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jueves, abril 10, 2025

Edith Boissonnas / Ofrenda



Todo lo que se encuentra es maná
caído con la noche, la penumbra incierta.
De qué profundidades emana la sorpresa
tal que podemos jugar mañana.
Las conversaciones de los desconocidos,
una flor silvestre en el camino, estoy atenta
a estas palabras, estos rostros a veces tan desnudos.
Para seguirlos, iré a la deriva.
Es la ofrenda del azar, y todo juicio se pierde
en la delgada capa del tiempo presente

Edith Boissonnas (Roethlisberger, Baden, Suiza, 1904-Suiza, 1989 Initiales, Gallimard, París, 1971. 
Versión de Eduardo Conde



OFFRANDE

Tout ce qui se rencontre est manne tombée avec la nuit, le demi-jour incertain. De quels fonds la surprise émane telle qu'on peut jouer au lendemain. Les conversations de gens inconnus, fleur sauvage sur le chemin, j'en arrive a guetter ces mots, ces visages parfois si nus. Pour les suivre j'irai à la dérive. C'est l'offrande du hasard, et se perd tout jugement sur la mince couche du temps présent
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viernes, febrero 02, 2024

Meret Oppenheim / Los prados y el bosque...




Los prados y el bosque ya son casi invisibles,
la niebla oculta el campo donde la mies olvidada
deja caer sus semillas. El sol del anochecer se tiende
sobre una nube del color de la miel.
Su esquelética mano cuelga y oleadas
de sombra pasan entre sus dedos. En la linde del bosque
un cazador perdido pide a los ciervos un vaso de agua.
Está todo tan tranquilo.

Meret Oppenheim (Berlín, 1913 - Basilea, Suiza, 1985), The Loveliest Vowel Empties. Collected Poems, World Poetry Books, Nueva York, 2023

Traducción del original francés al alemán, Meret Oppenheim
Traducción al inglés, Kathleen Heil
Versión al castellano, Jonio González


Les prés et la forêt ne sont presque plus visibles,
la brume cache les champs où des moissons oubliées
laissent tomber leurs graines. Le soleil de la nuit s’allonge
sur un nuage couleur de miel.
Sa main de squelette pend et les ondes
de l’ombre passent par ses doigts. A la lisière du bois
un chasseur égaré demande aux cerfs un verre d’eau.
Tout est si calme.

*
Die Wiesen und der Wald sind fast nicht mehr sichtbar,
der Nebel verbirgt die Felder, wo vergessene Ernten
ihre Körner fallen lassen. Die Nachtsonne legt sich auf
eine honigfarbene Wolke.
Ihre Skeletthand hängt herab, und durch ihre Finger
fließen die Wellen des Schattens. Am Waldrand bittet
ein verirrter Jäger die Hirsche um ein Glas Wasser.
Alles ist so still.

*
The forest and fields are no longer visible, nearly,
the mist hides the meadows where forgotten crops
drop their seeds. The evening sun reposes
on a honey-colored cloud,
dangling its skeletal hand as shadowy
waves pass through its fingers. At the edge of the woods
a lost hunter asks the deer for a glass of water.
Stillness abounds.

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Foto: Meret Oppenheim, Portrait with Tattoo, 1980 Heinz Günter Mebusch/Swiss Press/RBD

martes, octubre 03, 2023

Philippe Jaccottet / Luna de invierno




Para entrar en la oscuridad
toma este espejo donde se apaga
un glaciar incendio:

alcanza el centro de la noche,
ya no verás reflejado más
que un bautismo de ovejas

Airs. Poèmes 1961-1964

Philippe Jaccottet (Moudon, Suiza, 1925 – Grignan, Francia, 2021), "La poesía de Philippe Jaccottet", Op. Cit., abril 12, 2021
Versión de Carolina Massola 


