Porco Rosso
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domingo, 29 de abril de 2018
MUSA de Jaume Balagueró - 2017 - ("Musa")
Samuel Salomon es un poeta y profesor de literatura universitario de Dublín que, tras el suicidio de la joven estudiante con la que salía, ha caído en una terrible depresión. Hace un año que ya no da clases y que lleva una vida triste y solitaria, en su apartamento, preso de los recuerdos. Samuel empieza, un día, a tener extrañas pesadillas... Y estas pesadillas le llevan a un lugar en el que va a hacer un monstruoso descubrimiento.
Jaume Balagueró siempre me ha parecido un director algo sobrevalorado, que es capaz de dar lo mejor y de dar lo peor y que tiene una carrera tremendamente irregular. Es cierto que a finales de los años noventa supo, con "Los Sin Nombre", ofrecer algo ciertamente diferente al cine español fantástico comercial de entonces. Sin embargo, desde su debut, ha alternado sin cesar obras geniales (que las tiene, y buenas, como la primera "REC" y la estupenda "Mientras duermes") con algunas cosas que no tienen nada que envidiar al peor cine de terror palomitero americano (como la porquería de "Darkness" o los destrozos de la saga "REC II" y "REC IV: Apocalipsis"). Su última película, "Musa", es otra más del último palo, por desgracia. No sé cómo estará la novela de José Carlos Somoza en la que se basa: la adaptación es un completo desastre. Todos los peores tics del mencionado cine de terror palomitero cutre están aquí. La trama es un despropósito, llena de topicazos de los gruesos y, encima, de lagunas de guión inmensas, y los personajes son planos y tienen un desarrollo lleno de altibajos. La ambientación está "ok", pero tampoco es que sea un dechado de originalidad: los clásicos escenarios oscuros con una buena fotografía y punto. "Musa" es una película mala, pero mala, mala. Y soporífera, porque además no tiene ningún ritmo, ningún equilibrio entre el drama y el terror, y se basa constantemente en unos sustos muy mediocres y cimientados en lo esperable y para colmo tiene un montón de callejones sin salida y subtramas que no llevan a ninguna parte. Deja de interesar pronto, y como he dicho, tiene lagunas de guión y fallos de bulto.
Las villanas de la función son espíritus con un poder increíble que se dedican a matar a secundarios que no vienen al caso y a dejar vivos a los protagonistas para que puedan volver a por ellas y darles en la boca. Los protagonistas deambulan de un lado a otro sacando pistas obvias y cagándola de forma bestial y aún así sobreviviendo por ciencia infusa. Los secundarios no sirven más que para morir: todos están extraordinariamente desperdiciados, y encima vienen interpretados por actores y actrices de renombre como Franka Potente o Christopher Lloyd, colocados aquí en papeles lamentables. Los giros de guión son muy torpes, e incluso hay por ahí una elipsis bestial en la que tanto buenos como malos se dejan escapar mutuamente sin sentido ninguno. Todo es petedura de pata en esta tontería que no tiene nada que envidiar a la peor película americana de terror veraniego o navideño penco. En serio: es terrible. No merece la pena en absoluto perder el tiempo con esta chaladura.
domingo, 16 de noviembre de 2014
REC IV: APOCALIPSIS de Jaume Balagueró - 2014 - ("REC IV: Apocalipsis")
La periodista Ángela Vidal se despierta en un barco en alta mar junto a otros supervivientes de la masacre de la que fue testigo. En ese barco, un grupo de científicos y militares parece estar buscando una cura para el virus que les atacó. Parece estar todo por fin controlado. Sin embargo, pronto van a surgir problemas... Y va a estallar otra amenaza.
"REC" fue, en 2007, una auténtica revelación para el cine de terror español reciente. Jaume Balagueró y Paco Plaza se marcaron una película fantástica y original y que gustó tanto dentro como fuera de nuestras fronteras que tuvo hasta un remake en Hollywood al año siguiente. Eso es algo innegable... Tan innegable como el hecho de que la saga ha ido cayendo en la miseria cinematográfica a pasos agigantados con sus tres siguientes entregas, discutibles cuando no directamente malas. "REC II", de 2009, fue una bazofia intragable que, además de repetir toooooodo lo que vimos ya (pero de manera ridícula) en "REC", se cargó la esencia de la saga metiéndole un rollo infame de curas y satanismo del más barato. "REC III: Génesis", que dirigió Paco Plaza ya en solitario en 2012, tuvo sus amantes y sus detractores: para mi es un rollo patatero que se queda a medio camino entre el drama y la comedia y que no funciona como ninguno de los dos géneros y mucho menos como mezcla. "REC IV: Apocalipsis", estrenada este mes de noviembre y dirigida por Balagueró, un director para mi sobrevalorado y muy irregular, me parece una vez más una película lamentable. Dejamos la cámara en mano para asistir a una obra narrativa tradicional ya. Eso no importa; es lo de menos. Lo que importa es un guión pueril, lleno de lagunas y de personajes planos y una buena colección de escenas ridículas; todo envuelto en un papel ambiental feo, sobresaturado de oscuridad cutre y de efectismo vulgar.
