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viernes, 21 de octubre de 2011

Desayuno con diamantes


Érase una vez una bonita y escuálida muchacha. Vivía sola exceptuando un gato sin nombre…


El 5 de Octubre de 1961 se estrenaba en Nueva York "Desayuno con diamantes" (Breakfast at Tiffany’s), una de las películas con más encanto de toda la historia del cine.


Impecablemente dirigida por Blake Edwards, nos era presentada por la Paramount Pictures a través de una producción de Martin Jurow y Richard Sheperd.


Desayuno con diamantes” nos regalaba una magistral banda sonora de Henry Mancini que incluía “Moon River”, sin duda alguna uno de los temas musicales más excepcionales de toda la historia del cine.


Y completaba la película un delicioso guión firmado por George Axelrod basado a su vez en la no menos exquisita novela de Truman CapoteBreakfast at Tiffany”. La novela llegó a las librerías en 1958 y la mayoría de los críticos se mostraron encantados con ella.

A Truman Capote no le conozco bien, pero me gusta. Es tan agrio como una solterona, pero en el fondo es un diablillo y el más perfecto escritor de mi generación. Es quien escribe las mejores frases, palabra por palabra, ritmo a ritmo. Yo no tocaría ni una sola palabra en ‘Desayuno con diamantes’, que se convertirá en un pequeño clásico
(Norman Mailer, escritor y periodista estadounidense)

Estoy loca por Tiffany’s… La tranquilidad y el aspecto lujoso que tiene, nada malo podría ocurrirme alli…


Truman Capote tenía en mente a Marilyn Monroe como protagonista cinematográfica de su historia. Lee Strasberg, profesor de teatro estadounidense bajo cuya tutela se encontraba entonces Marilyn, le desaconsejó a la actriz que aceptara este papel.

La productora, sin embargo, había concebido la película como un vehículo para Shirley McLaine, pero ésta también lo rechazó porque no deseaba verse encasillada en ese tipo de papeles. McLaine ya nos había dejado, entre otras, “Como un torrente”, “Can-Can”, “El apartamento” o “La cuadrilla de los once”.


Y el estudio tuvo la feliz idea de recurrir a Audrey Hepburn, una de sus mejores estrellas. Audrey, que ya era un rostro conocido por títulos como “Vacaciones en Roma”, “Sabrina”, “Una cara con ángel” o “Ariane”, se mostró en un principio reacia a aceptar pues no se veía demasiado adecuada para este papel.


Moon River se escribió para ella. Nadie la ha entendido tan bien. Ha habido más de mil versiones de Moon River, pero la suya
es la mejor con diferencia
(Henry Mancini)


Afortunadamente para la historia del cine, Hepburn accedió a dar vida en la gran pantalla a Holly Golightly, uno de los personajes más adorables del celuloide y una de las interpretaciones más inolvidables de la actriz.

Es una chica que no puede ayudar a nadie, ni siquiera a sí misma. Pero lo importante es que yo puedo ayudarla y para mí esto es una sensación agradable

A Steve McQueen le fue ofrecido en un principio el papel de Paul Varjak, protagonista masculino de esta historia. Pero McQueen tuvo que rechazarlo por encontrarse entonces bajo contrato de la serie televisiva “Wanted: dead or alive”.


El papel fue así a parar a George Peppard, actor que llevaba ya cinco años asomándose a la pequeña pantalla y había dejado ya una buena impresión en el cine a través de su participación, junto a Robert Mitchum, en ”Con él llegó el escándalo”.


Peppard nos dejó también una más que correcta interpretación de su personaje, otorgándole además la naturalidad y simpatía que caracterizarían al actor durante toda su carrera.


Durante el rodaje, George seguía el método de actuación del Actor’s Studio, estilo que Audrey no compartía en absoluto.  A pesar de ello, entablaron aquí una amistad que perduraría hasta la muerte de la actriz.


Completaban un adecuado reparto nombres como Patricia Neal, Buddy Ebsen, Alan Reed, Martin Balsam, Mickey Rooney y José Luis de Vilallonga.

Pobre animalito sin nombre… Según creo, no tengo derecho a darle uno, no me pertenece, simpatizamos un día al lado del río…"


Y Gato, inseparable compañero de Holly y personaje imprescindible en esta historia. A lo largo del rodaje de la misma se llegó a utilizar un total de nueve gatos distintos.


Audrey declararía más adelante que el tener que lanzar al animal a la calle lluviosa había sido una de las cosas más desagradables que jamás tuvo que hacer en una película.

