Porco Rosso
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viernes, 14 de marzo de 2014
ROBOCOP de José Padilha - 2014 - ("Robocop")
Año 2028. La gran multinacional OnmiCorp domina el mercado de la tecnología punta y sus robots soldado han ganado numerosas guerras para los Estados Unidos. El agente Alex Murphy es un policía que lucha diariamente contra la violencia y la corrupción que asola a su ciudad, Detroit. Alex está a punto de ver su vida dramáticamente cambiada... Y de transformarse, sin embargo, en una nueva esperanza de la Ley.
El brasileño José Padilha ha dirigido el documental "Bus 174", los dramas de acción "Tropa de Élite" y "Tropa de Élite II", los nuevos documentales "Garapa" y "Secrets of the Tribe" y el filme de acción "Robocop". Tiene muy buen nombre este director en su país de origen... Yo no lo conocía, pero parece muy interesante y su obra está centrada en asuntos sociales y políticos.
No soy amigo de los remakes por norma general (quien me lee lo sabe de sobra), pero con algunos no puedo dejar de sorprenderme. No conocía al brasileño José Padilha ni había visto ninguna de sus películas. Y bueno, creo que tras ver su remake de la mítica "Robocop", merece la pena echarle por lo menos un vistazo a su filmografía, cosa que haré, imagino, en los próximos meses, porque además he leído buenas críticas sobre su obra. Sin llegar jamás al nivel de sorpresa del "Robocop" de 1987 del gran Paul Verhoeven, este "Robocop" de 2014 sabe hacer una relectura del universo del personaje adecuada a nuestros días (aunque las cosas no han cambiado tanto en estas dos décadas y media, por desgracia) y respetando el material de la versión original y su esencia. La historia vuelve a ser, en líneas generales, la misma: el agente Murphy vuelve a ser víctima de un brutal atentado y vuelve a salvar su vida gracias a ser transformado en el emblemático policía cibernético y vuelve a tener un conflicto entre su vida actual y su "vida humana" y entre el servicio a la justicia o a lo que personas sin escrúpulos tratan de imponerle. El caso es que el conjunto tiene un mensaje anticapitalista irónico y coherente, un acabado estético excelente, unas escenas de acción magníficas y unos personajes con relieve.
José Padilha hace de su "Robocop" de 2014 una nueva arma de denuncia social y política que, si bien tal vez adolezca de la brutalidad cínica que tuvo Paul Verhoeven, sí que mete bastante caña a los asuntos habituales de la entrega de 1987 y, por supuesto, a los que están más de actualidad que nunca en la crisis económica global en la que llevamos inmersos desde 2008: corrupción, terrorismo, privatizaciones de servicios públicos, defensa de las empresas antes que del ciudadano, deshumanización, locura armamentística, intervenciones de los USA en guerras ajenas, medios de comunicación alarmistas y amarillistas, creación de "humo de miedo" para domesticar a las masas, o traslado de la industria a países donde la mano de obra es más barata (ese despertar de Robocop en China es absolutamente genial, me parece un punto soberbio). A esto hay que añadir un personaje muy bien delineado e interpretado por Joel Kinnaman, unos secundarios con fondo e igualmente destacados, unos diálogos inteligentes (los del programa de televisión de Samuel L. Jackson son muy buenos), unas escenas de acción como he dicho excelentes y un acabado estético que homenajea al clásico pero poniendo el pie en nuestros días. Me ha gustado mucho este remake, sí.
jueves, 13 de marzo de 2014
ROBOCOP III de Fred Dekker - 1993 - ("Robocop III")
La OCP ha ganado todavía más poder en la corrupta Detroit gracias a la ayuda de la Corporación Kanemitsu de Japón y sigue acariciando el viejo sueño de la compañía de construir la Ciudad Delta. Para hacerse con un terreno viable, sus jefes planean derribar los barrios más degradados de su casco urbano y echar de allí a sus habitantes con su fuerza de mercenarios "de seguridad". Los propios vecinos, desamparados por un gobierno que se vende a las grandes empresas, le van a plantar cara... Y también la vieja policía de Detroit, en la que se encuentra Robocop.
Fred Dekker dirigió en los años ochenta las comedias de terror "El terror llama a su puerta" y "Una pandilla alucinante" y en los noventa "Robocop III". Desconozco qué ha hecho desde entonces y no encontré nada sobre él en este sentido.