Los personajes, encabezados de nuevo por la Manuela Velasco de las dos primeras entregas, son como he dicho planos; pero planos hasta la náusea. Y ya no vale el decir que es una película de zombies: crear un montón de caracteres para que sean carne de cañón de la más vulgar es hoy ya algo superado en el género y queda terrible. Ni los héroes ni los villanos dicen absolutamente nada: da igual quién muera y quién sobreviva; nada le importan al espectador esos cartones. Los diálogos son malos, por otra parte, y, como he dicho, el guión está lleno de paridas y hasta de estupideces (se lleva la palma esa chorrada delirante del "cocinero zombie" que es capaz de hacer un plato de mono muerto estando ya infectado: demencial, de guión de Jesús Franco, vaya). Y, como ni los personajes ni el guión interesan, pues la película no interesa: termina y se olvida y uno se alegra de, por lo menos por ahora, dar el carpetazo a una saga tan devaluada (aunque he leído que hay rumores de un spin-off que compondría su quinta parte... ¡No, por favor!). En fin ahí nos quedará siempre su primera entrega.
martes, 23 de septiembre de 2014
MIENTRAS DUERMES de Jaume Balagueró - 2011 - ("Mientras duermes")
César es el portero de un edificio de apartamentos normal y corriente. César se sabe de memoria las vidas de todos los vecinos de este inmueble: los conoce a todos como si fuesen piezas de un tablero que él maneja. César disfruta haciendo infeliz a la gente: disfruta viéndoles sufrir con sus miserias cotidianas y simples pero capaces de amargarles la vida. Y César tiene ahora un nuevo objetivo: fastidiar a Clara, la nueva vecina del 5ºB, que siempre parece estar feliz y radiante. Y su plan va a ser el más malévolo que ha ejecutando nunca... Y también el más peligroso para él mismo.
Jaume Balagueró me parece un autor bastante sobrevalorado. Porque ni su debut "Los sin nombre" me resulta tan revolucionaria como dicen que es, porque "Darkness" me parece una bazofia infame que nada tiene que envidiar al peor terror palomitero (palomitero en el peor sentido) norteamericano, porque "Frágiles" me parece simplemente correcta y porque "REC II", que dirigió junto al también irregular Paco Plaza, me parece absolutamente terrible. Sin embargo, al César hay que reconocerle lo que es del César, y lo mismo que elogio a la primera y fresquísima en el panorama del cine fantástico español "REC", también pongo por las nubes a la fantástica "Mientras duermes", su última película a la espera de que para el próximo Halloween estrene la cuarta entrega de la mencionada saga de "REC". "Mientras duermes" se sale del habitual terror de corte fantástico que ama el director para sumergir al espectador en un apasionante thriller cotidiano negrísimo, cínico y brutal que bebe de la mejor tradición de cine kafkiano de directores expertos en el asunto como Roman Polanski. Un soberbio Luis Tosar da vida en el que es otro de sus papeles imprescindibles (y van) a un portero de un edificio que, con circunstancias particulares que le han sumergido en una vida solitaria y triste, posee la llave para controlar a todos los vecinos del inmueble en el que trabaja: el conocimiento de sus vidas diarias y de más allá. Este personaje, patético y rebosante de carisma a la vez, tierno y odioso, incomprendido y diabólico, dirigirá al espectador por unos derroteros absolutamente malévolos y le pondrá a prueba no sin dejar de lado un humor muy cruel e inteligente.
