Mostrando las entradas con la etiqueta Luciano Erba. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Luciano Erba. Mostrar todas las entradas

miércoles, noviembre 27, 2024

Luciano Erba / Del Dr. K


(con tres glosas y una variante)

Suéltate, acuéstate, relájate
y asocia las imágenes del sueño
el clergyman de los curas
la panza de los atunes
las ciruelas
las ciruelas blancas de Bohemia -1
¡asocia! Es difícil
ce blanc ci tendre de pl'tre
sous un ciel de vent d'ouest
sali par les cheminèes d'hiver -2
¡asocia! después del viaducto empezamos a subir
entre dos setos de zarzamoras -3
¡asocia! subía escaleras recién pintadas
de casas recomenzadas
arrancaba grumos de nimio de las barandas
¡asocia, asocia! ¡pero regresa el atún!
asocia suelta relaja
subía escaleras sobre el mar
K. sentado como Napoleón
Decide
Subir escaleras es como (Adler) amar. -4

1 habíamos partido de Mariahilfe hacia las flores de porotos entre las amapolas de alta montaña

2 Variante ce blanc des cuisses des filles quand elles quittent leurs bas noirs dans un meublè

3 fue un verano de flores arrancadas de trenes frescos, de postigos entreabiertos

4 ¿fue cuando sobre una silla de mimbre tatuaba el mono de Rimini?

Luciano Erba (Milán, Italia, 1922 - 2010),  Il male minore, Mondadori, 1960
Versión de Jorge Aulicino

Más poemas de Luciano Erba en Otra Iglesia Es Imposible, Periódico de Poesía


Dal dottor K.
(con tre glosse e una variante)
 
Si sciolga si stenda si rilassi
e associ le immagini del sogno
il sottogola dei preti
la pancia dei tonni
le prugne
le prugne bianche di Boemia 1
associ! Ë difficile
ce blanc ci tendre de pl‚tre
sous un ciel de vent d'ouest
sali par les cheminèes d'hiver 2
associ! dopo il viadotto cominciammo a salire
tra due siepi di rovi 3
associ! salivo scale verniciate di fresco
di case ricominciate
strappavo grumi di minio dalle ringhiere
associ, associ! ma ritorna il tonno!
associ si sciolga si rilassi
salivo scale sopra il mare
K. seduto come Napoleone
Decide
Salire scale è come (Adler) amare. 4
 
1 eravamo partiti da Mariahilfe fino ai fiori dei fagiolitra i papaveri d'alta montagna
 
2 Variante: ce blanc des cuisses des filles quand elles quittent leurs bas noirs dans un meublè
 
3 fu uníestate di fiori divelti di treni freschi, díimposte socchiuse
 
4 fu quando su una sedia di vimini tatuavo la scema di Rimini?
---

martes, noviembre 03, 2020

Luciano Erba / Los lirios amarillos
















Los chicos salieron una mañana
de junio con el aire bajo los plátanos
que parecía envolver otro aire
los chicos salieron a pescar
con una sola línea
pero con su canasta en bandolera cada uno
en silencio ahora se sientan en el trolebús
que sale rápido de la terminal
con el sueño atropellado de que Milán
tenga valles azules más allá del Castillo
donde saltan los peces en los arroyos.
Cubre un poco de niebla la pradera 
la tenca en su pozo de barro
vuelve ya a dormirse. Mañanera
la carpa explora los bordes
del tranquilo canal. La carpa
es astuta, nunca pica.
Poca suerte tendrán los pescadores. Mas
remontando los canales y las zanjas,
entre prados e hilos de agua,
llegarán los muchachos donde domina
el verdor de las acequias, donde son
amarillas las flores de los lirios y como espadas
cortan las hojas las frescas correntadas
bajo la sombra de los sauces.
Llegarán hasta las flores lejanas
los pescadores sin fortuna
¡chicos de excursión por la llanura!

Luciano Erba (Milán, Italia, 1922-2010), Il male minore, Arnoldo Mondadori Editore, Milán, 1960
Traducción: Natalia D´Agostino, Darío D. Díaz



