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lunes, diciembre 02, 2024

Edith Södergran / A Eros


Eros, el más cruel de todos los dioses,
¿por qué me trajiste a la tierra oscura?
Al crecer, las niñas
son excluidas de la luz
y lanzadas a un cuarto oscuro.
¿No flotaba mi alma como una estrella feliz
antes de ser atrapada en tu anillo rojo?
Mira, estoy atada de manos y pies,
siente, estoy obligada a todos mis pensamientos.
Eros, el más cruel de todos los dioses:
no huyo, no espero,
solo sufro igual que un animal.

Edith Södergran (San Petersburgo, Rusia, 1892 – Raivola, Finlandia, 1923), Periódico de Poesía, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), 12 agosto, 2019
Versión de Petronella Zetterlund

 
Till Eros

Eros, du grymmaste av alla gudar,
varför förde du mig till det mörka landet?
När flickebarnen växa till
bliva de utestängda från ljuset
och kastade i ett mörkt rum.
Svävade icke min själ som en lycklig stjärna
innan den blev dragen i din röda ring?
Se, jag är bunden till händer och fötter,
känn, jag är tvungen till alla mina tankar.
Eros, du grymmaste av alla gudar:
jag flyr icke, jag väntar icke,
jag lider endast som ett djur.
---

sábado, noviembre 30, 2024

Edith Södergran / Virgen moderna


No soy una mujer. Soy un neutro.
Soy un niño, un paje y una valerosa decisión,
soy un rayo alegre de un sol escarlata.
Soy una red para todos los peces glotones,
soy un brindis en honor a todas las mujeres,
soy un paso hacia la coincidencia y la perdición,
soy un salto a la libertad y al propio yo.
Soy el susurro de la sangre en el oído del hombre,
soy un escalofrío del alma, deseo y negación de la carne,
soy el anuncio de entrada a nuevos paraísos.
Soy una llama, curiosa y animada,
soy un agua, profunda y atrevida hasta las rodillas,
soy un fuego y agua en sincera unión sin condiciones…

[1916]

Edith Södergran (San Petersburgo, Rusia, 1892 – Raivola, Finlandia, 1923), Un encuentro con tres poetas suecas, Editorial Yaugurú, Montevideo, 2021; "La tormenta y otros cincos poemas de Edith Södergran traducidos del sueco", Revista Aullido, octubre 19, 2022
Traducción de Hebert Abimorad


Vierge Moderne

Jag är ingen kvinna. Jag är ett neutrum.
Jag är ett barn, en page och ett djärvt beslut,
jag är en skrattande strimma av en scharlakanssol…
Jag är ett nät för alla glupska fiskar,
jag är en skål för alla kvinnors ära,
jag är ett steg mot slumpen och fördärvet,
jag är ett språng i friheten och självet…
Jag är blodets viskning i mannens öra,
jag är en själens frossa, köttets längtan och förvägran,
jag är en ingångsskylt till nya paradis.
Jag är en flamma, sökande och käck,
jag är ett vatten, djupt men dristigt upp till knäna,
jag är eld och vatten i ärligt sammanhang på fria villkor…
---
Foto: Revista Aullido

sábado, noviembre 20, 2021

Kateriina Vuorinen / Los sueños de Mostar

 



Te escucho hablar, mientras el tiempo aclara
al fondo de la plaza, el aire se vacía de colonia y alcohol
y los pulmones reciben a la fría mañana
como un anuncio: durante los próximos momentos
vivirás limpio y sorprendido como una extraña criatura
que se eleva de repente sobre el mar,
lo que sigue es la tarea de mercader, de básculas y pesas,
los hombres silenciosos de la calle miran desde sus puertas
dando a cada tomate su lugar en el mundo. 

Dices que debemos olvidar lo que sucedió en las montañas,
los disparos en la ciudad,
debemos abrir el candado de la mandíbula y el papel
doblado y metido en el buzón.
“¿Qué más?”, dices. Nos encontramos como si lo entendiéramos
todo y nada. 

