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domingo, diciembre 29, 2024

Inger Christensen / Escaleras de agua (parte I)


I 

1
La fuente de piazza Nicosia se construyó en 1572. Jacopo della Porta fue el arquitecto de moda de aquel tiempo.
Piazza Nicosia en realidad no es una plaza. Es la via di Monte Brianzo que se extiende en dirección noroeste.
Me siento a la mesa con mantel y vasos. Recién se va a servir a las 13:00.
Un Jaguar rojo entra a la plaza. Desaparece por la via Leccosa.
El sol brilla. El agua refleja la luz. Cuando el Jaguar rojo pasaba por delante, su laca reflejaba la luz.

2
La fuente de piazza Colonna fue esculpida en mármol por Rosso dei Rosso en 1575. Él venía de Florencia.
Piazza Colonna se destaca por una columna (42 m) con relieves en espiral donde se relata el cortejo fúnebre de Marco Aurelio.
Me siento a la mesa con un capuchino tibio, un vaso y una jarra de agua.
Un Jaguar rojo se detiene ante los peatones que pasan. La luz cambia del Alt al Avanti. La gente parece irritada.
El sol brilla. La laca del Jaguar rojo refleja la luz. El agua no se ve a causa del auto.

3
La fuente de piazza Campitelli podría haber sido construida en 1589 por Jacopo della Porta. Pero no es seguro.
Piazza Campitelli se extiende a lo largo de la S. Maria, en Campitelli. Al lado se encuentra un buen restaurante.
Estoy de pie en la esquina de enfrente entre dos casas típicas que pertenecen a la comuna de Roma.
Un Jaguar rojo ruge por la plaza. Viene desde la via Campitelli y desaparece en la esquina, en la via Delfino.
El sol brilla. El agua refleja la luz. La laca del Jaguar rojo refleja la luz cuando pasa.

Inger Christensen (Vejle, Dinamarca, 1935 -Copenhague, 2009), Ein chemisches Gedicht zu Ehren der Erde. Auswahl ohne Anfang ohne Ende, Residenz Verlag, Salzburgo y Viena, 1997
Versión del danés al alemán: Hans Grössel
Versión del alemán al castellano: Silvana Franzetti

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sábado, junio 01, 2019

Pia Juul / Mi tío Héctor dijo (-dije yo-















Mi tío Héctor dijo (-dije yo-
con un nombre ficticio, pero el nombre era Holger)
Mi tío Holger dijo
(pero esto ya te lo he contado)
Venía bajando de la Colina
Tenía el sol en los ojos
entonces dijo
cuando los niños pasaron corriendo a su lado
Dijo
no dijo
Ahora lo dice
Knud Erik
y sus tres hijos
y yo digo lo mismo,
digo lo mismo, casi lo mismo
Nos repetimos más o menos entre nosotros
Enterraron al perro
en la Colina
y el perro se llamaba alternativamente
Lassie y Jensen (Jensen era ciego)
y Hugo y Aníbal
allá en la Colina
mi tío Holger
(porque era Holger que se llamaba en realidad)
Knud lo había dicho una vez
de otra manera
Aquí lo digo yo misma otra vez:
¿Quieres decirlo tú, o lo digo yo?
Puedo verlo con claridad
con el sol en los ojos
las lilas en Højen
ese olor en torno al tío Héctor
Además hacía siempre
así con la mano
Así como te lo expliqué antes
-así

De Dije, digo, Ed. Del Gabo, El Salvador, 2015

Pia Juul (Copenhague, 1962), Festival Internacional de Poesía de Buenos Aires, 2019
Traducción de Roberto Mascaró
Foto: Lars Gundersen

Ref.:
Editorial del Gabo
Orsai
Círculo de Poesía
Asamblea de Palabras
Urbe Salvaje

miércoles, mayo 10, 2017

Morten Søndergaard / El cerebro de mi padre















En el cerebro de mi padre
él me puede tener en su mano
Mi pequeño padre. Se sienta de noche
a investigar los nombres humanos
En tu cerebro soy un caballito marino
lo pones en el agua y juegas
hasta olvidar todo
Después, desovo en tu cerebro.
Los huevos se entreabren en tu computadora.
Mi pequeño padre está en una sala de control de pisos líquidos.
Mi pequeño padre ondea entre los árboles altos y muertos.

