos y Audiovisuales) y el Premio Goya Honorífico.


Gracias, Luis, por hacernos herederos de tu valiosísimo legado cinematográfico. Gracias por “Plácido”, “El verdugo”, “Los Jueves, milagro”, “Calabuch” y “Bienvenido, Mr. Marshall”, cinco auténticas joyas del cine español.


Gracias por haber unido tu maestría a la de otro fenómeno de nuestro cine, Rafael Azcona, con quien, estoy segura, ya estás preparando un nuevo proyecto ahí arriba.


Y gracias también por “Esa pareja feliz”, “Novio a la vista”, “¡Vivan los novios!”, “La escopeta nacional”, “Tamaño natural”, “La vaquilla”…

Un Berlanga no se aburre nunca. Le basta con su cabeza

(LUIS GARCÍA BERLANGA)

miércoles, 3 de noviembre de 2010

El cochecito

La mayor ilusión de Don Anselmo, un anciano ya jubilado, es hacerse con un cochecito de inválido motorizado, pues los amigos pensionistas con los que él se reúne poseen todos uno.

Su familia, y en especial su hijo Carlos, se niegan por considerarlo un capricho. Pero Don Anselmo no se da por vencido, llegando a empeñar sus cosas de valor para poder comprarse el dichoso cochecito.


El 3 de Noviembre de 1960 se estrenaba en nuestro país “El cochecito”, uno de las más brillantes películas de toda la historia del cine español.

Producida por Pere Portabella a través de su Films 59, “El cochecito” fue impecablemente dirigida por el italiano Marco Ferreri, sin duda un maestro en la materia que nos regaló otros memorables títulos como “Los chicos” o “La gran comilona”.
 

Y “El pisito”, primera incursión como guionista de Rafael Azcona en colaboración con el propio Ferreri a partir de la novela homónima del primero.

Marco era el hombre más cautivador que jamás haya conocido y ello, a pesar de su mal genio. Era muy inteligente, tenía olfato, una especie de sexto sentido.
Nos pusimos a hablar, a trabajar, me reía mucho con él. Es la persona con la que más me he reído en mi vida y eso es algo que me encanta
 

Esos personajes de “El pisito” y “El cochecito” son característicos de la posguerra. No tuvimos que inventarlos, bastaba con mirar en la calle. Lo único que tuvimos que hacer fue exagerar un poco, acentuar la deformación


El cochecito” supuso un segundo y perfecto trabajo de colaboración entre Azcona y Ferreri tomando también como punto de partida una historia del genial escritor.

En cierta ocasión, Rafael Azcona contempló cómo un disgustado grupo de inválidos salía del estadio Santiago Bernabéu entre comentarios que tachaban a los futbolistas de “equipo de baldaos”. Esta anécdota le inspiró un relato, “Paralítico”, que vería la luz en una primera versión corta en el revista "La Codorniz".


Y en 1960 fue publicado “Pobre, paralítico y muerto”, un mismo volumen que recogía tres relatos firmados por Rafael Azcona. Volumen del que se extrajo el segundo relato, “Paralítico”, para adaptarlo a la gran pantalla con el nombre de “El cochecito”.

Una pegadiza música de Miguel Asins Arbó, artífice también de las bandas sonoras de “El verdugo” y “Plácido”, acompañando a unas imágenes perfectamente fotografiadas por Juan Julio Baena, sumaron a la película una impecable calidad que se redondeaba, como solía ocurrir en nuestro cine de esta época, con un maravilloso y completísimo reparto.

"¡Sí, quiero el coche! ¡Y no me moveré de la cama hasta que me lo compréis!
¡Si no me compráis el coche, yo no me muevo de aquí hasta que me muera!

¡Muy bien! ¡Si no se levanta, no cena!

¡Condenado por mi propia familia! ¡Condenado a la muerte por hambre, sin que nadie me cierre los ojos!


En el papel de Don Anselmo Proharán, el protagonista de esta historia, nos encontramos a un soberbio Pepe Isbert en uno de sus mejores y más recordados personajes. El propio Marco Ferreri quiso contar con Isbert para este papel, obviamente la mejor elección que podía haber hecho el director.

Y tú quieres que me quede en Madrid tomando el sol contra una tapia… ¿Te das cuenta de lo que es el coche?
 

