Berlín, 1931. El escritor británico Brian Roberts llega a la ciudad con el fin de perfeccionar su alemán. En la pensión en la que se aloja conoce a Sally Bowles, una de las artistas del cabaret Kit Kat Club...
“Yo
soy su anfitrión. Dejen sus problemas en la puerta. ¿Cómo? ¿Que la vida es
complicada? Olvídenlo, aquí dentro la vida es hermosa, las chicas son hermosas,
hasta la orquesta es hermosa...”
El
13 de Febrero de 1972, hace hoy ya 40 años, se estrenaba en Estados Unidos
“Cabaret”, uno de los más grandes musicales de toda la historia del cine
Producida
por Cy Feuer para ABC Pictures Corporation, “Cabaret” contaba con un más que
ejemplar guión firmado por Jay Allen, artífice antes de esta película de
títulos como “Marnie, la ladrona” o “Los mejores años de miss Brodie”, que ese
mismo año de “Cabaret” firmaría también el guión de “Viajes con mi tía” y, tres
años más tarde, el de “Funny Lady”.
Allen
basaba su guión de “Cabaret” en diversas historias del escritor británico Christopher
Isherwood, entre otras las contadas en su libro “Adiós a Berlín” (1939), un
conjunto de relatos con personajes compartidos entre los que se encontraban Sally Bowles y Brian Roberts.
El
guión de la película también bebía de “I’m a camera”, adaptación teatral de los
textos de Isherwood que llevó a cabo en 1952 el comediógrafo John van Drutten,
y de “Cabaret”, la posterior adaptación musical de esta obra en los escenarios, estrenada en
1966, con texto de Joe Masteroff y canciones firmadas por John Kander y Fred
Ebb.
Kander
y Ebb serían también los responsables de la música de la película, una de las más extraordinarias bandas sonoras de la historia del cine.
“Cuando
planteamos ‘Cabaret’ para el cine decidimos fundir lo mejor de la versión
teatral con lo mejor del original literario, intentando volver a los orígenes
de una historia siempre bien adaptada, pero que había ido degenerando de
versión en versión”
(Cy
Feuer)
Feuer
ofreció el proyecto cinematográfico a unos diez veteranos directores de cine,
entre otros Billy Wilder y Gene Kelly, antes de dirigirse finalmente a un buen
amigo suyo y colaborador en anteriores montajes musicales… Bob Fosse.
Fosse
era ya bien conocido en la gran pantalla como un excepcional bailarín y un no
menos extraordinario coreógrafo por títulos tan clásicos del musical americano
como “Bésame, Kate”, “Tres chicas con suerte” o “Mi hermana Elena”.
Y
había ya debutado también en la dirección cinematográfica, tres años antes de
“Cabaret”, con “Noches en la ciudad” y una magnífica Shirley McLaine como encantadora
protagonista. Siete años después de “Cabaret”, Bob dirigiría otra musical obra
maestra llamada “All that jazz”. Muy grande Fosse, muy grande.
Hija
de dos grandes del cine, el director Vincente Minnelli y la actriz Judy
Garland, Liza Minnelli no se quedaba precisamente atrás demostrando sus grandes
aptitudes para el mundo del espectáculo. Liza daba vida en esta película a una
maravillosa Sally Bowles, personaje para el que la propia actriz ideó el
peinado y el maquillaje ayudada, eso sí, por su afamado padre.
En
los relatos de Christopher Isherwood, el personaje de Sally Bowles estaba
basado en una amiga real del escritor llamada Jean Ross. Isherwood señalaba que
había disfrutado con “Cabaret”, pero que siempre había pensado que Liza
Minnelli tenía mucho más talento que su personaje. La Sally del relato de
Isherwood era una cantante aficionada que vivía bajo la ilusión de su calidad
como estrella, clara antítesis de la hija de Garland y Minnelli según el
escritor británico.
Liza
debutó muy brevemente en la gran pantalla, con tan sólo tres años de edad y
junto a su madre, en “In the good old summertime” (1949). Su siguiente título
cinematográfico no le llegaría hasta 1967, participando tan sólo en otros dos
más antes de “Cabaret”, su gran descubrimiento como extraordinaria actriz y excepcional
artista.
Tras
“Cabaret” vinieron otros papeles para Liza, como su Nina en la película de
mismo nombre o su Francine de “New York, New York”. Pero para nosotros, y para
la historia del cine, Liza Minnelli será siempre la encantadora Sally Bowles.
El
actor británico Michael York fue escogido para interpretar a Brian Roberts, el
protagonista, pero esta elección no fue en absoluto casual. Michael guardaba un enorme
parecido físico con el escritor Christopher Isherwood, cuya personalidad se escondía detrás del personaje de Brian en su libro “Adiós a Berlín”.