Con una dirección más "clásica" y menos efectista que la de anteriores trabajos de Balagueró y con un estilo narrativo limpio y directo, "Mientras duermes" mantiene un ritmo bien medido y sabe lograr que una historia con montones de escenas a priori cien por cien rocambolescas resulte perfectamente creíble. Hace además un retrato agudo y certero sobre la soledad y sus causas y consecuencias, los traumas imborrables e irredimibles, el origen y la naturaleza de la maldad, la hipocresía que reina en cualquier comunidad de vecinos de cualquier ciudad y también sobre los diversos conceptos de "amor", aunque estos sean cuanto menos "particulares" en muchas ocasiones. Los secundarios del filme están también muy bien, en especial Marta Etura, que, aunque es completamente eclipsada por el Tosar en total estado de gracia que protagoniza la película, realiza su papel de forma excelente y borda al contrapunto del mencionado actor masculino. "Mientras duermes" es la mejor película de toda la filmografía de Jaume Balagueró, y con diferencia. Esperemos que se prodigue más en este tipo de obras.
lunes, 28 de julio de 2014
REC II de Jaume Balagueró y Paco Plaza - 2009 - ("REC II")
En un edificio del centro de Barcelona han ocurrido extraños acontecimientos que todavía no han salido a la luz. El lugar está precintado y rodeado por las fuerzas de la ley y un grupo de bomberos ha entrado en el y no ha vuelto a salir. Una unidad de GEOS es enviada para poner orden y averiguar qué es lo que ha ocurrido. En el interior van a descubrir la peor de las pesadillas inimaginables.
Tras el éxito fulminante de "REC" en 2007, que propició un remake norteamericano al año siguiente llamado "Quarantine" (que paso de comentar porque es LA MISMA película rodada con otros actores; es decir, que tiene interés 0), Jaume Balagueró y Paco Plaza dirigieron, de nuevo aliados, "REC II", una segunda parte de la cinta que, por desgracia, no fue más que un calco encubierto de dicha cinta (de nuevo fue además un "falso documental") empeorando lo bueno que en ella había. Las escenas son las mismas (alargadas muchas innecesariamente), los sustos son los mismos (algunos hasta están repetidos, leñe), los personajes son cartones (y algunos estúpidos: vaya mierda de GEOS, con perdón; parecen unos pandilleros adolescentes), los diálogos son terribles y el metraje, totalmente falto de interés, está extendido de forma gratuita con giros forzadísimos. Para colmo, algunas escenas dan auténtica vergüenza ajena y podrían ocupar un lugar de honor sin problemas en la antología del disparate: esos niñatos colándose en el edificio como Pedro por su casa o ese GEO (supuestamente especializado en "situaciones difíciles") suicidándose a las primeras de cambio son de infarto. Balagueró y Plaza la pifiaron a base de bien con esta película: todo el buen hacer que desplegaron en la anterior está aquí tirado vilmente por los suelos. Nada recomendable es "REC II". Es basura con todas las letras.
ATENCIÓN: SPOILER. Un 10 (nótese la ironía) a los directores por cambiar de golpe y porrazo la trama vírica y más "realista" de la primera entrega por una típica y tópica de conspiraciones de corte satánico con demonios, dimensiones paralelas chorras y curas cutres que saben cómo luchar contra esos demonios. La esencia de la primera "REC", tirada a la basura. Mal. Fatal.
domingo, 27 de julio de 2014
REC de Jaume Balagueró y Paco Plaza - 2007 - ("REC")
Ángela es una reportera de Barcelona que trabaja en un programa en el que se muestra la vida diaria nocturna de distintos colectivos de la ciudad. Esta noche la va a pasar con los bomberos, a los que va a acompañar a una misión aparentemente rutinaria: en un viejo bloque del centro una anciana se ha vuelto misteriosamente loca. Nadie, ni siquiera los vecinos del edificio, saben qué es lo que ocurre. En segundos, comienza la pesadilla: todos se ven atrapados en su interior; la policía rodea y precinta el lugar y algo desconocido les ataca de repente
Verdaderamente interesante y estimulante me resultó en su día Rec, de Jaume Balagueró y Paco Plaza, dos directores que han seguido siempre trayectorias irregulares pero que en esta ocasión realmente supieron sacar adelante una excelente película de horror que insufló aire fresco en el habitualmente malo (cuando no inexistente) panorama del cine fantástico español. Tomando como base el "mockumentary" o falso documental de terror o como quiera que se llame (el que llegó de la mano de obras como Holocausto Caníbal o El proyecto de la Bruja de Blair y que hoy está tan sobreexplotado), supieron ambos construir una absorbente y delirante pesadilla que (y eso es difícil ya) consiguió angustiar y por momentos incluso aterrorizar al espectador e incluso sorprenderle (lo cual es todavía más difícil). En Rec podemos ver lo que graba la cámara de unos documentalistas de un programa de televisión nocturno durante lo que es, en un principio, una rutinaria misión de unos bomberos que han de socorrer a una anciana de un viejo bloque de viviendas del centro de Barcelona que parece haberse vuelto loca misteriosamente A partir de aquí, comienza la terrible pesadilla de la que nada revelo.
