Mostrando entradas con la etiqueta Francia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Francia. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de agosto de 2010

Los republicanos españoles que liberaron París.


La forja de los soldados de la libertad.

En 1936 estalla la Guerra Civil española, se trata de la antesala de la II Guerra Mundial, aunque esto sólo es otra forma de ver el significado de la guerra civil, pues en realidad se trata de algo más complejo.

Tras la eminente victoria de Franco, muchos españoles se ven obligados a marchar al exilio, eso o sufrir la represión que ya habían perpetrado los generales golpistas años anteriores.

La II República intentaría sufragar los gastos derivados del exilio tanto por tierra como por mar. Sin embargo, mucho de los medios de transportes contratados y ya pagados no realizarían su trabajo, temiendo ser destruido por el ejército y los aliados de Franco.
Ese fue el caso de muchos barcos que temían acercarse a las costas españolas y que debían rescatar a unos hombres, a unas mujeres y a unos niños de una muerte más que asegurada.

No obstante, alrededor de medio millón de españoles pudieron salir de España, de su tierra amada que se había convertido en una pesadilla.

El caso más anecdótico, entre otros, fue el rescate en el que se vio obligado un alto mando del barco Stanbrook, el capitán Archibald Dickson. Un hombre muy olvidado en la historia y que algún día el estado español deberá rendir honores por la labor tan loable y humanitaria que llevó a cabo.

El capitán Dickson, tras varios días, recibe una parte de la carga de víveres que estaba esperando, pero ese mismo día llegaron alrededor de 1.000 personas procedentes de toda España con el objetivo de salir del país. Las autoridades portuarias le pidieron que acogiera a esos refugiados en su barco y los trasladase a Orán (Argelia, colonia francesa). El capitán Dickson aceptó, pero pronto se sumaron alrededor de 2.600 o 3.000 personas aproximadamente.

Todas ellas hacinadas en el barco, pero con el deseo amargo de huir a toda costa. El capitán no podía dejarlos allí, habiendo escuchado que el puerto iba a ser bombardeado en cuestión de horas.

De entre esos exiliados, se encontraba uno de nuestros protagonistas de la liberación de París, Amado Granell Mesado.

El barco zarpó y, al poco tiempo, las bombas fascistas sembraron el terror en la ciudad de Alicante, pero por suerte el barco ya se había alejado, se encontraba rumbo a Orán. Allí, bajaron primero las mujeres y niños. Los hombres tuvieron que esperar algún que otro día, pues los españoles republicanos tenían fama de hombres indeseables, gracias a la propaganda franquista.

Ya en la colonia francesa, los hombres fueron llevados a unos campos de trabajos o concentración. Muchos tuvieron que trabajar como esclavos en la construcción del ferrocarril Transahariano; muchos de ellos perecieron en dicha empresa.

Otros optaron entre dos posibilidad: enrolarse a Legión Extranjera Francesa o ser repatriados voluntariamente a España. La mayoría de los españoles republicanos optarían por engrosar las filas de la resistencia francesa.


Así, fue como empezaría a forjarse los soldados de la libertad que, además, ya eran veterano en eso de la guerra. Alrededor de 2.000 hombres españoles lucharían contra los ejércitos fascistas y totalitarios en África. Se había forjado una potente división formada por un gran nº de españoles, al mando del general Philippe Leclerc. Posteriormente, se trasladarían a Inglaterra con la misión de liberar Francia y acabar con Hitler.

La liberación de París.

En abril de 1944, la división es reorganizada y preparada para el asalto a Europa. Los republicanos españoles volvían a combatir el fascismo y el nazismo, pero esta vez en casa, y soñando que pronto harían lo mismo en España.

Después de arduos combates en tierras normandas, y de haber liberado Le Mans y Alençon, el general Leclerc recibe la orden de dirigirse hacia Paris para liberarla, pues los parisinos se habían sublevado contra los nazis y debían ir en su apoyo.