A
las órdenes de Joseph Losey y con Dirk Bogarde como compañero de reparto,
Michael York había debutado en la gran pantalla en 1967 en “Accidente”. También
había aparecido ya en otros clásicos del cine como “La mujer indomable”, “Romeo
y Julieta”, “Justine” o “Zeppelin” antes de conseguir un gran éxito con su protagonista en “Cabaret”, papel al que York le supo transmitir todo
su encanto personal.
Actor
todo terreno que pisó los escenarios teatrales por vez primera a sus diez
años de edad, Joel Grey realizó en “Cabaret” una impecable interpretación como el
maestro de ceremonias del cabaret, personaje para el que Grey se esmeró en
conseguir una imitación perfecta del acento alemán.
Grey,
entonces más conocido por el espectador americano por sus múltiples apariciones
en series televisivas como “Maverick”, “Bronco” o “Ironside”, había
debutado en la gran pantalla en 1952 con “About face” y tan sólo haría un
título cinematográfico más, “Cuando llegue Septiembre” (1961), antes de su gran
descubrimiento en “Cabaret”. Él fue el único actor del musical de
Broadway que fue también escogido para la película. Y es que nunca hubo, ni
habrá, un maestro de ceremonias como Joel Grey.
If you could see her
Completaban el reparto principal un magnífico Helmut Griem y los no menos correctos Marisa Berenson y Fritz Wepper.
La
historia que se nos cuenta en la película no es exactamente igual a la que
contaba la obra teatral donde, para empezar, los personajes protagonistas eran
una cantante inglesa y un escritor estadounidense, nacionalidades inversas en
la versión cinematográfica.
También
fueron añadidos en la película (no aparecían en la obra teatral) los personajes
interpretados por Marisa Berenson y Fritz Wepper y sustituídas algunas escenas de
la obra teatral ubicadas en la pensión
por otras en la película ubicadas en el cabaret, evidentemente más espectaculares
cinematográficamente hablando.
Y
algunas canciones de la obra original fueron cambiadas de contexto o simplemente
sustituídas por otras en la versión fílmica, siempre con la intención de servir de
perfecto complemento a la línea argumental de la historia.
Temas como “Don’t tell mama” o “Heiraten” fueron sustituídos por otros nuevos como “Money, money” o “Mein herr”.
O
“Maybe this time”, canción que Liza ya había grabado ocho años atrás en “Liza!
Liza!”, su primer álbum musical.
"Tomorrow belongs to me”, escrita por Kander y Ebb al más fiel estilo de una
tradicional canción alemana, fue la única filmada en exteriores y con un
tratamento visual muy diferente al resto.
“Cabaret”
se rodó íntegramente en Alemania, en los estudios Bavaria de Munich, asignando
para los papeles extra del reparto a glorias olvidadas del teatro y cine
alemanes de los años treinta y cuarenta.
Las
localizaciones del rodaje se movieron entre las calles de Munich, la estación
de ferrocarril de Lübeck, las tierras del duque de Oldenburg, el castillo de
Charlottenburg e incluso algunos de los auténticos lugares del Berlín Oeste visitados
por el propio Christopher Isherwood.
Bob
Fosse supervisó todos y cada uno de los detalles del film, por supuesto fue
también el coreógrafo de los números musicales, consiguiendo un equilibrio tan absoluto
en la película que llegó a ser definida como “una obra de autor”. “Cabaret” fue
un gran éxito de crítica y público. Para Bob Fosse, su gran prueba de fuego.
“Con
‘Cabaret’ he intentado darle al musical un carácter mucho más profundo. El
clima prenazi en que está envuelto ‘Cabaret’, cargado de funestos presagios,
con una alegría premonitoria de siniestros eventos, me ha parecido lo más
idóneo para un nuevo musical, un musical renovado”
Entre
otros muchos premios y nominaciones, “Cabaret” obtuvo 7 británicos Premios
Bafta: película, director, actriz (Liza Minnelli), dirección artística,
fotografía, sonido y un premio especial al actor Joel Grey por su excepcional
interpretación como maestro de ceremonias. También fue nominada en estos
galardones al diseño de vestuario, montaje, guión y actriz secundaria (Marisa
Berenson).
Liza
Minnelli y Bob Fosse obtuvieron un David di Donatello como mejor actriz y
director extranjeros, respectivamente. Y en los Globos de Oro, “Cabaret” fue
premiada en las categorías de mejor película, actriz (Liza Minnelli) y actor
secundario (Joel Grey), siendo también nominadas dos de sus canciones: “Mein
herr” y “Money, money”, Bob Fosse como director y Marisa Berenson como actriz
secundaria.
“Cabaret”
se llevó, además, 8 Premios Oscar en las categorías de mejor director (Bob Fosse),
actriz (Liza Minnelli), actor secundario (Joel Grey), banda sonora, fotografía, montaje,
dirección artística y sonido, siendo también nominada en las de guión
adaptado y película.
“Life is a cabaret, old chum,
it´s only a cabaret, old chum...
And I
love a cabaret”
(Sally
Bowles)