Qué más, mientras existan suficientes de aquellos
que permanecieron despiertos toda la noche,
existan recuerdos y tejidos inconclusos, reuniones
en una región desconocida 

amores de los que no tienes conocimiento
si los calicantos de las golondrinas caerán debajo de los aleros
si las sombras enfriadas se desvanecerán de las paredes
un intacto cuadro
brilla repentinamente en el sol
y tú aprietas el teléfono, en él, en el espacio
dices bellamente, rápido, con bordes afilados
como una piel que acaban de abrir con un cuchillo,
y es reparada y suturada. 

Kateriina Vuorinen (Janakkala, Finlandia, 1976), Rouvien ja lintujen talo (Casa de las mujeres y los pájaros), Savukeidas, 2010, vía Festival Internacional de Poesía de Buenos Aires 2021
Traducción: cooperación de poetas


domingo, abril 11, 2021

Tua Forsström / Penélope

















1
Soy la esposa, cercada
Los años fluyeron como agua,
Una se acostumbra. Sucedió
Que yo me separé de mi espera
Y miré a mis Pretendientes, negado
Tú. Me olvidé de mí, me olvidé
de las noches bajo Sus manos
Como se olvida un sueño hasta
Que vuelve. Pasaron muchos años
Como instantes. Hay
Una espera tal que uno se separa

2
Lo que llamamos tiempo
Es tal vez entrenarse
En incertidumbres, carencias.
Lo que llamamos tiempo
es quizá finalmente ¡renunciar!
¡Yo olvido! ¡Olvido
Su nombre!
La guerra deforma.
La memoria reduce.
Cercar o ser cercada
A la larga da igual. Pero
¿Serle negado un abrazo
Como a agua derramada?

3
¡Huesos pelos plumas escamas!
Los años pasan alegremente y se hace de noche
Inviolables son las leyes de los minerales
En la tierra, las vistosas superficies se desconchan:
Sobre el rostro sin custodia que era el del sueño
Sobre el rostro sin custodia que era la máscara sin custodia
De los sueños

4
Un cuerpo es llevar un cofre
Con reliquias, huesos como porcelana
Yo no soy aún una mujer
Vieja, ¡eso me fastidia!
Tejo una tela. Soñé
Anoche con un barco que iba a la deriva
Hacia una lejana costa
¿Me recuerdas? El que
Vuelve es siempre otro
Con las sombras de las guerras en la frente,
Con cicatrices de todo lo extranjero
Grabadas en el cuerpo
¿Quién vuelve como el que era?
Lo que uno perdió es real:
Lo que uno perdió lo conserva
para siempre. Una espera,
Un hombre. ¿Me recuerdas?
Date prisa, si puedes.

Tua Forsström (Porvoo, Finlandia, 1947), Afinidades afectivas. Antología de poesía nórdica, Libros del Innombrable, Zaragoza, 2003
Traducción de Francisco J. Uriz
Envío de Jonio González

domingo, noviembre 29, 2020

Henry Parland / De "Ideales en oferta"




otoño de 1926 – mayo de 1927

III

Mientras caminaba
había pesada niebla
en torno de mi casa,
una tenaz y congelada niebla.
Demoré largo rato,
esperé a que se dispersara
pero siguió allí
como un monstruo viscoso
en los oblicuos rayos de la mañana

IV

Todos llevamos gafas
aunque tengamos
ojos sanos.
Las llevamos para
no mirar la verdad
sino algo
que es más bello
o más feo:
con frecuencia, más feo

V

La verdad es lo peor de todo
no es ni
fea ni bella
ni blanca ni negra
sino cotidiana
y gris
como la vida
en un agua en calma.


diciembre de 1926 - agosto de 1927

I

En la habitación
un hornillo azul mira fijo
y sueña azules sueños;
una estría de luz
se mece en la pared
y una rama verdinegra
mira por la ventana.

