Mostrando las entradas con la etiqueta Piergiorgio Viti. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Piergiorgio Viti. Mostrar todas las entradas

lunes, agosto 26, 2024

Piergiorgio Viti / De "Como un cerezo al mediodía", 2



Había apoyado los ojos, 
con toda su firmeza, 
en tu rostro codiciado 
por las luces en tránsito 
de ciudades que lentamente desaparecían.  
Luego la oscuridad, obedeciéndose a sí misma, 
eclipsó la imagen 
y todos nos convertimos en embriones
en espera del mundo.
Así, tu rostro absorto
solo podía imaginarlo
como una hipótesis,
hasta cuando fuera resucitado
después del túnel.

Piergiorgio Viti (Sulmona, L'Aquila, Italia, 1978), Como un cerezo al mediodía, Barnacle, Buenos Aires, 2024
Traducción de Antonio Nazzaro



Avevo appoiato gli occhi,
in tutta la loro fermezza,
sul tuo volto conteso
dalle luci in transito
di città che spicciolavano.
Poi il buio, obbedendo a se stesso,
ha eclissato l’immagine
e tutti siamo diventati embrioni
in attesa del mondo.
Così, il tuo volto assorto
potevo soltanto immaginarlo
come un’ipotesi,
fino a quando sarebbe risorto
dopo la galeria.
---

domingo, agosto 11, 2024

Piergiorgio Viti / De "Se le cose stanno così", 3


Me dejas afuera
hasta de tus paréntesis;
aquí, lejos de tu abrazo,
los prados se hielan,
el mar, a la noche,
se seca entre las manos
y yo vivo
una vida
              involuntaria.

Piergiorgio Viti (Sulmona, Italia, 1978), Se le cose stanno così, Italic, Ancona, 2015
Versión de Jorge Aulicino

Más poemas en castellano, traducidos por Antonio Nazzaro, en Como un cerezo al mediodía, Editorial Barnacle

Mi lasci fuori
anche dalle tue parentesi;
lì, lontano dal tuo abbraccio
i prati sono ghiacciati,
il mare, alla sera,
si prosciuga tra le mani
ed io vivo
una vita
               involontaria.
---
Foto: Piergiorgio Viti/Facebook

viernes, junio 14, 2024

Piergiorgio Viti / De "Como un cerezo al mediodía"



(después de un documental)

Si hace millones de años 
no hubieran estado
ellos,
no habríamos tenido
tanto oxígeno.
Nos habríamos quedado donde estábamos
(y quién sabe dónde estábamos, quién sabe…),
la vida no habría madurado 
hélices códigos binarios,
nada de nada,
una tabula rasa un cero absoluto.

Pero gracias a los estromatolitos,
a sus burbujas de aire,
existimos 
proliferamos
por la noche nos damos besos
frente a una sopa.
Es en suma gracias a ellos 
que en los jardines de Recanati
los niños pueden saludar con la manita
y en la noche, bajo las cobijas,
puedo susurrarte
Abrázame
que si te volteas hacia el otro lado 
me parece que hace más frío.


(sueño neorrealista)

Una casa esculpida
en una roca jurásica
que todos en la ciudad
corrían a ver,
horas y horas de turístico vaivén…

Quien entraba, escuchaba voces
que por todas partes
boqueaban palabras aladas
y los turistas allí se preguntaban
qué significaban 
aquellos monosílabos aéreos,
canicas rebotando dentro de un eco.

Nosotros ni siquiera lo sabíamos
y cada noche
nos íbamos a la cama,
desubicados como muchos,
entre significados
y significantes… 

Piergiorgio Viti (Sulmona, L'Aquila, Italia, 1978)
Traducción de Antonio Nazzaro

Como un cerezo al mediodía
,
Barnacle, 
Buenos Aires, 2024









Más poemas de Piergiorgio Viti en Otra Iglesia Es Imposible
---
Foto: Piergiorgio Viti, Atelier

lunes, enero 29, 2024

Piergiorgio Viti / De "Dentro al petto mi si muove un canto"



