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sábado, junio 11, 2022

Eeva Park / Mascota




Hoy soy la gata del rey
Recorro los cientos de habitaciones de su castillo
Duermo sobre el almohadón de su trono
y llevo colgada del cuello una pequeña leontina de oro
Emito chispas cuando desliza la mano por mi pelo
La tibieza de la cama con dosel me hace ronronear mis garras
acarician su cuerpo
sólo allí donde le pica
sólo allí
las extiendo
rugiendo en la jungla de mi corazón
donde los tigres desgarran los árboles que los rodean
marcan con las garras su territorio
los límites peligrosos de la vida.

Eeva Park (Tallin, Estonia, 1950), Estonian Literary Magazine, nº 25, otoño de 2007
Traducción del estonio al inglés, Jayde Will
Versión del inglés al castellano, Jonio González



HOUSE PET

Today I am the king's cat 
I walk in the hundred rooms of his castle 
I sleep on the cushion of his throne 
wearing a little watch of gold around my neck 
I give off sparks, when his hand glides over my fur 
I purr in the warmth of the canopy bed my claws 
caress his body 
only there where it itches 
only there 
I extend them 
roaring in the jungle of my heart 
where tigers are tearing the habitat's trees 
apart with their claws marking their territory 
the dangerous limits of life.

viernes, agosto 13, 2021

Jaan Kaplinski / Dos poemas



Temo a los que temen...

Temo a los que le temen al vacío 
Temo a Pascal pero no a la teoría de la probabilidad 
No le temo a las antigüedades romanas porque 
nacieron en el espacio euclidiano al igual que nosotros 
y mueren allá arriba en el espacio de Piranesi 
como bajo una enorme campana medieval 
donde hay suficiente espacio pero no hay nadie no hay gente no hay Dios 
solo decrépitos aparatos de tortura dormitando 
en la tenue luz de un tiempo que ha sobrevivido a sí mismo 
y al entrar en este lugar te encuentras una vez más con los días grises y sin fin
de tu infancia en la silenciosa ciudad bombardeada

Círculo de Poesía, Año 13, semana 33, agosto de 2021
Versión de Gustavo Osorio de Ita


Volvíamos a casa...

Volvíamos a casa, mi hijo y yo.
Anochecía. La luna joven
se erguía en el cielo del oeste y junto a ella
una sola estrella. Se las mostré a mi hijo
y le expliqué cómo había que saludar a la luna
y que la estrella era la criada de la luna.
Cuando llegábamos a casa, él dijo
la luna está lejos, tan lejos
como el lugar del que volvíamos.
Le dije que la luna está mucho más lejos
y calculé: si alguien caminara
diez kilómetros por día, tardaría
casi cien años en llegar a la luna.
Pero no era eso lo que él deseaba oír.
El camino ya estaba casi seco.
El río se tendía sobre el pantano, patos y otras aves
le graznaban al principio de la noche. La costra de la nieve
crujía bajo los pies: otra vez
caería escarcha. Todas las ventanas de las casas
estaban a oscuras. Junto a nuestra chimenea, 
brillaba la luna, y junto a la luna, 
una sola estrella.

The Wandering Border, Copper Canyon Press, 1987 
Traducción al inglés de Jaan Kaplinski, Sam Hamill y Riina Tamm
Versión en castellano de Mirta Rosenberg y Daniel Samoilovich,
La Nación, Buenos Aires, 24.12.2000

Jaan Kaplinski (Tartu, Estonia, 1941-2021)


sábado, octubre 04, 2014

Jüri Talvet / Ontología del cuervo





Con tanto ruido
empezaba a dolerme la cabeza;
abrí la mano y solté puñados de palabras.
El viento de la libertad
arrastra y mece las letras más nobles
y las más envidiosas,
groseras e iracundas.
(“Que hayan de ser nuestros mejores discípulos
los cuervos que vengan a sacarnos los ojos”,
se quejaba el poeta junto al Duero.)
Pero ni siquiera hace falta ser discípulo,
ni tampoco el mejor.
Basta con ser sencillamente un cuervo,
una serpiente voladora:
el viento magnánimo de la libertad
mece tiernamente y arrastra consigo
perlas, rosas y basura.