Henry Parland (Viborg, Finlandia, 1908-Kaunas, Lituania, 1930), Ideales en oferta (poemas selectos), selección y traducción del sueco de Roberto Mascaró, Editorial del Gabo, El Salvador, 2015. Basada en Hamlet sade det vackrare (Hamlet lo decía más bonito), poemas completos, Gargantúa Förlang, Malmö, 1992



hösten 1926 – maj 1927

III

Då jag gick
låg tung dimma
kring mitt hem
en bitande och isig dimma.
Jag dröjde länge,
väntade att den skulle skingras
men den låg kvar
som ett slemmigt vidunder
i morgonsolens sneda strålar

IV

Alla vi bär glasögon
också om vi
har goda ögon.
Vi bär dem för
att icke se sanningen
utan någonting
som är vackrare
eller fulare än denna
-vanligtvis fulare

V

Sanningen är det värsta av allt
den är varken
ful eller vacker
vit eller svart
utan alldaglig
och grå
som livet
i ett stillastående vatten.

december 1926 – augusti 1927

I

Ut i rummet
stirrar en blå ugn
och drömmer blåa drömmar,
en strimma ljus
gungar på vägen
och en grönsvart gren
tittar in genom fönstret.

martes, diciembre 31, 2019

Edith Södergran / La red















Poseo la red a la que van a dar todos los peces.
Bienaventurado asciende el calmo pecho de la pescadora
cuando atrae hacia sí esa carga plateada.
Yo levanto tesoros de la tierra en mis hombros.
Yo los cargo, los llevo a un estanque de ensueño.
En la playa, un pescador con una caña de oro.

En algún sitio hay dioses tras los bosques más densos,
nosotros los perdidos seres humanos sólo queremos llegar hasta allí.
Buscando el sol ardiente del futuro más allá de los bosques.

Edith Södergran (San Petersburgo, Rusia, 1892-Raivola, hoy Roshchino, Rusia, 1923), El país que no es, Ediciones Encuentros Imaginarios, Malmö, Suecia, 2009
Traducción de Roberto Mascaró
Envío de Jonio González

EcuRed - Mito - Eterna Cadencia - A Media Voz - Diablo - El Vuelo de la Lechuza - Letras Libres
---
Foto: Mito/Nórdica

viernes, mayo 01, 2015

Lars Huldén / Un gran poeta puede ser un hombre mezquino, gruñón, fastidioso, sí, hasta un hombre corriente










El hombre descendió una vez de los árboles.
Con ello perdió la seguridad que dan los árboles.
No hay seguridad que se sienta como la seguridad en los árboles.
¿Cuál es la meta de nuestra nostalgia? Quizá sean los árboles.
El idioma le ofrece al poeta una vida en los árboles.
En el idioma vive como antes se vivía en los árboles.
El idioma es frondoso, flexible, grande como los árboles.
El poeta se cuelga del idioma como de los árboles.
En el idioma se siente seguro como en el hogar de los árboles.
Delicioso es vivir y ser uno con los árboles,
alto y derecho y fuerte y dulce y rico como los árboles.
La canción más antigua del mundo es el susurro del viento en los arboles.
No invites nunca a un poeta a bajar de los árboles
¿Qué es él cuando mora en el suelo bajo los árboles?
Es un gusano, como todos los que vivimos bajo los árboles.
No hay seguridad que se sienta como la seguridad en los árboles.

Lars Huldén (Jakobstad, Finlandia, 1926), Lecturas para caminantes, Bassarai Ediciones, Vitoria, País Vasco, 2000
Traducción de Francisco J. Uriz
Envío de Jonio González


Foto: Lars Huldén AnciHolm/Vasabladet


 

lunes, abril 06, 2015

Jarkko Laine / Nacimiento del mito











El discurso del agua, ese mascullar angustiado, afligido.
Los muertos y los no nacidos nos murmuran palabras
a las que no logramos dar forma ni significado.

Justo cuando el azul del cielo refleja su color en el agua. Justo
cuando la evidencia no tiene propósito. Justo cuando uno
está solo consigo, y ya no es nadie.

Jarkko Laine (Tuku, Finlandia, 1947-2006), Poesía finlandesa actual, Icaria, Barcelona, 1993
Traducción de Jarkko Sirén y Juana Ruiz
Envío de Jonio González