El filme, de muy corta duración (apenas 85 minutos), es agilísimo, directo, conciso, y su ritmo, impulsado por su realista y cortante montaje, resulta en todo momento frenético. El objetivo: que el público no pare un segundo, que lo pase realmente mal y que sufra en sus carnes todo lo que los protagonistas sufren. Violentísimo, muy crudo y con algunas escenas desprejuicidamente gore y feístas, Rec, que tiene también ligeros toques de comedia negra y que, como otros filmes de terror, contiene algunas parábolas sociales (en este caso sobre el racismo, la intolerancia o el despiadado abandono de los ciudadanos por parte de los gobiernos ante las crisis), sabe revitalizar perfectamente tópicos mil veces vistos en otras películas de su género para insuflarles aire fresco, lo cual a dicho género le viene muy bien. Muchas escenas de Rec se quedaron grabadas en las retinas de los espectadores: el primer encuentro con la anciana, el acercamiento a la niña, la última subida por las escaleras o la escena final en el ático oscuro (genial). La obra fue un éxito total que ha propiciado hasta ahora dos secuelas (una muy mala y otra muy irregular para mi gusto) y que a finales de este año tendrá su cuarta y al parecer última entrega.
domingo, 6 de enero de 2013
FRÁGILES de Jaume Balagueró - 2005 - ("Frágiles")
El Hospital Infantil de Mercy Falls, situado en la Isla de Wright, está a punto de cerrar sus puertas tras un siglo de funcionamiento. Poco a poco, se están trasladando a los niños a otros centros y Amy, una enfermera norteamericana, llega al lugar para encargarse del turno de noche mientras la evacuación finaliza. Pronto, descubre que en el recinto ocurre algo extraño: los pacientes están aterrorizados y sus huesos se les rompen sin que haya razón aparente... Pronto, descubre algo más terrible que mora en una de las plantas del edificio, que fue clausurada hace más de cuarenta años y que guarda un oscuro secreto.
Ya comenté en otras entradas que Jaume Balagueró me parece un director muy irregular en líneas generales pero también que con "REC" (la primera, sólo la primera) y con "Mientras duermes" había alcanzado un nivel verdaderamente alto dentro del habitualmente malo terror español. "Frágiles" la veo como una película que está, como su debut "Los sin nombre", en una línea intermedia entre las dos mencionadas y entre bodriazos infames como fueron "Darkness" y "REC II" (la primera de ellas la he comentado hace pocos meses). La película no vuelve a mostrar nada nuevo (en el cine de horror es ya tan dificil sorprender...) y tiene bastantes cosas tópicas, pero, a diferencia de las dos porquerías antes mencionadas, es bastante digna al presentar una historia que no se queda con el espectador y sin pretensiones y al crear una ambientación muy solvente en todos los aspectos y unos efectos especiales bastante curiosos y con personalidad muy marcada. La cosa va del típico hospital semi-abandonado con la típica presencia maligna que persigue a los niños y con los típicos personajes con pasados traumáticos.
En el lado bueno del tercer filme del director catalán tenemos unas actuaciones muy solventes (Elena Anaya especialmente, pero Calista Flockhart no lo hace mal, no entiendo por qué la putean tanto en otras críticas y por qué se le tiene tanta manía...), unos sustos que cumplen y que no dan vergüenza ajena (y alguno cumple bastante bien), un monstruo que verdaderamente resulta terrorífico y grotesco (se le dan bien estos monstruos a Balagueró, se pudo ver en "Darkness" y en "REC") y una atmósfera excelente remarcada con una música igualmente excelente que da verdadero mal rollito. En el lado malo tenemos una historia muy vista y bastante predecible, una villana con unas motivaciones cogidas con pinzas, muchas lagunas en el guión (se mire por donde se mire, el hospital podría haber sido abandonado antes teniendo en cuenta las cosas tan chungas que pasan allí un día sí y otro también), unos personajes principales y sencundarios flojos, un efectismo que a veces se va un poco de madre y que vulgariza la sugerencia y una acción basada en la aparición constante de refritos argumentales de otras películas del género bien colocados pero a pesar de todo refritos. "Frágiles" es una película que se puede ver bien y que es en todo momento digna, aunque podría haber sido mejor. No llega a ser como he dicho "REC" ni "Mientras duermes" pero tampoco es un filme que resulte aburrido, vergonzante y que se torne en comedia involuntaria, como le pasa a tantos de terror.
