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miércoles, 6 de octubre de 2010

Espartaco

“La muerte es la única liberación para el esclavo. Por eso no la temen. Por eso venceremos”


Hace hoy 50 años, el 6 de Octubre de 1960, se estrenaba en Nueva York la película “Espartaco”.


Producida por Bryna Productions para la Universal Pictures y dirigida por Stanley Kubrick, esta película tenía como base la novela homónima de Howard Fast. El guión era firmado por Dalton Trumbo y, en sus escenas de batalla, por Calder Willingham.


Y por Peter Ustinov, ya que el propio actor reescribió algunas de sus escenas con Charles Laughton a petición de éste, que rechazaba rotundamente las escritas en el guión original.

Kirk Douglas, como coproductor del film junto a James C. Katz y Edward Lewis, insistió en contratar para el mismo a dos nombres de la Lista Negra de Hollywood.


Dalton Trumbo sería finalmente elegido como guionista, aunque durante un tiempo el estudio no quiso que apareciera en los títulos de crédito por estar en la citada lista. Kubrick afirmó entonces que él lo incluiría y Douglas utilizó toda su influencia para que Dalton fuera así reconocido.

Y también se contrató al actor Peter Brocco (en las mismas circunstancias que Trumbo) para un papel secundario  en el film. A Brocco le volveríamos a ver en 1967 como Claymare en la serie "Star Trek"  y en 1975 como uno de los maravillosos “locos”, al que llaman coronel, de esa delicia llamada “Alguien voló sobre el nido del cuco”.


La grandiosa banda sonora de “Espartaco” fue obra del prestigioso Alex North, artífice también de la música de “Papá, piernas largas”, “El tormento y el éxtasis”, “Vidas rebeldes” o “Cleopatra”.


Y Russell Metty fue el director de fotografía, que llegó a retirarse del rodaje por considerar que Kubrick no le dejaba hacer su trabajo. El propio Kubrick se encargó de realizar el resto y Russell incluso pidió que se retirara su nombre de los títulos de crédito.

Sin embargo, cuando al año siguiente el film obtuvo el Oscar a la mejor fotografía, le fue otorgada la estatuilla a Metty.


A Laurence Olivier le fue ofrecida la dirección de “Espartaco”, pero él prefirió concentrarse sólo en su actuación. Y realmente hace una composición prodigiosa de su personaje.

David Lean también fue considerado para dirigir esta película. “Breve encuentro”, “Oliver Twist” y “El puente sobre el río Kwai” eran motivos más que suficientes para elegirle. Lean también declinó la oferta.

Fue entonces Anthony Mann el seleccionado para dirigir este proyecto. Sin embargo, tras una serie de desavenencias con Kirk Douglas, éste lo cambió por Stanley Kubrick. Según cuenta Peter Ustinov, Mann fue el artífice de la secuencia de las minas de sal.


Y a Kubrick no se le otorgó durante el rodaje el control sobre el guión que él quería, al considerarlo demasiado moralizante en algunos aspectos. Kirk Douglas también tuvo encontronazos con Kubrick, hasta el punto de llegar a admitir más adelante el actor que se había equivocado al despedir a Anthony Mann. Cuando cinco años más tarde le ofrecieron a Douglas protagonizar “Los héroes de Telemark” accedió sólo con la condición de que Mann la dirigiera.

En 1959, Kirk Douglas estaba muy interesado en hacer el papel de Ben-Hur, pero William Wyler, el director del proyecto,  quería por encima de todo a Charlton Heston. Ofreció entonces a Kirk el papel de Messala, que finalmente hizo Stephen Boyd al rechazarlo Douglas por ser papel secundario.

El propio actor admitiría mucho más tarde que hizo “Espartaco” para demostrar a Wyler y a su equipo que era capaz de hacer una película épica romana comparable a “Ben-Hur”.


Espartaco” recoge un verdadero reparto de lujo. Con el fin de que actores de la talla de Laurence Olivier (Marco Licinio Craso), Charles Laughton (Sempronio Graco) o Peter Ustinov (Léntulo Batiato) aceptaran hacer en ella papeles secundarios, Douglas les ofreció a cada uno de ellos un guión diferente donde se enfatizaba su personaje en particular.