Hoy, en el centro comercial,
me compré un ventilador.
Claro, un ventilador,
porque anoche no pude
pegar un ojo,
me faltaba el aire...
Podrías haberme dicho, Maura,
que te ibas,
que poco a poco te ibas decolorando
en la lavandina de un dolor;
pero no lo hiciste,
no dijiste nada,
me dejaste toda la noche
a la merced
de ortigas alrededor de los tobillos,
densas medusas,
caninos demasiado afilados
para cualquier resistencia.
Luego, con las pupilas limpias,
pensé de nuevo en la escalera
que subíamos juntos,
el barullo de los estudiantes en la puerta,
la reverencia de los saludos
de los que siempre esperan
juicios demasiado universales.
Pensé de nuevo en tus consejos
polares como las estrellas,
las charlas en el jardín,
mientras tu marido
pellizcaba los duraznos de temporada...
Y esta mañana, al regresar a casa,
el nuevo ventilador bajo el brazo,
en el umbral
ya no vi más la muerte,
el cráneo con occipucios prominentes
y globos oculares vacíos,
sino una chica con trenzas
lidiando con un teléfono celular
y tú a mi lado
susurraste algo,
tal vez que la vida sigue,
sigue de todos modos,
y que es bueno que todavía existan
ciertas chicas con trenzas...

Piergiorgio Viti (Sulmona, Italia, 1978), Dentro al petto mi si muove un canto, Arcipelago Itaca, Osimo, Ancona, 2022 Vía Piergiorgio Vitti/Facebook
Versión de Jorge Aulicino

Más poemas de Piergiorgio Viti en Otra Iglesia Es Imposible

  
Oggi, al centro commerciale,
mi sono comprato un ventilatore.
Certo, un ventilatore,
perché stanotte non riuscivo 
a prendere sonno,
mi mancava l’aria…
Potevi dirmelo, Maura,
che te ne stavi andando,
che stavi sbiancando a poco a poco
nella candeggina di un dolore;
invece non l’hai fatto,
non hai detto nulla,
lasciandomi tutta notte 
in balìa
di ortiche attorno alle caviglie,
meduse avvinghiate,
canini troppo aguzzi
per qualsiasi resistenza.
Poi, con le pupille terse,
ho ripensato alle scale
che salivamo insieme,
al chiasso degli alunni sulla soglia,
alla reverenza dei saluti
di chi si aspetta sempre
giudizi troppo universali.
Ho ripensato ai tuoi consigli
polari come stelle,     
alle chiacchiere in giardino,
mentre tuo marito
pizzicava albicocche di stagione…
E stamattina, di ritorno a casa,
il ventilatore nuovo sotto braccio,
sulla soglia
non ho più visto la morte,
il teschio con gli occipiti prominenti
e i bulbi oculari vuoti,
ma una ragazza con le trecce
alle prese con un cellulare
e tu di fianco a me
hai sussurrato qualcosa,
forse che la vita va avanti,
va avanti lo stesso,
che è bello esistano ancora
certe ragazze con le trecce…

---

martes, noviembre 09, 2021

Piergiorgio Viti / (anoche)




Estábamos en ese lugar en medio de los montes,
donde se crían truchas, ¿te acordás?
Y en el pasto que bordea los estanques,
allá, entre las truchas que encrespan el agua,
encontraste una flauta.
Todo alrededor, cristal,
las montañas, propagaban el eco de tus notas
y las truchas, poco a poco, comenzaron
a volar en el cielo como pájaros.

Piergiorgio Viti (Sulmona, Italia, 1978), Aperto per inventario, Pequod, Ancona, 2019
Versión de Jorge Aulicino



(stanotte)

Eravamo in quel posto in mezzo ai monti,
dove si allevano le trote, ricordi?
E tu, nell'erba que borda le vasche,
là, fra le trote que increspano l'acqua,
hai trovato un flauto.
Tutto intorno, cristallo,
le montagne, rimbalzavano l'ecco delle tue note
e le trote, piano piano, hanno iniziato
a volare in ciello come uccelli.

lunes, junio 07, 2021

Piergiorgio Viti / Cuando tengo miedo
















Cuando tengo miedo, lo sé,
mi corazón, papel de lija,
se vuelve ligero, el ala de una alondra...
Estás en el juego,
contale cuánta agua
ha pasado bajo los puentes.
Contale cuánto azul
se abre después del desbole de los inviernos.
Tranquilizalo, como una antorcha
cuando de noche bailan los fuegos fatuos.
Y tené mi mano siempre apretada,
ponela en el guante de la tuya, 
y decime una palabra,
una sola, votiva, bienhechora,
que me fructifique dentro,
como un cerezo al mediodía.

