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lunes, enero 25, 2021

Cófreces & Muñoz / De "Poéticas del agua"


















El río es un cementerio móvil

El río es un cementerio móvil.
Se lleva las cruces, las carretillas
y las ropas
de los pobres.

Los que se van por agua
llegan lejos:
los ojos cerrados
para que lo visto
no se moje.


La isla es marrana

La isla es marrana.
Te come la soledad,
te caza de las patas en la noche,
y te cuelga boca abajo.

No hay relojes,
entonces
las horas entran y salen
por cualquier lado.
Capaz te patean el culo
y no te das cuenta.
Las ramas húmedas
no encienden así nomás.
El fuego te demora

Celso Caragatto (Resistencia, Argentina-1906-Arroyo Durazno, Argentina, 1941), El cementerio móvil

*


III
Canto

Escribí tu nombre en la fachada de la Santa María Gloriosa del Frari.
Tu nombre que es María y tu fémina
que en los días del cordero es gloriosa.
Lo hice para que supieras que a partir de la piedra blanca de Istria
has entrado en la penumbra gótica.
Ha sido tu amado Franco quien ha decidido
que en los promontorios rosados de la oscuridad
tu nombre guíe a los infelices


IX
Espectros

No he llorado la primera juventud
porque no he sido joven nunca.
Los gondoleros somos espectros,
de noche nos ven como cañas delgadas
tocando con una vara la herida de Neptuno,
y de día como vendedores de golosinas ácidas.
Las adolescentes dichosas reciben nuestros piropos,
como si en el fondo de la niebla
se los dijera Poe.

Franco Conigliaro (Treviso, Italia, 1982), Paraíso perdido

Cófreces & Muñoz
Poéticas del agua,
Ediciones en Danza,
Buenos Aires, 2021








martes, diciembre 15, 2020

Javier Cófreces / El camino

            
 













            a jorge aulicino

Un camino de ida
Te depositó aquí
Una marcha sin reversa
Te instaló en la ruta
Y apostaste por esa chance
Un horizonte te cegó
Y a la vez
Fue tu lazarillo.

[inédito]

Javier Cófreces (Buenos Aires, 1957)


domingo, abril 26, 2020

Javier Cófreces / De "El fulgor"




















CANAREGGIO     
                               
              Venecia es un inmenso barco en cuarentena.
                                                                 Bruno Barilli
                                                                                                 

Por la nave que avanza
Emergen cientos de islas
Damas adriáticas
sin merced
posta imposible
al paso invasor
La ciénaga
de poder naval
impone la marea
de barro y sangre
sobre la costa
Entonces
le temen


Por la nave que avanza
En ruta de cuerpo húmedo
por naturaleza
guerrera y líquida
Incontrolable
Ingobernable
como un furor
de dominio ciego
y conquistador
Le temen
Le temen
a la Serenísima
con su arsenal
de espolón mortal


Por la nave que avanza
Sucumbió la guerrera
La bestia de alarde náutico
templó su reposo
Exhaló su feroz combate
La Soberana trocó
su tinta mortal
dominadora
Los restos de aquello
son estos fulgores
incontenibles
como un antiguo trirreme


Por la nave que avanza
El vaporetto
va por Lido
y por Murano
va por Rialto
y San Michele
Por la Gran Laguna va
por agua negra
y marca judía
va por Ghetto
Cruza el canal
un traghetto
Bruma y vapor
en su esqueleto


Por la nave que avanza
El motor del vaporetto
aturde a bordo
el agua salpica
a estribor
Sus cabos se amarran
a una sombra física
que detiene
la fuerza del barco
Abordan pasajeros
que se mojan
de otra forma


Por la nave que avanza
El agua bombea dentro
de un corazón oceánico
La geografía marina
sopla un ventrículo
que late íntimo
El pulso de un respiro
perdido en el tiempo

Javier Cófreces (Buenos Aires, 1957)

El fulgor (poemas venecianos),
Ediciones en Danza, Libros Digitales,
Buenos Aires, 2020










Otra Iglesia Es Imposible - Ediciones en Danza - Poesía del Mondongo - La Caína - De Sibilas y Pitias - La Infancia del Procedimiento - Clarín - Sudeste - La Capital

Foto: Javier Cófreces, Feria del Libro de Buenos Aires, 2017 - Archivo del Autor

viernes, enero 17, 2020

Javier Cófreces / De "Antología personal"














Pesadilla

Si te perdiera para siempre
no me consolaría
ninguna dicha pasada

El futuro sin vos
sería una pesadilla
que me soñaría insomne
desvelado
hasta tu regreso.

