Mostrando las entradas con la etiqueta Rafik Schami. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Rafik Schami. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de junio de 2008

La obra maestra de Rafik Schami, por Javier Martín

Javier Martín habla en Babelia de "La obra maestra de Rafik Schami", a raíz de la última novela del escritor sirio-alemán, titulada El lado oscuro del amor.

"En cada una de mis novelas invierto mucho tiempo en encontrar la forma más adecuada para el tema. Pero mi espíritu es el mismo en todas ellas. Se trata de un mosaico compuesto por muchas teselas", explica el autor. En El lado oscuro del amor, este gusto del escritor por la diversidad narrativa alcanza el paroxismo argumental y estético. A lo largo de los 300 relatos que integran los 28 capítulos que componen los nueve libros en los que se divide la obra, el lector en ocasiones se siente sumergido en una de las grandes novelas hispanoamericanas, otras cree escuchar los ecos de la narrativa oral de las mil y una noches; los cuadros costumbristas del realismo europeo o el mejor tono de denuncia de la literatura de combate. "Cada tesela debe ser compacta y estar bien delimitada; la poesía emerge al unirlas, al combinar los colores", argumenta Schami.

Podéis leer la nota completa aquí.
.

miércoles, 9 de abril de 2008

El último cuentacuentos de Damasco, por Tomás Alcoverro

El periodista Tomás Alcoverro, desde Damasco, escribe una nota que habla de lo mismo que el libro de Rafik Schami que tan buen sabor de boca nos dejó: Narradores de la noche. Copio de La Vanguardia:

"Venga después de la oración del magrib si quiere escuchar al hakauati", me dicen. El café junto a las escaleras de la callecita Al Nafura, bajo el alminar de Yahia de la gran mezquita de los Omeyas, y cerca de la puerta del zoco Al Arqadiya, está lleno de parroquianos, sentados en las sillas de enea de su pequeña y animada terraza. Saboreando las tazas de té, fumando con indolencia el narguile o pipa de agua, se distraen con el ir y venir de transeúntes árabes, de turistas extranjeros, que suben y bajan las escaleras de esta calle de vetustas casas damascenas y alegres emparrados.

Poco después que los almuédanos de las mezquitas, al unísono, entonen la llamada a la plegaria del magrib, a la hora del crepúsculo, llega el hakauati o narrador de cuentos tradicional. Se llama Rashid el Qalaq, Abu Shadi, tiene 60 años y se presenta como el último hakauati de Damasco.

En el interior del café, hay un pequeño estrado con una silla con incrustaciones de nácar y un trípode de latón. El narrador, vestido con unos anchos pantalones negros, o zaragüelles, ceñidos con una faja gris, y tocado con el fez rojo o tarbusch del tiempo de los otomanos. Al subir al estrado abre un libro de sobadas tapas y empieza a leer. Entre los parroquianos hay funcionarios, estudiantes, un público aficionado y curiosos turistas. En el abovedado café, con relamidos cuadros de paisajes y una fotografía de la gran cantante egipcia Um Kalsum, se ve un aparato de televisión apagado. En Beirut no quedan narradores de cuentos como los que durante décadas habían hecho las delicias de públicos populares. En el barrio musulmán de Basta de Beirut aún había asistido al final de los años setenta a alguna de sus actuaciones.

Abu Shadi va leyendo lentamente ya sea una historia de la época de los mamelucos ya sea actual; casi siempre relatos de intrigas y penas amorosas, o de apasionadas aventuras. A veces con una vieja espada golpea la mesita de latón para provocar un efecto teatral o llamar la atención de los parroquianos. De vez en cuando dramatiza modulando las voces distintas de los personajes, profiriendo exclamaciones, elevando sus manos hacia el techo del café, lleno de humo. En ocasiones interrumpe la lectura si los parroquianos hablan en voz alta o se enzarzan en interminables diálogos a través de los móviles, tan populares en Siria. Los camareros van y tienen sirviendo las tacitas de té o los refrescos y un muchacho limpiabotas descalza a los clientes para dar brillo a sus zapatos en la calle.

La parroquia escucha, ríe a veces, aplaude un pasaje al identificarse con algún personaje de la narración, permanece silenciosa amedida que se acerca el desenlace. El hakauati maneja con destreza el relato y, a menudo, deja en suspenso el final del cuento hasta el siguiente capítulo.

