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sábado, 7 de julio de 2012

Solo ante el peligro


En 1951, el entonces tan sólo productor Stanley Kramer, propietario de una pequeña compañía cinematográfica que distribuía sus películas a través de la Columbia Pictures, buscaba a una estrella que pudiera figurar como protagonista de su próximo proyecto, un western llamado "High Noon"...

Gregory Peck fue uno de los primeros actores a quienes les fue ofrecido el personaje principal de esta historia. Peck, sin embargo, lo rechazó por considerarlo demasiado parecido a su protagonista en “El pistolero”, título estrenado hacía apenas un par de años atrás. Más adelante, el actor comentaría que, si bien siempre había considerado esto como un error en su carrera, pensaba sin embargo que no lo hubiera llegado a interpretar tan convincentemente como Gary Cooper.

También Charlton Heston, Kirk Douglas, Marlon Brando y Montgomery Clift rechazaron protagonizar la película. Y así le llegó el turno a Gary Cooper quien, afortunadamente para la historia del cine, se interesó de inmediato por el proyecto al llevar en él incluídos una buena historia, un buen guión y un complejo personaje.


La dirección de Zinnemman le saca todo el partido posible al guión con un agudo sentido del ritmo y con un montaje limpio y preciso
("Time")


Solo ante el peligro” era majestuosamente dirigida por Fred Zinnemann, extraordinario director austríaco que había debutado en la gran pantalla como tal en 1930 y ya nos había dejado su buen hacer en clásicos como “Los ángeles perdidos”, “Hombres” o “Teresa”.

Han sabido generar suspense, han ceñido los diálogos al mínimo y visualmente el film ha sido tan cuidadosamente acoplado como un mosaico
(Hollis Alpert, "Saturday Review")

El guión de este hoy mítico título estaba basado en “The tin star”, historia corta escrita por John W. Cunningham y publicada en 1947 en el “Colliers Magazine”, y venía firmado por Carl Foreman, quien había debutado en 1941 como guionista y ya nos había dejado como tal “Dakota”, “El ídolo de barro”, “El trompetista”, “Hombres” o los diálogos adicionales de “Cyrano de Bergerac”.

Resulta sorprendente cómo puede explicarse visualmente una simple historia del Oeste a través de un montaje rápido. No existen palabras para elogiar el maravilloso virtuosismo de Fred Zinnemann, el director, y Elmo Williams, el montador
("Films in Review")


La película venía efectivamente redondeada por un acertado montaje a cargo de Elmo Williams y por una excelente fotografía de Floyd Crosby, quien había debutado en la gran pantalla en 1931 a las órdenes de F. W. Murnau con “Tabú”.

“Zinnemann reunía a los actores y empezaba a ensayar una escena. Ensayaba el diálogo hasta que quedaba como él quería. Entonces se ponía a esbozar la escena y preparar los movimientos, después llegaba yo con el resto del equipo y observábamos cómo iba a desarollarse la escena, preparábamos las marcas para los actores, y las hacíamos también de todos los movimientos de cámara que creía necesarios. Muy a menudo miraba por el objetivo y comprobaba los movimientos a realizar. Una vez hecho esto dejaba el plató en mis manos y nos poníamos a iluminar con los dobles de luces.

Decidieron desde el principio evitar la fotografía bonita: el no filtrar los cielos, retratarlos en cambio de un blanco bochornoso, y el hacer aparecer la ciudad tan calurosa, miserable, polvorienta y sin encanto como lo era en realidad cualquier pequeña ciudad del Oeste… Tratamos que quedara lo más escueto, natural y sin artificio”


Y la banda sonora era firmada por el siempre magistral Dimitri Tiomkin, extraordinario compositor ruso que había debutado a toda pantalla en 1931 con “Resurrection” y ya había deleitado al espectador americano con las bandas sonoras de clásicos como “Horizontes perdidos”, “Vive como quieras”, “Lobos del Norte”, “Caballero sin espada”, “El forastero”, “Horizontes lejanos”, “Juan Nadie”, “La sombra de una duda”, “¡Qué bello es vivir!”, “Duelo al sol”, “Noche eterna”, “Río Rojo”, “Jennie”, “El ídolo de barro”, “Cyrano de Bergerac”, “El enigma de otro mundo”, “Extraños en un tren”... Maravilloso Tiomkin.


"Solo ante el peligro” incluía, ya en sus títulos de crédito iniciales, "High Noon", excepcional canción compuesta por el propio Tiomkin y Ned Washington a la que añadía su voz el ya para entonces conocido cantante country estadounidense Tex Ritter.


