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domingo, octubre 22, 2023

Paul Eluard / La tierra es azul como una naranja




La tierra es azul como una naranja.
Jamás un error las palabras no mienten
Ya no te dan nada para cantar
A la hora de los besos en que se entienden
Tontos y amores
Ella su boca de alianza
Todos los secretos todas las sonrisas
Y esa ropa de indulgencia
Que parece toda desnuda.

Las avispas florecen de color verde
El amanecer se envuelve el cuello
Con un collar de ventanas
Las alas cubren las hojas
Tienes todas las alegrías solares
Todo el sol en la tierra
Sobre los caminos de tu belleza.

Eugène Émile Paul Grindel, Paul Éluard (Saint Denis, Francia, 1895-Charenton-le-Pont, Francia, 1952), L' Amour la poésie, Gallimard, París, 1929, vía Éternels Éclairs / Poèmes
Versión de Hélène Robespierre



La terre est bleue

La terre est bleue comme une orange
Jamais une erreur les mots ne mentent pas
Ils ne vous donnent plus à chanter
Au tour des baisers de s’entendre
Les fous et les amours
Elle sa bouche d’alliance
Tous les secrets tous les sourires
Et quels vêtements d’indulgence
À la croire toute nue.

Les guêpes fleurissent vert
L’aube se passe autour du cou
Un collier de fenêtres
Des ailes couvrent les feuilles
Tu as toutes les joies solaires
Tout le soleil sur la terre
Sur les chemins de ta beauté.

domingo, noviembre 27, 2022

Paul Éluard / Dos poemas




Apenas desfigurada

        Adiós tristeza
        Buenos días tristeza
Estás grabada en las líneas del tejado
Estás grabada en los ojos que amo
Tú no eres siempre el infortunio
Porque los más pobres labios te revelan
Por una sonrisa
Buenos días tristeza
Amor de los cuerpos afables
Poder del amor
Cuya gentileza nace
Como un monstruo sin cuerpo
Cabeza sin ilusiones
Bello rostro tristeza.

La vida inmediata, 1932


Buena justicia

Es la cálida ley de los hombres
De la uva hacen el vino
Del carbón hacen el fuego
De los besos hacen los hombres

Es la dura ley de los hombres
Guarecerse intacto a pesar
De las guerras y la miseria
A pesar de los peligros de muerte

Es la dulce ley de los hombres
Cambiar el agua en luz
El sueño en realidad
Y los enemigos en hermanos

Una vieja y nueva ley
Que se va perfeccionando
Del fondo del corazón del niño
Hasta la razón suprema

Poder decirlo todo, 195l

Eugène Émile Paul Grindel, Paul Éluard (Saint Denis, Francia, 1895-Charenton-le-Pont, Francia, 1952), Poemas, traducción y prólogo de Camilo Fernández Cozman, Signo Lotófago, Lima, 2001



À peine défiguée

   Adieu tristesse
   Bonjour tristesse
Tu es inscrite dans les lignes du plafond
Tü es inscrite dans les yeux que j'aime
Tü n'es pas tout á fait lamisére
Car les lévres les plus pauvres te dénoncent
hr un sourire
Bonjour tristesse
Amour des corps aimables
Puissance de I'amour
Dont I'amabilité surgit
Comme unmonstre sans corps
Téte désappointée
Tiistesse beau visage.

La vie immediate, 1932


Bonne justice

C'est la chaude loi des hommes
Du raisin ils font du vin
Du charbon ils font du feu
Des baisers ils font des hommes

C'est la dure loi des hommes
Se garder intact malgré
Les guerres et la misére
Malgré les dangers de mort

C'est la douce loi des hommes
De changer I'eau en lumiére
Le réve en réalité
Et les ennemis en fréres

Une loi vieille et nouvelle
Qui va se perfectionnant
Du fond du ceur de l'enfant
Jusqu'á la raison supréme

Pouvoir tout dire, 195l

domingo, octubre 10, 2021

Paul Eluard / El espejo de un momento



Disipa el día,
Muestra a los hombres las imágenes desligadas de la apariencia.
Quita a los hombres la posibilidad de distraerse,
Es duro como la piedra,
La piedra informe,
La piedra del movimiento y de la vista,
Y tiene tal resplandor que todas las armaduras y todas las máscaras
     quedan falseadas,
Lo que la mano ha tomando ni siquiera se digna tomar la forma de
     la mano,
Lo que ha sido comprendido ya no existe,
El pájaro se ha confundido con el viento,
El cielo con su verdad,
El hombre con su realidad.

