Soderbergh plantea una película de estilo documental, su
mayor acierto, para luego desbarrar en la indefinición.
“Contagio” está a medio camino de las propuestas
convencionales estilo “Erin Brockovich” (2000), y las aspiraciones más artísticas de
“Traffic” (2000). La profundidad en el retrato de los personajes y la historia es
puramente convencional. Su intención de dar todos los puntos de vista posibles
sobre un tema, como en “Traffic”, sí alberga un mayor interés, mostrando del
funcionamiento científico contra un suceso de tales características.
Soderbergh se erige en demiurgo al mostrarnos unos rótulos
temporales, nos hurtará de inicio el primero a conciencia para demostrar ese
carácter todo poderoso del narrador.
Su esteticismo suele ser bastante vacuo aunque en ocasiones, como en “Traffic”, es coherente y riguroso. Aquí se navega en los planos de look publicitarios e iluminación bastante gratuita.
El carácter mundial de la narración lo veremos en la
introducción al drama, situaciones en Hong Kong, Londres, Minneapolis, Tokio,
Atlanta, San Francisco, Ginebra, Chicago… nos anticipan las dimensiones de lo
que va a suceder.
Un espíritu realista en la mencionada vuelta de tuerca al
cine de catástrofes víricas, con el esteticismo habitual. O sea, una mezcla
estilo Soderbergh.
La mencionada iluminación variará del gris habitual a
azulados y dorados, muy del gusto del director, muy fan de las
sobreexposiciones y las saturaciones.
La película tiene muchos tópicos, el origen desconocido, el
periodismo alarmista, la posible alarma química, la investigación... pero en su
mayoría son casi irrenunciables por la temática de la cinta y por sus
intenciones, tocar todos los puntos de vista posibles. La novedad está en el
tono y mirada elegidos por Soderbergh.
Dentro de su estilo documental se nos intenta introducir
historias humanas con actores de primera fila, pero todas resultan frías,
caóticas y no aportan nada, si se eliminaran la película seguramente saldría
beneficiada.
Una película desequilibrada.
Debido a esa descompensación y narración impresionista la
cinta de Soderbergh resulta caótica, los dramas humanos no nos interesan,
sobran, no aportan nada, como dije, y se tratan de forma extremadamente
superficial, resultan tópicos, burdos, absurdos, incluso ridículos, no hay
evolución ni la más mínima definición en los caracteres de estos personajes a
los que sigue.
Una historia plana, con personajes planos, que en el
pretendido retrato general que se propone hacer se queda bastante lejos, no
logra profundidad en ningún aspecto ni excesivo interés. Todos estos defectos
restan mérito a su mejor opción, su tono documental.
Un reparto impresionante donde están todos tan correctos
como desaprovechados. Jude
Law, Kate Winslet, Laurence Fishburne, Gwyneth Paltrow, Matt Damon, Marion
Cotillard, John Hawkes…
No todo es malo, sus intenciones son prometedoras, aunque
frustra pensar lo que pudo dar, y muchos momentos son potentes visualmente, se
transmite bien la paranoia y el miedo donde los encuadres a objetos, manos que
tocan algo, una tos suelta, impactan verdaderamente.
Una película fallida, una pena. No apta para aprensivos.