Mostrando las entradas con la etiqueta Ricardo Montiel. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Ricardo Montiel. Mostrar todas las entradas

martes, enero 11, 2022

Ricardo Montiel / De "El rezo de los chatarreros"




Mi padre de espaldas

Una vez vi a mi padre de espaldas
caminar entre espaldas porteñas.
Enseguida supe que era él.
Se distinguía por sus hombros caídos,
redondeados como lomas de arena,
y por la fuerte asimetría de sus codos:
el izquierdo más abajo que el derecho
cuando guarda sus manos por el frío
en los bolsillos de su chaqueta marrón.
Quise buscar un teléfono…
comprobar que él estuviera
todavía con vida. 
Sin embargo, desistí.
No quería perder de vista
su paso ligero y vacilante,
levemente desfasado del resto,
como de recién llegado a mí. 


El rezo de los chatarreros

Sólo creo
en el rezo universal de los chatarreros.
Esa voz distorsionada, balbuceante
resonando entre los mudos edificios,
que pide de milagro el desecho,
la cosa sin cabida por vieja,
averiada o juzgada incompatible.

Es el único
rezo universal en que creo,
el que lento se desplaza sobre una
desvencijada y distópica pick up,
que va cargando en su lomo peregrino 
lo que otros destinan al infierno.

Ricardo Montiel (Maracaibo, Venezuela, 1982. Vive en Buenos Aires) 

El rezo de los chatarreros
El Ángel Editor, 
Quito, 2021 











viernes, noviembre 30, 2018

Ricardo Montiel / Agonía de los días terrestres















Digamos que te mudas de país. Cruzas el aire
continental, y vas de cama en cama
como esos fugitivos que nunca
deshacen el bolso ni cambian
de ropa. Pero esa
es solo una fase de la calesita
que irá disminuyendo en su entusiasta
velocidad inicial. Entonces te vuelves
tortuga voyerista (poeta)
bajo el caparazón de un empleado
cualquiera: partícipe regular en horas pico,
al día con las mínimas obligaciones
que el bolsillo y el estilo
te permiten. Pero esa
es solo una fase de la calesita
que irá disminuyendo en su entusiasta
velocidad inicial. Un día
digamos que el subte se demora: el parlante balbucea
el clásico eufemismo. Llegas más tarde
de lo habitual. Te encoges junto a ella (que llega mucho antes
que vos a casi todo) en una de las últimas
camas de este viaje. Te preguntas (digamos mentalmente)
cómo se pueden mantener por tanto tiempo
dos miradas que intercambian
la agonía de los días terrestres,
y ser feliz en lo fugaz
del error a la vez.

Ricardo Montiel (Maracaibo, Venezuela, 1982)


Agonía de los días terrestres,
Caleta Olivia,
Buenos Aires, 2018










Ref.:
Movimiento Poético de Maracaibo
Malón Malón

Foto: FB