Inéditos, 1979-2019


La liebre tiesa

III

Cola por cola
De iguana
O piel por piel
De culebra
(cerca del pantano
y detrás de los cohíues
el rincón de la mordaza)
Antes quel pato
Chifle o remonte
Desde lo bajo
El vuelo que lo sube
Hasta alejarse


IV

Alguien ata manos y nada dice
¿Otorga quien calla
Y pasa de costado los surcos?

Rancio desquite
Cepo que me prende
Y ahí parado

La liebre tiesa como esperando.

La liebre tiesa, 1985


Solo una cosa más

              a Columbo

Just one more thing, solías decir
antes de que tu Peugeot 403 sucio y roto
abandonara la escena del crimen.
El 23 de junio de 2011
te moriste demente.
No hizo falta averiguar
las causas. Tenías 83 años
y estabas desarmado
como siempre.

Titanes, 2014

Javier Cófreces (Buenos Aires, 1957)

Antología personal,
Ediciones en Danza,
Buenos Aires, 2020









Ediciones en Danza - Otra Iglesia Es Imposible - La Infancia del ProcedimientoLa Caína - Poetas Siglo XXIClarín - La Nación - Página 12 - La Capital - Revista Carapachay 

Foto: Javier Cófreces, Buenos Aires, 2020 Jorge Aulicino

jueves, diciembre 07, 2017

Javier Cófreces / El submarino















                 El ARA San Juan está desaparecido
                desde el pasado miércoles.
                                   Diaro Perfil, 18/11/2017

               Con vida los llevaron con vida los queremos.
                                  Madres de Plaza de Mayo


En la Argentina durante la dictadura
desaparecieron 30.000 personas.
A cuarenta años del genocidio
desaparece un submarino
de la fuerza armada nacional
que más contribuyó al exterminio.
Su práctica de tortura más usual
se denominaba “el submarino”
(los verdugos sumergían en un piletón con agua
la cabeza del detenido, para procurar confesiones).

En el ARA San Juan hay 44 tripulantes,
No están ni vivos ni muertos, son desaparecidos.*
Esta vez se conocen sus nombres
y se sabe que están presos en el navío,
quizás bajo el Mar Argentino,
donde se arrojaban los cuerpos
de los desaparecidos que jamás fueron hallados.

¡Aparición con vida…!

*Jorge Rafael Videla, conferencia de prensa en 1979

[inédito]

Javier Cófreces (Buenos Aires, 1957)

Ediciones en Danza - Página 12 - La Nación - Campeones TV

miércoles, abril 05, 2017

Javier Cófreces / No esperes nada de mí














No es el momento nunca?
Qué esperás, la corriente cálida del golfo
o recordar el poema recitado en el parque?
Esperás que te dé vueltas la cabeza
sentado en un bar?
Recomponer el caligrama, esperás,
desenterrar otra vez la pistola de la maceta?
Esperás que la cabeza te pulse
esa vena del lado derecho o
que aquellas burbujas cerebrales
te den la señal del tío?
Esperás qué cosa,
que dolor de occidente
te atraería más esta vez?
Surgirá la cabeza
de cefalea tensional o cíclica
de cefalea recidivante o
simplemente rebelde
o no migrañosa, definitivamente?
Esperás un caldo
de cultivo o de gallina?
Esperás una buena imagen
de todo aquello que nunca
dio frutos satisfactorios?
Esperás descalzo que pase esta lluvia
o que la casa conserve
por más de un día
el perfume del jazmín de Teresa,
que canta en el patio
mientras se inunda la calle?

