Mostrando las entradas con la etiqueta Serguéi Gandlevski. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Serguéi Gandlevski. Mostrar todas las entradas

miércoles, marzo 17, 2021

Serguéi Gandlevski / Mi vieja juventud















Mi vieja juventud, mi joven vejez
voy a describir para uso interno.
¡Ahí hay de todo! Pero nada extraordinario.
Todo lo que se encuentra a la vista está desapareciendo.
Y no quiero ni ver cómo mi tiempo
a la fuerza va hacia la inexistencia colectiva.
Me expropiarán todo lo que tengo, y punto.
¿Qué, nos despedimos ya por si acaso,
   tontita mía, cielo, noche mía?
Entregándote a los cachorros del régimen y demás gentuza
al final diré: acuérdate de mí.
Y guarda para los días malos
los reflejos de nuestros arrumacos
en el desnudo espejo del armario que la nieve iluminaba.
Quisiera conocer de memoria cada inspiración
   y expiración de tu deseo
y tenerlas conmigo cuando me llamen para salir
   con mis pertenencias,
a condición de que la memoria sea considerada
   un objeto personal

Serguéi Gandlevski (Moscú,1952), La hora de Rusia. Poesía contemporánea, Visor, Madrid, 2011
Traducción de María Ignátieva
Envío de Jonio González


Serguéi Gandlevski, 2007 Wikimedia Commons

viernes, julio 31, 2015

Serguéi Gandlevski / Con emoción acostumbrarse al ladrido














Con emoción acostumbrarse al ladrido,
Al gorjeo y al canto de las ranas, mientras
Una hermosa estrella, cuyo nombre me es desconocido,
Brilla en el jardín.
Mirar, borrando la cortina, como el agua
Enrolla algas en la estaca,
Por el banco de arena dispersa al cardumen
E hincha las redes.
Con la vida venidera, pasada y presente
Cualquier minucia tímida se alumbra
—Revoloteadora, amarillenta, murmuradora-.
A todo disparate se le tiene fe.
No me desgarres el corazón, aun sin esto
Con los años me hice en exceso sentimental.

Serguéi Gandlevski (Moscú,1952), Alforja, XXX, Universidad Autónoma de Puebla, México, otoño de 2004
Traducción de Ludmila Biriukova
Envío de Jonio González

domingo, julio 26, 2015

Serguéi Gandlevski / Cuando yo vivía en este mundo














Cuando yo vivía en este mundo
Y aspiraba su aire,
Y cometía estos actos,
Los otros, no los cometí;
Cuando guardaba silencio y decía sandeces,
Despilfarraba y acumulaba,
Me armaba de valor, parloteaba, lloraba,
Nada conservé;
Pero ahora, que estoy muerto
Y me transformé en la materia,
Nadie -ni Kierkegaard ni Buber-
Pueden explicarme para qué
-No logra entenderlo mi razón-
Y cómo decirlo, porque
Yo vivía y en mi propia cama
De un sobresalto me paraba
En la penumbra de la noche…

Serguéi Gandlevski (Moscú,1952), Alforja, XXX, Universidad Autónoma de Puebla, México, otoño de 2004
Traducción de Ludmila Biriukova
Envío de Jonio González