Morten Søndergaard (Copenhaguen, 1964), La Morte fa parte del mio nome, Gyldendal, 2016
Traducción al italiano de Kirsten Nørgaard Cesareo con Luigia Sorrentino
Versión de Jorge Aulicino

RAI News
http://poesia.blog.rainews.it/2017/02/morten-sondergaard-quattro-poesie/


Min fars hjerne

Inde i min fars hjerne er jeg en isfugl
som han kan holde i sin hånd.
Min lille far. Du sidder om natten
og forsker i menneskenes navne.
Inde i din hjerne er jeg en søhest
som du putter i vand og leger med
indtil du glemmer alt.
Bagefter lægger jeg æg i dig.
Æggene klækker i din computer.
Min lille far står i et kontrolrum med flydende gulve.
Min lille far står og svajer imellem høje og døde træer.


Il cervello di mio padre

Nel cervello di mio padre
mi può tenere nella sua mano
Mio piccolo padre. Ci si siede di notte
a fare ricerche sui nomi umani
Dentro il tuo cervello sono un cavalluccio marino
lo metti in acqua e ci giochi
fino a dimenticare tutto
Dopo depongo le mie uova in te.
Le uova si schiudono nel tuo computer.
Il mio piccolo padre sta in una sala di controllo con pavimenti liquidi.
Il mio piccolo padre sta ondeggiando in mezzo a degli alberi alti e morti.

martes, marzo 28, 2017

Morten Søndergaard / Cada vez más daneses















Cada vez más daneses encuentran trabajo
cada vez más daneses se vuelven millonarios
cada vez más daneses tienen hijos con marcas de nacimiento
     con la forma de la bandera danesa
cada vez más daneses se muestran preocupados por el medio
     ambiente
cada vez más daneses se sienten inadecuados
cada vez más daneses visitan Viena en auto
cada vez más daneses hacen pequeños ruidos con la boca
cada vez más daneses se comen también la coronta de la manzana
cada vez más daneses se suicidan
cada vez más daneses googlean sus nombres
cada vez más daneses nacen zurdos
cada vez más daneses van a lecturas de poesía
cada vez más daneses sufren depresiones de invierno y
     se detienen  en el tráfico y no saben nada
cada vez más daneses hablan alemán
cada vez más daneses juegan al póker
cada vez más daneses ya no se sienten daneses
cada vez más daneses se arreglan los dientes con dentistas
    al sur de la frontera
cada vez más daneses lamen los espejos de los baños públicos
cada vez más daneses se describen a sí mismos como personas felices
cada vez más daneses conducen por el campo en la noche y hacen
     experimentos con los ojos de las vacas
cada vez más daneses disfrutan moviéndose extremadamente lento
     cuando están solos

Morten Søndergaard (Copenhague, 1964), Colofonía. Antología de poesía chilena y danesa contemporánea, edición y selección de textos de Thomas Boberg, Niels Frank, Morten Søndergaard, Alquimia Ediciones, Santiago de Chile, 2015
En Transtierros

Foto: Morten Søndergaard RAI News/Poesia, di Luigia Sorrentino

martes, diciembre 20, 2016

Inger Christensen / Carta en abril


















I

*****

Temprano llegamos una mañana
casi antes de despertarnos.
El aire es pálido y un poco frío
y se eriza leve sobre la piel
como una pielcita de humedad.
Hablamos de la tela de araña,
cómo sucedió,
y de la lluvia que lavó el agua
en el camino, mientras dormíamos
mientras viajábamos
sobre la Tierra.
Entonces estamos en casa
y nos bañamos en el polvo del camino
como entre gorriones.


****

Es esta cascada
de imágenes
de verdad una casa.
Somos de verdad nosotros
los que debemos vivir
en esta caída
a través del cúmulo
de dioses.
Vivimos y ponemos la mesa
y partimos.


*

Desembalo pertenencias,
algo de bijouterie
algo de juguetes
papel,
las cosas necesarias
fueron puestas
en el mundo
por un tiempo.
Y mientras vos dibujás
y cartografiás
continentes enteros,
entre la cama
y la mesa
el laberinto gira
en su suspensión
y el hilo
que nunca lleva afuera
en un instante
está afuera.


**

Ahí entra
de repente la luz
y nos esconde por completo.
El Sol es redondo
como es verde la manzana
y suben y caen.


***

En la calle
el dinero apretado
en la mano
y el mundo es una panadería blanca,
donde nos despertamos demasiado temprano
y soñamos demasiado tarde
y donde torrentes de brutales
e innecesarios pensamientos
de realidad llegaron más cerca,
mucho antes de que fueran pensados.

Inger Christensen  (Vejle, Dinamarca, 1935 - Copenhague, 2009), inédito. Versión de Silvana Franzetti

De Ein chemisches Gedicht zu Ehren der Erde. Auswahl ohne Anfang ohne Ende, Residenz Verlag, Salzburgo y Viena, 1997. Traducción al alemán: Hans Grössel

Brief im April

I

*****

Früh eines Morgens kommen wir an,
fast ehe wir wach sind.
Die Luft ist blaß und etwas kühl,
und sie kräuselt sich leicht auf der Haut
wie ein Häutchen aus Feuchte.
Wir sprechen vom Geweb der Spinne,
wie geht es zu,
und vom Regen, der das Wasser wusch
unterwegs, während wir schliefen,
während wir über
die Erde fuhren.
Dann sind wir am Hause,
und wir baden im Staube des Kieswegs
wie unter Spatzen.


****

Ist dieser Wasserfall
aus Bildern
wirklich ein Haus.
Sind wirklich wir es,
die in diesem Sturz
durch die Menge
von Göttern
wohnen sollen.
Wohnen und Tisch decken
und teilen.

*
  
Packe Habseligkeiten aus,
etwas Schmuck
etwas Spielzeug
Papier, 
die notwendigen Dinge
hineingestellt
in die Welt
für eine Weile.
Und während du zeichnest
und ganze Kontinente 
kartographierst
zwischen dem Bett
und dem Tisch,
dreht sich das Labyrinth
in seiner Aufhängung,
und der Faden,
der nie hinausführt,
ist einen Augenblick
draußen.

**

Da stürzt plötzlich
das Licht herein
und versteckt uns ganz.
Die Sonne ist rund,
wie der Apfel grün ist,
und sie steigen und fallen.

***

Schon auf der Straße,
das Geld in die Hand
gepreßt,
und die Welt ist eine weiße Bäckerei,
wo wir zu früh erwachen
und zu spät träumen
und wo Ströme aus rohen
und unbenutzten Gedanken
der Wahrheit am nächsten kommen,
lange bevor sie gedacht werden.
---
Foto: s/d

domingo, marzo 13, 2016

Inger Christensen / De "Alfabeto"














4
las palomas existen; los soñadores, las muñecas
los asesinos existen; las palomas, las palomas;
niebla, dioxina y días; los días
existen; los días la muerte; y los poemas
existen; los poemas, los días, la muerte

5
el otoño existe; el regusto y la reflexión
existen; y el lugar retirado existe; los ángeles,
las viudas y el alce existen; las particularidades
existen, el recuerdo, la luz del recuerdo;
y el resplandor crepuscular existe, el roble y el olmo
existen, y el enebro, la semejanza, la soledad
existen; y el éider y la araña existen,
y el vinagre existe, y la posteridad, la posteridad

6
la garza real existe, con su abovedada espalda
gris azulada existe, con su negro copete
y sus claras plumas caudales existe; en colonias
existe; en el llamado Viejo Mundo;
también los peces existen; y el águila pescadora, la
perdiz nival
el halcón; la poa común y los colores de las ovejas;
los productos de la fisión existen y la higuera existe;
los errores existen, los gruesos, los sistemáticos,
los fortuitos; el control remoto existe y los pájaros;
y los árboles frutales existen y las frutas en el huerto donde
los albaricoqueros existen, los albaricoqueros existen
en países donde el calor producirá precisamente
el color de la carne que tienen los albaricoques

7
las fronteras existen, las calles, el olvido
y hierba y pepinos y cabras y retama,
el entusiasmo existe, las fronteras existen;
las ramas existen, el viento que las levanta
existe y el dibujo único de las ramas
justo del árbol que se llama roble existe,
justo del árbol que se llama fresno, abedul,
el cedro existe y el dibujo repetido
existe, en la gravilla del sendero del jardín; existe
también el llanto, y el epilobio y la artemisa existen,
los rehenes, el ánsar común, las crías del ánsar.

Y los fusiles existen, un misterioso jardín trasero,
Asilvestrado, yermo y adornado sólo con grosellas,
Los fusiles existen: en mitad del iluminado
Gueto químico existen los fusiles,
Con su anticuada, pacífica precisión existen

Los fusiles, y las plañideras existen, saciadas
Como lechuzas voraces, el lugar del crimen existe;
El lugar del crimen, somnoliento, normal y abstracto,
Bañado en una luz encalada, abandonada,
Este poema venenoso, blanco, que está desintegrándose

8
Los susurros existen, los susurros existen,
El otoño, la historia existen y el cometa

Halley; los ejércitos, las hordas
Los generales, las cuevas, y dentro de las cuevas
La penumbra, dentro de la penumbra a veces

Las liebres, a veces el follaje delante de las cuevas donde
Los helechos existen; y zarzamoras, zarzamoras,
A veces las liebres escondidas bajo el follaje

Y los jardines existen, el arte de la jardinería, las pálidas
Flores del saúco inmóviles como un himno
Efervescente; y la media luna existe, la media seda;
Toda la niebla heliocéntrica que ha soñado
Estos cerebros entregados, su suerte; y la piel,
La piel y las casas existen, y el Hades que
Realoja al caballo y al perro y las sombras
De la gloria, la esperanza; y el río de la venganza, granizo
Bajo el cielo de piedra, existe, las nieblas del sueño de la
Hortensia, blancas, luminosamente luminosas
Azules o verdosas, a veces rojos pálido, algunas
Lascas estériles existen; y bajo la inclinación
De la bóveda celeste Armagedón, el veneno,
La susurrante arpa del helicóptero del veneno sobre zurrón,
Vísceras de gallina y lino; zurrón de pastor, vísceras de gallina
Y lino, esta última escritura hermética,
Que por lo demás sólo la escriben los niños; y el trigo,
El trigo en los trigales existe, la vertiginosa
Ciencia horizontal del trigal, el período de semidesintegración
Hambrunas y miel; y en lo más profundo del corazón
Como siempre sólo en lo más profundo del corazón
Las raíces del avellano, el avellano plantado
En la montaña del corazón, robusto y sobrio,
Un día laborable acumulado de las jerarquías angélicas;
Rápida, jacíntica en su descomposición la vida,
Así en la tierra como en el cielo

Inger Christensen (Vejle, Dinamarca, 1935 - Copenhague, 2009), Alfabeto, traducción de Francisco J. Uriz, Sexto Piso, Madrid, 2014
Envío de Jonio González
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Foto: s/d

martes, noviembre 17, 2015

Gustaf Munch-Petersen / El milagro especial









Todas las noches estaba cansado,
y todos los días hacía lo que le decían -
y sin armar escándalo
llegó a los treinta años -
y bastante solo -

y una noche no tenía sueño,
y aquella noche pensó
que algo
podría ocurrirle a él -
especialmente-

y temprano por la mañana
robó cinco libras
y agarró una buena borrachera
con una mujer a la que conocía -
el día, la noche y el día siguiente

y tarde aquella noche
lo detuvieron-
en silencio, sin escándalo -
y después de un tiempo volvió -
pero ¡oh-!

todas las noches dormía
y por el día hacía lo que le decían -
y junto con la mujer a la que conocía
llegó sin escándalo a los
sesenta años-
cuando se hablaba de la vida,
sonreía-

Gustaf Munch-Petersen (Copenhague, 1912-Aragón, España, 1938), Poesía nórdica, Ediciones de la Torre, Madrid, 1995
Traducción de Francisco J. Uriz
Envío de Jonio González

jueves, octubre 15, 2015

Thorkild Bjornvig / Dos poemas














Tarde en una ciudad desconocida

¿Es esto la muerte?: en medio del alboroto de la fiesta.
Conversación, amigos y estrépito de música,
la amada descansando en mis brazos,
mientras el bramido como un zumbido melifluo
me invade el oído -me roza un frío helado.
Te vas. Detrás de ti se pierden las voces,
la música suena como un mosquito alto y lejano­
O bien: un instante los salones estuvieron llenos
ahora la luz se apaga. Lo que esperas
ocurrió hace mucho tiempo. Cierro los ojos, los oídos,
intento recordar imágenes y palabras­
entonces siento que una corriente gélida viene desde la puerta,
y oigo acercarse pasos a mi mesa,
y una voz baja que me dice: Tiene que marcharse.

Autorretrato

Ascendíamos girando constantemente, a través de luz y sombras, seguimos
hasta el paso, cerrado en invierno, acabado de desembarazar
de seis metros de nieve. Y después bajamos. Delante de nosotros, muy abajo,
un arco iris: por primera vez en mi vida visto desde arriba, por ello

no medio arco, no, entero, el perfecto círculo de luz,
la sombra del coche en el centro: un aéreo cubo negro
en el rojo y azul, violeta y púrpura de la flotante rueda celeste.
La vista elevó el corazón creando un instante de comunión con el milagro de la vida,

volvió a crear lo que dejábamos detrás, en un remolino, un humo de luz,
la negra playa de lava, la bahía azul, el deslumbrante mar de nubes y el marrón rojizo
de las sagradas islas de las montañas. Tan transparente y nítido,
indestructible, efímero, fue el regalo de despedida de las alturas.

Thorkild Bjornvig (Aarthus, Dinamarca, 1918-Samso, Dinamarca, 2004), Poesía nórdica, Ediciones de la Torre, Madrid, 1995
Traducción de Francisco T. Uriz
Envío de Jonio González

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Foto: s/d

lunes, julio 13, 2015

Niels Hav / Las mujeres de Copenhague











Me he vuelto a enamorar de cinco mujeres
distintas durante un viaje en el autobús de la ruta 40
de Njalsgade a Osterbro. ¿Cómo va uno a controlar
su vida en esas condiciones?
Una de ellas llevaba un abrigo de piel;
otra, botas rojas. Una leía el periodico; la otra, a Heidegger
y las calles estaban inundadas de lluvia.
En el bulevar Amager subió una princesa empapada,
eufórica y furiosa, y me cautivó totalmente.
Pero se bajó frente a la estación de policía
y su lugar lo tomaron dos reinas con pañoletas fulgurantes
que hablaban con voces estridentes en pakistaní
durante el trayecto al Hospital Municipal
mientras el autobús bullia de poesía.
Eran hermanas e igualmente bellas, por lo que les entregué
mi corazón a las dos y empecé a hacer planes de una nueva vida
en una aldea cerca de Rawalpindi, donde los niños crecen en medio del olor
a hibisco mientras sus madres cantan canciones desgarradoras cuando
la tarde cae sobre las llanuras pakistaníes.

¡Pero ellas no me vieron! Y la que llevaba el abrigo de piel lloraba
con disimulo, cubriéndose con el guante, cuando se bajó en Farimagsgade.
La que leía a Heidegger cerró el libro de súbito y me miró fijamente
con sonrisa burlona, como si acabase de vislumbrar a un Don Nadie
en su mismísima insignificancia. Así se me partió el corazón por quinta vez
cuando se levantó y se fue con las otras. ¡Qué brutal es la vida!
Seguí otras dos paradas antes de darme por vencido.
Siempre termina así: Uno, de pie en la acera, fumando un cigarrillo,
tenso y levemente desdichado.

Niels Hav (Lemvig, Dinamarca, 1949), en La Náusea
Traducido por Orlando Alomá
© Niels Hav

sábado, marzo 28, 2015

Niels Hav / Mi pluma fantástica




Prefiero escribir
con una pluma usada encontrada en la calle
o con una de publicidad, feliz de que promueva al electricista,
la gasolinera o el banco.
No sólo porque son gratuitas
sino imagino que esos implementos de escribir
fusionarán mi escritura con la industria
el sudor de los obreros calificados, las oficinas
y la mística de toda existencia.

Una vez escribía minuciosos poemas con pluma de fuente
poesía pura sobre la pura nada
pero ahora me gusta que en el papel haya mierda,
lágrimas y mocos

¡La poesía no es para los apocados!
Un poema deba ser tan honesto como las cotizaciones de la bolsa
una mezcla de realidad y fanfarronería.
¿Qué queda aún que hiera nuestra sensibilidad?
No mucho.

Por eso no pierdo de vista el mercado de valores
y los documentos importantes. La bolsa
forma parte de la realidad como la poesía.
Y por eso estoy tan contento con este bolígrafo
de un banco que me encontré una negra noche
frente a una tienda cerrada. Huele
vagamente a meado de perro y escribe de maravilla.

Niels Hav (Lemvig, Dinamarca, 1949) En defensa de los poetas y otros textos, Revista de Estudios Literarios Especulo, número 46, 2010-2011, Universidad Complutense de Madrid
Traducción de Orlando Alomá

jueves, octubre 30, 2014

Einar Otto Gelsted / El ser humano



El fuego de la tierra bajo mis pies, sobre mi cabeza
un universo de frío aniquilador.
Por todos lados los países verdes,
el mar azul, el hermoso anillo
errante del horizonte.

Sobre una cáscara de globo me balanceo
entre la locura del deseo devorador
y el petrificador frío del pensamiento.

Entre abismo y abismo construyo
la vida, tonos y sabores, barcos y ciudades
la maravilla del color y el poema
que refleja todo el universo.

de De evige ting [Las cosas eternas], 1920

Otto Gelsted (seudónimo de Einar Jeppesen; Middelfart,1888-Copenhague,1968), Poesía nórdica, Ediciones de la Torre, Madrid, 1995
Trad. de Mona Moltke
Envío de Jonio González

domingo, junio 01, 2014

Henrik Nordbrandt / Dos poemas










Inscripción en una campana agrietada

Cuántas sombras, cuánta agua veloz
me ha costado
contabilizar mis días en escaleras y plazas,
cuántas caídas me ha costado
aprender la serie de puertas, el peso de las campanadas
y la luna inmediatamente después
ya lo sabes: soy tan melancólico y tan enamoradizo
que hay noches en las que deseo bañarme en tu sangre
y estoy a punto de hacerlo.

¡Qué corta es la distancia entre amante y verdugo!
Lo veo ahora
en esas plazas donde ya sea el agua ya el hierro
golpean incesantemente la piedra
que he desgastado dejándola tan fina: no hay
cortina entera entre nosotros
ninguna puerta que no esté rota y en cada una de las
lámparas apagadas la luz de septiembre mira a su alrededor buscando
a los que van a morir esta noche.


Capitulación

Yo me rindo a las cosas exteriores
con la misma precisión con que las evito.

Montañas y agua, árboles y sombras
son signos mutuamente ininterpretables.

La tarde resuena a través del follaje
con el sonido que hace el follaje por la tarde.

Henrik Nordbrandt  (Frederiksberg, Dinamarca, 1945), Nuestro amor es como Bizancio, traducción de Francisco Uriz, Debolsillo, Barcelona, 2010
Envío de Jonio González

jueves, noviembre 21, 2013

Inger Christensen / Dos poemas













Si estoy de pie...

Si estoy de pie
 sola en la nieve
 es lógico
 que yo sea un reloj
  ...
 ¿cómo iba si no la eternidad
 a encontrar su camino?

 Lys, 1962


 Lo efímero

 La piedra en la playa se evapora.
 El lago perece bajo el sol.
 Los esqueletos de los animales
 están ocultos bajo las arenas eternas del desierto.
 Las cosas caminan,
 mueren una en la otra,
 navegan como pensamientos
 en el alma del espacio.
 Caravanas de arena viva.

 ¿Es esto una amenaza?
 ¿Dónde está mi corazón?
 Prisionero en la piedra.
 Escondido en un lago.
 Latiendo profundamente
 en un camello jorobado,
 que yace en la arena
 gimiendo y va a morir.

 Lys, 1962

Inger Christensen (Vejle, 1935 - Copenhague, 2009),  Poesía nórdica, Ediciones de la Torre, Madrid, 1999. Traducción de Francisco Uriz
Envío de Jonio González
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Foto: s/d

sábado, septiembre 24, 2011

Niels Frank / Retrato con una pizca de verdad




Retrato con una pizca de verdad

Él es un mal poeta: no sabe leerse a sí mismo; está ciegamente enamorado de sus propios poemas. Se siente agradecido ante la menor señal de que también ellos están enamorados de él.

Él es un mal poeta: todos sus poemas confirman hasta el extremo las expectativas que ha puesto en ellos.

Él es un mal poeta: la poesía no ha llegado a serle comprensible, conceptual; no tiene frialdad ni cinismo. Es miope.

Él es un mal poeta: es pedante con las palabras, las acomoda, las peina, para que ninguna se le erice.

Él es un mal poeta: todos sus poemas son solicitudes para alcanzar la inmortalidad instantánea.

Niels Frank (Braedstrup, Dinamarca, 1963), versión de Thomas Boberg y Renato Sandoval, Festival Internacional de Poesía en Rosario