"Un viaje de placer por el reino de la fantasía, completamente increíble,
pero absolutamente delicioso
(A. H. Weiler, crítico del New York Times)


Desayuno con diamantes” recibió el Oscar a la mejor banda sonora y canción original (“Moon River”), siendo también nominada en las categorías de actriz (Audrey Hepburn), guión adaptado y dirección artística.


Audrey fue también galardonada como mejor actriz en los italianos David di Donatello y nominada en los Globos de Oro. Henry Mancini, por su parte, obtuvo el Premio Grammy a la mejor banda sonora.


Una inolvidable historia con una encantadora protagonista a la que envolvía la magia musical de Henry Mancini.

No creo que Holly haya estado con tantos hombres como dice.
Es que a ella le gusta crearse una fachada exótica, porque en realidad no es más que una pueblerina que se ha metido
en un ambiente que le queda grande
(Audrey Hepburn)

lunes, 20 de diciembre de 2010

La gran carrera de Blake Edwards


El pasado Miércoles se nos iba todo un referente de la comedia americana. A los 88 años de edad nos dejaba Blake Edwards, uno de sus directores más significativos.

Nacido como William Blake Crump en Tulsa (Oklahoma) el 26 de Julio de 1922, comenzó su trayectoria como actor a principios de los años 40. Pero pronto se especializó como guionista para la televisión y, más adelante, para la gran pantalla donde ya dirigió también sus primeros títulos. 


Edwards achacaba a la comedia el poder de mantener su salud mental en un mundo disparatado. Su estilo visual combinaba los mejores elementos de la comedia muda con un hilo narrativo en el que habitualmente había espacio para el dolor, la tristeza y las miserias.

"Recoged las rosas mientras podáis, largos son los días de vino y rosas, de un nebuloso sueño surge nuestro sendero. Y se pierde en otro sueño
(“Días de vino y rosas")


Jack Lemmon rechazó el papel de Eddie Felson en “El buscavidas” por participar en “Días de vino y rosas”.  Nominado al Oscar por su magistral interpretación, coincidió en su categoría con otras cuatro grandes caracterizaciones: Burt Lancaster en “El hombre de Alcatraz”, Marcello Mastroianni en “Divorcio a la italiana”, Peter O´Toole en “Lawrence de Arabia” y Gregory Peck, quien finalmente obtuvo el galardón por “Matar un ruiseñor".


Lee Remick, magnífica en su difícil papel, también fue nominada junto a otras cuatro grandes interpretaciones: Bette Davis en “¿Qué fue de Baby Jane?", Katharine Hepburn en “Larga jornada hacia la noche”, Geraldine Page en “Dulce pájaro de juventud” y Anne Bancroft, quien se hizo finalmente con la estatuilla por “El milagro de Anna Sullivan".

La película sí obtuvo el Oscar a la mejor canción para “Days of wine and roses”, maravilloso tema de Henry Mancini.

Si una chica tiene menos de 21 años, la protege la ley. Si tiene más de 65, la protege la naturaleza. Entre estas dos edades, el campo está libre
(“Operación Pacífico”)


El guión de “Operación Pacífico” se basó en un argumento de Paul King y Joseph Stone y evocaba varios hechos reales. Algunos “gags” como el de la denegación de un pedido de papel higiénico tras un año de demora por inadecuada identificación del producto solicitado, por ejemplo, ocurrieron en la vida real.

También es cierto que existió un submarino al que pintaron de rosa, aunque no hubo ninguno que se llamara "Tigre del mar". Cary Grant y Tony Curtis dirigidos por Blake Edwards. Suficiente, ¿no?

Tenemos un refrán en la India
¿Sí? "
¿Bien?
"¿Bien qué?
(“El guateque”)


El guión original de “El guateque”, coescrito por el propio Blake Edwards y protagonizado por un Peter Sellers en su mejor momento, constaba tan sólo de 63 páginas debido, en parte, a los múltiples "gags" visuales y al humor tipo “slapstick” de la película y, sobre todo, por su carácter improvisado, dado que la mayoría de las escenas surgieron durante el mismo rodaje.

Esta forma improvisada de rodar fue posible gracias a contar Edwards con un sistema de TV de reproducción instantánea, que permitía al equipo ver las escenas justo después de rodarlas.

