Las mil y una noches... en Granada Tres carteles impagables de la película de 1950 Cuentos de la Alhambra. Hubo otras versiones del clásico de Washington Irwing (hasta hubo una con... ¡Merle Oberon! y Francisco Rabal), pero ésta es la más entrañable. La gitanilla que se inventa mil y una tretas para que su padre no la case con viejo payo acomodado no podía ser otra que Carmen Sevilla. Y es que, Carmen Sevilla era la quintaesencia de la belleza, la gracia y el desparpajo de las andaluzas y, por ende, fuera de España, de las españolas.
Ya hemos visto más abajo que también le hizo carantoñas y gracietas a Vittorio de Sica, para regocijo del público adicto a Pan, amor y... Y es que, Carmen Sevilla pasará a la historia del cine español como la más genuinamente española (andaluza), a la vez que internacional, de todas las "mi arma" que fueron, desde la posguerra hasta ahora mismo. No es casualidad que todavía la veneremos siendo una viejecita llena de juventud, como inefable presentadora de un programa de televisión, donde nos trae al recuerdo con su inmarchitable gracejo el cine más casposo de su tiempo. Pero bueno, se trata de comentar los carteles y aquí se comentan solos. tres preciosidades de una misma película, dibujados en la frontera de los estilos que imperaban hasta finales de los cuarenta, y el comienzo de una nueva concepción "más moderna" del cartel, que nacía justo al principio de los cincuenta.
Me propongo con este blog promocionar una parte del Cine, como Arte que es, que aun siendo admirada por todos nos pasa desapercibida muchas veces sin que reparemos demasiado en ello.
Hablo de los Carteles de Cine, un arte que ha evolucionado con los años pero que, en mi opinión, no lo ha hecho para mejor. Los carteles de cine que se hacen ahora suelen ser meros montajes fotográficos sin ninguna personalidad. Nada que ver con los que se hacían en décadas pasadas, en los que grandes artistas pocas veces reconocidos desplegaban unas cualidades artísticas y una creatividad con las que conseguían muchas veces hacer acudir a la gente a las salas a ver películas insignificantes que por sí mismas no hubieran llamado la atención.
Vamos a homenajear aquí a esos artistas cuya etapa de esplendor fue desde la creación del cinematógrafo hasta más o menos la década de los setenta. Después, este arte se desatendió por los especialista hasta la nula preocupación artística de los carteles de ahora.
Disfrutemos aquí del embrujo que reflejan los mejores Carteles de Cine, que van a ser en éste blog los creados para el público español o de habla hispana, contrastados con los originales y los de algún que otro país.