lunes, 10 de abril de 2017
TODO PASA
Me desperté con el silencio de tus ojos,
la heredad de los días te pesaba.
Recordabas la natural caída de las hojas en otoño,
cuando las noches se fugaban y se colaba la luz por tu ventana.
No supe distinguir la levedad de la proximidad del olvido,
solo sé, que abrí los ojos una mañana y todo era cenizas,
no me preocupe por recogerlas,
salí de allí y cerré la puerta.
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4 comentarios:
La proximidad del olvido, a veces nos envuelve en el silencio.
Casi es mejor salir de ese sopor y no volver la vista atrás.
Me encantan tus dibjos.
Un abrazo
Ambar.
El corazón sabe cuando está llegando el final...lo mejor era salir y cerrar la puerta.
Un encanto este post, (imágenes, poema y música). Abrazos Carmen.
Como siempre...un placer leerte...saludos
Me encanta disfrutar de tus pinturas, se te extraña mucho.
Un abrazo.
Ambar
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