sábado, 3 de noviembre de 2012
DARKNESS de Jaume Balagueró - 2002 - ("Darkness")
La joven Regina y su familia se han trasladado desde los Estados Unidos a España, en donde su padre pasó su infancia y en donde vive su abuelo Albert. Allí recuperan la vieja mansión familiar, que se alza en un lugar apartado a las afueras de Barcelona. En la casa comienzan a ocurrir misteriosos hechos... A Regina no le agrada, y cada día se piensa más el volver a los USA, aunque sea sola. Pronto, su hermano pequeño y su padre comienzan a comportarse de forma extraña y pronto una fuerza maligna se adueña de su nuevo hogar...
Hay muchos defensores del cine de Jaume Balagueró (a mi de él me encantan "REC" -la primera- y la genial "Mientras duermes", pero el resto de su filmografía me parece que va renqueando constántemente entre lo aceptable -"Los sin nombre", "Frágiles"- y lo horroroso -ésta "Darkness", la apestosa "REC II"-) que defienden a capa y espada a "Darkness", una película de terror que, la verdad, a mi me parece una malísima compilación de tópicos del "género" de las casas encantadas con un final (que muchos de estos defensores califican de "sorprendente") que a mi me parece de lo más previsible y típico (en 2002, hace diez años ya, y hoy). La segunda obra del catalán tiene un empaque visual excelente (la fotografía es genial, los escenarios bien escogidos -la casa cumple- y los efectos especiales muy buenos y con su imaginación -las viejas del cuadro acojonan, todo hay que decirlo, y tienen carisma malsano-) y un buen elenco actoral que "hace lo que puede" con el guión que tienen: Anna Paquin, Fele Martínez, Lena Olin, Giancarlo Giannini, Ian Glen... Pero es la penosa trama de la película lo que tira abajo todo el conjunto, una trama que hemos visto miles de veces ya y que incluso parece regodearse, aunque sea de manera inconsciente, en los tópicos más tópicos.
Hay como he dicho una casa encantada (tópico de partida), y hay además unos niños o unos fantasmas de niños (tópico), y hay otros fantasmas que parece que son más malos (tópico), y una familia al borde de la desestructuración con unos niños que ven a los fantasmas (tópico), y una secta diabólica (tópico, y encima hay parecidos más que razonables con "Los sin nombre", del propio director), y algunos de los personajes humanos actúan de forma misteriosa (tópico), y algunos sueltan unos diálogos vergonzosos que disertan sobre la maldad con una filosofía barata de andar por casa (tópico) y la oscuridad se lo va comiendo todo progresivamente (tópico). Pero además, la acción del filme consiste en sustos esperables y fáciles, en ruiditos raros, en cuadros siniestros, en carreritas por pasillos oscuros... En fin, es que lo que "Darkness" proponía hace ya una década lo habíamos visto entonces ya hasta hartarnos. Y encima, la mencionada acción es bastante efectista, eliminando la sugerencia que necesitan las películas de terror para causar precisamente eso: terror. Porque con "Darkness", que he revisado hace poco, no di ni un solo bote en el sillón, ni en su día en el cine ni ahora en mi casa. Y repito: el cacareado final no es nada del otro mundo y ya lo han empleado como supuesto golpe de efecto veinte mil películas de este género antes; es más, en los últimos diez minutos hasta se predice sin problemas. Tampoco me vale eso de "es que para ser cine español está bien y cuenta algo diferente": pues no, porque no está bien ni cuenta algo diferente; esta película no se diferencia en nada de cualquier cutrada americana de esas protagonizadas por adolescentes de moda; es lo mismo pero ambientado en Barcelona, exáctamente lo mismo. No entiendo a los defensores de "Darkness": a mi me parece sinceramente un bodriazo.
lunes, 17 de septiembre de 2012
LOS SIN NOMBRE de Jaume Balagueró - 1999 - ("Los sin nombre")
Cinco años después del brutal asesinato de su hija pequeña, Claudia recibe una llamada… Y la que está al otro lado del teléfono es su propia hija, que parece estar viva y que le pide ayuda. Claudia empieza su búsqueda esperanzada y a la vez de nuevo aterrorizada. Le va a ayudar el policía Massera, quien llevó su caso hasta que apareció el cadáver, y Quiroga, un periodista intrépido especializado en parapsicología y ciencias ocultas. Pronto, los tres van a descubrir algo terrible y se van a ver envueltos en una oscura espiral de terror.