Piergiorgio Viti (Sulmona, Italia, 1978)
Versión de Jorge Aulicino

Quando l'aria aveva paura di Nureyev,
Terra d'Ulivi Edizioni, 
Lecce, 2021










Foto: Atelier

Quando ho paura, lo so,
il mio cuore, carta vetrata,
diventa leggero, l’ala di un’allodola…
Tu stai al gioco,
raccontagli quanta acqua
è passata sotto ai ponti.
Raccontagli quanto azzurro
si apre dopo il putiferio degli inverni.
Rassicuralo, alla pari di una torcia
quando a notte danzano i fuochi fatui.
E tieni la mia mano sempre più stretta,
indossala nel guanto della tua,
poi dimmi una parola, 
una sola, votiva, benestante, 
che mi fruttifichi dentro
come un ciliegio a mezzogiorno.

miércoles, marzo 03, 2021

Piergiorgio Viti / Cuando era chico

 


Cuando era chico,
me acuerdo, cada vez,
qué gran miedo ...

Pero hoy
ya no tengo miedo
de doctores en sí y para sí,
solo de lo que podrían decirme,
algo del tipo:
Sabe, señor Viti,
solo le queda una semana.

No sé qué haría
si las cosas sucedieran realmente así.
Tal vez desafiaría mis miedos,
encontraría el coraje
de escalar una montaña,
arrojarme al vacío en bungee jumping,
asomarme a un balcón
gritando tu nombre hasta el cansancio,
hasta que la luna
rompiera su caparazón
y entonces algo,
algo desconocido saliese...

[inédito]

Piergiorgio Viti (Sulmona, Italia, 1978)
Versión de Jorge Aulicino



Quando ero bambino,
mi ricordo, ogni volta,
che gran spavento…

Ma oggi
non ho più paura
dei dottori in sé e per sé,
solo di quello che potrebbero dirmi,
qualcosa del tipo:
Sa, signor Viti,
non Le resta che una settimana.

Non so cosa farei,
se le cose andassero davvero così.
Forse sfiderei le mie paure,
troverei il coraggio 
di scalare una montagna,
lanciarmi nel vuoto in un bungee jumping,
affacciarmi da un balcone
urlando a sfinimento il tuo nome,
finché la luna
spezzerà il suo guscio
e allora qualcosa,
qualcosa di ignoto verrà fuori…

lunes, marzo 04, 2019

Piergiorgio Viti / (Porto Recanati)














La marejada de ayer,
sin pudor, arrastró a la orilla
tarros tubos encendedores.
Hay incluso juguetes.

Y hay pantuflas
gastadas por la distancia que recorrimos
en espera de que alguno pueda venirnos a decir:
"Te extraño".

Y sobre una madera desgarrada por las olas,
las hormigas, en fila india,
por una grieta cenozoica
se bifurcan, instantáneamente, en épsilon,
inaugurando nuevos caminos, muy diversos,
como después de un big bang.

Piergiorgio Viti (Sulmona, Italia, 1978)
Versión de Jorge Aulicino

Aperto per inventario,
Pequod,
Ancona, 2019










Otra Iglesia Es Imposible - Centro Cultural Tina Modotti Caracas - Il Cittadino di Recanati - Poesia, Luigia Sorrentino, RAI News


(Porto Recanati)

La mareggiata di ieri,
senza pudore, ha trascinato a riva
flaconi tubi accendini.
Ci sono anche delle formelle.

E ci sono delle ciabatte
consumate dalle distanze che percorriamo,
in attesa che qualcuno possa venirci a dire:
“Mi manchi”.

E sopra un legno squarciato dalle onde,
le formiche, in fila indiana,
per una crepa cenozoica
si biforcano, istantaneamente, ad ipsilon
inaugurando nuovi cammini, diversissimi,
come dopo un big bang.

