Mostrando entradas con la etiqueta José Orjas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta José Orjas. Mostrar todas las entradas

jueves, 13 de diciembre de 2012

Un atraco, una cabina y José Luis López Vázquez


El pasado 10 de diciembre el cine español celebraba  el  50 aniversario del estreno en Madrid de “Atraco a las tres” (1962), excelente producción de Pedro Masó para Hesperia Films y uno de los más imprescindibles títulos de nuestra historia cinematográfica.

Desternillante intento de atraco
(Javier Ocaña, Cinemanía)


Atraco a las tres” era dirigida con enorme maestría por José María Forqué, extraordinario director zaragozano que había debutado tras las cámaras en 1951 y ya nos había dejado otros clásicos como “El diablo toca la flauta”, “Un día perdido”, “Amanecer en Puerta Oscura”, “La noche y el alba”, “Maribel y la extraña familia”, “091 Policía al habla” o “Usted puede ser un asesino”. Muy grande Forqué.


Pedro Masó, Vicente Coello y Rafael J. Salvia escribían el ingenioso y divertidísimo guión de “Atraco a las tres” tomando como base una historia original de los dos primeros. Alejandro Ulloa en la fotografía y Pedro del Rey en el montaje redondeaban la buena factura de la película...


... junto a una adecuada banda sonora firmada por Adolfo Waitzman, compositor argentino que debutaba en la gran pantalla ese mismo año de 1962 con “Diferente” y tras “Atraco a las tres” nos dejaba su huella musical en otros títulos como “La gran familia”, “Tengo 17 años”, “Casi un caballero”, “La familia y... uno más”, “Las 4 bodas de Marisol”, “Los que tocan el piano”...


“Nosotros somos incapaces de robar a un semejante, pero un Banco no es un semejante”


El genuino Fernando Galindo nos era presentado por un genial José Luis López Vázquez, en la gran pantalla desde 1946 y ya con títulos a sus espaldas como “Esa pareja feliz”, “El diablo toca la flauta”, “La vida en un bloc”, “Muchachas de azul”, “Los jueves, milagro”, “El pisito”, “Los tramposos”, “El cochecito”, “Plácido”, “Tres de la Cruz Roja”, “Los pedigüeños” o “Una isla con tomate”.

“Si no vamos a disparar, ¿para qué necesitamos las pistolas? Apuntamos con el dedo y ya está, ¿eh?”


Martínez era para nosotros un espléndido Casto Sendra “Cassen”, que había debutado como actor cinematográfico el año anterior con “Plácido” y antes de “Atraco a las tres” tan sólo había participado en otros dos títulos cinematográficos.


“Bueno, yo lo que quiero saber
es cuándo nos repartimos el dinero”


La sin par Enriqueta nos llegaba a través de la sin par Gracita Morales, en el cine desde 1954 y ya con películas como “La vida por delante”, “Maribel y la extraña familia”, “Mi noche de bodas”, “Los pedigüeños”, “Tú y yo somos tres” o “Vuelve San Valentín”.

“Hombre, yo así, tan de repente... Pero pónme cuatro o cinco trajes, y un abrigo, y unos zapatos de ante, y camisas, y un billetero de cocodrilo con un billete de mil pesetas. Y un cortijo... ¡con toros!”


Benitez nos era presentado a través de un extraordinario Manuel Alexandre, que había debutado a toda pantalla en 1947 con “Dos cuentos para dos” y ya nos había regalado sus intervenciones en “Bienvenido, Mr. Marshall”, “Cómicos”, “Muerte de un ciclista”, “Calabuch”, “El malvado Carabel”, “Los jueves, milagro”, “La venganza”, “La vida por delante”, “Sonatas”, “Amor bajo cero”, “Vamos a contar mentiras” o “Plácido”.


“Pero si esto es un disparate tremendo. Ya has visto la película, al final los trincan a todos”


Castrillo nos llegaba a través de un impecable Alfredo Landa, quien debutó como extra en 1956 en “La vuelta al mundo en 80 días” y tan sólo llevaba un título más antes de “Atraco a las tres”. Curiosamente, la primera opción de Pedro Masó para el personaje de Castrillo fue Manolo Gómez Bur. Al no encontrarse éste disponible, el papel pasó a Alfredo Landa.