Como Don Lucas, el mejor amigo de Don Anselmo, dueño de un cochecito y el primero que le sugiere que se haga con uno, un no menos acertado José Álvarez, conocido artísticamente con el seudónimo de “Lepe”.

Payaso de circo y actor de revista y comedia musical, le veríamos posteriormente en muchos títulos del cine español como “Plácido”, en el papel del abuelo de la familia, o “Atraco a las tres”.


Carlos, el hijo de Don Anselmo y principal oponente a la compra del cochecito, está también magníficamente interpretado por Pedro Porcel. Y qué decir de Maria Luisa Ponte como su mujer Matilde. Yolandita, hija de Carlos y Matilde en esta historia y, por tanto, nieta de Don Anselmo, se nos presenta a través de una jovencísima Chus Lampreave.

"No sé, no sé… Alvarito, yo creo que hago mal pagándote… Porque tú, con esto del sueldecito fijo, no terminas tu carrera…

No, si estudiar, estudio… Son los catedráticos, que como voy por libre, pues me suspenden con más facilidad…

Ya, ya. Pero tú ya no tienes la edad de ir por ahí tocando la pandereta…

Bueno, la afición a la música…
 

Y nos encontramos también a un espléndido José Luis López Vázquez, aquí como Alvarito, el genuino novio de Yolandita.

En papeles secundarios, grandes actores de reparto como Ángel Álvarez, el hombre responsable del hijo de la marquesa. Y Antonio Riquelme, el médico que desaconseja a Don Anselmo hacerse con un cochecito. O Antonio Gavilán, el ortopeda que precisamente quiere lo contrario, vendérselo.

Aquí el señor, paralítico o no, es mi cliente. Con la economía hemos topado.
En el año 2.000 nadie va a utilizar las piernas, salvo los futbolistas, pero los demás irán en coche
 

Y se asoman también en esta película, como dos esporádicos frailes, el director Carlos Saura y el mismísimo Rafael Azcona.


El cochecito” obtuvo el Premio de la Crítica en el Festival de Venecia, certamen que recompensó también a Marco Ferreri con el FIPRESCI Prize y la nominación al León de Oro.

El film también fue reconocido con un Premio Sant Jordi para Pepe Isbert como mejor actor y otro a la mejor película para Marco Ferreri.
 

Una película, sin duda alguna, para la historia de nuestro cine y para nuestro eterno recuerdo. Una perfecta obra maestra.

Todos somos más o menos paralíticos y más o menos estúpidos, porque hay que ser definitivamente imbécil para creer que uno es perfecto
(RAFAEL AZCONA)

jueves, 5 de noviembre de 2009

JOSÉ LUIS LÓPEZ VÁZQUEZ

En el Teatro Marquina de Madrid se está representando ahora la adaptación teatral de “El pisito”, película que cumple ya 50 años y que tú, José Luis, interpretaste en el cine. En la dirección de la obra, Pedro Olea y como Doña Martina, Asunción Balaguer (“le hacemos un homenaje con nuestro cariño y nuestro recuerdo y mientras le recordemos seguirá viviendo. Fue un compañero muy generoso con el que compartí vivencias, viajes, fiestas y conversaciones muy hermosas").

En 2007 rodaste “¿Y tú quién eres?”, tu última película para la gran pantalla (“con Mercero, estupendo, como siempre, aceptando las sugerencias. Con Manuel Alexandre he trabajado mucho. Ha sido un trabajo con amigos”). Con Alexandre y con Agustín González, otra vez entre amigos, te uniste más tarde para representar tu última obra en los escenarios: “Tres hombres y un destino”.


Con José Luis desaparece, más que un actor de gran carácter, un genio de la comicidad, porque él tenía una gracia especial que manejaba con una gran facilidad
(Manuel Alexandre)

En 2005 fuiste galardonado con el Goya de Honor. Además, se te han otorgado, entre otros, cinco premios del Círculo de Escritores Cinematográficos, tres premios Sant Jordi, dos premios ACE (Nueva York), la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes; el Premio Unión de Actores a Toda una vida, el Premio Nacional de Teatro y la Medalla al Mérito en el Trabajo.