---
Foto: FB

jueves, septiembre 06, 2018

Piergiorgio Viti / Tú, detrás de la ventana...
















Tú, detrás de la ventana,
con la luz de la terraza
encendida,
escrutabas algo en la oscuridad.
Perdido entre la vajilla en la cocina,
te dejaba hacer
en esa luz tenue
que te inmaculaba,
te desvanecía un poco la cara
extraña, venida
de otras dimensiones. De otras luces
de planetas remotos.
Entonces, "¿qué estás mirando
allá afuera", te pregunté
mientras hacía resplandecer
los óvalos de los vasos,
y tú, casi en silencio zen,
"un geco", susurraste.
Un geco.
Toda la noche mirando
entre las hojas de la albahaca
y de la gardenia
un geco, con la prehistoria
viva en sus escamas,
en sus ojos de poseído...
Y ahí, ahí te quedaste,
para que algo se hiciese realidad,
para que la prehistoria,
al menos por un momento,
pudiera atravesar
la pompa de jabón de tu presente.

[inédito]

Piergiorgio Viti (Sulmona, Italia, 1978)
Versión de Jorge Aulicino


Tu, dietro la finestra,
con la luce della terrazza 
accesa,
scrutavi nel buio qualcosa.
Perso tra le stoviglie della cucina,
io ti lasciavo fare,
dietro quella luce tenue
che ti immacolava,
ti sbiadiva appena il volto
forestiero, precipitato
da altre dimensioni. Da altre luci
di pianeti remoti.
Poi, “cosa stai guardando,
là fuori”, ho domandato,
mentre facevo scintillare
l’ovale dei bicchieri
e tu, quasi in un silenzio zen,
“un geco” hai sussurrato.
Un geco.
Tutta la sera a cercare 
tra le foglie del basilico
e della gardenia
un geco, con la preistoria 
viva nelle sue squame,
nei suoi occhi spiritati…
E lì, lì sei rimasta,
perché qualcosa si avverasse,  
perché la preistoria
almeno per un attimo
potesse incrociare 
la bolla di sapone del tuo presente…

---
Foto: FB

sábado, marzo 04, 2017

Piergiorgio Viti / De "Se le cose stanno così", 2















Querría morir antes que tú
porque, lo sabes, no soportaría
la idea de quedarme solo
para ocuparme de tus agaves
y poner la mesa a la noche
para mí solamente

Corramos la carrera
de quién muere primero.
Yo podría contar las ovejitas
hasta el día
del sueño eterno,
o bien podría morir
una tarde de lluvia
como esta
o ahogado en un charco
o en un vaso de agua
en momentos difíciles.

Tú quizá
no estarías en paz,
me buscarías entre las sábanas
de nuestra cama desecha,
o detrás de las cortinas
de ciudades remotas...

Entonces no,
sigamos así,
viendo el noticiero de las ocho,
preguntándonos cuándo vendrá el calor,
mirándonos a través del vidrio
de los vasos
durante los aperitivos
y en los días más tristes
tengamos una cita.

Piergiorgio Viti (Sulmona, Italia, 1978), Se le cose stanno così,  Italic, Ancona, 2015
Versión de Jorge Aulicino

Foto: Piergiorgio Viti FB


Vorrei morire prima di te 
perché, lo sai, non sopporterei
l’idea di restare da solo
a occuparmi delle tue agavi
e la sera apparecchiare
per me soltanto.

Facciamo a gara
a chi muore per primo allora.
Io potrei contare le pecore 
fino al giorno
del sonno eterno,
oppure potrei morire
in un pomeriggio di pioggia 
come questo
affogando in una pozzanghera, 
o nei momenti difficili
dentro un bicchiere d’acqua.

Tu forse
non ti daresti pace,
mi cercheresti tra le lenzuola 
del nostro letto sfatto, 
oppure al di là delle cortine
di città remote...