“Mi concepto de un sheriff era el de un hombre que representaba al pueblo. Nunca podría hacer su trabajo solo, debía contar con ayuda. El sheriff que se me pidió que interpretara era diferente de cualquiera que hubiera podido oir o conocer porque el sheriff Kane se quedaba literalmente solo frente a los criminales. El papel era todo un reto, me encantó”


Gary Cooper debutó en 1923 en la gran pantalla como extra, haciéndose poco a poco  su propio sitio en el cine. Cuando rodó “Solo ante el peligro”, Cooper ya llevaba tras de sí grandes clásicos de la historia del cine como “Tres lanceros bengalíes”, “El secreto de vivir”, “Beau Geste”, “La jungla en armas”, “El forastero”, “Juan Nadie”, “El sargento York”, “El orgullo de los yanquis”, “Bola de fuego”, “¿Por quién doblan las campanas?”, “El manantial” o “Tambores lejanos”.

“Su propio carácter e integridad brillaban a través de la imagen que representaba en la pantalla. Había llegado a dominar mejor que nadie que yo conozca todas las exigencias de la cámara”
(Carl Foreman)


Hoy no nos podemos imaginar a otro que no sea él como Will Kane, sin duda uno de los personajes más memorables de su carrera.

“Cooper fue quien me enseñó a relajarme durante una escena y dejar que la cámara hiciera su trabajo. En el teatro tienes que llegar no sólo a las primeras filas sino también al anfiteatro, y me temo que sobreactuaba. Él me enseñó que la cámara está siempre en la primera fila y, en consecuencia, hay que bajar el tono”


Tras verla en una obra “off Broadway”, Stanley Kramer le ofreció a Grace Kelly el personaje de Amy, la mujer de Will Kane. Durante el proceso del casting, sin embargo, hubo serias dudas al respecto por contar entonces ella tan sólo con 22 años mientras que Cooper tenía ya 51.


Lloyd Bridges  era Harvey Pell, el ayudante del sheriff. Bridges había debutado en la gran pantalla en 1936 y ya había intervenido en una larga lista de títulos cinematográficos entre los que se encontraban clásicos como “Paso al Noroeste”, “El asunto del día”, “Los inconquistables”, “Huracán” o “La montaña trágica”.


El personaje de Helen Ramírez venía interpretado por Katy Jurado, actriz mejicana que había debutado a toda pantalla en 1943. Katy llevaba ya un total de 23 intervenciones cinematográficas cuando fue elegida para dar vida a este personaje.


A través de Thomas Mitchell conocíamos al Mayor Jonas Henderson. Desde 1923 en el cine, Mitchell era ya un rostro muy conocido de la pequeña pantalla. Y de la grande por títulos clásicos como “Horizontes perdidos”, “Sólo los ángeles tienen alas”, “Esmeralda, la zíngara”, “Seis destinos”, “Las llaves del reino” y, sobre todo, por su Doc Boone de “La diligencia”, por su Gerald O’Hara de “Lo que el viento se llevó” y por su tío Billy en “¡Qué bello es vivir!”. Extraordinario Thomas Mitchell.


Otto Kruger  era el Juez Percy Mettrick. Kruger había iniciado su carrera cinematográfica allá por 1915 y sumaba ya títulos como “La isla del tesoro”, “Historia de un detective”, “Sabotaje”, “Un hombre fenómeno”, “Duelo al sol” o “La egoísta”.


Martin Howe era interpretado por Lon Chaney, Jr., quien había debutado en la gran pantalla en 1922 y ya había intervenido en infinidad de títulos entre los que se encontraban “Tierra de audaces”, “Unión Pacífico”, “Hace un millón de años”, “Policía Montada del Canada”, “El hombre lobo”, “Frankenstein y el hombre lobo”, “La maldición de la momia”, “La mansión de Drácula”, “Morena y peligrosa” o “Abbott y Costello contra los fantasmas”.




En “Solo ante el peligro”, la banda de los villanos venía liderada por el muy temido Frank Miller,  interpretado aquí por el actor Ian McDonald, desde 1931 en  el cine, que ya había sido visto en clásicos como “Murieron con las botas puestas”, “La senda tenebrosa”, “El hombre de Colorado”, “Al rojo vivo”, “El halcón del desierto” o “Magnolia”.


Lee Van Cleef hacía su debut en esta película en el papel de Jack Colby, uno de los ayudantes de Miller. Diez años más tarde, cosas de la vida, y tras participar en algún que otro título cinematográfico y una larga lista de series televisivas, Van Cleef volvía a interpretar al ayudante del malo (un genial Lee Marvin) en  “El hombre que mató a Liberty Valance”.


Curiosamente, el carismático actor fue contratado en un principio para el personaje del ayudante del sheriff. Sin embargo debía para ello arreglarse su aguileña nariz, que según el estudio le daba demasiado aspecto de villano. El actor se negó a hacerlo y el ayudante del sheriff fue a parar a Lloyd Bridges…


Sí, muy afortunadamente para la historia del cine, pues el personaje que nos regala Lee Van Cleef como uno de los ayudantes de Miller en “Solo ante el peligro”,  sin emitir una sola palabra, ya le estaba situando en el lugar de honor que ocupa hoy en la historia del cine. Muy, muy grande Lee Van Cleef.


