SALVADOR DALÍ
25 de noviembre
Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer
Las hermanas Mirabal, las Mariposas, fueron brutalmente asesinadas por orden del dictador Trujillo, el 25 de noviembre de 1960 en la República Dominicana. Valientes mujeres que se opusieron a una más de las sangrientas tiranías que sufrió latinoamérica. Minerva Mirabal, de extraordinaria inteligencia y belleza tuvo la osadía de rechazar los acosos amorosos del tirano, quien enfurecido ordenó una implacable persecución que acabó con su vida, la de sus hermanas y la de su compañero.
Muchas mujeres pasaron a la historia por haber sido torturadas o asesinadas por no callar, por luchar, por no conceder, por pretender quebrar el orden establecido. La lista sería interminable, pero hoy quiero hablar de otras mujeres. De ésas con las que trato a diario. Víctimas de una cultura ancestral que las hizo culpables por haber nacido mujer, las escucho justificar a sus violentos compañeros, a sus violentos padres, a sus violentos hijos; las escucho autoculparse. Sus piernas quemadas, dicen, son a causa de haber dejado caer el agua hirviendo; sus ojos amoratados son por su torpeza al moverse por la casa; y si alguna vez reconocen el golpe, dicen, es por su culpa, por no haber cumplido con su deber de ordenar la casa, de atender al marido, de no querer, NO QUERER, no tener ganas, no desear tener sexo con la brutalidad, con el alcohol. Cuando se les hace visible el cuerpo de sus pequeños hijos, lastimado, marcado, miran fijo y dicen FUI YO sin que les tiemble la voz, nunca FUE ÉL, aunque el niño haya contado su verdad.
Autorreconocidas incitadoras de la violencia vienen a exhibir su cuerpo maltratado, como un grito silencioso pidiendo ayuda. Muchas se salvan, otras antes de los tres meses están de vuelta. E inexorablemente la historia se repite, los niños se culparán por ser golpeados, "soy malo" "no hago caso" "soy igual que mi abuela" "me porto mal" "los pongo nerviosos".
Todos los que tenemos contacto con estos casos tenemos que comprometernos. Golpear puertas, presionar a los médicos para que certifiquen, denunciar aunque nos traiga consecuencias indeseables. Es difícil, no me da vergüenza decir que las primeras veces sentí miedos, pero nada es peor que la complicidad con la violencia.
Soy enemiga de las celebraciones DÍA DE............ Creo que hay cosas muy importantes para involucrarnos sólo un día. Pero hoy quería compartir esto con ustedes porque es parte de mis días.
En el título del post hay un enlace sobre las Mariposas Mirabal