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miércoles, enero 04, 2023

Walter Cassara / De "Ladera umbría"




Una brisa

Comienza por un mutis lejano que atraviesa todo el Atlántico,
y sigue con un silencio de hamacas voladoras, contenido en
la respiración de un viejo parque. A modo de crepúsculo, se
demora luego en alguna estación de trenes del Oeste, donde
anima una pelea callejera de borrachos.

Más tarde, se recuesta sobre la crin del caballo en forma de
relámpago; se electrifica al cruzar el alambrado de espinos;
caracolea en el oído de la telefonista, y salta hasta llegar aquí:
abre un surco de lluvia en la tierra recién labrada: galerías que
dan a un campo calcinado; artilugios agrícolas obsoletos: ¿me
ves ahora, madre, aplastando moscas contra la ventana?

               No pintamos la vida, sino su extrañeza.

Walter Cassara (Buenos Aires, 1971) 

Ladera umbría
Huesos de Jibia, 
Madrid-Buenos Aires, 2022 









jueves, julio 18, 2013

Poemas elegidos, 66


Walter Cassara
(Buenos Aires, 1971)

El arte de narrar, de Juan José Saer
Elijo este poema por su valor, ante todo, programático. Desde mis modestos medios y mis no tan modestos afanes, adhiero plenamente a lo que aquí se reivindica: sin pasión, sin esa lucha encarnizada de la subjetivad puesta en el espejo abisal de la lengua, sin la experiencia ni el conocimiento que supone ese pathos, no vale la pena escribir —ni mucho menos vivir.
Como afirmaba Montale, por muy lúdica o sencilla que se muestre en sus resultados, la poesía es un arduo proceso vital siempre coaccionado por la semántica. La lengua, la vivencia y el concepto de la lengua que intervienen en la obra de un poeta, en la labor cotidiana de un escritor (pero no, claro, de cualquier escritor), acaso sean atendibles sólo por eso: porque han sido moldeados en el fragor mismo de la batalla, en el anverso y en el reverso de las palabras, bregando entre el sentido y el no-sentido que conlleva toda postulación de la experiencia formulada a partir del lenguaje.



El arte de narrar
   
        Cada uno crea
de las astillas que recibe
   la lengua a su manera
con las reglas de su pasión
—y de eso, ni Emanuel Kant estaba exento.


Juan José Saer (Serodino, Santa Fe, 1937-París, 2005)


Foto: Walter Cassara en La Voz del Interior

miércoles, octubre 12, 2011

Walter Cassara / Dos poemas






De poesía bucólica

   Hermes tocaba la alegre zampoña
hecha con caparazón de tortuga.
   Artemis soplaba en una caña.
Apolo confeccionó la lira de siete cuerdas.
   Orfeo con la suya embriagó a los dioses.
   Y Dafnis...
   Dafnis tenía el sentimiento melancólico.



Vi el cielo Garcilaso

Vi el cielo Garcilaso
        en una tersa pradera
                  aguas puras
un campamento de jóvenes desnudos
almas como pequeños putti
      subidos a los árboles
ninfas vestales en la fuente
       y la monja Mectilde salmodiando
SACRUM SACRUM
ILUMINATIO COITU
     Vi la tierra Garcilaso
yermo mental cubierto de asfódelos.


Walter Cassara (Buenos Aires, 1971), "Juegos apolíneos", 1998, Nostalgia y otros poemas (antología personal), editorial Huesos de Jibia, Buenos Aires, 2011

Ilustración: El solaz de los putti, siglo XIX, Franz Lefler

sábado, mayo 01, 2010

Walter Cassara / de "Máquina de trinar"




Debajo de la mesa
en el punto más bajo,
debajo de la pata de la mesa,
en el punto sin perspectiva
la criatura juega,
los dioses permanecen mudos,
las cosas, puestas al revés,
imantadas hacia un centro,
balbucean su callada
bitácora entre sismos.



Lo supiste de golpe, a sobresaltos
como en un kayak se intuye
el fondo de las aguas: las palabras expiran
y tus dáctilos son huellas desleídas en el barro.
La lengua muerde su estigma, y cada voz el suyo.
Así algo queda o algo, a ciegas, atesoramos.
Un soplo de infancia lo diría mejor.

Walter Cassara (Buenos Aires, 1971), Máquina de trinar, editorial Huesos de Jibia, Buenos Aires, 2006

Foto: Cassara, Facebook