Completaban el excepcional reparto nombres como Harry Morgan (aquí como Sam Fuller), excelente actor que ya había sido visto por el público americano en películas como “Incidente en Ox-Bow”, “Horizontes lejanos”, “El castillo de Dragonwyck”…


Robert Wilke y Sheb Wooley como Jim Pierce y Ben Miller, respectivamente, los otros dos componentes de la banda de Frank…


Lee Aaker, dos años antes de darse a conocer en televisión como el cabo Rusty de la mítica serie “Rin Tin Tin”…


Y el mismísimo Jack Elam como Charlie, el borrachín de la cárcel. Elam había debutado a toda pantalla en 1944 y ya había intervenido en 18 títulos cinematográficos entre los que se encontraba “Ave del paraíso” o “Encubridora”. Muy grande también Jack Elam.

“Tiene todo lo que necesita una buena historia: un hombre haciendo lo que tiene que hacer, a pesar de sí mismo y de su entorno. No se trata de valor, necesariamente”
(William Faulkner)


Producida por Stanley Kramer y Carl Foreman para United Artists, “Solo ante el peligro” (High Noon) se estrenaba en Suecia el 7 de Julio de 1952.


Entre otros premios y nominaciones, “Solo ante el peligro” obtuvo el Oscar al mejor actor, montaje, canción (“High Noon”) y banda sonora. Fue también nominada en estos galardones en las categorías de película, director y guión.


Asimismo, consiguió 4 Globos de Oro: mejor fotografía, actor (Gary Cooper), actriz secundaria (Katy Jurado) y banda sonora. Fue también nominada a mejor película, mejor guión y mejor promesa como actriz (Katy Jurado).

“A pesar de que ‘Solo ante el peligro’ tiene algunos defectos, pocos westerns recientes han sabido imprimir tanta tensión y tanta emoción en la clásica lucha entre el bien y el mal”
("Life")




Solo ante el peligro” contó con un presupuesto de tan sólo 750.000 dólares. Un apretado plan de trabajo concentraba en diez días los ensayos, rodándose la totalidad de la película entre el 5 de Septiembre y el 6 de Octubre de 1951. El meticuloso plan de rodaje de Zinnemann le permitió disparar un total de cuatrocientos planos en tan sólo cuatro semanas. Tras su estreno, la película recaudaría 3,75 millones de dólares en EE.UU y 18 millones en el mundo entero.

La historia de esta película tenía lugar en la población ficticia de Hadleyville, en el territorio de Nuevo México allá por 1880, y se desarrollaba  en una misma mañana.

“Tuvimos mucho cuidado de suprimir todas las nubes en nuestros planos de exteriores… Queríamos subrayar la monotonía, la desnudez de la tierra y la inercia de todo y de todos”


Como dato curioso, el que Fred Zinnemann decidiera utilizar poco o ningún maquillaje en el rostro de Gary Cooper con el fin de mostrar mejor su continua y creciente preocupación a lo largo de la historia.

“Usamos deliberadamente una luz plana para Cooper para hacerle parecer lo más cansado y viejo que pudiéramos, lo cual era una novedad para un héroe del Oeste. Vestimos a Cooper todo de negro, así cuando su solitaria figura avanza entre aquella severa y cegadora quietud, su destino aún parece más amargo”

O el que, durante el rodaje de la escena de la pelea entre los personajes de Cooper y Lloyd Bridges, el hijo mayor de éste, Beau, quien con once años se encontraba en el set viendo rodar dicha secuencia, no pudiera evitar reírse tras ver cómo le tiraban a su padre un cubo de agua... Con lo que, sí, hubo de hacerse otra toma.


“La cámara retrocediendo en grúa hacia un plano enormemente largo donde muestra el pueblo entero, sin un alma, conteniendo la respiración, todas las ventanas y las puertas cerradas, ni un ser a la vista, ni siquiera los perros, esperando el inminente tiroteo”
(FRED ZINNEMANN )

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Vencedores o vencidos

El 16 de Abril de 1959 se emitía en la televisión norteamericana una producción cuyo guión, firmado por Abby Mann, trataba sobre los juicios de crímenes de guerra de Nuremberg.


En 1961, Stanley Kramer producía para United Artists, y para la gran pantalla, “Vencedores o vencidos”, una magistral película que contaba con una excelente adaptación cinematográfica del propio Abby Mann de su citado guión televisivo.


Stanley Kramer había debutado como director en 1955 con “No serás un extraño”. Vendrían después “Orgullo y pasión”, “Fugitivos”, “La hora final” y “La herencia del viento” antes de “Vencedores o vencidos”.