Foto: Philippe Jaccottet, Zurich, 2008, France Culture/Ayse Yavas/Keystone

viernes, enero 14, 2022

Philippe Jaccottet / La voz




¿Quién canta allí cuando toda voz se calla? ¿Quién canta
con esa voz sorda y pura tan bello canto?
¿Será fuera de la ciudad, en Robinson, en un
jardín cubierto de nieve? ¿O es aquí muy cerca,
alguien que no sospechaba se lo escuchara?
No estemos impacientes por saberlo
pues el día no es diferentemente precedido
por el invisible pájaro. Pero hagamos solamente
silencio. Una voz sube, y como un viento de marzo
sin llanto, más bien sonriente ante la muerte.
¿Quién cantaba allí cuando nuestra lámpara se apagó?
Nadie lo sabe. Pero sólo puede oír el corazón
que no busca la posesión ni la victoria.

L’ignorant. Poèmes 1952-1956

Philippe Jaccottet (Moudon, Suiza, 1925 – Grignan, Francia, 2021), "La poesía de Philippe Jaccottet", Op. Cit., abril 12, 2021
Versones de Carolina Massola


Foto: Laie

jueves, enero 21, 2021

Fabio Pusterla / Por todo todo, y chau

          
















                                para Giampaolo Cereghetti
                               y algunos otros camaradas

Se olía el rechazo incluso antes de verlo
sin conciencia el "no" subió desde los días, la piel,
las brasas de una chimenea o el humo de los rastrojos.

Eran piedrazos, primeras filas ocupadas
por almas bien intencionadas, saludos cordiales al doctor
al farmacéutico al ingeniero, y vos, gil,
¿qué hacés?, andá al fondo y tratá de
entender lo que puedas, lavate las manos, callate.
Tarde: un proyecto imposible. Nunca más
aquello, aquel lugar degradante,
el vaivén de sonrisas falsas y las bofetadas dobles
o triples, pastillas de fluoruro ahogadas en el tintero,
olor a pegamento y silencios
grabados en la madera de un banco viejo
o durmientes de ferrocarril, aduanas.
¡Máscanun, máscanun!*
Y un sueño incluso. De un lugar diferente
de apertura y redención, igualdad; un contrapunto
de coraje y conocimiento, para todos. A pesar de:
para todos, y entre todos, primero, para los últimos. Sin promedios
cianógenos, aritméticas o datos personales: la pura
responsabilidad de la mirada
firme, que intenta atrapar algo,
arriesga y anima, no juzga.
Orienta.

Ah, amigos perdidos por el camino
el linchado, el caído, el exhausto,
amigos que entendían al vuelo, sin hablar,
ese sueño. Que volaban sobre el mundo
casi todos los días, guiando. ¿Y ahora, decís, queda
poco? ¿O somos nosotros lo que queda? ¿Un engaño? Quién sabe.
Pero en el bolsillo o en el armario, en las grietas
de los años, habrá un resurgimiento inesperado
alguna imagen o rastro de los nombres, una lista
de mundos y rostros, miles y miles de ex alumnos
y tal vez una nota, una sola: "Por todo,
gracias, señor maestro. Por todo, todo, y chau".
Una lista, sí. Un mapa de vuelos.
No un estado de ánimo, más bien
un registro de mentes en movimiento, una alegre
suma de posibilidades.

(Gamosdile ranzaespe, roca gomía)**

Fabio Pusterla (Mendrisio, Suiza, 1957), Roca comia. Versi per Giampaolo, Alla Chiara Fonte, Lugano, 2016 En La Ricerca, 1 de febrero de 2017
Versión de Jorge Aulicino

N. del T.:
Las señaladas * y ** son  expresiones escritas con las sílabas trastocadas. Era propio del cantón suizo de Tesino -de habla italiana- el uso de un lenguaje que en la Argentina llamamos verres, hablar al verres. Exactamente como los habitantes del Tesino más meridional: con las sílabas en otro orden. Esto se intentó aquí, poniedo al verres las palabras castellanas. En el primer caso (*) la expresión al derecho es "nunca más", y en el segundo (**) "Digámosle esperanza, caro amigo", con la salvedad de que las erres deberían pronunciarse suaves, como eres, para respetar el sonido de las palabras originales ("esperanza" y "caro"). 
Para concordar con el uso del larpaiudre (parla indré) de Pusterla en este poema, se creyó apropiado usar también el voseo argentino 
Fuente: La Ricerca