Leclerc encarga al capitán Dronne y su unidad, "La Nueve", que se dirija lo más rápido posible hacia allí, haciendo estos soldados entrada en París el 24 de agosto de 1944. Fueron los primeros en entrar y en liberar la ciudad de la luz. Lo hicieron en “tanques” con nombres de las famosas batallas de la Guerra Civil y con banderas de la II República Española.

El día 25 de agosto los alemanes se rinden, recibiendo el general Leclerc la rendición oficial del general Dietrich von Choltitz, gobernador militar de Paris. A este general alemán le debemos, al menos los turistas, el que no se destruyese todos los monumentos de París, pues Von Choltitz desobedeció dicha orden de Hitler.

Leclerc y los republicanos españoles, junto a De Gaulle, recorren los Campos Eliseos y acuden a la ceremonia de Notre-Dame. Las parisinas se comían a besos a los soldados españoles, los parisinos los admiraban. Tras unos días de desenfreno y descanso en el Bosque de Bolonia, Leclerc deseaba continuar hasta el final, por lo que retoma muy pronto sus misiones militares.

Entre septiembre y noviembre se desarrolla una dura campaña camino a Alemania.

El 23 de noviembre, Estrasburgo es liberada por las fuerzas de Leclerc y llegan hasta “el nido del águila”, el refugio final de Adolf Hitler, en Berchtesgaden.
El 8 de mayo de 1945, se firma la rendición de Alemania.


Los grandes olvidados.

Pero los triunfos españoles fueron silenciados en gran medida. El nuevo estado francés, presidido por el general Charles de Gaulle, intenta con éxito que la liberación de París y de Francia parezca que hayan sido alcanzados sólo por franceses y por la ayuda de los aliados, norteamericanos e ingleses.

"¡París!, París ultrajado, París roto, París martirizado, pero también París liberado, liberado por sí mismo, liberado por su pueblo con la ayuda del Ejército francés, con el apoyo de toda Francia, de la Francia que lucha, la única Francia, la auténtica Francia, la Francia eterna"; llegaría a decir Charles de Gaulle, el 25 de agosto de 1944.

Se manipuló la información acerca del protagonismo de los españoles en la liberación de Francia y la derrota de Hitler. Sin embargo, lo más doloroso para los republicanos españoles fue el abandono de todo esfuerzo por derrotar a Franco en España.

También, posteriormente, los aliados vuelven a traicionar a los republicanos españoles, cuando ven en Franco un posible aliado en la nueva guerra que se estaba gestando, la guerra entre países capitalistas y países comunistas, la Guerra Fría.

Más vale tarde que nunca.

En agosto de 2004 la ciudad de París rinde un improvisado homenaje a los españoles de la División Leclerc. Un homenaje que recordaba la contribución de los republicanos en la liberación de París. Se colocaría una placa conmemorativa cerca del río Sena, en el barrio Enrique IV.

Fue, sin embargo, el 24 de febrero de 2010, sesenta y seis años después, cuando la ciudad de París reconocía a todos los republicanos españoles sus hazañas y heroicidad.
En el Ayuntamiento de París, el alcalde Bertrand Delanoë homenajeo a tres de los veteranos que seguían vivo: Luis Royo, Manuel Fernández y Rafael Gómez, con la Medalla de Honor de la Ciudad de París.

(Fotografía de la Librairie Espagnole et Cie)


Recursos bibliográficos y audiovisuales para conocer más sobre la “9ª Compañía de la 2ª División Blindada de la Francia Libre”. (La Nueve de la División Leclerc).


Bibliográfía: ............................................................................... .

Título: Españoles en la Legión Extranjera francesa.

Autor: Joaquín Mañes Postigo.


Título: La Nueve. Los españoles que liberaron París.

Autora: Evelyn Mesquida.

Haz clic aquí para ver la presentación del libro.


Filmografía: ................................................................................ .


La "Nueve" ou les oubliés de la victoire
Alberto Marquardt


Enlaces en Internet: ............................................................... .



