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domingo, 6 de noviembre de 2011

Rivales

El 6 de Noviembre de 1936, era estrenada en Seattle (Washington) “Rivales” (Come and get it!).


Impecable producción de Samuel Goldwyn para Howard Productions que firmaban dos directores de prestigio, Howard Hawks y William Wyler.


La novela homónima de Edna Ferber servía como base al guión escrito por Jane Murfin y Jules Furthman. El exquisito montaje de Edward Curtiss, nominado por su trabajo al Premio Oscar, la banda sonora de Alfred Newman y la fotografía de Gregg Toland y Rudolph Mate redondeaban la buena factura de la película.

Buena factura a la que se sumaba el magnífico reparto, encabezado por un extraordinario Edward Arnold.


Arnold debutó en la gran pantalla en 1916 con el cortometraje “The misleading lady”. Después le siguieron títulos como “Rasputín y la zarina”, “No soy ningún ángel”, “Sopa de ganso” o “Crimen y castigo” antes de dar vida a Barney Glasgow, principal protagonista de esta historia y, sin duda, una de las mejores interpretaciones cinematográficas de este excelente actor.


Joel McCrea nos presentaba de manera más que correcta a Richard, el hijo de Barney. McCrea llevaba en el mundo del cine desde 1927 y ya había sido dirigido anteriormente por Howard Hawks en “Ciudad sin ley” y por William Wyler en “Esos tres”.


Emma Louise Glasgow, mujer de Barney y madre de Richard en esta historia, era interpretada por Mary Nash, otro rostro del cine clásico desde 1915. Tras “Rivales”, pudimos ver a Nash como Fräulein Rottenmeier en la versión clásica de “Heidi” y como la genuina madre de Katharine Hepburn en “Historias de Filadelfia”.


Los personajes de Lotta Morgan y Lotta Bostrom, madre e hija respectivamente en la historia, eran interpretados por una misma actriz, Frances Farmer, quien debutó en la gran pantalla ese mismo año de 1936 con “Too many parents” y aún haría dos películas más antes de “Rivales”. Howard Hawks siempre consideró a Farmer como la mejor actriz con la que él había trabajado.


Y Walter Brennan era para nosotros Swan Bostrom, marido de Lotta Morgan, padre de Lotta Bostrom y amigo inseparable de Barney Glasgow.


Walter llevaba en el mundo del cine desde 1925 con 140 títulos ya a sus espaldas. Por su papel en “Rivales” obtuvo su primer Oscar como mejor actor secundario. Dos años más tarde, lograría un segundo Oscar en la misma categoría por “Kentucky” y otros dos años después por “El forastero”. En 1941 volvería a ser nominado por “El sargento York”.


El actor, que en realidad contaba tan sólo con 42 años, aparecía caracterizado en la película como un hombre de edad avanzada. En “Rivales”, Walter nos regala otro más de sus encantadoramente entrañables personajes. Muy grande este Brennan.


Y también aparecía en la película, en un pequeño papel como leñador, Hank Worden, excelente actor que había debutado el año anterior con “Ciudad sin ley” y luego veríamos en un sinfín de clásicos y especialmente a las órdenes de John Ford en “La diligencia”, “Fort Apache”, “Tres padrinos”, “Caravana de paz”, “Centauros del desierto” “Misión de audaces” o “El sargento negro”.


Rivales” fue dirigida en su mayor parte por Howard Hawks. Debido a una serie de discrepancias entre el director y Samuel Goldwyn, Hawks fue retirado del proyecto, siendo requerido William Wyler para ponerle buen fin a la película.


Pero no fue fácil convencer a Wyler, que no veía con buenos ojos el quitarle la película a otro director. Goldwyn, como buen productor de la época, le amenazó con arruinar su carrera y Wyler finalmente aceptó. Eso sí, respetando casi la totalidad de lo ya rodado por Hawks, negándose en redondo a firmar la película en solitario y consiguiendo, además, que el nombre de Howard Hawks apareciera en primer lugar, por delante de él, en los títulos de crédito.


En “Rivales”, pues, conviven el estilo dinámico, con más accion y con más sentido del humor de Howard Hawks y el más sosegado, de planos más elaborados y dramatismo más intenso de William Wyler.

Y dos maestros en una misma obra sólo podían dar lugar a una obra maestra.