DI TUTTO TUTTO E CIAO

                    per Giampaolo Cereghetti
                    e qualche altro compagno

Si fiutava il rifiuto prima ancora di vederlo
senza coscienza il no saliva dai giorni, dalla pelle,
dalle braci di qualche camino o fumo di stoppie.

Erano sassi scagliati lontano, prime file occupate
d’anime sempre bennate, cari saluti al dottore
al farmacista all’ingegnere, e tu bifolco
qui cosa fai vai almeno in fondo e cerca di
capire quel che puoi, lavati le mani, taci.
Più tardi: un progetto di mai più. Che mai più
quella cosa, quel posto degradante,
l’altalena di falsi sorrisi e sberle doppie
o triple, pasticche di fluoro annegate nel calamaio,
odore di colla e silenzi
già incisi nel legno di qualche vecchio banco
o traversine della ferrovia, dogane.
Ùipiamech! Ùipiamech!
E un sogno, anche. Di un luogo diverso,
d’apertura e riscatto, uguaglianza; un controcanto
di coraggio e sapere, per tutti. Indipendentemente da:
per tutti, e tra i tutti, prima, per gli ultimi. Senza medie
cianògene, aritmetiche o anagrafiche: la pura
responsabilità dello sguardo
fermo, che prova a cogliere qualcosa,
rischia e incoraggia, non giudica.
Avvìa.

Ah, gli amici persi per strada,
l’impiccato il caduto lo stremato dal viaggio,
gli amici che capivano al volo, senza parlare,
quel sogno. Che si alzavano in volo nel mondo,
quasi ogni giorno, guidando. E adesso, dici, rimane
poco? O siamo noi dei rimasti? Un inganno? Chissà.
Ma nella tasca o nell’armadio, negli anfratti
degli anni, a riemergere imprevisto ci sarà
qualche immagine o traccia, dei nomi, un elenco
di mondi e di volti, mille e mille studenti passati
di qui, e magari un biglietto, uno solo: «Di tutto,
grazie, signor maestro. Di tutto tutto e ciao».
Un elenco, sì. Una mappa di voli.
Non uno stato d’anime, piuttosto
un registro di menti in cammino, una gioiosa
somma di possibilità.

(Zaranspe lamomiachia, roca comia)

De la nota de La Ricerca: “Roca comia” vuol dire “caro amico”; “Ùipiamech” significa “che mai più”; e il verso finale letto al contrario dà: “Chiamiamola speranza, caro amico…”.

martes, diciembre 29, 2020

Fabio Pusterla / Superposiciones en Berlín
















Sobre el sentido, me preguntaste desde lejos: sobre qué sentido
tendría entonces la cosa.
Te respondo que vi a una chica
posar como para un cubista en una estela
del Denkmal en Berlín, una piedra entre miles
por seis millones de muertes sin sentido; otra estiraba
las piernas flexionando también el tronco y mirando de reojo
por si acaso se le escapaba a los transeúntes
la evidencia de los senos.
Ahí podés escuchar los nombres y las historias.
de todos, si tenés seis años de tiempo, y aún faltarán
los sin nombre, los desaparecidos y la infinita
descendencia negada de las cenizas,
sin historia ni dónde.
A la salida ves a dos persiguiéndose, gritando,
es casi de noche, un mensaje habla del padre de un amigo
que se fue para siempre, el trafico
corre rápido, entre flashes de selfies y risas, no llueve.
No sé decirte el sentido. Lo busqué
mucho tiempo sin encontrarlo. Ahora tal vez me basta
el destello amarillo del ginko biloba,
un resplandor sobre el agua del Spree,
quizás en el lugar exacto donde hubo una ráfaga
y un cuerpo enviado al fondo.
Un solo nombre como una piedra en la mano
que guardo cerrada en mi bolsillo. Un aroma de rosa
salvaje. También
dolor, si es necesario.
Eso también, sí. Me quedo escuchando, respiro.