3ºEnlace:


por David Domínguez.

viernes, 21 de mayo de 2010

Infancia y juventud de Antoine de Saint-Exupéry


Ya escribí hace un par de años sobre este singular personaje. Conté un poco de su vida, de su obra literaria y el misterio de su muerte que "ya se resolvió".

También, cabe recordar, su temporada por España, durante la Guerra Civil Española. Trabajó como corresponsal de guerra, su artículo “Aquí se fusila como se tala árboles” publicado en el periódico “L’Intransigeant”, el 19 de agosto de 1936.

Sin embargo, hoy toca sobre su etapa infantil y adolescente.

Era conocido en el círculo familiar con el sobrenombre de “Tonnio”. Nació a las 9 de la mañana del día 29 de junio de 1900, en el “8, Rue du Peyrat”, en Lyon. Su padre se llamaba Jean de Saint-Exupéry y su madre Marie de Fonscolombe. Se casaron el 8 de junio de 1886 en el Château de Saint-Maurice, en la región de Bugey.

Fue el tercer hijo de cinco. Su hermana mayor se llamaba Marie Madeleine conocida como “Biche”. La siguiente fue Simeone (“Monot”). Luego, vino él y, más tarde, su hermano François y su hermana pequeña Gabrielle (“Didi”).

Antoine, nació en el contexto histórico de la 4ª Exposición Universal, los primeros Juegos Olímpicos y la inauguración del metro de París.

Dos trágicos hechos ocurrieron en su infancia y adolescencia. La primera tragedia tuvo lugar durante su infancia. El 14 de marzo de 1904 moría su padre víctima de un ataque cerebral, cuando se encontraba en la estación “La Foux”. Su madre aún estaba embarazada de Gabrielle, “Didi”.

A partir de este momento, quedará muy vinculado con su madre, luego, tendrá una correspondencia muy fluida con ella. Estuvieron viviendo entre el “château” de su abuelo materno en Provenza y la residencia de verano de su tía-abuela, en “L’Ain”.

Su madre empezaría a narrarle los famosos cuentos de Andersen. Los veranos serían inolvidables para Antoine. Se llevaba todo el día jugando y disfrutando con su familia.
Hacían representaciones teatrales, aprendían a tocar instrumentos musicales, cataban, hacía un pequeño periódico, paseaban y disfrutan de los bellos paisajes que ofrecía la naturaleza del lugar.

En 1909 la familia se traslada a Mans. Allí, Antoine, estudia en el “collage Notre-Dame de Sainte-Croix du Mans". Sería buen alumno, aunque algo distraído en sus fantasías y sueños; pero, quién no a su edad.

Comenzó, en 1910, a hacer sus primeros pinitos escribiendo, no exentos de faltas de ortografía. También, realiza sus primeros dibujos.

Cuatro años después, en 1914, estalla en Europa la primera catástrofe humana del siglo XX, la Primera Guerra Mundial. Su madre se trasladaría cerca del frente para trabajar como enfermera de los soldados heridos. Antoine junto a su hermano pasan por distintos colegios, quizás para alejarlos de la guerra. En Suiza, noviembre de 1915, hace grandes amigos y descubre a los grandes autores como Balzac, Boudelaire o Dostoïevski. Destacaba en algunas asignaturas, pero estaba entre los últimos de la clase. No obstante, en julio de 1917 está apunto de hacer la Selectividad.

El verano se presentaría tranquilo si no fuese por la guerra. Pero, he aquí, el segundo hecho trágico ya en su etapa adolescente, no sería la guerra sino su hermano François. Tras un viaje escolar enfermó por el frío, su madre pensó que sanaría con el calor del verano, pero el 10 de julio de 1917, Antoine veía como su hermano pequeño se desvanecía entre sus brazos.

Tres meses después, Antoine, ya estaba en edad para hacer el servicio militar, su familia temía lo peor. Se traslada a París y, allí, realiza la instrucción en la Escuela Naval. Afortunadamente, no tuvo que ir al frente.