Gli ireos gialli

I ragazzi partiti al mattino
di giugno quando l’aria sotto i platani
sembra dentro rinchiudere un’altra aria
i ragazzi partiti alla pesca
con un’unica lenza ma muniti
di un paniere ciascuno a bandoliera
in silenzio ora siedono sul filobus
avviato veloce al capolinea
e il sogno rifanno che Milano
abbia azzurre vallate oltre il Castello
dove saltino i pesci nei torrenti.
Sui prati rimane un po’ di nebbia
la tinca nella sua buca di fango
ricomincia a dormire. Mattiniera
la carpa perlustra attorno ai bordi
di un tranquillo canale. La carpa
è astuta e non abbocca mai.
I pescatori non avranno fortuna. Ma
risalendo i canali e le rogge,
di prato in prato, di filare in filare,
arriveranno i ragazzi dove è fitta
la verzura dei fossi, dove gialli
sono i fiori degli ireos e come spade
le foglie tagliano fresche correnti
sotto l’ombra dei salici.
Arriveranno fino ai fiori lontani
i pescatori senza ventura
i ragazzi in gita nella pianura!
---

miércoles, julio 10, 2019

Luciano Erba / Dos poemas

















La Grande Jeanne

La Grande Jeanne no hacía distinciones
entre ingleses y franceses
siempre que se hicieran las manos
como decía ella
vivía en el puerto, su hermano
trabajaba conmigo
en 1943.
Cuando me vio en Lausana
por donde pasé en ropa de verano
me dijo que podía salvarla
y que su mundo estaba en mis manos
y entre mis dientes que habían comido liebre en la alta montaña.

En el fondo
habría querido la Grande Jeanne
volverse una señora de bien
tenía ya un sombrero
azul, amplio, y con tres vueltas de tul.

de Il male minore, 1960


Sin brújula

Según Darwin debería haber sido eliminado
según Malthus ni siquiera haber nacido
según Lombroso terminaré de todos modos mal
y ni hablar de Marx, yo, petit bourgeois
a escapar, entonces, a escapar
hacia adelante hacia atrás de costado
(como en el cuarenta, igual que todos) pero
permanecen las personales perplejidades
¿estoy al este de mi herida
o al sur de mi muerte?

de L'ipotesi circense, 1995

Luciano Erba (Milán, Italia, 1922-2010)
Versiones de Jorge Aulicino

Il Messaggero - Poesia, di Luigia Sorrentino - Imperfetta Ellisse - La Poesia y lo Spirito - Poetarum Silva - Otra Iglesia Es Imposible


La Grande Jeanne


La Grande Jeanne non faceva distinzioni
tra inglesi e francesi
purchè avessero le mani fatte
come diceva lei
abitava il porto, suo fratello
lavorava con me
nel 1943.
Quando mi vide a Losanna
dove passavo in abito estivo
disse che io potevo salvarla
e che il suo mondo era li, nelle mie mani
e nei miei denti che avevano mangiato lepre in alta montagna.

In fondo
avrebbe voluto la Grande Jeanne
diventare una signora per bene
aveva già un cappello
blu, largo, e con tre giri di tulle.


Senza bussola

Secondo Darwin avrei dovuto essere eliminato
secondo Malthus neppure essere nato
secondo Lombroso finirò comunque male
e non sto a dire di Marx, io, petit bourgeois
scappare, dunque, scappare
in avanti in indietro di fianco
(così nel quaranta quando tutti) ma
permangono personali perplessità
sono ad est della mia ferita
o a sud della mia morte?

Il Club degli Autori, 1999
---
Foto: l'Unità

viernes, diciembre 30, 2011

Luciano Erba / Año nuevo en Milán


Año nuevo en Milán

Se creía en Milán que el ver
un hombre en el umbral de casa,
al ir a misa el primero de enero,
era señal de próspero futuro.
Eran figuras negras con abrigos,
inciertas en la niebla matutina,
echarpes blancos, sombreros, lánguidos y duros
repiques de bastón, pasos lejanos.
¿Dónde están ahora, hombres augurales?
¿La larga onda de su presagio
rompe aún en la orilla de los años?
En una niebla entre nosotros siempre más espesa
me parece entrever a veces
un vuelo de capas proféticas.

Luciano Erba (Milán, 1922-2010), Nella terra di mezzo, Mondadori, 2000
Versión de Jorge Aulicino

Capodanno a Milano

Si credeva a Milano che a vedere
per primo un uomo sulla soglia di casa
andando a messa il primo di gennaio
fosse segno di prospero futuro.
Erano figure nere di pastrani
incerte nella nebbia del mattino
sciarpe bianche, cappelli, flosci e duri
rintocchi di bastone, passi lontani.
Or dove siete, uomini augurali?
L’onda lunga del vostro presagio
si frange ancora alla riva degli anni?
Dentro una nebbia tra noi sempre più fitta
mi sembra talvolta intravedere
un volo di profetici mantelli.
---
Foto: Flatiron - Evening, 1905, Edward Steichen

lunes, diciembre 13, 2010

Luciano Erba / Poemas, 2
















Tayiko

En una ciudad uno se habitúa, dicen
a no ver las estrellas,
desatender la luna
no registrar los signos del cielo
pero reflejado en una vidriera en el paseo
entre un banco y una zapatería
veo un rostro que habría podido tener,
de pastor errante, de tayiko,
y entonces es todo un preguntarme
si se nubla y se alza un poco de viento,
quién sentirá la primera gota de lluvia
en el barrio de las casas de época
¿será el sastre? ¿el cartero? de aquí paso
a otras preguntas sobre el destino.