                                          Capitale de la douleur [1926]

Eugène Émile Paul Grindel, Paul Eluard (Saint Denis, Francia, 1895-Charenton-le-Pont, Francia, 1952), Aldo Pellegrini, Antología de la poesía surrealista, Fabril Editora 1961; Editorial Argonauta, Barcelona y Buenos Aires, 1981, 2006 

sábado, octubre 31, 2020

Paul Eluard / Los pequeños justos



1

Sobre la casa de la risa
Un pájaro ríe en sus alas.
El mundo es tan liviano
que ya no está en su sitio
Y tan alegre
que no le falta nada.

2

¿Por qué soy tan hermosa?
Porque mi dueño me lava.

3

Con tus ojos yo cambio igual que con las lunas
Y a veces soy de plomo y a veces soy de pluma
Un agua misteriosa y negra que te ciñe
O si no en tus cabellos tu ligera victoria.

4

Un color señora, un color señor,
Uno en los senos, uno en el pelo,
   La boca de las pasiones
   Y si veis rojo
Sobre vuestras rodillas está la más hermosa.

5

Para hacer reír la indicada
¿Era ella de piedra?
Se desmoronó.

6

El monstruo de la huída ahúma hasta las plumas
De ese pájaro enrojecido por el fuego del fusil.
Su lamento se expande por un muro de lágrimas
Y las tijeras de los ojos cortan la melodía
Que despuntaba ya dentro del cazador.

7

La naturaleza se ha enredado en los hilos de tu vida
Tu sombra, el árbol, muestra su carne: el cielo.
Tiene la voz de la arena y tiene los gestos del viento
Y todo lo que dices se mueve detrás tuyo.

8

Ella se niega siempre a comprender, a oír,
Ríe para esconder su temor de sí misma.
Ha caminado siempre debajo de los arcos de la noche
Y por donde ha pasado
Ha dejado
Las huellas de las cosas rotas.   

9

Sobre este cielo en ruinas, sobre estos vidrios de agua dulce,
Qué semblante vendrá, que caracol sonoro,
A anunciar que la noche del amor se hace día,
Boca abierta unida a la boca cerrada.

10

Desconocida, era mi forma predilecta,
La que a mí me quitaba la pena de ser hombre,
Y la veo y la pierdo y sufro mi dolor
Como un poco de sol sobre aguas frías.

11

Los hombres que cambian y se aparecen
Siempre, en el curso de sus días, han cerrado los ojos
Para disipar la bruma de burlas
Etc...

Eugène Émile Paul Grindel, Paul Eluard (Saint Denis, Francia, 1895-Charenton-le-Pont, Francia, 1952), "Capital del dolor" [1926], Obras escogidas, tomo I, Editorial Platina, Buenos Aires, 1962
Traducción de Marcelo Ravoni


Foto: Paul Eluard, por Robert Doisneau Gamma-Rapho/Getty Images

sábado, noviembre 19, 2016

Paul Eluard / La ausencia















Te hablo a través de las ciudades
Te hablo a través de los llanos

Mi boca está sobre tu almohada

Ambas caras de los muros se enfrentan
Y mi voz que te reconoce

Yo te hablo de eternidad

¡Oh! las ciudades y los recuerdos
Ciudades envueltas por deseos
Ciudades precoces y tardías
Ciudades fuertes ciudades íntimas
Despojadas de albañiles
De pensadores y fantasmas

Campiña, regla de esmeralda
Vívida viviente sobreviviente
El trigo del cielo sobre nuestra tierra
Alimenta mi voz sueño y lloro
Río y lloro entre llamaradas
Entre racimos del sol

Y sobre mi cuerpo tu cuerpo extiende
El manto de un espejo cristalino.