"Uno de los actores más grandes, una de las patas de la mesa del gran cine español junto con Fernando Fernán Gómez y Pepe Isbert. Un actor que ha estado presente en las mejores películas que se han hecho en este país".
(Alex de la Iglesia, director de la Academia del Cine Español)

Y como yo sé que tú eras un señor modesto (“he cumplido lo mejor que he podido. No me siento importante, pero, por lo que recibo en la calle, parece ser que lo he hecho bien”), y que considerabas el trabajo bien hecho como un deber en tu profesión, voy a justificar por ti el gran prestigio y la enorme huella que has dejado en nuestro cine y teatro.

Naciste en Madrid el 11 de Marzo de 1922. A los 17 años, en 1939, actuaste por primera vez en el Teatro Universitario (“empecé de una manera juvenil y espontánea, nada profesional. Hacíamos autos sacramentales, teatro clásico de Calderón, de Cervantes…”). Y debutaste como actor en 1946 con la obra “El anticuario” en el Teatro María Guerrero. Formaste parte de las compañías de Conchita Montes y de Alberto Closas y fuiste decorador y figurinista, facetas en las que destacaste durante los años cincuenta y sesenta en obras de teatro.


Debutaste en el cine también en 1946, en un pequeño papel en “María Fernanda, la jerezana”. Y en 1951 ya apareciste en los títulos de crédito de la mano de Juan Antonio Bardem y Luis García Berlanga en “Esa pareja feliz”. Tus primeros papeles eran, por lo general, cómicos (“puede que mi aspecto facilite que los espectadores se identifiquen conmigo. Pero es lo que constaba en el guión. Yo nunca he sido así, nunca he tenido nada que ver con ese personaje que iba detrás de las señoras como un loco. Simplemente, sabía hacerlo”).

En 1958 comenzaron tus primeros éxitos en teatro con “Una muchachita de Valladolid”, junto a Elisa Montes y Alberto Closas. Tus primeros éxitos en el cine vinieron encabezados en 1959 por “El pisito”, junto a Mary Carrillo. Ese mismo año tuviste un papel crucial en el mediometraje “Se vende un tranvía”, una pequeña joya de la siempre ingeniosa combinación entre Berlanga, Azcona y tú.


Desde entonces, has actuado en las mejores compañías de teatro y te has ido convirtiendo en una figura indispensable del cine español. Con títulos en los 60 como "El cochecito", "Plácido", "Atraco a las tres", "El verdugo"… Trabajando con Marco Ferreri, Juan Antonio Bardem, José María Forqué o Luis García Berlanga, que supieron aprovechar estupendamente tus grandes dotes para la comedia (“me gusta el humor, el repunte de lo grotesco; porque la vida es así, no es drama ni risa constante”).

Y formando una exitosa pareja, en teatro y en cine, con la maravillosa Gracita Morales (“la que tenía carisma era Gracita, yo servía al personaje, era el aprovechado, el mujeriego… Gracita era muy graciosa, decía “buenos días” y ya se reía la gente”).


Un gran profesional, un actor capaz de hacer desde los personajes más angelicales hasta los más torturados, de los más simplistas a otros complejísimos. Como persona, era un hombre educado, correcto y encantador. Uno ha ido aprendiendo de todos a los que ha tenido delante: Alberto Closas, Fernando Fernán Gómez, Adolfo Marsillac, José Luis López Vázquez… Para los que no hemos tenido escuela nuestros maestros eran ellos
(José Sacristán)

En los 70, nos sorprendiste a todos con tus impecables interpretaciones dramáticas en "El jardín de las delicias", "El bosque del lobo", "Mi querida señorita" o "Habla, mudita". Y con "La cabina" (“cuando transportaban la cabina en el camión, yo pensaba que en los movimientos de un lado a otro no iba a estar presente, pero cuando me sacaron dentro de ella, herméticamente cerrada, dando bandazos como si fuera el paso de la Virgen de la Esperanza…Se puede imaginar”).


En 1972 trabajaste con el gran George Cukor en “Viajes con mi tía” (“tuvimos una buena química. Él se sorprendió, no creía que había en España buenos actores y vio que sí. Nos hicimos muy amigos, me invitó a su casa muchas veces. Era una persona encantadora y un director extraordinario, con unos criterios muy acertados, muy humano y respetuosísimo”). Cukor quería que te quedaras en Hollywood (“me pilló cincuentón y sin facilidad para los idiomas”), y es que tanto él como Charles Chaplin te reconocieron como uno de los mejores actores del mundo.