Finaliza la guerra, 1919, y en el verano se encuentra estudiando alemán en Besançon. En octubre, de ese mismo año, se inscribe en Arquitectura en la Escuela de Bellas Artes. Frecuenta los cafés en busca de inspiración literaria y los clubes nocturnos en busca de compañía. Posteriormente, se hace piloto de rastreo y mecánico. Recorrerá el mundo repartiendo el correo.


Para conocer más sobre su vida y obra, recomiendo “La mémoire du Petit Prince” de Jean-Pierre Guéno. Es una obra preciosa llena de fotografías e ilustraciones de todo tipo. La biografía de Antoine de Saint-Exupéry está contado nada más y nada menos que por el Principito. El libro lo he encontrado disponible en el Fnac, cuesta 29€ y está escrito en francés.

martes, 24 de febrero de 2009

“Quand Madelon”, el himno de los poilus.



Esta canción francesa (“Cuando Magdalena”) fue escrita por Louis Bousquet en 1914, antes de que tuviese lugar la primera guerra mundial. La música, sin embargo, la compuso Robert Camille.

El “poilu”, del francés: peludo, era el nombre con el que se conocía al soldado francés de la Gran Guerra (1914-1919). Cuando un joven crecía, además de crecerle el pelo por el cuerpo, también, crecía su valentía, su coraje y virilidad, y estos debían ser los atributos de un buen soldado, de ahí, el nombre de "Poilu".

Tras las cruentas batallas de 1916, los “poilus” estaban apunto de amotinarse debido a las penosidades que sufrían: muertes, privaciones, miserias, etc.
Apenas recibían un reconocimiento o premio por sus insufribles tareas, aunque eso sí, de vez en cuando, recibían un permiso para ausentarse de la batalla o de la rutinaria y maldita trinchera.
Con este permiso, el poilu o soldado francés, dedicaba sus horas libres al ocio o, si era menester, al juego del placer. Lo cierto es que una de las cosas que más le gustaba era ir al teatro o cabaret y presenciar grandes espectáculos, sobre todo, escuchar la canción “Quand Madelon” interpretada por el famoso cantante, Polin Bach.

Esta canción se hizo famosa en el peor periodo de la I G.M. pero, de ahí, su éxito. Los soldados franceses al cantarla, de alguna manera, se despojaban del malestar que la guerra les generaba en el cuerpo.
Tal fue la fama de esta canción que pronto se convirtió en el himno de los POILUS. Fue grabada por pirmera vez en 1917 por el cantante, Marcilly.

Magdalena ("Madelon") era una chica ficticia pero, para los soldados franceses era la chica de sus sueños. La canción, al ritmo de marcha militar, venía a contar lo siguiente:

<< Ella servía el vino. Ellos beben y coquetean con Madelon. Se frotan contra su vestido, intentan abrazarla y ella los aparta, sonríe con ojos picaros y dice: "No te quiero a ti, quiero a todo el regimiento. Estoy aquí para servir a todos los hombres". >>





La Madelon

Pour le repos, le plaisir du militaire,
Il est là-bas à deux pas de la forêt
Une maison aux murs tout couverts de lierre
"Aux Tourlourous" c'est le nom du cabaret.
La servante est jeune et gentille,
Légère comme un papillon.
Comme son vin son œil pétille,
Nous l'appelons la Madelon
Nous en rêvons la nuit, nous y pensons le jour,
Ce n'est que Madelon mais pour nous c'est l'amour

Quand Madelon vient nous servir à boire
Sous la tonnelle on frôle son jupon
Et chacun lui raconte une histoire
Une histoire à sa façon
La Madelon pour nous n'est pas sévère
Quand on lui prend la taille ou le menton
Elle rit, c'est tout le mal qu'elle sait faire
Madelon, Madelon, Madelon !

Un caporal en képi de fantaisie
S'en fut trouver Madelon un beau matin
Et, fou d'amour, lui dit qu'elle était jolie
Et qu'il venait pour lui demander sa main
La Madelon, pas bête, en somme,
Lui répondit en souriant :
Et pourquoi prendrais-je un seul homme
Quand j'aime tout un régiment ?
Tes amis vont venir.
Tu n'auras pas ma main
J'en ai bien trop besoin pour leur verser du vin.


