Porco Rosso

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sábado, 11 de julio de 2015

TERMINATOR GÉNESIS de Alan Taylor - 2015 - ("Terminator Genisys")


Año 2032. Por fin los rebeldes humanos, al mando de John Connor, han conseguido acabar con el poder de Skynet. A pesar de todo, la máquina ha logrado, a última hora, enviar a uno de sus robots al pasado, a 1984, para que acabe con Sarah Connor, la madre de John, con el objetivo de evitar que éste llegue a nacer. Por suerte, su mejor guerrero y su mejor amigo, Kyle Reese, va a viajar también a ese tiempo para salvar a Sarah. Algo extraño ocurre sin embargo... El 1984 al que Reese llega es un 1984 diferente al que esperaba...


Pues ya tenemos aquí el primer gran estreno palomitero del verano y ya tenemos también la quinta entrega de la tan mítica como manoseada saga de "Terminator". La verdad es que anoche, cuando fui a ver esta película, me esperaba tal clase de bodrio que me terminó sorprendiendo para bien (o para "medio bien"), lo cual no quita que la película, valga la redundancia, sea en general bastante deficiente. Hay sagas que no se deberían tocar a no ser que vayan a tocarse bien. James Cameron dirigió dos películas míticas en los ochenta y en los noventa y después llegó a destiempo la basura de "Terminator III: La rebelión de las máquinas" a cargarse vilmente todo su trabajo y toda la esencia de aquellas dos antecesoras. La cosa no se solucionó con "Terminator: Salvation", que no era tan malísima como la tercera parte de la serie pero que era claramente mediocre. Ahora llega "Terminator Genesis", una cinta que hace aguas por todas partes y que se carga otra vez más la esencia de la saga pero que es entretenida y que tiene una primera parte medio digna (medio, ojo). Es innecesaria, pero hay que explotar las jugosas carteleras veraniegas y, como "Terminator" va de viajes en el tiempo, pues se puede reiniciar cada película sin necesidad de reiniciar la saga entera sin demasiados problemas y sin que quede mal en el mapa de la trama (ustedes me entienden). La cosa es que, como he dicho, me esperaba un bodriazo y me he encontrado con una mediocridad divertida. No la salvo de la quema, pero por lo menos eché dos horas más o menos agradables, lo cual también es del todo insuficiente tratándose de una de las sagas más importantes de la ciencia ficción de la historia del cine.


Vayamos por partes: "Terminator Genesis" tiene una primera media hora de película más o menos digna. Hay homenajes a las anteriores entregas (sobre todo a las dos primeras), hay mucha nostalgia de los años ochenta (es la moda, ya saben), hay muchos guiños y recuperaciones con cariño de personajes míticos y hay escenas de acción solventes. Después, todo cae poquito a poquito. Llega un villano horrible que se carga la esencia de la saga (de verdad que me parece lo peor de la película con diferencia), llegan diálogos y chistes tontitos, llega un atascamiento de los personajes protagonistas, que dejan de avanzar y de desarrollarse de golpe, y llegan las incoherencias argumentales a go go y los acontecimientos metidos con calzador (por la cara, vaya). Y termina la película y uno se ha divertido, pero también se ha quedado triste por no haber visto más que un refrito de cosas que ya hemos visto en cuatro películas previas, refrito que además está notablemente infantilizado.


Porque "Terminator Genesis" tiene otro fallo de bulto: en aras de llegar a todos los públicos, termina siendo una película de acción con toques cómicos, lo cual es imperdonable. "Terminator" y "Terminator II. El juicio final" eran películas violentas, fatalistas, crudas, odas a la esperanza también pero sin ñoñerías y sin toques humorísticos. Incluso la tercera y la cuarta parte mantenían este punto serio. Pero esta quinta tiene personajes que hacen chistes, una historia de amor muy tonta y casi pastel, secundarios graciosetes y el mítico T-800 no para de hacer bromitas todo el metraje. Esto, señoras y señores, no es "Terminator". Ni de lejos. Mal, muy mal. No sé si etiquetar esta película en "Filmes mediocres o fallidos" o directamente en "Grandes bodrios", porque lo cierto es que, aunque se mea en el legado de James Cameron, me entretuvo, así que la pongo en ambas etiquetas y que cada cual la quiera ver como le plazca.


Y ahora, dos SPOILERS para los que ya han visto la película:

1-Me parece horrible que John Connor, un personaje mítico, sea el villano de esta secuela. Se cargan a un personaje básico de mala manera, lo transforman porque sí en un maloso de opereta y se pasan por el forro su esencia y la de toda la saga. Fatal. Verdaderamente vergonzoso, por lo menos para mi. Ya sólo esto lastra a toda la película.