Javier Cófreces (Buenos Aires, 1957), Pasaje Renacimiento, Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 1989
Envío de Jonio González

martes, noviembre 29, 2016

La lira argentina, ¿cómo suena?, 33


Javier Cófreces

Tengo que estar atento. Conocer la obra de los nuevos poetas argentinos. Me interesa estar en contacto con esas voces. Saber cómo hablan y qué dicen. Con Eduardo Mileo y Gabriela Franco antologamos a poetas nacidos a partir de 1977 en Última poesía argentina (Ediciones en Danza, Buenos Aires, 2008). Luego leí 53/70 (Editorial Municipal de Rosario, 2015). Tengo a mis “jóvenes” preferidos y podría apostar por unos cuantos... Leo a los nuevos poetas. Quiero saber de ellos. Hace pocos días, los escuché recitar en el Circo de Poesía de la Universidad de La Plata. Leyeron textos jugados, provocadores. Muchachos con uñas pintadas y medias de mujer. Chicas desafiantes, pistoleras del far-west, que se animan a todo...ver en vivo a los nuevos/as poetas fue una experiencia inolvidable. Tienen de qué hablar en estos tiempos y disponen de maestros mayúsculos para inspirarse. No dudo de que en sus cabezas zumban las voces de Madariaga, Orozco y Pizarnik. Habrán leído a Escudero y a Bustriazo. También a Juanele y Beatriz Vallejos. Tengo fe en los nuevos poetas. ¡Necesito leerlos todo el tiempo...! Estar atento.



Javier Cófreces (Ciudad de Buenos Aires, 1957). Poeta. Editor. Técnico químico. En los 70 integró con Miguel Gaya el grupo Onofrio Poesía Descarnada. Fundó en los 80 la revista La Danza del Ratón, con Jonio González. Dirige hoy la editorial En Danza, que dio a conocer en Buenos Aires las obras de Jorge Leónidas Escudero y Juan Carlos Brustriazo Ortiz. Publicó entre otros los libros de poesía Pasaje Renacimiento (1988); Amianto (1991); Mar de fondo (1994) y Ropa íntima (1997) en Libros de Tierra Firme, de José Luis Mangieri. Es autor de compilaciones de poesía y de libros en colaboración con Alberto Muñoz y Eduardo Mileo.

lunes, mayo 26, 2014

Javier Cófreces / Amedeo Avogadro (1776-1856). El número de Avogadro











Abogaré por ti
Avogadro
Como que me llamo Canizarro
Abogaré por ti
Admirado turinés
Por tu hipótesis
Por tu teoría
Encerrada en el Journal de Physique
Durante medio siglo
Lorenzo Romano Amedeo Carlo
Avogadro di Queregna e di Cereto
Abogaré por tu molécula
No será en vano el
Sunto di un curso de Filosofia Chimica
Ni la exposición
En el Congreso de karlsruhe
Ante la indiferencia de mis colegas
Finalmente aceptarán
La irrupción molecular
Y accederán por caso
A la fórmula del agua
H2O.
Una memoria póstuma
Propia del letargo
Con que se le rinde
Tributo a los poetas abandonados
Certificará en los laboratorios del mundo:
Iguales volúmenes de gases
En iguales condiciones de temperatura y presión
Contienen el mismo número de moléculas”.

Javier Cófreces (Buenos Aires, 1957), "Últimos poemas", en La infancia del procedimiento, 2007

Foto: Intercuerpos

sábado, julio 20, 2013

Poemas elegidos, 70


Javier Cófreces
(Buenos Aires, 1957)

Volkswagen 57, de Jonio González
No sabría determinar con precisión mis referencias poéticas iniciáticas. Me sería imposible puntualizar si los influjos surgieron de los poetas beatniks (en especial, Corso, Ferlinghetti y Ginsberg -publicados en Ediciones del Mediodía-), o los surrealistas franceses (en especial Eluard, Arp y Souphault -editados por Visor-), o los españoles (en especial, Machado, Hernández y León Felipe -editados por Losada-)... Por lo tanto, iré a lo seguro. Me inclinaré por citar un poema de Jonio González escrito en la década del setenta y que recuerdo de memoria. Cuando lo leí por primera vez no tendría más de dieciocho años. Mi primo Jonio tuvo la culpa de que desde entonces me embarcara para siempre en este género ridículo. Esta evocación podría considerarse un agradecimiento, una manifestación de contagio o una evidencia de malformación genética. Por si fuera poco, el poema tiene por título el nombre de un auto y soy fierrero.