Jüri Talvet (Pärnu, Estonia, 1945), Elegía estonia y otros poemas, Llambert Palmart, Valencia, 2002
Traducción de Jüri Talvet y Albert Lázaro-Tinaut
Envío de Jonio González

miércoles, septiembre 17, 2014

Betti Alver / Corales en un río antiguo










La alta y arqueada cresta
de un reluciente arco iris sobre el río aquel día.
Nos detuvimos en el puente de hierro;
delante se extendía tu camino de metal.

Todos los tesoros del tiempo han perdido su lustre.
La verdad de Dios tiene una luminosidad apagada y sin vida,
pero el río fluye más fuerte y rápido
allí donde las cuentas de coral todavía relucen.

Betti Alver (Jõgeva, Estonia, 1906 -Tartu, Estonia, 1989)
Versión de Eduardo Conde sobre la traducción al inglés de Toomas Helme

sábado, noviembre 02, 2013

Jüri Talvet / Dos poemas














¿Sabes atisbar a través de las cortinas?                                                        

A mediodía, tras espesos cortinajes nocturnos,
la ciudad vela sus sueños.
La playa es un mercado de carne desnuda audazmente
ostentosa, espuma en una patena de olas que esparce
en los labios el acerbo sabor
de una casa húmeda y marchita.

Ningún sol que requeme la piel
podrá explicar el fuego negro,
el relámpago verde
que la ciudad guarda en la celosía
de sus pestañas,
ni la muerte, ante cuya furtiva llegada
la ciudad se sacude el sueño de la siesta
y con mano avezada
corre las cortinas.


Primavera y polvo                                  

Así permanecerá ante nosotros
y tras nosotros el día de nuestra muerte,
como una roca tenaz y pura al acecho del amor.

Hoy todos se mueven
en medio de una leve bruma primaveral,
después de haber sido azotados por gélidos vientos
y sin buscar respuestas sonríen
porque las sonrisas surgen espontáneas de su interior

El tiempo se detiene unos instantes
y se posa como una niebla ligera
en los hombros de los transeúntes
y nadie quiere dar un paso más

Cerca de allí el trabajo espera
hay que fabricar telas, coser vestidos
para cubrir lo tenebroso
y lo salvaje y poderlo olvidar
y así cada olvido quedará perpetuado
con un surco en la frente

Al fin todo está cubierto
El polvo nos arrasa la frente
Durante siglos se ha estado preparando
este momento Los huesos y la nieve ya se han olvidado
Todo está a punto
¿Quién nos regalará ahora
el amor?


Jüri Talvet (Pärnu, Estonia, 1945), Elegía estonia y otros poemas, Llambert Palmart, Valencia, 2002
Traducción de Jüri Talvet y Albert Lázaro-Tinaut
Envío de Jonio González


Kas mõistad piiluda läbi kardinate? 

Paksude öökardinate taga 
linn keskpäeval oma unenägusid hoiab. 
Rand on uljalt välkuva palja ihu turg - 
lainekandikul vaht, mis pihuneb huulil 
mõrkjaks maiguks 
märjast lagunevast majast. 

Ükski päike, mis põletab nahka, 
ei suuda seletada musta tuld, 
rohelist välku, 
mida oma ripsmevõrede varjus 
hoiab linn, 
surma, mille ette linn 
keskpäevauinakuks 
asjaliku käega 
kardinaid tõmbab.