2-El desenlace en plan comedia romántica me parece absolutamente vomitivo. De maldita pena.


martes, 10 de diciembre de 2013

THOR. EL MUNDO OSCURO de Alan Taylor - 2013 - ("Thor. The Dark World")


Thor ha regresado felizmente a Asgard tras haber salvado la Tierra junto a Los Vengadores y Loki ha sido juzgado y encarcelado por sus crímenes. La paz, sin embargo, va a durar poco: los Elfos Oscuros, una malévola raza que en el pasado intentó sumir al universo en la oscuridad, ha vuelto para completar su viejo plan. Thor y sus amigos van a plantarles cara y van a necesitar, a su pesar... la poderosa ayuda del propio Loki.


Alan Taylor, aunque sólo tiene cuatro películas en su haber de desigual calidad ("Palookaville", "Mi Napoleón", "Kill The Poor" y "Thor. El Mundo Oscuro"), tiene una larga carrera como director de capítulos de famosas series entre las que se encuentran "Homicide: Life on the Street", "Oz", "Trinity", "Sexo en Nueva York", "Los Soprano", "El Ala Oeste de la Casa Blanca", "Roma", "Deadwood", "Perdidos", "Mad Men" o "Juego de Tronos".


"Thor. El Mundo Oscuro" es la hasta ahora última película del "Universo Cinematográfico de Marvel" (la siguiente, la secuela del Capitán América en solitario, llegará el año próximo), y es una entretenidísima segunda parte para la correcta aunque descafeinada primera aventura del dios del martillo que dirigió un Kenneth Branagh en baja forma (que por cierto no repitió en este proyecto por encontrarse liado con varios montajes teatrales en Inglaterra, porque Marvel le quería de nuevo tras las cámaras). Alan Taylor, que en el cine no tiene todavía demasiadas películas (y ninguna de ellas especialmente destacada) pero que es un artesano con solvencia más que probada en muchísimas y famosas series, entrega una cinta muy divertida y con un mínimo conflicto con profundidad entre sus personajes en la que la acción es la justa y necesaria (y además bien rodada) y el desarrollo de los caracteres es también correctamente cortado y desplegado. La historia sigue en donde se quedó tras la separación momentánea de Los Vengadores y pone a Thor (un Chris Hemsworth cada vez más cómodo con su personaje) de nuevo enfrentado a su hermano Loki (un carácter cada vez más y más interesante y que es el mejor del filme con diferencia) y a un nuevo grupo de villanos, los Elfos Oscuros, que podrían haber dado algo más de sí (como a los Gigantes del Hielo de "Thor" les falta algo de contundencia) pero que cumplen.


Los secundarios están todos excelentes, tanto clásicos de la saga como Natalie Portman, Anthony Hopkins, Rene Russo, Stellan Skasgaard, Ray Stevenson, Jaimie Alexander o una divertidísima Kat Dennings, como los nuevos, en especial el malo malísimo Christopher Eccleston y su secuaz Adewale Akinnouye-Agbaje (ese fantástico actor de enorme presencia que dio vida a Simon Adebisi en "Oz" y a Mr. Eko en "Perdidos"), que incluso embutidos en maquillaje son capaces de chupar pantalla. Sí echo algo de menos un papel más relevante para otro gran actor como Tadanobu Asano, cuyo personaje ha perdido importancia, pero se puede perdonar al conjunto. Las escenas de acción, como he dicho, están muy bien rodadas y tienen el dinamismo y la espectacularidad justas para para mantener la tensión (el combate final, además, es especialmente desternillante -que no ridículo- con esa entrañable persecución del martillo).


Finalmente, hay que repetir que Loki, interpretado de forma genial por un Tom Hiddleston cuyo papel le viene como anillo al dedo, es un personaje que tras el primer "Thor", "Los Vengadores" y este filme está configurándose sin problemas como uno de los más queridos e interesantes del "Universo Cinematográfico de Marvel" (y me atrevería a decir que, de todos los villanos que han pisado este mundo hasta ahora, es el mejor sin ninguna duda). Taylor explota a la perfección su ambigua relación de amor y rivalidad con Thor para ofrecer a un ser lleno de claroscuros que es el verdadero espectáculo de la historia a nivel argumental y que está lleno de sorpresas. "Thor. El Mundo Oscuro" es una secuela dignísima, desde luego.