El personaje de Espartaco, como era obvio, lo interpretó el propio Kirk Douglas. Y le acompañaban actores que se estaban haciendo un camino en la gran pantalla, como Tony Curtis (Antonino) o John Gavin (Julio César).


El papel de Varinia fue rechazado por Ingrid Bergman, Jeanne Moreau, Elsa Martinelli e incluso Jean Simmons. La elegida originalmente fue la actriz alemana Sabine Bethmann, pero cuando llegó Kubrick se le volvió a ofrecer el papel a Simmons quien, entonces, sí lo aceptó. Su Varinia es, sin duda, uno de los personajes más bellos que ha dado la pantalla.

El reparto se completaba con actores ya consagrados en el cine clásico como John Ireland (Crixus), Nina Foch (Helena Glabrus) o Woody Strode (Draba). Y Richard Farnsworth, que hacía doble trabajo como especialista. También otros actores hacían aquí su debut, como George Kennedy en el papel de  uno de los soldados que grita: “¡Yo soy Espartaco!


Espartaco” reúne también una larga serie de curiosidades. Como el que en la escena en la que Graco (Laughton) es encontrado culpable de la revuelta contra los romanos, Craso dijera: “En cada ciudad y provincia, la lista de los desleales ha sido compilada”, dirigiéndose en realidad  esta frase a Joseph McCarthy y su caza de brujas con respecto a Dalton Trumbo (uno de los diez incluídos en la Lista Negra).

O el que el propio Trumbo quisiera en el reparto a Orson Welles para el papel de Tigranes Levantus, que finalmente interpretaría Herbert Lom. O el que Tony Curtis se rompiera, durante el rodaje, el tendón de Aquiles jugando al tenis con Kirk Douglas, retrasándose sus escenas hasta su total recuperación.


La versión original incluía una escena en la que Craso (Olivier) intenta seducir a Antonino (Curtis). El Código de Producción y Administración de la Legión de la Decencia se opuso a esta escena y finalmente fue cortada, aunque se recuperó en la restauración de la película de 1991.

Sin embargo, se había perdido la banda sonora y el diálogo debía ser doblado de nuevo. Curtis así lo hizo con su papel pero Olivier ya había fallecido. Joan Plowright, su viuda, propuso a Anthony Hopkins para doblar a Olivier y Anthony aceptó. En los títulos de crédito de la versión restaurada se le agradece a Hopkins su colaboración.



El personaje de Draba, magistralmente interpretado por Woody Strode, es asesinado tras atacar a uno de los senadores y su cuerpo es colgado boca abajo para escarmiento de los otros esclavos. En un principio se iba a colgar una réplica de Strode pero el efecto no era satisfactorio, con lo que es el propio actor el que permanece ahí todo el tiempo sin mover un sólo músculo.

Según cuenta Kalai Strode, el hijo del actor, la réplica no utilizada estuvo colgada en la entrada de los Universal Studios durante varios años.


Y según cuenta el productor James B. Harris, Stanley Kubrick vio en varias ocasiones a Charles Laughton, Peter Ustinov y Laurence Olivier susurrando durante los descansos del rodaje. Suponiendo que estarían hablando sobre él, se acercó a ellos. Cada uno estaba leyendo su parte de guión en voz alta.


Espartaco” obtuvo 4 Oscar de la Academia. Al mejor actor secundario (Peter Ustinov), mejor fotografía, mejor dirección artística y mejor diseño de vestuario. Y también fue nominada al mejor montaje y mejor banda sonora.


Los Globos de Oro también la reconocieron como mejor película, nominando además a Kubrick, a Laurence Olivier, a Peter Ustinov, a Woody Strode y a Alex North como compositor de su banda sonora.

Peter Ustinov y Kirk Douglas recibieron también un Laurel Award por su trabajo y le fue también otorgado a la película el Golden Reel Award en los Motion Picture Sound Editors a la mejor edición de sonido.


miércoles, 27 de enero de 2010

La belleza clásica de Jean Simmons

El pasado Viernes, a los 80 años de edad, nos dejaba Jean Simmons, una de las actrices más bellas y versátiles del cine clásico americano.