“Pensión vitalicia para Don Felipe... ahora sale justo, tocamos a tres millones”


Cordero nos era presentado por un magistral Agustín González, en la gran pantalla desde 1934 y ya con títulos a sus espaldas como “Carmen la de ronda”, “La vida alrededor”, “091 Policía al habla”, “Mi noche de bodas”, “Plácido” o “El grano de mostaza”.


“El trabajo es la única lotería que tenemos
los que trabajamos”


Y Don Felipe nos llegaba a través del entrañable José Orjas, quien debutó en el cine en 1940 dirigido por Enrique Jardiel Poncela, con “Mauricio o una víctima del vicio”, y ya nos había brindado su singular presencia en “Esa pareja feliz”, “Así es Madrid”, “El alcalde de Zalamea”, “Historias de la radio”, “El día de los enamorados”, “Los tramposos”, “Maribel y la extraña familia”, “Usted puede ser un asesino”, “Mi noche de bodas”, “Ha llegado un ángel”, “Plácido”, “Tres de la Cruz Roja”, “Tómbola”, “La viudita naviera” o “Vuelve San Valentín”. Maravilloso Orjas.


Completaban el sensacional reparto Katia Loritz, Manuel Díaz González, Rafaela Aparicio, José María Caffarel, Jesús Guzmán, Pedro Mari Sánchez, Lola Gaos, Rafael Hernández, Paula Martel...

“Fernando Galindo, un admirador, un amigo,
un esclavo, un siervo...”

José Luis López Vázquez obtenía con esta película el Premio del Sindicato Nacional del Espectáculo como mejor actor.



También con José Luis López Vázquez como protagonista, celebramos hoy el 40 aniversario de “La cabina”, producción de José Salcedo para Televisión Española en forma de mediometraje de 35 (geniales) minutos emitido por vez primera por la pequeña pantalla el 13 de Diciembre de 1972.

“Desgraciadamente, todos los seres humanos tenemos muchas cabinas de las que tenemos que liberarnos, muchas cabinas. Hay cabinas de tipo moral, hay cabinas de tipo educativo, hay cabinas de tipo mental, y hay cabinas económicas quee nos aprisionan. Yo creo quizás  que uno de los destinos del ser humano es irse liberando, que la vida es un continuo liberarse cada uno de sus propias cabinas para ser libre, espontáneo y ser feliz”


Magistralmente dirigido por Antonio Mercero, la historia de “La cabina” nos llegaba a través de un extraordinario guión escrito por José Luis Garci y el propio Mercero.




Rodado en Madrid, contaba con un principal protagonista interpretado magníficamente por José Luis López Vázquez, al que secundaban en pequeños papeles actores como Goyo Lebrero, Tito García, Blaki, Carmen Luján…


Y Agustín González, otro grande de nuestra escena que ya había coincidido a toda pantalla con López Vázquez en títulos como “Plácido”, “Atraco a las tres”, “La gran familia”, “El verdugo”, “Casi un caballero”... y más tarde coincidiría en infinidad de ocasiones más.

Entre muchos otros premios, “La cabina” obtenía un Emy al mejor programa de ficción. A José Luis López Vázquez, por su parte, le era otorgado un Premio Antena de Oro de la Federación de Asociaciones de Radio y Televisión de España y un Premio Ace de la Asociación de Cronistas del Espectáculo de Nueva York.




“Cuando transportaban la cabina en el camión, yo pensaba que en los movimientos de un lado a otro no iba a estar presente, pero cuando me sacaron dentro de ella, herméticamente cerrada, dando bandazos como si fuera el paso de la Virgen de la Esperanza... Se puede imaginar”


Dos ilustres aniversarios y dos extraordinarios registros de uno de nuestros más grandes actores. Puro lujo cinematográfico. 

jueves, 27 de octubre de 2011

Plácido

Necesitamos el concurso de todos, de pobres y de ricos, porque para la caridad no hay fronteras. Toda la ciudad debe sumarse a nuestra campaña ‘Cene con un pobre’. Que por una noche seamos todos hermanos, que por una noche los duros de corazón sean generosos, que por una noche cenen los pobres…


El 20 de Octubre de 1961 tenía lugar el estreno de “Plácido”, uno de los más grandes títulos de nuestra cinematografía.