Allora no,
continuiamo pure
a guardare il tiggì delle venti, 
a domandarci il caldo quando arriva,
a guardarci oltre i vetri
dei bicchieri
durante gli aperitivi
e anche nei giorni più tristi 
diamoci un appuntamento.

lunes, agosto 10, 2015

Piergiorgio Viti / De "Se le cose stanno così"














De París no recuerdo la torre Eiffel
o Notre Dame o el Sacre Coeur,
sino los inmensos jardines donde
las fuentes plateaban la luz;
y nuestras presuntas conversaciones
sobre Italia, demasiado lejana,
como la cuadratura del círculo.
Y luego recuerdo desde tu ventana
las estimaciones de mil ventanas:
inquilino de departamentos inexplorados.
recluta de las costumbres más disparatadas,
mi vida se multiplicaba en las de los otros
y era inútil leer los horóscopos
o preguntarte qué querías de mí,
porque yo era todos los demás.

*

Mi madre no sale más,
se aturde de fármacos
y espera las siete, cuando el presentador hace preguntas
que parecen dirigidas a ella.
Mi madre no sale más.
La última vez, hace años,
hizo un paseo cerca de la rompiente
y al regresar me dijo que el mar
le parecía que caminaba para atrás.

Piergiorgio Viti (Sulmona, Italia, 1978), Se le cose stanno così, Italic, Ancona, 2015
Versiones de Jorge Aulicino

Foto: Piergiorgio Viti FB


Di Parigi non ricordo la Torre Eiffel
o Notre Dame o il Sacre Coeur,
ma gli immensi giardini, dove
le fontane argentavano la luce,
e le nostre presunte conversazioni
sull’Italia, troppo lontana
come la quadratura di un cerchio.
E poi ricordo dalla tua finestra
le stimmate di mille finestre:
inquilino di appartamenti inesplorati,
recluta nelle abitudini più disparate,
la mia vita si moltiplicava dentro le altre
ed era inutile leggere gli oroscopi
o domandarti cosa provassi per me,
perché io ero tutti gli altri.


mia madre non esce più,
si imbambola di farmaci
e aspetta le sette, quando il presentatore fa domande
che sembrano rivolte pure a lei.
Mia madre non esce più.
L’ultima volta, anni fa,
ha fatto una passeggiata sulla battigia
e, al ritorno, mi ha detto che il mare
le sembrava camminasse all’indietro.

jueves, septiembre 27, 2012

Piergiorgio Viti / La miope



(la miope)

No es raro que me equivoque,
confundo las entradas con las salidas,
los ómnibus que se van
con los que vienen;
confundí incluso un amor
con el de otro,
pero me di cuenta enseguida,
por el olor de la loción para después de afeitar
o porque el abrazo
no era igual.

No es raro que me equivoque,
pero me gusta,
prefiero escuchar,
desenredar las voces,
porque salen del pecho,
colmena del alma,
y si me dicen
por qué no me pongo anteojos
respondo que la realidad hace tanto mal
que a veces es mejor
imaginarla.

Piergiorgio Viti (Sulmona, L'Aquila, 1978), inédito


(la miope)

Non è raro che sbagli,
confondo le entrate con le uscite,
gli autobus che partono
con quelli che ritornano;
alcune volte ho scambiato con altri
perfino il mio amore,
ma me ne sono accorta subito,
dall’odore del dopobarba
o perché l’abbraccio
non era lo stesso.

Non è raro che sbagli,
però mi piace così,
preferisco ascoltare,
districarmi tra le voci,
perché partono dal petto,
alveare dell’anima,
e se mi chiedono
come mai non indosso occhiali,
rispondo che la realtà fa così male
che a volte è meglio 
immaginarla.

---
Ilustración: Porto di Marghera, 1983, Zoran Music

lunes, agosto 15, 2011

Piergiorgio Viti / Veo las fotos...




Veo las fotos de mi hermano...

Veo las fotos de mi hermano
rejuvenecido, imberbe,
con una sonrisa que hoy es sarcástica,
porque el tiempo amarillea, deforma,
todo gramínea.

Y más allá de los cristales, un vasto sueño:
sólo el eco de una radio portátil
atraviesa las mudas habitaciones,
embarulla una escucha
entre quien está vivo y quien está muerto.