Actriz británica de nacionalidad estadounidense, Jean Merilyn Simmons nació en Londres el 31 de Enero de 1929. En una clase de baile, a los 14 años, llamó la atención de un cazatalentos, debutando en el cine en 1944 con dos títulos: “Sports day” y “Give us the moon”.


Su fama en el Reino Unido no tardaría mucho en llegar gracias a su intervención, dos años más tarde, en la película “Cadenas rotas”, excelente adaptación de David Lean de la novela de Charles Dickens.


Su papel de Ofelia en “Hamlet”, magnífica adaptación de Shakespeare dirigida y protagonizada en 1948 por Laurence Olivier, le abrió las puertas a Hollywood y le dio su primera nominación al Oscar como mejor actriz secundaria, siendo además reconocida por este papel con el Volpi Cup en el Festival de Venecia.

En 1950, Jean contrajo matrimonio con el actor Stewart Granger. Y en 1953 fue la primera elección de William Wyler para el papel de la princesa Ann de “Vacaciones en Roma”, papel que recaería finalmente en Audrey Hepburn, proporcionándole a Audrey un Oscar, porque Howard Hughes, bajo quien estaba el contrato de Jean, no quiso cederla a otro estudio.


En 1960, Jean Simmons se divorció de Stewart Granger para casarse casi de inmediato con el director Richard Brooks, bajo cuya dirección protagonizó junto a Burt LancasterEl fuego y la palabra” (1960), una memorable adaptación de la novela de Sinclair Lewis por la que la actriz fue nominada a los Globos de Oro.


Ese mismo año coprotagonizó “Espartaco” junto a Kirk Douglas, dando vida Jean a la esclava Varinia, uno de sus personajes más recordados.

En 1968, Simmons interpretó, sorprendentemente, a la señorita Rottenmeier en una adaptación televisiva de “Heidi”. Y un año más tarde volvió a ser dirigida por Richard Brooks en “Con los ojos cerrados”, papel por el que fue nuevamente nominada al Oscar, esta vez como actriz principal.


A partir de los años 70, fue combinando el cine con pequeños trabajos para la televisión. Apareció en series como “Hawai 5-0”, “Hotel”, “Perry Mason”, “Alfred Hitchcock presenta” o “Se ha escrito un crimen”.

Y en la década de los 80 enriqueció sus interpretaciones televisivas a través de dos series de éxito: “Norte y Sur”, donde daba vida a la madre del personaje de Patrick Swayze, y “El pájaro espino”, donde interpretaba a Fiona, la madre de la familia Cleary, complejo papel que le valió un Emmy y una nominación a los Globos de Oro.

En 1995 Jean volvió a la gran pantalla, junto a un importante elenco de actrices, con “Donde reside el amor”. Y ya en la década de los 2000, aportó su voz en dos películas de animación: “Final Fantasy: La fuerza interior” (2001) y “El castillo ambulante” (2004), esta última del maestro Hayao Miyazaki. En 2009 se estrenó su última intervención para la gran pantalla: “Shadows in the Sun”.


Jean Simmons deja tras de sí un centenar de intervenciones en el cine y la televisión. Títulos como “César y Cleopatra”, “Cadenas rotas”, “Narciso negro”, “Hamlet”, “Extraño suceso”, “Androcles y el león”, “Cara de ángel”, “La reina virgen”, “La túnica sagrada”, “Sinuhé, el egipcio”, “Demetrio y los gladiadores”, “Desireé”, “Ellos y ellas”, “Horizontes de grandeza”, “Esta tierra es mía” , “El fuego y la palabra”, “Espartaco” o “Con los ojos cerrados”, forman ya parte de la historia del cine. Y series como “Norte y Sur” o “El pájaro espino” dejaron su huella en la pequeña pantalla.


Y sus personajes de Estella ("Cadenas rotas"), Ofelia (“Hamlet”), Diane Tremayne (“Cara de ángel”), Julia Maragon (“Horizontes de grandeza”) o Varinia (“Espartaco”) mantendrán siempre vivo nuestro recuerdo de ella.

Gracias, Jean.