Fabio Pusterla (Mendrisio, Suiza, 1957), Cenere, o terra, Marcos y Marcos, Milán, 2018 Vía Medium Poesia


Foto: L'Indice

SOVRAPPOSIZIONI A BERLINO

Del senso, mi chiedevi da lontano: di che senso
avrebbe allora la cosa.
Ti rispondo che ho visto una ragazza
mettersi in posa da cubista su una stele
del Denkmal di Berlino, una pietra fra migliaia
per sei milioni di morti senza senso; un’altra si sgranchiva
le gambe flettendo bene anche il tronco e occhieggiando
caso mai fosse sfuggita ai passanti
l’evidenza dei seni.
Lì sotto puoi ascoltare i nomi e le storie
di tutti, se hai sei anni di tempo, e ancora mancheranno
i senza nome, i dispersi e l’infinita
discendenza negata della cenere,
senza storia né dove.
All’uscita vedi due che si rincorrono, gridano,
è quasi sera, un messaggio dice del padre di un amico
che è partito per sempre, il traffico
scorre veloce, tra lampi di selfie e risate, non piove.
Non so dirti del senso. L’ho cercato
a lungo senza trovarlo. Ora forse mi basta
il lampo giallo del ginko biloba,
un bagliore sull’acqua della Sprea
forse nel punto esatto di una raffica
e di un corpo sprofondato laggiù.
Un solo nome come un sasso nella mano
che tengo chiusa in tasca. Un sentore di rosa
selvatica. Anche
il dolore, se fosse necessario.
Anche quello, sì. Resto in ascolto, respiro.

domingo, noviembre 15, 2020

Pietro De Marchi / Un paisaje invernal

                               

          
   













                             About suffering they were never wrong,
                                                                  The Old Masters…
                          W. H. Auden, Musèe des Beaux Arts (1939)


Lo sabían bien incluso los discípulos
de los Viejos Maestros flamencos:
todo depende del punto
en que se posa la vista.
Tomemos a Marten van Cleve, por ejemplo,
su Paisaje invernal
con la masacre de los inocentes.
El ojo va a las lanzas, a los yelmos,
a las armaduras brillantes, al perro
que les ladra a los soldados a caballo,
mientras hacia la izquierda, abajo, un infante
enfunda su espada y otro,
más joven, poco más que un chico,
aferra el puñal y tiene en el rostro
una expresión extraña y cautelosa;
al centro, justo en el medio, un tercero,
un caballero que ha desmontado,
dirige contra el tronco de un árbol
un chorro potente de orina.
Esto vemos,
porque está en primer plano.
Pero si aguzas la mirada,
algo vislumbras y algo intuyes
en el fondo y en la zona más en sombra:
las puertas abiertas con violencia, los
soldados que irrumpen, el desgarramiento
de las madres a las que arrancan los hijos del regazo,
los niños boca arriba en el suelo, con los brazos abiertos,
prefigurando una cruz... Y sin embargo
no hay rastros del rojo de la sangre
sobre la nieve inocente, todo el bermellón
Marten lo extendió, uniforme,
sobre las casacas de los los sodados y sobre los estandartes
que flamean al viento.
También esto querrá decir algo,
¿no crees?

