Mostrando entradas con la etiqueta Drew Barrymore. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Drew Barrymore. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de junio de 2012

E.T., el extraterrestre

Me sentía un poco distanciado de mí mismo, cosa que a menudo sucede cuando estás dirigiendo. Y en ese momento, ¡BANG!... se me ocurrió la idea. De repente, la historia de E.T. me fue inundando la cabeza y durante los dos días siguientes adquirió toda su forma, con un principio, un desarrollo y un final


Durante el rodaje de “En busca del arca perdida” (1981), Steven Spielberg le dictaba la historia de E.T. a Melissa Mathison, una joven escritora que casualmente se encontraba en ese mismo rodaje acompañando a su entonces marido Harrison Ford.

Melissa me pareció la persona perfecta para escribir ‘E.T’. Le gustaban tanto los niños y los cuentos infantiles… Yo tenía la estructura y el relato prácticamente desarrollados, pero todos los pequeños detalles y momentos conmovedores de la película, como la conexión telepática entre E.T. y Elliot, fueron la aportación de Melissa, así como el diálogo. Melissa le puso palabras a mi historia y el resultado fue un guión genial… Lo leí en apenas una hora, algo que no es normal en mí pues leo bastante despacio. Me dejó sin habla. Era un relato honesto y el enfoque que le había dado Melissa me conmovió por completo. Por mi parte, estaba listo para empezar a rodar en el momento en que acabé de leer el guión

La idea original que tenía Spielberg para esta película contaba la historia de una familia aterrorizada en su casa  por unos extraterrestres. Pero Steven decidió finamente convertir al extraterrestre en un ser benevolente y el citado proyecto de familia en peligro se llamó en 1982 “Poltergeist”, título que Spielberg no dirigió pero sí produjo.


Mi padre era muy aficionado a la ciencia-ficción y los libros que leía, por lo general, trataban de alienígenas aterradores que intentaban apoderarse del mundo. Sin embargo, mi padre solía decirme que si los extraterrestres tuvieran la capacidad tecnológica para viajar distancias de miles de años para llegar desde su planeta al nuestro, no podía imaginar que lo hicieran con el propósito de agredir o dominar el universo. Si se diera el caso, lo harían movidos por la curiosidad y por el deseo de compartir sus conocimientos con otros sistemas planetarios y otras especies que tal vez no estuvieran tan avanzadas

El guión de “E.T.” empezó a ser desarrollado en la productora Columbia al mismo tiempo que otro guión sobre otra visita alienígena. El estudio no quería hacer ambas películas por lo que tuvo que elegir uno de los dos títulos, dejó “E.T." y se quedó con “Starman” (1984). “E.T.” pasó así a la Universal Pictures. En la primavera de 1982 la película estaba prácticamente terminada.

No pretendía que “E.T.” fuera otra cosa que una película para niños hecha por un niño, porque entonces yo aún era un crío. ¡Bueno, y lo sigo siendo! Pero el preestreno resultó ser una experiencia espiritual. El público comenzó a aplaudir espontáneamente en seis ocasiones durante la película y, al final, ofreció una ovación de tres minutos sin interrupción, durante casi todo el transcurso de los créditos


Anteriormente presentada en Francia con gran éxito en el Festival de Cannes, “E.T., el extraterrestre” (E.T.: The Extra-Terrestrial) se estrenaba en Estados Unidos, hace hoy ya 30 años, el 11 de Junio de 1982.

Pienso que parte de la razón de que la cinta no haya perdido actualidad se debe a que, en cierto sentido, no se trata de una película ‘basada en los efectos especiales’. Steven siempre quiso concentrarse en los personajes y en la historia y, sólo entonces, integrar los efectos de la forma menos disruptiva posible
(Kathleen Kennedy, productora de cine)


Producción de Kathleen Kennedy y Steven Spielberg para Universal Pictures, "E.T." era maravillosamente dirigida por el propio Spielberg, quien nos acababa de regalar, apenas un año atrás, “En busca del arca perdida” y, cuatro años antes, “Encuentros en la tercera fase”. Tras “E.T.”, Spielberg nos situaría “En los límites de la realidad” dirigiendo el segundo episodio de los cuatro que completaban esta película.