"Robocop III" fue la última entrega de la vieja saga del robot policía de Detroit y fue de nuevo guionizada por Frank Miller y, de nuevo, modificada "a lo bestia" por los productores de la cinta, al igual que ocurrió con "Robocop II", lo que propició que un indignado Miller asegurase que no volvería nunca más a trabajar para el cine (no volvió a hacerlo hasta que Robert Rodríguez le propuso dirigir parte de la adaptación de su propio cómic "Sin City" en 2005, tras lo cual digirió la horrible "The Spirit" en 2008 -tras la cual casi que podemos afirmar que es mejor que se quede en los cómics, la verdad-). "Robocop III" termina de destrozar al mito del personaje con un guión muy pobre, con una infantilización de los caracteres y de su mundo y con unos efectos especiales bastante más malos que los de las dos anteriores entregas. La película puede llegar a ser distraída y no llega al nivel de los enormes bodrios que se han visto y que se ven por ahí, especialmente en lo referido a secuelas de sagas famosas, pero Detroit ha perdido toda su violencia y su poder evocador para suscitar críticas al capitalismo agresivo de nuestros días y eso sí que es imperdonable. A pesar de que hablamos de nuevo de corrupción, de especulación inmobiliaria, de abusos de poder, de terrorismo de estado y de extorsión, la ironía y la brutalidad han desaparecido casi por completo para dar paso a una historia muy vista ya en la que Robocop hace equipo con una niña informática con habilidades absolutamente absurdas (ella sola se carga sistemas enteros, es delirante).
Y aunque "Robocop III" todavía tiene alguna sorpresa (sobre todo con el personaje de Anne Lewis -Nancy Allen-) que se sale de la tónica más infantilizada del conjunto, esto no consigue que nada levante el vuelo. Como he dicho, a la historia típica y tópica de amistad del robot y la niña (con mensaje familiar incluido y todo, pufff), hay que sumar una trama lineal y sin demasiados alicientes, unos diálogos que han perdido la inteligencia sagaz de la saga para terminar siendo extremadamente estandar y unos efectos especiales que parecen los de una teleserie que propician unas escenas de acción que han perdido muchísima espectacularidad. Algo no muy recordado de "Robocop III" es que Peter Weller dejó al personaje y fue retomado por el habitual del cine independiente Robert John Burke, que no recoge mal el testigo, la verdad, aunque con el papel tan plano que tiene lucirse desde luego tampoco se luce. Una pena cómo terminó esta saga, que dejó a su paso después series de televisión (de imagen real y de animación) y que ha sido remakeada este 2014 de manera bastante digna. Este remake, mañana.
miércoles, 12 de marzo de 2014
ROBOCOP II de Irvin Kershner - 1990 - ("Robocop II")
Detroit está en crisis total: la policía está sumida en el conflicto de una huelga y una nueva y letal droga conocida como el "Nuke" está arrasando en unas calles donde la violencia es constante. En este inestable ambiente, Robocop y sus compañeros intentan neutralizar la raíz del mercado de dicha droga. Sin embargo, y por si fuera poco, la OCP sigue en su escalada para hacerse con el poder en la ciudad y prepara un nuevo robot llamado "Robocop II" con el que planea sustituir al propio Robocop, que una vez más va a enfrentarse a un difícil dilema para preservar su humanidad y proteger a los que quiere.
"Robocop II", aunque fue un éxito económico (sobre todo en el mercado de los videoclubs) que propició que se rodase una tercera parte de la saga, supuso una enorme decepción para los fans del personaje y de la ciencia ficción en general. Para empezar, Irvin Kershner, que había dirigido en los años anteriores la indispensable "El Imperio contraataca" (para muchos, entre los que me incluyo, la mejor entrega de la trilogía original de "Star Wars") y la aventura de James Bond "Nunca digas nunca jamás" (que aún siendo una película nada buena le terminó de colocar en el gran panorama comercial), fue el director elegido para encargarse del filme tras la cámara y, seguidamente, el guionista designado para escribirlo fue el autor de cómics Frank Miller, uno de los renovadores de este medio básico en los años ochenta, padre de obras tan gloriosas como "Sin City", "300", "Daredevil Born Again", "Batman: El regreso del Señor de la Noche" o "Batman: Año Uno". Las expectativas se desinflaron en el estreno de "Robocop II" porque todo el guión original de Miller fue cambiado por los productores y la dosis original de violencia terminó muy diluída (a pesar de toques puntuales) a favor de una clásica historia de "buenos contra malos", lo que no era la primera "Robocop", mientras que su crítica social se volvió demasiado efectista y perdió mucha inteligencia e ironía.
"Robocop II" reincide en la temática de su antecesora pero empeorándola, presentando personajes menos definidos y más "blancos o negros" sin términos medios (y algunos hasta cambian radicalmente el carácter que mostraban en la primera entrega, lo cual es un fallo de guión imperdonable), escenas de acción menos imaginativas y reiterativas y un nuevo villano con bastante poco carisma y con un diseño bastante pero bastante feo (por lo menos para mi). Como he dicho, el filme conserva toques puntuales que son fieles al espíritu del guión original (la violencia bruta, el toque macarra de Frank Miller, el ambiente de ciudad desquiciada de Detroit, el hecho de que puedan morir niños de forma explícita -algo que en su día no era muy habitual y ni siquiera hoy-...), mientras que se agradece también el retrato de una sociedad comida y podrida por las drogas y su mercado ilegal, pero estas cositas no consiguen levantar un conjunto muy irregular y bastante poco interesante. La comparación con "Robocop" es odiosa.