Hacia Santiago

Me encuentro en los espacios intermedios
sobre un camino de tierra y arbustos
con los ojos perdidos en los montes
no sé si cantábricos o gallegos
me encuentro sin indicios de etapa
de parada, de partida, de arribo
no encuentro fuentes ni cruces
ni robles agrupados en el altiplano
un mísero girasol salvaje
asoma en un campo de alfalfa
no muy distinto que una señal
de tránsito en el fango reseco
que el polvo, que todas las malezas,
que las grandes nubes sobre nosotros.


Rema de pie

Rema de pie contra la corriente
para saludar a los amigos sobre el puente
bebe con nosotros un vino espeso y fuerte
sentados a una larga mesa de madera
para recordar un escritor de los Apeninos
aparece y desaparece entre los árboles
en lo más denso del bosque
es el monje que pasa un río helado
es el Hijo, en la idea aún incompleta
que pruebo hacerme de la Trinidad.


Año nuevo en Milán

Se creía en Milán que el ver
un hombre en el umbral de casa
yendo a misa el primero de enero
era señal de próspero futuro.
Eran figuras negras de abrigos
inciertos en la niebla matutina
echarpes blancos, sombreros, lánguidos y duros
repiques de bastón, pasos lejanos.
¿Ahora dónde están, hombres augurales?
¿La larga onda de su presagio
rompe aún en la ribera de los años?
En la niebla entre nosotros siempre más espesa
me parece a veces entrever
un vuelo de capas proféticas.

de Nella terra di mezzo, 2000


Un cosmos cualquiera

Habitan mundos intermedios
espacios de física pura
las cosas sin prestigio
los objetos sin designio
la corbata para mi cumpleaños
los Trabant * de los países del este.
Perturban, ¿pero qué querrán decir?
Tal vez mejor que otras cosas
expresan una tensión suya,
un aura, se decía una vez
sobre cuanto nos circunda.

* Marca de un automóvil de bajo costo de la ex RDA (N. del T.)


Off Limits for Doctor K.

No saben las mujeres, no, no saben
qué me hace pensar en ellas
insistentemente (es un ejemplo)
recordaba que regaba las flores
con una regadera de juguete;
a veces basta menos, casi nada
una mujer de espaldas
un camino entre los campos
que de analizar el cielo nos libere.

de L’ipotesi circense, 1995


Afinidad

Por haber extraviado el camino
contra la niebla
no tengo más apuro.
Cada tanto un paso
como el cuervo
que agita el ala, despistado.
Si me ven con los ojos sobre los rastrojos
es como el alba
que sabíamos amar.

de Il nastro de Moebius, 1980


El caballero del garbo

O bien
invernar en los últimos pisos
en las cien ciudades. Una cuerda
muchas cuerdas
de una pared a otra, de los techos
al pavimento. Tensas.
Y el tranquilo asoleare sobre las moradas.
Mis Rosalbas Carriera
¿volveré a ver sus sombrillas plumosas?
¿en mis sueños abriré
sus cierres?

de Il male minore, 1960

Luciano Erba (Milán, 1922-2010)
Versiones de Jorge Aulicino

Tagiko

In città ci si abitua, dicono
a non vedere le stelle
a trascurare la luna
a non accorgersi dei segni del cielo
ma riflesso nella vetrina lungo il corso
tra una banca e un negozio di scarpe
vedo un volto che avrei potuto avere
di pastore errante, di tagiko
e allora è tutt’uno domandarmi
se rannuvola e si alza un po’ di vento
chi sentirà la prima goccia di pioggia
al quartiere delle case d’epoca?
sarà il sarto? il postino? di qui passo
ad altre domande sul destino.

Verso Santiago

Mi ritrovo negli spazi intermedi
su una strada di terra e cespugli
a perdita d’occhio verso i monti
non so se cantabrici o galleghi
mi ritrovo senza traccia di tappa
di sosta, di partenza, di arrivo
non incontro fonti né incroci
né querce in gruppo sull’altopiano
uno stento girasole selvatico
spunta da un campo di biada
non meno diverso da un segno
di ruota nel fango riarso
dalla polvere, da tutti gli sterpi
dalle grandi nuvole sopra di noi.