E.T.” suponía el segundo trabajo como guionista cinematográfica de Melissa Mathison tras su debut, tres años atrás, en “El corcel negro”. Tras “E.T.” Melissa volvería a coincidir con Spielberg en la película “En los límites de la realidad”, firmando más adelante la guionista otros títulos entre los que se encontraban “La llave mágica” y “Kundun”.


La creación de E.T. le fue encomendada a Carlo Rambaldi, reconocido artista italiano que ya había dejado buena constancia de su trabajo en títulos como el “King Kong” de 1976, “Encuentros en la tercera fase” o “Alien, el octavo pasajero” y, tras “E.T.”, en otros como “Conan, el destructor”, “Dune” o “La habitación del miedo”.


Para el rodaje fueron construídas cuatro cabezas y tres E.T. de cuerpo entero. El E.T. mecánico, de tamaño real, tenía una altura de 1,20 metros con el cuello retraído y de 1,40 con el cuello extendido, y estaba controlado por 12 personas desde unos cuadros de mandos conectados al cuerpo de la criatura mediante cables de seis metros de longitud. El E.T. electrónico, operado por radio, fue empleado para los primeros planos y las expresiones faciales, y el tercero era simplemente un disfraz del tamaño real de E.T. movido por varios actores con diferentes habilidades.


La maravillosa fotografía de Allen Daviau, el impecable montaje de Carol Littleton y los maravillosos efectos visuales de Industrial Light & Magic, supervisados por Dennis Muren, completaban la buena factura de la película.

Siempre he pensado que Johnny es el artista que consigue reescribir mis películas con notas musicales. Cuando quedamos, viene, ve mi película y reescribe la condenada historia musicalmente y, además, lo hace mucho mejor que yo. Es capaz de elegir cualquier momento de la historia y elevarlo, así como hacer que esa lágrima que comienza a formarse en los ojos termine por salir


Steven Spielberg, y cómo no, tenía en mente desde un principio para este proyecto a John Williams, excepcional compositor que ya nos había regalado los oídos con las dos primeras entregas de Star Wars, “Encuentros en la tercera fase”, “Tiburón”, “Superman” y “En busca del arca perdida”. Y todos sabemos que no se quedó aquí su maestría musical…

Era mucho mejor de lo que hubiera podido imaginar. Me empezaron a rodar lágrimas por las mejillas, sentado al piano de John, llorando. Qué vergüenza, sollozando delante de él. Me encantó, así que le dije que no cambiara ni una nota. Estaba impaciente por tener la partitura completa para la película


El final de esta película fue una de las más significativas experiencias musicales de John Williams. Tras varios intentos de hacer coincidir la  música con las imágenes, Spielberg alentó a Williams a que dirigiera la orquesta de la manera en que lo haría en un concierto. Williams así lo hizo y Spielberg, después, reajustó el montaje de las imágenes a la música para armonizarlo todo. El resultado de esto fue un merecidísimo Oscar a la mejor banda sonora para John Williams.

Siempre quise contar la historia de la reacción de un niño de tan sólo diez años ante la separación de sus padres y de cómo le afectaría el resto de su vida. Pienso que E.T. es una fantasía que de niño creé en mi subconsciente para no sentirme tan solo. Durante mi infancia solía soñar con la llegada de un amigo especial que rescataba a un niño de la tristeza del divorcio


A sus 10 años, Henry Thomas era para nosotros un maravilloso Elliot. Henry había debutado  en la gran pantalla el año anterior junto a Sissy Spacek y Sam Shepard en “El mendigo”.