El catalán Jaume Balagueró es uno de los nombres más famosos del cine fantástico español moderno. Especializado en el campo del terror, ha dirigido hasta la fecha seis largometrajes que le han confirmado como una de las promesas del género incluso en Europa. Su estilo visual bebe esencialmente de los videoclips (en sus inicios sobre todo), a partir de cuyas premisas ha desarrollado el llamado “Efecto Balagueró”, un efecto estroboscópico por medio del cual se iluminan los puntos de interés de los planos de forma rápida y periódica, efecto que en un filme de horror puede crear ciertamente una gran y agónica angustia (aunque en mi opinión no se trata de un recurso original, pues ha sido usado antes –en otras variantes por lo menos o con otros objetivos que no son los de asustar- de que lo hiciese el creador que tratamos). Destacan también en sus cintas sus muy buenas ambientaciones, sus atmósferas góticas y siniestras, oscuras y oníricas que se cimientan en el poder evocador de los escenarios (como es habitual en el género lugares antiguos y/o abandonados) y de los objetos que en ellos se encuentran, muchos de ellos de resonancias retro. Sus personajes principales suelen ser seres comunes o con alguna particularidad oculta que han de enfrentarse a otros seres estrambóticos y de formas usualmente grotescas y aberrantes. Los niños siempre tienen una gran importancia en sus historias: son los que ven lo que los mayores no pueden ver y también los portadores del mal o del bien.
Jaume Balagueró me resulta un director en ciertos aspectos algo sobrevalorado y que, en todas sus películas, oscila en lo que a guión y narrativa se refiere entre ideas ciertamente originales y sustos facilones, tópicos vulgares y argumentos tramposos, mientras que en lo visual hace lo propio entre buenos e imaginativos efectos y recursos y entre fórmulas predecibles y trilladas vistas mil veces en miles de videoclips (que no sirven sino para apoyar aún más a los referidos sustos fáciles). Su recomendable debut fue “Los sin nombre”, tras el que llegó su peor obra en mi opinión, el bodrio de “Darkness”. Ese mismo año dirigió junto a Paco Plaza el documental “OT. La película”, trabajo de puro encargo por el que se le criticó durísimamente de manera bastante injusta, y dos años más tarde llegó la correcta “Frágiles”. Sus últimas obras han sido los grandes éxitos “REC” y "REC II" (la primera destacadísima en su género y la segunda trillada, manida y finalmente horrorosa), dirigidas de nuevo junto a Paco Plaza, y la genial "Mientras duermes", su mejor y más adulta película hasta la fecha.
Adaptación de la novela homónima de Rampsey Campbell, “Los sin nombre” es una muy recomendable propuesta de cine de terror psicológico en la que quedan sentadas todas las bases del cine de su autor, el entonces debutante Jaume Balagueró. La trama la hemos visto antes, o por lo menos hemos visto historias parecidas: un grupo de personajes comunes (y algunos de ellos destrozados por traumas del pasado) se enfrentan a lo sobrenatural, a una secta siniestra en la que late la pura maldad, que viene de la mano de una niña que todos creían muerta años atrás y que ha aparecido de repente. Dejando a un lado su hasta cierto punto sorprendente aunque también algo precipitado desenlace, “Los sin nombre” no muestra nada que no hayamos visto antes. Sin embargo, la película resulta atractiva por el trabajo que Balagueró realiza en el campo de la ambientación, en el que destaca una esplendorosa fotografía tremendamente tétrica, una banda sonora sugerente, una atmósfera desalentadora de pesadilla excelentemente recreada y un diseño de personajes monstruosos muy acertado. Además, sorprende su brutal violencia sin concesiones, violencia sangrienta y descarnada de la que Balagueró no oculta nada y que deriva en ocasiones en puro sadismo (el comienzo del filme es verdaderamente terrorífico). La narrativa, con buen ritmo, se sustenta en los efectos del videoclip, no abusivos como ocurre con otros productos modernos del mismo tipo, mientras que los actores están realmente excelentes, sobre todo Emma Viralasau y Karra Elejalde. Ciertamente, una buena obra que en su momento insufló al cine español fantástico un soplo de aire fresco (cosa que por otra parte tampoco era –ni es hoy- difícil).
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