Quand Madelon vient nous servir à boire
Sous la tonnelle on frôle son jupon
Et chacun lui raconte une histoire
Une histoire à sa façon
La Madelon pour nous n'est pas sévère
Quand on lui prend la taille ou le menton
Elle rit, c'est tout le mal qu'elle sait faire
Madelon, Madelon, Madelon !


Algunos soldados franceses más osados cambiaron la frase "Madelon, Madelon, Madelon!" por "Mamelon, Mamelon, Mamelon!" que significa en francés pecho o pezón, haciendo alusión a los pechos de sus novias o esposas.



En España, poco después de la Guerra Civil Española, esta canción se cantaría en la cárcel de mujeres de Ventas, en Madrid, pero con distinta letra. Una letra que manifestaba las malas condiciones que ofrecía la cárcel; y esto, debido a que se recluían a más muejeres de la cuenta.

Si la capacidad de la cárcel era, aproximadamente, de 450 reclusas, se llegaron a recluir a más de 4.000. Estas mujeres, reclusas, se encontraban hacinadas en la peores condiciones, sufriendo hambre y escasez de higiene.

A continuación, fragmento de la letra que las reclusas pusieron a la canción "Quand Madelon":

Cárcel de Ventas sutil maravilloso
Llena de higiene lujo y confort
Donde no hay agua ni cama ni comida
En el inferno se está mucho mejor
Hay cola y to’ en los retretes
Rico cemento dan por pan
Lentejas único alimento
Y un plato al día te darán
Lujoso baldo si
Disfruta por colchón
Y al levantar tengo deshecho un riñón.


por David Domínguez.

viernes, 19 de diciembre de 2008

EL PEQUEÑO TRIANÓN


Es un recinto palaciego situado en Versalles a 18 Km. al oeste de París.
El Pequeño Trianón fue mandado a construir por Louis XV a su arquitecto Ange-Jaques Gabriel, para su amiga y amante Mme. Pompadour.
El palacete de estilo griego se alejó de la estética de rocalla, estilo más rústico, y fue construido entre 1763 y 1768.

Para desgracia de Mme. Pompadour no llegaría a habitarla, pues fallecía en 1764 antes de que se acabaran las obras. La otra amante del rey, Mme. du Barry será quién ocupará el recién construido palacio.


Sin embargo, cuando Mme. du Barry ya no gozaba de la protección del rey Louis XV, pues había muerto en 1774, fue Maria Antonieta su nueva inquilina. Louis XVI se lo ofreció para que llevara una vida más tranquila y alejada de la corte, demasiada alejada pensaban algunos. En el interior de este edificio destaca “El salón de compañía” dedicado al juego, la música y a las largas y tendidas conversaciones.

El “Teatro de la reina”, un pequeño teatro realizado por Richard Mique en 1780, destaca por la armonía de su decoración y su majestuosa policromía azul, blanco y dorado. Su capacidad, un centenar de personas, recuerda en pequeña escala al teatro de Versalles que si bien este servía a la corte, el “teatro de la reina” servía a los que vivían alrededor del Gran y Pequeño Trianón.

Cerca del Pequeño Trianón y del jardín francés se encuentra el “Pabellón Francés”, construido por Gabriel en 1750. En su interior hay un gran salón circular rodeado de cuatro pequeñas habitaciones usadas como gabinete, calientaplatos, cocina y guardarropa. Allí junto Mme. Pompadour iba el rey a descansar o escuchar música, tras haber gozado de un día de jardinería o almuerzo.

El “Belvedere” es un pabellón octogonal utilizado para interpretar música. Fue construido por Richard Minque en 1777 y se encuentra cerca de un lago.
En su exterior hay decorados con esculturas, frutas en guirnaldas, frontones que representan la caza y la jardinería e impostas de las ventanas que simbolizan las cuatro estaciones.
En el interior hay un salón circular con un mosaico de mármol y los muros están decorados con figuras arabescas. Cerca de este edificio hay una famosa gruta.