Mi audición fue un tanto angustiosa. Recuerdo que no hacía más que pensar: ‘No lo estoy leyendo bien. No me van a dar el papel’. Entonces Steven dijo: ‘Bueno, vamos a improvisar. Esto es lo que pasa: te encuentras a esta criatura y le tomas muchísimo cariño, es como tu perro, tu mascota… y los agentes del gobierno quieren llevársela para hacer experimentos con ella’ 

Entonces, los ojos de Henry Thomas comenzaron a llenarse de lágrimas mientras la cámara seguía grabando…

… Y así fue como Henry me convenció de que era Elliot. Todos los que se encontraban en la sala estaban llorando. Lo único que recuerdo es que me volví hacia Henry y le dije: ‘Muy bien, chico… el papel es tuyo


Tras “E.T.” vendría “Elliot, mi mejor amigo” que pese al título en español (“Misunderstood” en el original) la trama nada tenía que ver con el niño amigo del extraterrestre. Fue rodada inmediatamente después de “E.T.” pero su estreno no llegó hasta 1984, año también en el que Henry protagonizaba “Juego secreto”.



Henry Thomas ha seguido hasta hoy con su carrera cinematográfica interviniendo en títulos tan reconocidos  como “Valmont”, “Leyendas de pasión” o “Gangs of New York”. Pero para nosotros, y para la historia del cine, Henry será siempre el mejor amigo de E.T.


Drew Barrymore era Gertie, la hermana pequeña de Elliot. Drew había debutado como actriz en la pequeña pantalla con tan sólo tres años de edad en el telefilm “Suddenly, love”…


... al que siguió otro dos años más tarde llamado “Bogie” en el que Drew daba vida a Leslie, la hija de Humphrey Bogart y Lauren Bacall. Ese mismo año de 1980, Drew era presentada a toda pantalla en “Viaje alucinante al fondo de la mente”, donde compartía cartel con William Hurt, quien también hacía aquí su primer papel cinematográfico.



Spielberg conoció a Drew Barrymore en el casting de “Poltergeist” y se sintió cautivado por ella porque era “una embustera encantadora. Había visto a muchas niñas con posibilidades para interpretar a Gertie, pero en el momento en el que Drew entró en la sala se hizo con el papel, pues empezó a inventarse historias, como la de que era una cantante de rock que estaba a punto de iniciar una gira con su grupo por veinte ciudades… ¡y no tenía más que seis años! Definitivamente, el papel era suyo



Al igual que Henry Thomas, Drew Barrymore ha seguido con su carrera cinematográfica. Tras “E.T.” vendrían otros títulos como “Ojos de fuego”, “Diferencias irreconciliables”, “Los ojos del gato”… y después, “Amor loco”, “Todos dicen I love you”, “Los ángeles de Charlie”… Pero, al igual que Henry Thomas, Drew siempre será para nosotros, y para la historia del cine, la encantadora niña de “E.T.”.


Robert MacNaughton daba vida a Michael, el hermano mayor de Elliot y Gertie. A sus 16 años, Robert era presentado en la gran pantalla con “E.T.”, aunque ya había debutado como actor en televisión dos años atrás. A diferencia de sus “hermanos” más pequeños, Robert se retiró de la actuación en 1987.

El papel de Mary, la madre de los tres niños, le fue primeramente ofrecido a Shelley Long (la inolvidable Diana Chambers de “Cheers”) pero Shelley ya había firmado su participación en “Night Shift” y tuvo que rechazarlo.


Y así fue elegida Dee Wallace, actriz que había debutado ocho años atrás en la serie de televisión “Lucas Tanner”, a la que siguieron otras muchas como “Las calles de San Francisco”, “La mujer policía”, “Barnaby Jones”, “Lou Grant”... El público americano la había visto también ya en la gran pantalla en títulos como “Las colinas tienen ojos”, “10, la mujer perfecta” o “Aullidos”…


Pero al igual que Henry, Drew e incluso Robert, Dee Wallace será principalmente recordada como la madre de “E.T.”.


Peter Coyote había debutado dos años atrás en la gran pantalla en “Die laughing” y se movía ya entre el cine y la televisión cuando fue elegido para dar vida en “E.T.” a Keys, el coordinador de la agrupación humana que investiga a la criatura extraterrestre.


