Mostrando las entradas con la etiqueta Herta Müller. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Herta Müller. Mostrar todas las entradas

jueves, febrero 27, 2025

Herta Müller / Otros collages




cuando gente fina le pregunta en la cara
a mi madre cómo se puede llevar ese peinado apilado
como una máquina de coser medio cubierta de piel
a mí me da vergüenza aunque ella dice
en el fondo ellos provienen casi de la
nada como aserrín y perros vagabundos
y nosotros


*

cuando perdí el tren de la tarde le dije al
jefe de ferrocarril voy a recostarme un rato en
el banco él dijo adelante y
supervisó las piezas engrasadas de la barrera
las articulaciones de sus manos parecían patas delanteras de grandes
perros que doblan donde están las torres de agua porque
tienen miedo a la sombra él quiso
saber si pienso en el hermano en prisión
pregunté lo conocés él dijo
casualmente no
estaba previsto

Herta Müller (Niţchidorf, Rumania, 1953), Los señores pálidos con las tazas de moca,  Carl Hanser, Múnich-Viena,2005 
Versiones: Silvana Franzetti 

---
Foto: Herta Müller en una conferencia de Prensa en Berlín  días después del anuncio de que había ganado el Premio Nobel. Andreas Rentz/Getty Images


     


viernes, noviembre 13, 2020

Herta Müller / Dos poemas
















Mamá dijo
la luna se exhibe
en una jaula
verde. Lloverá
pero no aquí. Papá
dijo la guerra también
estuvo en otra parte.
Pero somos los caídos.
Mamá responde
no has muerto.
Nunca me habría
casado contigo.

*
Mamá es mamá. Su
profesión soy yo. Papá es
camionero, ¿era su profesión?
Entendía que alimenta
su borrachera. Nuestra casa cuelga
del pellejo en la hierba, además
del pellejo en la nieve
pero quién cambia eso.

Herta Müller (Niţchidorf, Rumania, 1953) Vater telefoniert mit den Fliegen ("Papá está al teléfono con las moscas"), Fisher Taschenbuch, Berlín, 2012. La Comparecencia Infinita, 8 de noviembre de 2020
Versiones de Nicolás López-Pérez


jueves, febrero 02, 2017

Herta Müller / Dos collages





Cuando se cortó la película el Friedel gritó vos
mataste al Mastroiani corrió por la
sala mientras le salían dos manos que ni él mismo
conocía y estranguló al proyectorista
con un chal de gran cuadriculado la pantalla
quedó tan blanca como hielo en terreno baldío y el
diario decía un hilo de saliva meloso uno de treinta
cm colgaba en línea recta del lado
derecho del mentón del Friedel cuando iba para su casa

*

detrás del callejón sin salida está
el cielo traslúcido como
la caja de vidrio de una taquilla de cine
aunque eso no es importante
más importante es que a la noche tarde
el contador pasea por la playa de estacionamiento
de acá para allá deletrea
mecánicamente esta oración que de todas formas
nadie entiende excepto en el
centro
señor inspector por favor venga usted
vis-à-vis a la oficina de grasa me cuelga
de la oreja una etiqueta de cepillo que
viene del Tirol del Sur


Herta Müller (Niţchidorf, Rumania, 1953), Los señores pálidos con las tazas de moca, Múnich-Viena, Carl Hanser, 2005 
Versión: Silvana Franzetti