La impecable dirección de Kramer y el exquisito guión de Mann se veían completados con la maestría de Ernest Laszlo en la fotografía, de Frederic Knudtson en el montaje y de Ernest Gold en la banda sonora.


Y con un incomparable reparto que venía encabezado por un extraordinario Spencer Tracy, quien acababa de trabajar a las órdenes de Stanley Kramer en “La herencia del viento” y volvería a hacerlo dos años después en “El mundo está loco, loco, loco”. Kramer también le dirigiría en su última y magistral interpretación en la maravillosa “Adivina quién viene esta noche”.


El discurso final de once minutos de duración del Juez Dan Haywood que nos presenta el actor fue rodado en una sola toma. Muy grande Tracy.


Marlon Brando estaba interesado en interpretar el papel de Hans Rolfe, el abogado de los personajes alemanes de la historia. A Kramer y a Mann les cautivaba la idea de que Brando apareciese en la película, pero ambos habían quedado ya impresionados con la interpretación que de este mismo personaje había hecho dos años atrás en la producción televisiva un aún desconocido pero convincente actor.


Y así fue elegido para este papel el actor austríaco Maximilian Schell. Buena elección que se vio recompensada con un Oscar de la Academia.

El 26 de Marzo de 2001, y durante 56 representaciones, Schell volvía a encontrarse con esta historia, aunque en los escenarios teatrales de Broadway y en la piel esta vez del personaje que interpretó en el cine Burt Lancaster.


Richard Widmark ya llevaba en la gran pantalla desde 1947 y ya le habíamos visto, entre otros géneros, en el cine negro (“El beso de la muerte”, “La calle sin nombre”, “Pánico en las calles”) y en el western (“Cielo amarillo”, “Lanza rota”, “Dos cabalgan juntos”).


Widmark daba vida al fiscal Tal Lawson. Otra más que correcta interpretación a añadir a su ya fructífera carrera cinematográfica.


Para encarnar al personaje de Ernst Janning la opción original fue Laurence Olivier. Finalmente, fue elegido Burt Lancaster, que llevaba ya a sus espaldas títulos como “Forajidos”, “De aquí a la eternidad”. “Mesas separadas”  o “El fuego y la palabra”. Lancaster está espléndido también en su personaje.


Al igual que Marlene Dietrich como Mrs. Bertholt, personaje de la que sería su penúltima película tras dejarnos, desde 1919, otros títulos tan clásicos como “El ángel azul”, “Marruecos”, “Testigo de cargo” o “Sed de mal”.


Otro mito de la gran pantalla, Judy Garland, hacía aquí una pequeña pero muy convincente interpretación como Irene Hoffman tras habernos dejado una huella imborrable en el género del cine musical a través de películas como “El mago de Oz”, “Los hijos de la farándula” o “Ha nacido una estrella”.


Y Montgomery Clift nos ofrecía una creación extraordinaria de su Rudolf Petersen. Durante el rodaje de su breve escena, el actor tuvo serios problemas para recordar su texto, por lo que se hicieron repetidas tomas de su secuencia.

Finalmente, Stanley Kramer decidió darle cierta libertad en las líneas de sus frases, comentando con él que eso le aportaría una especial autenticidad a la confusión de su personaje al ser interrogado.


Monty se mostró entonces más tranquilo. No siempre se ajustaba al guión, pero todo lo que decía encajaba a la perfección, consiguiendo una interpretación tan buena como yo había esperado de él


Vencedores o vencidos” fue filmada en la misma ciudad de Nuremberg. Y el 14 de Diciembre de 1961, hace hoy ya 50 años, tenía lugar su estreno en Berlín, al que acudió un gran número de periodistas llevados por el propio Stanley Kramer desde América.


Entre otros premios y nominaciones, “Vencedores o vencidos” recibió el Oscar al mejor actor (Maximilian Schell) y mejor guión adaptado, siendo también nominada a la mejor película, mejor director, mejor actor (Spencer Tracy), mejor actor secundario (Montgomery Clift), mejor actriz secundaria (Judy Garland), mejor montaje, mejor dirección artística, mejor fotografía y mejor diseño de vestuario.


Fue también recompensada con el David di Donatello a la mejor producción extranjera, al mejor actor extranjero (Spencer Tracy) y con un premio especial para Marlene Dietrich.


Y en los Globos de Oro  obtuvo el premio al mejor director y al mejor actor (Maximilian Schell), siendo también nominada a la mejor película, mejor actor secundario (Montgomery Clift) y mejor actriz secundaria (Judy Garland).

Muchos de los actores de este magistral reparto quisieron intervenir en la película cobrando un salario mucho más bajo de lo habitual, conscientes de su participación en esta trascendental historia.


Y no les faltaba razón. “Vencedores o vencidos” es hoy uno de los más imprescindibles títulos de la historia del Séptimo Arte.