Entre el grupo de actores que encarnaban a los amigos de los hermanos protagonistas se encontraba C. Thomas Howell, entonces un joven actor que ya había debutado en la pequeña pantalla en 1977 en el telefilm “It happened one Christmas” y hacía en “E.T.” su siguiente trabajo como actor. Un año después, C. Thomas saltaría a la fama de la mano de Francis Ford Coppola en “Rebeldes”, compartiendo estrellato con Matt Dillon, Ralph Maccio, Patrick Swayze, Rob Lowe, Emilio Estévez y Tom Cruise.


A sus 13 años de edad, Erika Eleniak hacía en “E.T.” su debut como actriz como compañera de clase de Elliot. Erika se haría famosa cinco años más tarde por su participación en la serie televisiva “Los vigilantes de la playa”.


La voz de E.T. provenía de Pat Welsh, una anciana que vivía en el condado de Marín (California) y que fumaba dos paquetes de cigarros al día, circunstancia ésta que le daba a su voz la cualidad que requería Ben Burtt, el creador de efectos de sonido. Sí, el mismo genio de “La guerra de las galaxias”. Para configurar la voz completa de E.T., Burtt grabó además el sonido de mapaches, nutrias, caballos… y la voz de 16 personas más, entre los que se encontraban el propio Spielberg…


... y Debra Winger, que había debutado a toda pantalla en 1976 en “Fantasías sexuales” y tras aparecer en alguna serie o película televisiva volvía al cine dos años después con “Por fin ya es Viernes”, título al que seguirían otros como “Un inolvidable curso en París”, “Urban Cowboy-Cowboy de ciudad”, junto a John Travolta, o “Destinos sin rumbo”, junto a Nick Nolte.

Antes de saltar a la fama con sus dos siguientes películas, “Oficial y caballero” y “La fuerza del cariño”, Debra aportaba su granito de arena para la voz de E.T. y aparecía además en la película, entre los variopintos personajes que se cruzaban con los niños en la escena de Halloween, como una especie de enfermera, por supuesto monstruosa, que llevaba un perro en los brazos.


En este mismo terrorífico recorrido y creando un simpático guiño en la película, los niños y E.T. se cruzaban nada menos que con Yoda, queriéndose ir el extraterrestre con semejante pozo de sabiduría… Pues normal.

Nunca he querido hacer una segunda parte de ‘E.T.’, pero me pareció una buena idea volver a estrenar la cinta en su vigésimo aniversario con una serie de mejoras para satisfacer al perfeccionista que llevo dentro, y dirigida tanto al público de entonces como al de ahora. He visto la película en video muchas veces con mis hijos y siempre frunzo el ceño al ver fallos técnicos de los que tal vez sólo yo me doy cuenta. Por ejemplo, siempre he querido arreglar la escena en que E.T. aparece corriendo al principio de la película, cuando Keys lo persigue, pues se trataba de una simple silueta de E.T. que se movía a lo largo de un riel desplazándose a través de los matojos con una luz que representaba el corazón. Además, hubo escenas de la película que eliminamos del original y que pensé que me gustaría volver a incluir



Steven tenía muy claro, sin embargo, que era fundamental que estos cambios se ajustaran en todo momento al recuerdo que de la película tenía el espectador, por lo que volvió a ponerse en contacto con Industrial Light & Magic para conservar así la continuidad artística y creativa del film.

Si hiciéramos 'E.T.' en la actualidad, partiendo desde cero, no emplearíamos muchos de los trucos maravillosos que se utilizaron en la primera cinta. Si E.T. no fuera más que un personaje digital, Henry Thomas y el resto de los actores no hubieran tenido un E.T. ‘real’ con el que actuar y que les hiciera reaccionar
(Colin Brady, supervisor de animación)


Entre otros muchos premios y nominaciones, “E.T., el extraterrestre” obtuvo 4 Oscar de la Academia: banda sonora, efectos visuales, sonido y edición de efectos de sonido, siendo además nominada en las categorías de película, director, guión original, fotografía y montaje.


La Academia Japonesa la destacó como mejor película extranjera, siendo también nominada en esta categoría en los franceses Premios César. Asimismo, Spielberg obtuvo un David di Donatello como mejor director extranjero.


Los británicos Premios Bafta la premiaron como mejor banda sonora, nominándola además en las categorías de película, dirección, guión original, fotografía, montaje, maquillaje, dirección artística, sonido y efectos visuales.