Otro edificio singular es el “Templo del Amor” visible desde los aposentos de Maria Antonieta en el Pequeño Trianón. Al más puro estilo neoclásico fue construido en mármol por Richard Minque, en 1778. Destaca sus columnas corintias y la decoración escultórica de Deschamps, así como también cabe destacar el interior de la cúpula.

Allí se encontraba una verdadera obra maestra de Bouchardon el “Amor fabricando su arco con la maza de Hércules”, actualmente en el Louvre, ahora, en su lugar, se encuentra una replica de Mouchy, otro gran escultor del s. XVIII.

Por último la “aldea de la reina”, más alejada, es un conjunto de caseríos frente a un lago artificial. Se encontraba una granja, una pesquería, una lechería, un palomar, etc. Destaca, también, la Casa de la reina, la casa del Billar y la torre de Malborough, así como un molino de agua.

Aunque su exterior es muy rústico, ladrillos o techos de bálago, su interior era bastante refinado. Responde a los nuevos gustos de acercarse a la naturaleza. Fue fue construido entre 1783 y 1785 por Richard Minque.


by David Domínguez

martes, 18 de noviembre de 2008

"El beso del Ayuntamiento" de Robert Doisneau

Le Baiser de l'hôtel de ville” (18 x 24,6 cm ) es una famosa fotografía, también conocida como "el beso", en blanco y negro del fotógrafo francés Robert Doisneau. Fue tomada en 1950, cerca del Ayuntamiento de París.
En la foto aparece una pareja besándose mientras caminan por una acera llena de transeúntes.

La fotografía es todo un símbolo romántico pero se trata de un posado, como se descubrió en los 90. No obstante, no deja de ser un icono claro del París romántico de aquellos años.

La historia:

En 1950, la revista americana “Life” encarga al fotógrafo Robert Doisneau, perteneciente a la agencia RAPHO, la realización de un reportaje sobre “los amantes de París”.
Un día, el fotógrafo, se encontraba sentado en un bistrot llamado “Le Villars” y allí conoció a una pareja de enamorados. Estos eran estudiantes, de una escuela de teatro llamada “Simón” y esta escuela se encontraba muy cerca del Ayuntamiento de París y del bistrot.
El fotógrafo pidió a la pareja ser fotografiados para un reportaje que estaba haciendo y estos aceptaron. Fueron fotografiados con una cámara "Rolleiflex", cámara que acompañó al fotógrafo alrededor de 40 años.

Pasaron los años y la fotografía apareció de nuevo pero en póster en 1986 y su éxito fue tal que en 1992 se habían vendido más de 400.000 ejemplares.
En los 90 se descubría la identidad, hasta entonces desconocida, de los protagonistas. Se trataba de Françoise Bornet (ella) y Jacques Carteaud (él).

El motivo de su descubrimiento fue porque un matrimonio de impostores (Denise y Jean-Louis Lavergne) quisieron atribuirse ser los amantes de la foto. Su objetivo era sacar dinero e incluso llegaron a los tribunales. Por lo que muy a su pesar, Robert declaró que no lo eran porque en realidad fueron unos actores que él había contratado, a saber, Bornet y Carteaud.

Al final, Françoise Bornet salió a la luz y declaró ser la protagonista del “beso” y muestra de su veracidad fue cuando le enseñó al fotógrafo la copia que en su tiempo le había enviado. Le mostró la foto y en su reverso se encontraba el sello de Robert y la referencia, a lápiz, del negativo, nº 21.039. Otra prueba fue cuando el fotógrafo dijo que él “jamás se hubiera atrevido a fotografiar a una pareja así en la calle”. Actualmente, todos estos protagonistas están vivos.

Lo cierto es que la foto original fue puesta en subasta con un valor de 15.000 € y finalmente fue vendida por un valor de 155.000 € a un comprador suizo cuya identidad se desconoce.

Más información en:

http://www.elmundo.es/papel/2006/08/12/uve/2011137.html

por David Domínguez

Puedes contactar conmigo en:   hispanus21@gmail.com