Producción de Alfredo Matas para Jet Films, “Plácido” contaba con una impecable fotografía de Francisco Sempere, responsable también de la imagen de otros clásicos de nuestro cine como “Calabuch”, “Los Jueves, milagro” o “El pisito”, y con la música original de Miguel Asins Arbó, de cuyo arte ya habíamos disfrutado en “El cochecito” y volveríamos a hacerlo después en “El verdugo”.


Y también contaba “Plácido” con un exquisito guión firmado por Luis García Berlanga y Rafael Azcona, responsables también de la idea argumental, en colaboración con José Luis Colina y José Luis Font.

Tenemos que arreglar mi asunto, usted me ha prometido hablar con el notario…


Casto Sendra “Cassen” era para nosotros un excepcional Plácido Alonso en su primera intervención para la gran pantalla, aunque ya era conocido como actor cómico de teatro, radio y televisión.

¿Se acuerda de mí? Soy el hijo de Quintanilla, el de la serrería…


El genuino Gabino Quintanilla nos llegaba a través de un genial José Luis López Vázquez, imprescindible actor de nuestro cine que ya había trabajado anteriormente a las órdenes de Berlanga en “Novio a la vista” y “Los Jueves, milagro”.

Te he dicho que tengo que ir a repartir las cestas, hombre…


Y Manuel Alexandre, otro grande de nuestra escena, daba vida magistralmente a Julián, el hermano de Plácido. A Alexandre ya le habíamos visto también en otros títulos de Berlanga como “Bienvenido, Mr. Marshall”, “Calabuch” o “Los Jueves, milagro”.


Elvira Quintillá era Emilia, la mujer de Plácido. Elvira también había participado ya en “Bienvenido, Mr. Marshall” y en otros títulos hoy ya clásicos de nuestro cine.

No tengo nada, siempre estáis pidiendo. Y sois vosotros los que me tenéis que dar a mí…


Y el abuelo de la familia, padre de Emilia, nos era presentado a través de José Álvarez “Lepe”, estupendo y veterano actor al que ya habíamos conocido como Don Lucas en “El cochecito”.

Calma, calma. Usted se dedica al transporte, según tengo entendido. Bien, entonces transporta usted al finado, se le indemniza y felices pascuas


No podía faltar en este reparto Agustín González, un excelente Álvaro Gil. Muy grande Agustín.

Pascual, Pascual, ¿no me oyes? Soy yo, tu Concheta, que nos van a casar…


Ni Julia Caba Alba, una maravillosa Concheta. Julia también había sido ya dirigida por Berlanga en “Novio a la vista”.

Mi pobre se llama Ricardo Guerra...


O nuestro entrañable José Orjas, aquí espléndido y cuándo no, como el notario.

Y completaban un más que redondo reparto Amelia de la Torre, José María Caffarel, Fernando Delgado, Félix Fernández, Erasmo Pascual, Julia Delgado Caro, Luis Ciges, Antonio Ferrandis, Amparo Soler Leal, José Gavilán… Total nada.


Una campaña ideada por el régimen franquista bajo el lema “siente un pobre a su mesa”, con el fin de hacer crecer en el pueblo un sentimiento de caridad cristiana, fue el verdadero origen de “Plácido”. Y, precisamente, “Siente un pobre a su mesa” iba a ser en un principio el título de la película, cosa que no permitió la censura de la época.

Luis García Berlanga ya había tenido anteriormente que hacer frente a los problemas con la censura tras el estreno de “Los Jueves, milagro” (1957). Dos años después escribía junto a Rafael Azcona el guión del mediometraje “Se vende un tranvía”, extraordinaria primera colaboración entre estos dos genios.


Antes de su estreno, “Plácido” tuvo que pasar el examen de la Junta de Clasificación y Censura de la Dirección General de Cinematografía y Teatro. Finalmente, se estrenó con gran éxito de crítica y con una buena acogida por parte del público. Entre otros premios y nominaciones, fue candidata al Oscar a la mejor película extranjera y a la Palma de Oro en el Festival de Cannes.

Hoy es, por derecho propio, uno de nuestros mejores clásicos cinematográficos.


… Porque en esta tierra ya no hay caridad.
Y nunca la ha habido y nunca la habrá