Obtuvo dos Globos de Oro: película y banda sonora, nominándola además al mejor director, guión y nueva estrella del año (Henry Thomas). Tanto Henry como Drew Barrymore obtuvieron un Young Artist Award. Y John Williams recibió tres Premios Grammy: al mejor album de banda sonora, mejores arreglos en grabación instrumental y mejor composición instrumental.

Entre las curiosidades de la película,  el que el actor Corey Feldman formara en un principio parte del reparto y, al ser finalmente cortado su papel, Spielberg le prometiera otro en su próxima película que resultó ser “Gremlins”. O que Harrison Ford hiciera un cameo en "E.T." como director de la escuela de Elliot siendo también  cortada su escena.


O que el comunicador que se fabrica E.T. fuera construído realmente por Henry Feinber, experto en ciencia y tecnología.


O que Henry, Drew y Robert encontraran los ojos de E.T. demasiado separados el uno del otro como para poder actuar cómodamente con él, solucionando los propios niños el problema mirándole tan sólo a uno de los dos ojos en cada escena.

Con el objetivo de lograr una mayor conexión con Elliot y E.T., Spielberg rodó la mayor parte de la película a la altura del niño. También rodó el guión en su orden cronológico.

Una de las cosas que ayudó enormemente tanto a los niños como al equipo de rodaje fue el hecho de que yo insistiera en filmar la película con una continuidad absoluta. Con ello, los niños recordaban el momento emocional en que se habían quedado el día anterior, pero no tenían demasiada idea de lo que iba a pasar al día siguiente. De este modo, como en la vida real, cada día representaba una sorpresa, y las experiencias que acumulaban día tras día les iban conmoviendo hasta que, al final, cuando E.T. está a punto de morirse. Henry, Robert y Drew creían que estaba sucediendo de verdad. En ese momento, en realidad, los niños no estaban interpretando, sino más bien reaccionando ante el hecho de que su mejor amigo en todo el universo estaba a punto de partir y dejarles


Para conseguir la mayor naturalidad posible en sus interpretaciones, Steven dio a los niños cierto grado de libertad.

Solía preguntar a Henry y a Drew qué es lo que dirían ellos si les estuviera pasando de verdad, con el fin de que los niños inventaran sus propios diálogos. La primera vez que Gertie no se pone histérica al ver a E.T. al estudiarlo de arriba abajo, dice: ‘No me gustan sus pies’, ésa es una línea de diálogo improvisada por Drew Barrymore. A los niños se les ocurrieron cosas maravillosas que les salieron del alma

El rodaje de la escena de la despedida a E.T. fue especialmente emotivo.


Los niños estaban aguantándose las lágrimas, y si hacía tres o cuatro tomas, al final de cada una se venían abajo porque sabían que ése era el último día que iban a pasar con E.T. y que no iban a volver a verle…


... Justo antes de la escena en que E.T. le dice a Elliot: ‘Estaré aquí siempre’...


... me acerqué a Henry y le susurré al oído ‘Éste es el momento. Ésta es la última vez que os veis'. Y en ese instante a Henry se le partió el corazón, pero consiguió aguantarse y cuando grité ‘¡Acción!’ le salió todo de dentro”

E.T., el extraterrestre” fue la película  más taquillera en el mundo entero hasta que, once años más tarde, llegó “Parque Jurásico”. Aún hoy, "E.T." sigue siendo una de las más taquilleras de la historia del cine. 


¡¡¡ FELIZ 30 ANIVERSARIO, E.T. !!!


No me gusta decir cuál es mi película favorita de todas las que he hecho, porque es casi como admitir que tienes un hijo favorito. ‘La lista de Schindler’ es la película más significativa que he realizado, pero ‘E.T.’ es la más personal. Hoy en día se ha convertido en un cliché decir que cierta película está dirigida al niño que todos llevamos dentro. Yo pienso que ‘E.T.’ está dirigida a la persona que somos, a la persona que hemos sido y a la persona que nos gustaría volver a ser
(STEVEN SPIELBERG)