Rema in piedi

Rema in piedi controcorrente
per salutare gli amici sopra il ponte
beve con noi un vino spesso e forte
seduti a un lungo tavolo di legno
per ricordare uno scrittore dell’Appennino
appare e scompare in mezzo agli alberi
nel più fitto del bosco
è il monaco che passa un fiume gelato
è il Figlio, nell’idea ancora incompleta
che provo a farmi della Trinità.

Capodanno a Milano

Si credeva a Milano che a vedere
per primo un uomo sulla soglia di casa
andando a messa il primo di gennaio
fosse segno di prospero futuro.
Erano figure nere di pastrani
incerte nella nebbia del mattino
sciarpe bianche, cappelli, flosci e duri
rintocchi di bastone, passi lontani.
Or dove siete, uomini augurali?
L’onda lunga del vostro presagio
si frange ancora alla riva degli anni?
Dentro una nebbia tra noi sempre più fitta
mi sembra talvolta intravedere
un volo di profetici mantelli.

Un cosmo qualunque

Abitano mondi intermedi
spazi di fisica pura
le cose senza prestigio
gli oggetti senza design
la cravatta per il mio compleanno
le Trabant dei paesi dell’est.
Tùrbano, ma che mai vorrà dire?
Forse meglio di altri
esprimono una loro tensione
un’aura, si diceva una volta
verso quanto qui ci circonda.

Off Limitis for Doctor K.

Non sanno le donne, no, non sanno
che cosa mi fa pensare a loro
insistentemente (è un esempio)
la ricordavo che bagnava i fiori
con un annaffiatoio da bambini;
a volte basta meno, quasi un niente
una donna di spalle
una strada tra i campi
quanto ad analizzare, il ciel ne scampi.

Affinità

Per aver perso la strada
contro la nebbia
non ho più fretta.
Ogni tanto un passo
come il corvo
che batte l’ala, sbadato.
Se mi vedi con gli occhi sulle stoppie
è come l’alba
che sapemmo amare.

Il cavaliere del garbo

Oppure
svernare agli ultimi piani
nelle cento città. Una corda
molte corde
da una parete all’altra, dai soffitti
al pavimento. Tese.
E il quiete soleggiare sulle dimore.
Mie Rosalbe Carriere
rivedrò i vostri ombrelli piumati?
miei sogni aprirò
le vostre chiuse cerniere?

---
Foto: Franco Mura

domingo, diciembre 12, 2010

Luciano Erba / Poemas, 1





















El conductor de tranvías metafísico

Regresa a veces el sueño en que me veo
maniobrar un tranvía sin vías
entre campos de papas e higueras verdes
en los cultivos las ruedas no se hunden
esquivo espantapájaros y cabañas
voy hacia setiembre, octubre
los pasajeros son mis muertos.
Al despertar reaparece la antigua duda
si esta vida no es un evento casual
y el nuestro sólo un pobre monólogo
de preguntas y respuestas caseras.
Creo, no creo, cuando creo querría
llevarme al más allá un poco de acá
incluso la cicatriz que me marca
una pierna y me hace companía.
¿Y entonces? parece decir in excelsis
otra voz.
¿Otra?

Il tranviere metafisico, 1987



El hipopótamo

tal vez la galería que se abre
el hipopótamo en la espesura de la jungla
para llegar al río, a los curvos pastos
de hojas nacidas en forma de corazón

tal vez el paso entre árboles y lianas
los obstáculos arrancados, las imprevistas
irrupciones del azul en las tinieblas
sobre un húmedo estrago de orquídeas

tal vez esto y cualquier trazado
como en París la Neuilly-Vincennes
o la humilde calle florida de Genzano

o un canal de Marte, no son otra cosa
que eventos privados de sombra y de reflejo
sólo una señal que se señala a sí misma

L'ippopotamo, 1989


Otro paseo

Soledad insensata me regala
la vela en el mar, el convento
de tierra firme
abosorto animal doméstico
sobre la joroba más aérea del Apenino.
¡Montaña que no esperaba!
Sobre el camino que abajo da vuelta
se alborota la primavera si pasa
la jauría de la nueva riqueza.
Los he visto
frentes calvas al volante
mujeres perfumadas y mafiosas
verdaderas
en el alegre tapizado de las carrocerías.
Lejanos los motores de los domingueros,
quedamos nosotros piedras claras en el azul
¿quién nos protege?