Pietro De Marchi (Seregno, Italia, 1958), La carta delle arance, Edizioni Casagrande, Bellinzona, 2016, Vía Luigia Sorrentino/RAI
Versión de Jorge Aulicino




Un paesaggio invernale

                                  About suffering they were never wrong,
                                                                  The Old Masters…
                            W. H. Auden, Musèe des Beaux Arts (1939)

 

Lo sapevano bene anche gli allievi
dei Vecchi Maestri fiamminghi:
tutto dipende dal punto
dove si posa lo sguardo.
Prendi Marten van Cleve, per esempio,
e il suo Paesaggio invernale
con la strage degli innocenti.
L’occhio corre alle lance, agli elmi,
alle armature lucenti, al cane
che abbaia dietro ai soldat a cavallo,
mentre sulla sinistra, in basso, un fante
rinfodera la spada e un altro,
più giovane, poco più che un ragazzo,
tiene stretto un pugnale e ha sul volto
un’espressione strana e guardinga;
al centro, proprio nel mezzo, un terzo,
un cavaliere smontato di sella,
dirige contro il tronco d’un albero
un fiotto potente d’urina.
Questo vediamo,
perché c’è questo in primo piano.
Ma se aguzzi la vista,
qualcosa scorgi e ben altro intuisci
sullo sfondo e nella zona più in ombra:
le porte spalancate con violenza, gli armigeri
che fanno irruzione, lo strazio
delle madri a cui strappano i figli dal grembo,
gli infanti riversi al suolo, a braccia aperte,
a disegnare una croce… Eppure
non c’è traccia del rosso del sangue
sulla neve innocente, tutto il vermiglio
Marten l’ha steso uniforme
sulle casacche dei soldati e sugli stendardi
che garriscono al vento.
Anche questo vorrà dire qualcosa,
non pensi?

sábado, noviembre 14, 2020

Pietro De Marchi / El papel de las naranjas



 














e con ardente affetto il sole aspetta 
                 Dante, Par., XXIII 8

Aquel papel de seda colorido
que crujía entre los dedos
de quien lo estiraba y lo planchaba con cuidado,
especialmente en las esquinas, para alzar
ante nuestros ojos un frágil cilindro,
una torre precaria, y luego incendiarla
en la punta con un fósforo;
y nosotros que esperábamos absortos 
ver aquel sol de Sicilia
estampado en el papel elevarse
del plato con leve vaivén,
después en vuelo trémulo transformarse
-más se elevaba, más se consumía-
y, tras permanecer suspendido en el aire por un instante
como un pedazo de sol ennegrecido,
un fragmento de torre en llamas,
volver a caer sobre el plato;
y entonces, mientras aún revoloteaban
sobre nosotros cenizas de papel picado,
a pesar de no tener más hambre 
pedía otra naranja para pelar,
le rogaba que volviera a hacerlo, que repitiera
aquel juego con fuego.

Pietro De Marchi (Seregno, Italia, 1958), La carta delle arance (El papel de las naranjas), Bellinzona, Casagrande, 2016
Traducción: Natalia D´Agostino, Darío D. Díaz




La carta delle arance

e con ardente affetto il sole aspetta
                Dante, Par., XXIII 8

Quella carta velina, variopinta,
frusciante tra le dita
di chi la distendeva, la stirava con cura,
specie negli angoli, per innalzare
sotto i nostri occhi un fragile cilindro,
una precaria torre e poi incendiarla
con uno zolfanello, sulla cima;
e noi che aspettavamo intenti
di vederlo, quel sole di Sicilia
stampato sulla carta, sollevarsi
dal piatto con scrollo leggero
tramutantesi poi in volo tremulo –
ma più saliva più si consumava,
e, rimasto un istante sospeso nell’aria,
ecco un pezzo di sole annerito,
un frammento di torre in fiamme
ricadere sul piatto;
e allora, mentre ancora volteggiavano
sopra di noi coriandoli di carta strinata,
anche senza più fame
chiedevo un’altra arancia da sbucciare,
imploravo di rifarlo, ripeterlo,
quel gioco col fuoco.

lunes, octubre 22, 2018

Blaise Cendrars / Hotel Notre-Dame
















He regresado al Quartier
Como en los tiempos de mi juventud
Creo que es inútil
Porque nada en mí revive ya
De mis sueños de mis desesperos
De lo que hice a los dieciocho años