Piergiorgio Viti (Sulmona, L'Aquila, 1978), Accorgimenti, Casa Editrice L'arcolaio, Forli, 2010
Versión: Jorge Aulicino


Vedo le foto di mio fratello
ringiovanito e sbarbato,
con un sorriso che oggi ghigna,
perché il tempo ingiallisce, deforma,
tutto gramigna.

E oltre i vetri, un vasto sonno:
solo l'eco di una radiolina
trapassa le mute stanze,
parapiglia un ascolto
tra chi è vivo e chi è morto.


---
Ilustración: Piazza S. Stefano (Milano), 1935, Siro Penagini

viernes, julio 08, 2011

Piergiorgio Viti / Dos poemas














La respiración en el vidrio...

La respiración que en el vidrio se pierde
es de un tiempo que no deja escapatoria.
Mientras el mirar procede
como un bisturí entre invisibles heridas,
tú hablas, de espaldas. En los milímetros
o años que nos separan,
se escucha el espacio en blanco,
entre una palabra y otra.


A las nueve de la mañana...

A las nueve de la mañana ya sentía
el olor de lavandería, aquel olor
terso, de limpieza extrema, continental,
y por las escaleras redoblaba
el tambor masticatorio de la gran lavadora:
lo sentía retumbar en la cabeza, el pecho,
y yo, pequeño, solo, me espantaba
de poder ser su bolo.

Piergiorgio Viti (Sulmona, L'Aquila, 1978), Accorgimenti, Casa Editrice L'arcolaio, Forli, 2010
Versiones de Jorge Aulicino

Il respiro che nel vetro si perde
è di un tempo che non lascia scampo.
Mentre il guardare procede
come un bisturi fra invisibili ferite,
tu parli, voltata di spalle. Nei millimetri
o anni che ci separano,
si ascolta lo spazio bianco
tra una parola e l'altra.


Alle nove del matino già sentivo
l'odore di lavanderia, quell'odore
terso, di pulito estremo, continentale
e per le scale tambureggiava
il rumore masticatorio della grande lavatrice:
lo sentivo rimbombare nella testa, nel petto
ed io piccino, da solo, ero così spaventato
di poter essere il suo bolo.


---
Foto: Piergiorgio Viti Facebook

martes, junio 10, 2008

Piergiorgio Viti / Con gestos prudentes

con gestos prudentes
levantas la vajilla, el azúcar,
maniobras con tacitas descontentas.
el verano todavía se demora.
el afán escondido
entre rubios flecos
es un sueño
que amansas con somníferos.
suspiras.
imaginas cosas que te han escamoteado,
estaciones no llegadas
y, en tanto, te quedas absorta
con la mirada
sobre tenaces ventanales.

Piergiorgio Viti, en Nomadi Mondi
Versión de J. Aulicino


con gesti prudenti
recuperi il vasellame, lo zucchero,
destreggi tazzine scontente.
l'estate ancora si attarda.
l'affanno nascosto
tra bionde frange
è un sonno
che addestri con i sonniferi.
sospiri. immagini cose sottratte,
stagioni non pervenute
e intanto resti impigliata
con lo sguardo
sulle tenaci vetrate.

martes, mayo 27, 2008

Piergiorgio Viti / No te apartes de la luz

No te apartes de la luz
que, llameando, te envuelve, casi
te viste. El verano se encarama
a las verjas, sobre las rejas recupera su
aliento. Las begonias,
abrazándose, atestan cornisas
y patios. Las cocinas se afanan
en el almuerzo, una voz cortés
lee las noticias, pero tú
miras otro sitio, donde los techos se aprietan 
para limitar el cielo.

Piergiorgio Viti (Sulmona, L'Aquila, 1978), Tre poesie, Nomadi Mondi, abril, 2008.
Versión de J. Aulicino.


Non scostarti dalla luce
che, avvampando, ti avvolge, quasi
ti indossa. L’estate si arrampica
sui cancelli, sulle inferriate, riassume
i respiri. Le begonie,
abbracciandosi, colmano ringhiere
e cortili. Le cucine sono indaffarate
per il pranzo, una voce cortese
legge le notizie, ma tu
guardi altrove, dove i tetti si aggiustano
a restringere il cielo.