Algo

Es una avenida de Milán
y veloz
voy hacia occidente.
Ya se ven algunas luces
pero el cielo está todavía claro
claras las nubes lejanas.
Dentro de poco doblaré
para regresar a mis libros
ensimismado
en su secreto
y en la noche
estaré tras los postigos
como una estatua ansiosa.


Tabula rasa?

Es cualquier noche
atravesada por tranvías semivacíos
corriendo a saciarse de viento.
¿Me ves avanzar como sabes
en los barrios sin recuerdo?
Tengo una corbata crema, un viejo peso
de deseos
espero solo la muerte
de cada cosa que debía tocarme.

Il male minore, 1960


Los años cuarenta

Parecía todo posible
dejar atrás las curvas
con un supremo golpe de freno
galopar de pie sobre la montura
otras soberbias cosas
más nobles prósperas cosas
aparecían a la altura de los ojos.
Ahora los años giran veloces
por cielos sin presagios
te despiertan de azules asomados
en una habitación de muebles con espejos
estudias las combinaciones de los trenes
pasas un umbral florecido de salvia roja
lees "Hola" sobre un felpudo
más tarde sales en mangas de camisa
a sacudir la ensalada en la servilleta.
La línea de la vida
deriva calla se obstina
salta desfila
entre los pálidos montes de los dioses.

Il prato più verde, 1977

Luciano Erba (Milán, 1922-2010)
Versiones de Jorge Aulicino


Il tranviere metafisico

Ritorna a volte il sogno in cui mi avviene
di manovrare un tram senza rotaie
tra campi di patate e fichi verdi
nel coltivato le ruote non sprofondano
schivo spaventapasseri e capanni
vado incontro a settembre, verso ottobre
i passeggeri sono i miei defunti.
Al risveglio rispunta il dubbio antico
se questa vita non sia evento del caso
e il nostro solo un povere monologo
di domande e risposte fatte in casa.
Credo, non credo, quando credo vorrei
portarmi all’al di là un po’ di qua
anche la cicatrice che mi segna
una gamba e mi fa compagnia.
Già, ma allora? sembra dica in excelsis
un’altra voce.
Altra?


L’ippopotamo

forse la galleria che si apre
l’ippopotamo nel folto della giungla
per arrivare al fiume, ai curvi pascoli
di foglie nate a forma di cuore

forse il varco tra alberi e liane
gli ostacoli divelti, le improvvise
irruzioni d’azzurro nelle tenebre
su un umido scempio di orchidee

forse questo e qualsiasi tracciato
come a Parigi la Neuilly-Vincennes
o l’umile infiorata di Genzano

o un canale di Marte, altro non sono
che eventi privi d’ombra e di riflesso
soltanto un segno che segna se stesso


Altra passeggiata

Solitudine folle mi fa dono
della vela sul mare, del convento
di terraferma
assorto animale di presepio
sulla gobba più aerea di Appennino.
Montagna che non speravo!
Sulla strada che sotto ricinge
si arruffa la primavera se passa
la muta della nuova ricchezza.
Li ho visti
fronti calve al volante
donne ambrate e mafiose
certe
nel cuoio allegro delle carrozzerie.
Lontani i motori dei domenicanti
restiamo noi pietre chiare nell’azzurro
chi ci protegge?


Qualcosa

È una via di Milano
e veloce
vado verso occidente.
Già si vedono delle luci
ma il cielo è ancora chiaro
chiare le nuvole lontane.
Tra poco svolterò
per tornare ai miei libri
raccolto
nel loro segreto
e a notte
sarò dietro le imposte
come una statua ansiosa.


Tabula rasa?

È sera qualunque
traversata da tram semivuoti
in corsa a dissetarsi di vento.
Mi vedi avanzare come sai
nei quartieri senza ricordo?
Ho una cravatta crema, un vecchio peso
di desideri
attendo solo la morte
di ogni cosa che doveva toccarmi.


Gli anni quaranta

Sembrava tutto possibile
lasciarsi dietro le curve
con un supremo colpo di freno
galoppare in piedi sulla sella
altre superbe cose
più nobili prospere cose
apparivano all’altezza degli occhi.
Ora gli anni volgono veloci
per cieli senza presagi
ti svegli da azzurre trapunte
in una stanza di mobili a specchiera
studi le coincidenze dei treni
passi una soglia fiorita di salvia rossa
leggi «Salve» sullo zerbino
poi esci in maniche di camicia
ad agitare l’insalata nel tovagliolo.
La linea della vita
deriva tace s’impunta
scavalga sfila
tra i pallidi monti degli dei.

Il club degli autori
---
Foto: Erba Corrriere della Sera