No suelo leer manga, ya lo sabéis.
Pero esto es diferente, hay cosas de manga, pero también de novela gráfica europea.
Y se nota que Obata está bastante occidentalizado con su crítica al machismo de la sociedad japonesa y el retrato de sus costumbres...
Gráficamente, un gustazo, sin discusión. La historia es sencilla pero llena de emociones, más evidentes, más sutiles.
Me hubiera pasado más tiempo con la protagonista.