Los hakauatis se esforzaban por contar historias cada vez más apasionantes y, si con frecuencia eran superficiales o teatrales, sabían cómo empezarlas, interrumpirlas o concluirlas. La televisión no ha podido acabar completamente con esta tradición.

Pero ¿cuánto tiempo seguirá habiendo hakauatis? Al terminar la lectura Abu Shadi desciende del estrado y, dejando los viejos libros y la espada sobre la silla, se quita el fez. Un camarero ha pasado una bandeja en la que los parroquianos han dejado sus propinas. "Los hakauatis se extinguen –me dice– porque ganan muy poco. No crea usted que este dinero recaudado es todo para mí".


viernes, 13 de julio de 2007

Sobre Narradores de la noche


Ya nos hemos reunido para charlar sobre Narradores de la noche, en la que será la última sesión de esta temporada. El club se reanudará en septiembre. Entre medio, leeremos (entre otros libros), Historia de una maestra, de Josefina R. Aldecoa.

El libro de Schami ha gustado mucho, con una excepción, que ha encontrado pasajes aburridos. Un hecho curioso es que, a pesar de lo que ha gustado, era un libro difícil de atrapar; quizá porque retrata escenas de vida y de charla de un grupo relativamente numeroso. Por eso, parte de la sesión ha intentado reconstruir el hilo argumental, a partir de los momentos que más nos han gustado a cada uno. Estábamos de acuerdo en que era una novela bastante coral (con bastante protagonismo de los secundarios); uno de los lectores recordaba con desagrado la clásica novela coral de la posguerra española, La colmena. El libro de Schami es, sin duda, más manejable.

Después de leer El perfume (sobre el que hemos vuelto a hablar, aprovechando la participación de Juan Carlos, a quien el libro de Süskind le parecía "el mejor de todos los que se han leído", como libro complejo y "celebración de la sensualidad"), la amabilidad, el humor sencillo, los toques mezclados de exotismo y realismo y la celebración de la amistad han caído casi como un bálsamo. Hablando de exotismo, hemos aprovechado para contar alguna anécdota sobre los bazares de Estambul, y también para recordar que Oriente Próximo sigue de actualidad por cuestiones tristes. También nos ha llamado la atención el hecho de que estamos ante otro libro de un emigrante (lo era asimismo Luis Sepúlveda), y que hemos recuperado, en parte, el tono de nostalgia cariñosa con los paisajes y las gentes que amamos, porque crecimos entre ellos.

(En la imagen, la portada alemana de Narradores de la noche.)

miércoles, 4 de julio de 2007

12 de Julio: Narradores de la noche


NARRADORES DE LA NOCHE

Rafik Schami

Salim, cochero de Damasco, conoce un sinfín de cuentos maravillosos que fascinan a todos sus oyentes, como los de Scheherezade. Un día enmudece, víctima de un encantamiento. Sólo siete historias únicas tendrán la virtud de salvarlo, y éstas le serán ofrecidas cada noche en boca de siete amigos casi octogenarios. Hasta que una de estas insólitas narraciones sea capaz de romper el hechizo de Salim y devolverle el habla.

Rafik Schami nació en Damasco en 1946. Entre los años 1966 y 1969 editó un periódico mural en la parte vieja de su ciudad natal. En 1971 emigró a Alemania, donde estudió y se doctoró en Ciencias Químicas. Desde 1982 se dedica exclusivamente a la escritura y ha publicado varios libros, entre ellos el libro infantil Un puñado de estrellas, que obtuvo varios premios literarios y fue traducido a una docena de idiomas, Narradores de la noche, que inmediatamente consiguió el Premio El Flautista de Hamelín, El honesto mentiroso o Viaje entre la noche y la mañana. Schami escribe en alemán.

Muchos de sus libros ocurren en Oriente, con una ambientación a ratos mágica, que podría recordar a las Mil y una noches, entre otras razones, por el placer que siempre experimentan los personajes al contar historias. Pero en sus obras hay también observaciones realistas y críticas con el poder local, que muchas veces es dictatorial.

Otros títulos del autor publicados por Ediciones Siruela.
·EL HONESTO MENTIROSO.
Las Tres Edades nº 30
·VIAJE ENTRE LA NOCHE Y LA MAÑANA.
Las Tres Edades nº 48

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails