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miércoles, octubre 30, 2024

Svetozar Georgiev, "Ghostdog" / Dos poemas


quería decir...

solté con cuidado y en fila unas frases
según yo, de un humor fantástico,
pero las vi echarse encima de la gente a morder.
en forma de amor yo las ordeno, pero basta
abrir la puerta y ellas corren y corriendo
se hacen flechas, hachas, martillos, vigas,
apenas tengo tiempo de hacerme a un lado
para que no me arrollen.
chocan contra árboles y amigos.
no te muevas -dice el fotógrafo-
mira, caen las hojas como golpes,
quédate ahí abajo mientras
te caen encima, queda súper bien.
hojas, y cosas que pierde la gente:
zapatos, besos, disculpas diminutas con etiquetita,
bufandas, guantes, otras hojas,
encendedores, bolsas, cosas generales.
y yo no sé qué puedo hacer, me quedo
ahí parado

(2012)


los lagos

quién está en la parada
quién espera ahí en la lluvia
quién mira el paso de los coches sin paraguas
quién es el que sin gabardina está parado y fuma
pues no no fuma porque se le mojó el cigarro
y ve pasar tranvías y carruajes
¿pero qué carruajes, mentiroso?
y ve pasar alfa romeos golfs passats
peugeots y algún que otro mustang
y škodas desde la parada ve las gotas de lluvia
de él se ríen y él se ríe de las gotas en la parada
se ríe cada vez más rápido no hay escape
el tranvía está lejos la parada está aquí
¡aguas! viene una ola grande mira mira
viene otra y no es ola sino un lago
pero ¿y a los lagos quién los cuida
y quién los pastorea en las montañas
quién alimenta las paradas con tranvías
quién mira qué suave es el asfalto?
30 000 000 de veces se ha saltado el lunes
y es la segunda vez que lo hace el martes
sin nada entre la lluvia y su objetivo nada
nada puede hacer y jamás se ha podido
tan sólo lluvia tranvías fotos
un par de curvas e intermitentes
asfalto y algunos peatones anfibios
escurridizos por el esfuerzo
¿quién, quién hubiera dicho?
de repente en la parada fanfarrias
trompetas tubas y unos instrumentos
pequeños, como plateados
que no recuerdo cómo se llamaban
emiten sus sonidos anunciando
que por lo de la lluvia hoy no habrá tranvías

(2014)

Svetozar Georgiev, "Ghostdog" (Sofía, 1976), Periódico de Poesía de la UNAM n° 88, México, abril 2016 *
Versiones de Neva Mícheva

* Estas versiones de los poemas de Ghostdog ya no están en línea en los archivos del Periódico de Poesía

Clic aquí para leer otro poema de Svetozar Georgiev publicado en este blog
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lunes, diciembre 05, 2022

Ekaterina Yósifova / Niñez: Recuerdos




Un recuerdo de trenes de pasajeros
Un largo viaje
Ella sólo tiene cinco, seis, siete años 
Cuando le hacen preguntas, responde confiada.
Ellos ríen: ¡qué niña más astuta,
te engañará en un minuto!
Ella no usa artimañas
y no engaña,
y ellos son
unos extraños.

Un posterior pero borroso recuerdo de
sus mentiras: su realidad más perfecta.
Verdad de antemano.

Un claro recuerdo de libros de páginas rígidas y grandes ilustraciones
El leñador sujetando las zarpas del oso
Los pastores arrojando al lobo al río envuelto en una bolsa
El anciano eliminando las bestias civilizadamente estrujadas en el pequeño mitón
Cuentos de hadas búlgaros
Cuentos de hadas alemanes
Bosques oscuros
Gnomos mortíferos
Niños con un susto de muerte
Hansel y Gretel
Ivancho y Mariyka
Vagando todavía
Fantasmas
Plegarias sin respuesta por un mundo seguro.

Ekaterina Yósifova (Kyustendil, Bulgaria, 1941-Sofía, 2022) Liryc-line
Traducción del búlgaro al inglés, Valentin Krastev
Del inglés al castellano, Jonio González




CHILDHOOD: MEMORIES

A memory of passenger trains
A long journey
She is only five, six, seven years old 
When they ask her questions, she answers with confidence.
They laugh: what a cunning girl,
she'll sell you in a minute!
She does not use cunning 
and does not sell,
and they are
alien to her.

A later, but unclear memory of 
her lies: her more perfect reality. 
Truth in advance.

A clear memory of books with stiff pages and large pictures
The lumberman fastens the paws of the bear
The shepherds throw the wolf into the river tied up in a sack 
The old man does away with the beasts civilly squeezed in the little mitten
Bulgarian fairy tales
German fairy tales
Dark forests
Deadly gnomes
Children frightened to death
Hanzel and Gretel 
Ivancho and Mariyka
Still roaming
Ghosts
Unanswered prayers for a secure world.

lunes, junio 13, 2022

Ekaterina Yosifova / Cuchillo de doble filo



No es práctico para pelar una manzana.
Ni para sacarle punta a un lápiz.
No tengo nada que ofrecerle
para pinchar, apuñalar,
ni siquiera para tallar.
Sin embargo, puedo colgarlo
en la pared, junto al fregadero,
para que observe con oscuro desdén
mi para nada peligroso entorno,
mientras yo y el resto de las cosas
vivimos como antes, y permanecemos alerta
bajo nuestras atávicas pieles.

Ekaterina Yosifova (Kyustendil, Bulgaria, 1941), The Season of Delicate Hunger. Anthology of Contemporary Bulgarian Poetry, Accents Publishing, Lexington, Kentucky, 2014
Edición y traducción del búlgaro al inglés, Katerina Stoykova-Klemer
Versión del inglés al castellano, Jonio González.


Foto: Ekaterina Yosifova por Yana Lozeva Jonio Gonzále/Facebook


DOUBLE-EDGED KNIFE

It’s not convenient for peeling an apple.
Nor sharpening a pencil.
I have nothing to offer it
for jabbing, stabbing,
even for whittling.
I may hang it, however,
on the wall, by the sink,
to observe with darkening contempt
my nondangerous surroundings,
while I and the rest of the stuff
live as before, and be on guard
in our atavistic underpeels.

*

Двуострият нож

Не е удобен за белене на ябълката.
Нито за подостряне на молива.
Нямам какво да му предложа
за намушкване, за наръгване,
дори за дялкане.
Мога, обаче, да го закача
да виси на стената, близо до мивката,
да оглежда с помътняващо презрение
неопасното ми обкръжение.
А аз и другите неща
да си живеем, както досега –
с едно наум
в атавистичните ни подкория.

sábado, octubre 27, 2018

Ekaterina Yosifova / La nube















Oscurece y hace frío,
la gran nube se interpone entre el sol y yo.
Viaja rápido, en breve te tocará
el otro extremo de su sombra.

¿Qué haces ahora? ¿Qué harás mañana?
Los días se deshacen como nubes.
Pensaba que envejecería
con la frente sobre tu hombro.

Podría soñarte, dormir un rato
despreocupada junto a tu vasto cuerpo,
despreocupada junto a tu alma sonriente
(lo digo con una sonrisa).

Aquí todo es amplio y sereno, nadie altera su vida.
La nube
pasará.
Nada hay en el horizonte, salvo la noche que se cierne.

Ekaterina Yosifova (Kyustendil, Bulgaria, 1941), Un silencio radiante: ocho poetas búlgaros contemporáneos, Juan de Mairena Editores, Lucena, Córdoba, España, 2010
Traducción de Liliana Tabakova, Rada Panchovska y Juan Antonio Bernier
Envío de Jonio González

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Foto: Ekaterina Yosifova, 2010 Spiritia/Wikipedia

viernes, abril 15, 2016

Svetozar Georgiev, "Ghostdog" / los humanos
















los humanos no son hojas otoñales,
a pesar de lo que dicen o escriben las almas sensibles.
los humanos son costales de arena delante de las ametralladoras.
no son estrellas los humanos ni son islas,
no son ni solitarios ni sociables.
son costales de arena amontonados
a lo largo de los ríos para que no se desborden.
tampoco son ideas que centellan por el universo
y da igual lo que les digan las videntes.
costales de arena delante de las ametralladoras
y de los ríos, para que no se desborden,
son los humanos.
apilados.

(2011)

Svetozar Georgiev, "Ghostdog" (Sofía, 1976), Periódico de Poesía de la UNAM n° 88, México, abril 2016
Traducción de Neva Mícheva

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martes, octubre 22, 2013

Ekaterina Yosifova / Dos poemas














Un hogar, casi

Cuando me pregunte: ¿qué has hecho hoy?,
le contestaré: todo el día
he estado pensando en un poema. No he hecho nada más,
no he preparado la comida, no he planchado, sólo he cosido tu botón,
he pensado en un poema sobre un botón y he reído.
Ha sido un día bonito.
Preguntará: ¿y qué has pensado?
E incluso: ¿y qué has escrito?
Por supuesto que lo va a preguntar: es
parte de la intimidad.
Entrará, se quitará los zapatos y la chaqueta.
Se lavará las manos. Preguntará: ¿qué has hecho hoy?
Nada, contestaré.
Nada.


La nube

Oscurece y hace frío,
la gran nube se interpone entre el sol y yo.
Viaja rápido, en breve te tocará
el otro extremo de su sombra.
¿Qué haces ahora? ¿Qué harás mañana?
Los días se deshacen como nubes.
Pensaba que envejecería
con la frente sobre tu hombro.
Podría soñarte, dormir un rato
despreocupada junto a tu vasto cuerpo,
despreocupada junto a tu alma sonriente
(lo digo con una sonrisa).
Aquí todo es amplio y sereno, nadie altera su vida.
La nube
pasará.
Nada hay en el horizonte, salvo la noche que se cierne.

Ekaterina Yosifova (Kyustendil, 1941), Un silencio radiante: ocho poetas búlgaros contemporáneos, traducción de Liliana Tabakova, Rada Panchovska y Juan Antonio Bernier; Juan de Mairena Editores, Lucena, Córdoba, España, 2010
Vía Jonio González