martes, 11 de marzo de 2014
ROBOCOP de Paul Verhoeven - 1987 - ("Robocop")
El policía Alex J. Murphy de Detroit, una ciudad violenta y podrida, es brutalmente asesinado en acto de servicio. Su vida, sin embargo, no acaba aquí... Alex despierta siendo Robocop, un policía cibernético perfecto creado para implantar de una vez la Ley y la justicia. Alex, por desgracia, ha perdido parte de su identidad humana al salvar su vida y, también, está a punto de ser presa de hombres sin escrúpulos que planean utilizarlo para sacar de él beneficios económicos.
Paul Verhoeven es, gracias a su paso a Hollywood, uno de los directores holandeses más conocidos y respetados de las últimas décadas. Con una filmografía insólita y que en sus inicios políticamente incorrectos no hacía concesiones de ningún tipo, ha tratado, sobre todo, dos géneros básicos (muy distintos entre ellos): el thriller dramático, a menudo cargado de erotismo y de violencia sádica y salvaje, y el fantástico y de ciencia ficción, empapado de humor negro y cercano a la serie B y al kitsch. En el primero ha desarrollado historias de hombres y mujeres atormentados, atrapados en espirales de sexo o de degradación sentimental de las que no pueden escapar, muchas veces marginados por el mundo moderno más inhumano. En el segundo, con un espíritu transgresor y una estética de aires intencionadamente cutres y acartonados, ha creado fábulas visionarias de acción sobre el futuro de la humanidad, a menudo cargadas de irónica sátira social y política. Sin embargo, también ha incursionado Verhoeven en el cine histórico, en el bélico, en el erótico o en el retrato de época. Su estilo, feista, es muy activo y lleno de ritmo, cortante y preciso, efectista por momentos pero bien medido siempre, muy preocupado por la dosificación del dramatismo para obtener, a pesar de mostrar conflictos internos muy fuertes o frenéticas escenas de espectáculo visual, una frialdad aterradora y un distanciamiento incómodo de la acción.
Debutó en su país natal con la serie de aventuras medievales Floris, protagonizada por su actor fetiche Rutger Hauer, que también le acompañaría a Hollywood, donde desarrollaría una gran carrera (hoy tristemente bastante devaluada). Tras ella, realizó su primer largometraje, la comedia erótica Delicias holandesas. Después su carrera se lanzó vertiginosamente: el genial drama erótico Delicias turcas, el retrato de época Katy Tippel, el bélico histórico Eric, Oficial de La Reina y el thriller erótico El cuarto hombre, su última cinta en Holanda. Tras ella, pasó al mercado hollywoodiense, en donde rodó un buen puñado de películas míticas: la aventura medieval Los señores del acero, las películas de ciencia ficción de acción Robocop y Desafío Total y el thriller erótico Instinto Básico. Fueron ya más incomprendidas el interesante aunque fallido thriller erótico musical Showgirls, la infravalorada bélica de ciencia ficción Starship Troopers y la mediocre El hombre sin sombra, remake del mito del Hombre Invisible. Su último filme hasta la fecha, "El libro negro", es una película histórica genial que volvió a rodar en Holanda.
"Robocop", uno de los grandes iconos del cine de los años ochenta y de toda la historia de la ciencia ficción, fue la película que catapultó a la fama internacional a Paul Verhoeven. Bajo la trama de un policía futurista (para muchos emparentado con el Juez Dredd, y con cierta razón) que lucha contra el crimen en un Detroit de toques distópicos, se esconde una de las críticas más brutales de su tiempo contra el capitalismo y las diversas tragedias que crea a su paso que, desgraciadamente y con la crisis económica que llevamos seis años viviendo, está de plena actualidad. Peter Weller dio vida a este policía futurista de manera espléndida y Verhoeven diseñó una obra maestra de la acción con pulso y ritmo, con garra desde su primer minuto, violenta, casi sádica, sin concesiones y salpicada de un humor negrísimo completamente desprejuiciado. La ironía que destila el conjunto se lee en los diálogos inteligentísimos, en los personajes perfectamente reconocibles, en los gags crueles y en las miles de lecturas que ofrece la trama, que hace referencia a asuntos tan variados como la deshumanización del mundo moderno, el capitalismo agresivo (se intenta privatizar la policía... ¿Les suena?), la especulación inmobiliaria, la manipulación de los medios de comunicación y su amarillismo, las doctrinas del alarmismo y de la creación de terror, la corrupción de políticos y grandes empresas, la identidad usurpada y su búsqueda, la alienación y, por supuesto y siendo de la década que es, la Guerra Fría. "Robocop" es una obra maestra imprescindible de principio a fin.
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