Se nos va un valor artístico y humano fabuloso. De lo mejor que hemos tenido
(Tony Leblanc)

En todos estos años, nos has regalado personajes cinematográficos de nombres tan variopintos como Peláez, Rodolfo, Don Ursicino, Alvarito, Jacinto, Eladio, Cuchillas, Acacio Rendueles Cañizo, Manolo Locumula Verruguillo, Nemesio Caporeto, Ulpiano, Serafín Requejo, Luis José, Leonardo Meléndez, Jenaro Campillo, Don Aquiles… Y, por supuesto, tus cuatro clásicos: Fernando Galindo, Gabino Quintanilla, Emilio Palomos y Juan, el padrino.


De José Luis destacaría su profesionalidad. Se leía los guiones más que nadie e incluso los subrayaba. Cuidaba todo al detalle, no sólo en el texto, sino también en la forma de vestir de cada uno de los personajes que interpretaba. Para él no había papel grande o pequeño. Todo era interpretación
(Concha Velasco)

En televisión, además de tu “señor de negro”, de nombre Sixto Zabaleta, también te llamaste Fructuoso en “Los Serrano” y eras conocido como “El Escabeche” en “Los ladrones van a la oficina”, esta última una reunión de antiguos amigos de películas, como Alexandre, Fernán Gómez, Agustín González, Paco Rabal, Josele Román, Luis Barbero, Aurora Redondo…

Ha sido versátil, prolífico, un genio absoluto,
y en comedia era el número uno
(Santiago Segura)

A lo largo de tu extensa carrera de más de 250 títulos, interpretaste un número incontable de personajes creados por Rafael Azcona, entre otros, al protagonista de “El pisito” (1959), primer guión para el cine firmado por Rafael. El triste día en que él nos dejó, tú comentaste: “Era alguien que no debería desaparecer nunca”. Pues bien, esta misma frase te la dedico yo ahora a ti.

Pero me consuela saber que el pasado 2 de Noviembre te has vuelto a reunir con Agustín González, Gracita Morales, Antonio Garisa, Manolo Gómez Bur, Rafaela Aparicio, Erasmo Pascual, Venancio Muro, Alfonso del Real, Aurora Redondo, Pepe Isbert, José Orjas, Paco Martínez Soria, Julia Caba Alba, Rafael Alonso, Mari Carmen Prendes, José Luis Ozores, Juan Calvo, Laly Soldevilla, Paco Rabal, Nino Manfredi, Luis Barbero, Mary Carrillo, Luis Ciges, María Luisa Ponte, Luis Sánchez Polack “Tip”, Cassen, Luis Escobar, Antonio Ferrandis, José Bódalo y, por supuesto, Alberto Closas, padre de todos tus ahijados…

 

Y que seréis dirigidos magistralmente por José María Forqué, Pedro Lazaga y José Luis Sáenz de Heredia, con un exquisito guión que están escribiendo a pachas Rafael Azcona, Fernando Fernán Gómez y Alfonso Paso. Y que estáis ya ensayando la primera de las muchas películas que vais a rodar ahí arriba. También sé que, en los descansos, tú les impartes a todos ellos tus famosas clases de “cha-cha-cha”. Vamos, que lo estáis pasando, cómo no, de cine.

Yo, de momento, estoy volviendo a ver los valiosos títulos que nos has dejado aquí abajo. He empezado de lujo. Con “Los palomos”, escrita por Alfonso Paso y dirigida por Fernán Gómez. Y compartiendo reparto contigo, Gracita, tu maravillosa pareja de comedia, la genial Julia Caba Alba y tu inseparable Manuel Alexandre. Y con “Atraco a las tres”, una divertidísima película en la que Cassen, Gracita, Landa, Agustín, Alexandre, Orjas y tú fuisteis dirigidos por José María Forqué. Total nada.


Y ya seguiré con "Plácido", "El verdugo", "Mi general", "Los pedigüeños", "La escopeta nacional", "El cochecito", "Los Jueves, milagro", "Sor Citroen", "La miel", "Mamá cumple cien años", "Se vende un tranvía", "La gran familia", "Una isla con tomate", "Mi querida señorita", "El pisito", "Tres de la Cruz Roja", "Novio a la vista", "La cabina", "¡Vivan los novios!", "La colmena", "El diablo toca la flauta", "Viajes con mi tía", "Los tramposos", "Un millón en la basura", "Historias de la televisión"…


Gracias, José Luis, por regalarnos una eterna sonrisa.

Y hasta siempre, querido padrino.