¡Me gustaría ver al Gran Leslie intentar hacer esto!
(“La carrera del siglo”)


"La carrera del siglo”, homenaje al cine cómico mudo de los pioneros Hal Roach y Mack Sennett, inspiró más adelante a los famosos “Autos Locos” de Hanna-Barbera.

Tony Curtis, Jack Lemmon y Natalie Wood protagonizaban esta divertida comedia en la que Blake Edwards hacía su último cameo como actor.

Soy una mujer enamorada de un hombre pero que finge ser un hombre
(“Victor o Victoria")

Victor o Victoria” está basado en “Victor und Viktoria”, una divertida película alemana de 1933, y se convirtió después, en 1995, en un exitoso musical de Broadway también dirigido por Blake Edwards y protagonizado por Julie Andrews.


Las canciones de la película compuestas, cómo no, por Henry Mancini, conforman una de las mejores bandas sonoras de la historia del cine musical con títulos como “You and me”, con un magnífico Robert Preston, o “Chicago, Illinois”. Y, sobre todo, “Le Jazz Hot”, cantada por Julie Andrews en una de las mejores escenas musicales del séptimo arte.

Los días rojos son terribles y en esos momentos lo único que me viene bien es ir a Tiffany’s porque nada malo me puede ocurrir allí
(“Desayuno con diamantes”)

Desayuno con diamantes”, una de las obras más conocidas de Blake Edwards, le llegó de rebote. John Frankenheimer, encargado en un principio de dirigir el film, abandonó el proyecto en el último momento. Gran oportunidad para Edwards de regalarnos una maravillosa película y un maravilloso personaje de Truman Capote, Holly Golightly, encarnado, además, por una inolvidable Audrey Hepburn.


Desayuno con diamantes” dejó, además, un sinfín de curiosidades. Como el que se llegaran a utilizar hasta nueve felinos para encarnar a “Gato”. O el que Mancini escribiera “Moon River” especialmente para Audrey Hepburn, cuya versión que nos canta en la película era considerada como la mejor por el compositor.

O el que, a pesar de que George Peppard era estudiante del Método, estilo que a Hepburn le costaba asimilar, los dos actores se hicieron grandes amigos para toda la vida. Qué suerte para ambos, ¿no?


A los 82 años, al recibir el Oscar Honorífico con la música de fondo de la pantera rosa, Edwards apareció en silla de ruedas, con un pie escayolado y lanzándose vertiginosamente contra un supuesto muro del otro lado del escenario. Genial. Viniendo de él no podía ser de otra manera...

También le dedicó la estatuilla a su mujer, Julie Andrews, con estas palabras: “Gracias a esa mujer inglesa con voz de soprano incomparable y vocabulario promiscuo”.


Blake Edwards obtuvo en 1983, por “Victor o Victoria”, el César francés a la mejor película extranjera y el italiano David de Donatello al mejor guión. Y en 1993 se le otorgaba el Preston Sturges Award en los Director Guild of America.

Además, fue nominado al Oscar al mejor guión en 1981 por “Victor o Victoria” y a los Globos de Oro en 1963 como mejor director por “Días de vino y rosas".


Gracias, Blake, por títulos como “Chantaje contra una mujer”, “Darling Lili”, “Diagnóstico: asesinato”, “10, la mujer perfecta”, “Así es la vida”… Y “La Pantera Rosa”.

Gracias, además, por esas maravillas llamadas “El guateque”, “Días de vino y rosas”, “La carrera del siglo”, “Operación Pacífico”, “Victor o Victoria” y mi preferida, “Desayuno con diamantes”.


Gracias también por haber formado con el gran Henry Mancini uno de las parejas más imprescindibles de la gran pantalla. “Desayuno con diamantes”, “Días de vino y rosas”, “La pantera Rosa”, “La carrera del siglo”, “El guateque”, “Victor o Victoria”… Verdaderas obras maestras del mundo musical.


Y muchas, muchas gracias, sobre todo, por haber derrochado siempre, a lo largo de tu vida, tu simpatía y tremendo buen humor y habernos contagiado una sana alegría a través de tu increíble maestría en el mundo de la comedia.


Desde La Gran Pantalla, Blake, brindamos contigo.

No sería capaz de sobrevivir en la vida si no hubiera sido capaz de ver el dolor de forma cómica. Así que, cuando plasmo la vida en la gran pantalla, a menudo hago mención a cosas que me han ocurrido o uso metáforas que se refieren a ellas
(BLAKE EDWARDS)

"My huckleberry friend, Moon River…. And me”