Volkswagen 57

Poetas anarquistas de mi infancia
mis descubridores de América
mis vikingos inmigrantes
nunca tuve pájaros
sino temores desteñidos
sonidos contra los ojos
algo así como batallas desiguales
como soldados hieráticos y tristes
por el mal irreparable
el sonido de los contrabajos
algún rinoceronte contrahecho

sombras en la oscuridad
mis entrañables amigos.

Jonio González (Buenos Aires, 1954)

Foto: Javier Cófreces en Ediciones en Danza

viernes, noviembre 20, 2009

Javier Cófreces / Sudestada



Sudestada

Una botella de plástico
flota en la calle
El espejo de agua
empezó en un charco
Ahora copó la cuadra
La botella flota
en el manto líquido
que finalmente
inundó todo
El agua entró
por nuestras puertas
mojó algo de lo que tenemos:
Los talones del apuro
por preservar aquello
menos impermeable
que nuestro amor
Que siempre flota
en el mismo barrio

Javier Cófreces (Buenos Aires, 1957)

Foto: Sudestada, sudeste de Buenos Aires, 1929 Fundación Educambiente

De Cófreces en este blog:
Pescados de río / Ultimo poema

lunes, diciembre 08, 2008

Bagres, bagres, bagres


Pescados de río

a Ignacio Cobas

Bagres, bagres, bagres
sólo bagres pican desde el muelle
Bagres blancos
Bagres amarillos
Bagres bigotudos
movedizos, resbaladizos
Bagres cabezones
con puntas
en las aletas dorsales
que lastiman los dedos
Bagres, bagres, bagres
sólo bagres pican desde el muelle
Bagres chicos
Bagres grandes
Bagres de inmensa boca
Bagres que chillan
por el anzuelo que daña
su labio superior
Bagres, bagres, bagres
sólo bagres pican desde el muelle
Bagres que nadan
bajo el agua marrón
del arroyo Caraguatá
Bagres que toman todo
lo que se les ofrece:
lombriz
pasta, isoca
anguila, corazón
asado, morcilla
salame, queso
bocaditos de seso
sfogliatella napolitana
Bagres que no le hacen
asco a cualquier carnada
Bagres, bagres, bagres
sólo bagres pican desde el muelle

Qué daría por comenzar ya mismo
otro poema a la voz de
Bogas, bogas, bogas
luego un tercero
Patí, patí, patí
tras él, un cuarto
Surubí, surubí, surubí
luego el quinto
Pacú, pacú, pacú
y finalmente
culminar un sexteto
dedicado a los pescados de río
Dorado, dorado, dorado
y encender unas brasas
para saborear la blanca carne
del tigre del Paraná
luego de volver al agua
tanto bagre
Bagre blanco
Bagre amarillo
Sólo bagres pican desde el muelle.


Último poema

a Blanca y Vicente

Nunca di para el poema genial
menos ahora, que merodeo un techo
como quien dice:
“Hasta aquí llegó mi amor”

Tal vez me haya detenido
demasiado en recrear
imágenes surrealistas
herméticas o abstractas

Que no conmovieron
no emocionaron a nadie
ni provocaron adhesiones
en el terreno literario

Quizás haya perdido
mis mejores años en procura
de transmitir algo
que quedó en el camino

Ahora veo huir las palabras
despavoridas de mi mano
los recursos de la lírica
se cierran en retirada

Por lo tanto me despido
y renuncio a la causa
que me condujo a este punto
lleno de versos y libros

Estos últimos poemas
sugieren mi despedida
un “hasta siempre” quizás
un “gracias por todo”

No sé qué más decir
no se me ocurre
excepto recomendar la lectura
de poetas que no se agotan.


21/9/2005

Javier Cófreces (Buenos Aires, 1957)

Foto: Ediciones en Danza