Están demoliendo manzanas enteras
Cambiaron el nombre de las calles
Saint-Severin está desnuda
La plaza Maubert es más grande
Y la calle Saint-Jacques se ensancha
Me parece mucho más hermoso
Nuevo y más antiguo a la vez

Así es que tras hacerme volar
La barba y el pelo muy corto
Llevo un rostro de hoy
Y el cráneo de mi abuelo

Es por eso que no lamento nada
Y llamo a los que demuelen
Echad mi infancia por tierra
Mi familia y mis hábitos
Poned una estación en su lugar
O dejad un terreno baldío
Que despeje mi origen
Yo no soy el hijo de mi padre
Y sólo quiero a mi bisabuelo

Me he hecho un nombre nuevo
Visible como un cartel azul
Y rojo montado sobre un andamio
Detrás del cual edifican
Las novedades de mañana

Frédéric-Louis Sauser, Blaise Cendrars (La Chaux-de-Fonds, Suiza, 1887-París, 1961), Du monde entier au cœur du monde, (1957), Claude Leroy, ed., Gallimard, París, 2006
Traducción de Eduardo Conde

Ref.:
Paris Review
Letras Libres
The Clinic

Foto: Blaise Cendrars, 1953 AFP/SWI


HÔTEL NOTRE-DAME

Je suis revenu au Quartier 
Comme au temps de ma jeunesse 
Je crois que c'est peine perdue 
Car rien en moi ne revit plus 
De mes rêves de mes désespoirs 
De ce que j'ai fait à dix-huit ans

On démolit des pâtés de maisons 
On a changé le nom des rues 
Saint-Séverin est mis à nu 
La placé 
Maubert est plus grande 
Et la rue 
Saint-Jacques s'élargit 
Je trouve cela beaucoup plus beau 
Neuf et plus antique à la fois

C'est ainsi que m'étant fait sauter 
La barbe et les cheveux tout court 
Je porte un visage d'aujourd'hui 
Et le crâne de mon grand-père

C'est pourquoi je ne regrette rien 
Et j'appelle les démolisseurs 
Foutez mon enfance par terre 
Ma famille et mes habitudes 
Mettez une gare à la place 
Ou laissez un terrain vague 
Qui dégage mon origine

Je ne suis pas le fils de mon père 
Et je n'aime que mon bisaïeul 
Je me suis fait un nom nouveau 
Visible comme une affiche bleue 
Et rouge montée sur un échafaudage
Derrière quoi on édifie
Des nouveautés des lendemains

miércoles, agosto 30, 2017

Fabio Pusterla / Arte de la fuga














Resiste todo, huye. En nombre
de nada. Deja los nombres
a los nuevos constructores de banderas.
Vamos, ratoncito, es hora.

Mira, esto es un bosque, esta
una lata de carne. Esto es un río.
Desde el puente ves una ciudad blanquísima,
una fuente de sangre coagulada. Y los años,
los años sobre sus caballos negros. La ciudad
está hecha de cal y yeso, de silencio.
El paso es este; la fuga, otra calle.

Fabio Pusterla (Mendrisio, Suiza, 1957), Le cose senza storia, Marcos y Marcos, Milán, 1994
Versión de Jorge Aulicino
Vía Silvia Rosa 

Ref.:
Caleno 24 Ore
Poetry Foundation


ARTE DELLA FUGA

Resisti a tutto, fuggi. Fallo in nome
di niente. Lascia i nomi
ai nuovi costruttori di bandiere.
Dai, topolino: è ora.

Guarda: questo è un bosco, e questa
una lattina di carne. Questo è un fiume.
Dal ponte vedi una città bianchissima,
una polla di sangue raggrumato. E gli anni,
gli anni sui loro cavalli neri. La città
è fatta di calce e gesso, di silenzio.
Il passo è qui, la fuga un'altra strada.