Paul Eluard (Saint Denis, Francia, 1895-Charenton-le-Pont, Francia, 1952)
Versión de Vicente Cófreces y Javier Cófreces


Poemas de amor,
Ediciones en Danza,
Buenos Aires, 2015













L ‘absence

Je te parle à travers les villes
Je te parle à travers les plaines

Ma bouche est sur ton oreiller

Les deux faces des murs font face
A ma voix qui te reconnaît

Je te parle d´éternité

Ô villes souvenirs de villes
Villes drapées dans nos désirs
Villes précoces et tardives
Villes fortes villes intimes
Dépouillées de tous leurs maçons
De leurs penseurs de leurs fantômes

Campagne règle d´émeraude
Vive vivante survivante
Le blé du ciel sur notre terre
Nourrit ma voix je rêve et pleure
Je ris et rêve entre les flammes
Entre les grappes du soleil

Et sur mon corps ton corps étend
La nappe de son miroir clair.

De Le livre ouvert II, 1942

---
Fot s/d

miércoles, junio 05, 2013

Poemas elegidos, 7


Irene Gruss
(Buenos Aires, 1950)

Para vivir aquí, de Paul Eluard
No es, pienso, su mejor poema ni el que más me gusta. Pero ese “Yo hice un fuego / para ser su amigo” sigue viniendo casi a diario, casi leitmotiv, casi cantinela; y el “Como un muerto yo no tenía más que un único elemento” es uno de mis lemas o especie de lemas. Esa conciencia del absoluto, ese giro que da al final transforma y me da de comer. I.G.


Versión de Luis Quintana Tejera:

Para vivir aquí

Yo hice un fuego, el azur me había abandonado,
un fuego para ser su amigo,
un fuego para introducirme en la noche invernal,
un fuego para vivir mejor;
Yo le di aquello que el día me había dado:
los bosques, las zarzas, los campos de trigo, las viñas,
los nidos y sus pájaros, las casas y sus llaves,
los insectos, las flores, las hormigas, las fiestas.
Yo viví al solo ruido de sus llamas crepitantes,
al perfume de su calor;
yo era como un barco navegando en un agua cerrada,
como un muerto yo no tenía más que un único elemento.


Versión de Raúl Gustavo Aguirre:

Para vivir aquí

Hice un fuego, lo azul me había abandonado,
Un fuego para ser su amigo,
Un fuego para entrar en la noche invernal,
Para vivir mejor.

Y le di todo aquello que el día me hubo dado:
Los bosques, los zarzales, los trigales, las viñas,
Los nidos y sus pájaros, las casas y sus llaves,
Los insectos, las flores, los armiños, las fiestas.

Viví con el rumor de las llamas crujientes.
Con el perfume de su ardor;
Yo como un barco iba por el agua prohibida,
Como un muerto no tuve más que un solo elemento.

Paul Eluard (Saint-Denis, 1895-Charenton-le-Pont, 1952)

viernes, noviembre 07, 2008

Paul Eluard / Para vivir aquí

Hice un fuego, lo azul me había abandonado,
Un fuego para ser su amigo,
Un fuego para entrar en la noche invernal,
Para vivir mejor.

Y le di todo aquello que el día me hubo dado:
Los bosques, los zarzales, los trigales, las viñas,
Los nidos y sus pájaros, las casas y sus llaves,
Los insectos, las flores, los armiños, las fiestas.

Viví con el rumor de las llamas crujientes.
Con el perfume de su ardor;
Yo como un barco iba por el agua prohibida,
Como un muerto no tuve más que un solo elemento.

Paul Eluard (Saint-Denis, 1895-Charenton-le-Pont, 1952), Raúl Gustavo Aguirre, Poetas franceses contemporáneos, Ediciones Librerías Fausto, Buenos Aires, 1974.


Pour vivre ici
Jes fis un feu, l'azur m'ayant abandonné, / Un feu pour être son ami, / Un feu pour m'introduire dans le nuit d'hiver, / Un feu pour vivre mieux. // Je lui donnai ce que le jour m'avait donné: / Les forêts,les buissons, les champs de blé, les vignes, / Les nids et leurs oiseaux, les maisons et leurs clés, / Les insectes, les fleurs, les fourrures, les fêtes. // Je vécus au seul bruit des flammes crépitantes, / Au seul perfum de leur chaleur; / J'étais comme un bateau coulant dans l'eau fermée, / Comme un mort je n'avais qu'un unique élément.


Foto: Eluard, Bibliothèque Publique et Universitaire de Neuchâtel