Kevad ja puuder                        

Ja püsib ta, see suremise päev, 
me ees ja taga nagu tõrges kivi, 
kuid puhas, armastuse ootel. Pehmes kevadudus liiguvad 
täna inimesed 
pärast painavalt külmi tuuli 
vastust vajamata 
naeratavad 
sest naeratus ilmub 
nende sisemusest 

Aeg korraks peatub kerge uduna 
kaijate õlgadel 
ja keegi ei tahaks enam 
kuhugi minna 

Samm edasi ootab töö: 
valmima peavad lõimed, kangad, rüüd 
millega kaetakse kõik pime, 
metsik, püütakse unustada see 
ja iga unustus lõikab 
laubasse vao 

Juba kõik on kaetud 
Puuder tasandab lauba 
Sajandid on ette 
valmistanud seda hetke 
Unustatud on luud ja lumi 
Kõik on valmis 
Kes nüüd armastuse 
kingiks meile?   

lunes, septiembre 03, 2012

Jaan Kaplinski / Dos poemas




Escribo un poema cada día...

Escribo un poema cada día,
aunque no estoy seguro si estos textos
pueden ser llamados poemas.
No es difícil, especialmente ahora,
cuando es primavera en Tartu, y todo cambia su forma:
los parques, césped, ramas, capullos, y nubes
por sobre el pueblo, también el cielo y las estrellas.
Si sólo tuviera ojos suficientes, orejas y tiempo
para esta belleza que nos arrastra como un remolino
cubriendo todo con un poético vuelo de esperanzas
donde una sola cosa está asombrosamente resaltando:
el hombre imbécil esperando el colectivo
sacándose las botas de sus pies lisiados,
el bastón y gorro de lana a su lado:
el mismo gorro que tenía puesto
cuando lo viste ese día
en la misma parada a las tres de la mañana
el taxi pasó a su lado y el conductor
dijo: “el idiota se ha tomado unos tragos, otra vez “


Las ramas lilas se mecen con el viento, y las sombras...

Las ramas lilas se mecen con el viento, y las sombras
entran a hurtadillas por la puerta abierta del balcón,
meciéndose también. Hoy lavé las ventanas
y estuve triste por un largo tiempo: repentinamente todo
estaba tan cercano, tan claro, tan aquí y ahora,
que mi propio estar distante se vuelve más evidente,
más desolador. ¿Es real que sólo en un bosque
en el otoño tardío he encontrado amigos- carboneros y abetos?
¿Me he encontrado allí? ¿De dónde viene esta tristeza?
El sol prosigue. El viento se apacigua.
Las sombras de las ramas lilas están aún balanceándose sobre la biblioteca
antes de esfumarse.

Jaan Kaplinski (Tartu, Estonia, 1941) Õhtu toob tagasi kõik (Evening brings everything back), 1984, traducido por el autor con Fiona Sampson
Versiones al castellano: Marina Kohon


I write a poem every day,
although I'm not quite sure if these texts
should be called poems at all. 
It's not difficult, especially now,
when it's spring in Tartu, and everything is changing its form:
parks, lawns, branches, buds and clouds
above the town, even the sky and the stars.
If only I had enough eyes, ears and time
for this beauty that sucks us in like a whirlpool
covering everything with a poetical veil of hopes
where only one thing is uncannily sticking out:
the half-witted man sitting at the bus stop
taking boots from his dirty maimed feet,
his stick and his woolen cap lying beside him:
the same cap that was on his head
when you saw him that day standing
at the same stop at three in the morning
when the taxi drove you past him and the driver
said: " The idiot has again got some booze." 


The lilac branches are swaying in the wind and shadows
creep in on the floor from the open balcony door ,
swaying too. Today I washed the windows
and was sad for a long time: suddenly everything
was so close by, so clear, so much here and now,
that my own being distant becomes more evident,
more desolate. Is it really so that only in a forest 
in late autumn have I met friends - chicadees and spruce? 
Have I met myself there? Where does this sadness come from?
The sun moves on. The wind is dying out.
The shadows of lilac branches are still swaying on the bookshelf,
before vanishing.

Foto: El autor en Narrative Magazine