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jueves, julio 27, 2023

Hala Alyan / Verdad



Soy alérgica al cabello teñido y plateado. De entre todos los nativos
adoro a los aztecas, el modo en que encendían fuegos
en los abiertos pechos de los hombres para que el mundo siguiera girando.
He visto mujeres comer bolas de algodón y así no comían pan,
jamás seré tan maravillosa como la noche en que,
anoréxica, con botas negras, suéter negro, tejanos negros,
bailé hip hop en un garaje y una chica a la que no conocía apretó mis caderas
contra las suyas. El hambre es el hambre. Una noche me emborraché
y discutí con el Pacífico. Tenía veinte años. Irrumpía
en el cuerpo de los hombres como una ladrona de historieta. No había 
   cumplido los veinte.
En el invierno de esos años colgué luces de Navidad
alrededor de mi cama y discutí con la casera italiana
que vivía más abajo sobre apagar o no la calefacción,
y todas las noches quise beber, pero no lo hice.

Hala Alyan (Carbondale, Estados Unidos, 1986), Poetas norteamericanos en dos siglos.
Volumen II, Ediciones en Danza, e-Books, Buenos Aires, 2021
Versión de Jonio González



TRUTH

I’m allergic to hair dye and silver. Of the natives,
I love the Aztecs most of all, the way they lit fires
in the gouged chests of men to keep the world spinning.
I’ve seen women eat cotton balls so they wouldn’t eat bread
I will never be as beautiful as the night I danced in a garage,
anorexic, decked in black boots, black sweater, black jeans,
hip-hop music and a girl I didn’t know pulling my hips
to hers. Hunger is hunger. I got drunk one night
and argued with the Pacific. I was twenty. I broke
into the bodies of men like a cartoon burglar. I wasn’t twenty.
In the winter of those years I kept Christmas lights
strung around my bed and argued with the Italian landlady
who lived downstairs about turning the heat off,
and every night I wanted to drink but didn’t

sábado, enero 23, 2021

Hala Alyan / Alimentos




I

En el comienzo comíamos océanos,
ostras traslúcidas, huevos de pescado, una radiante esfera

de verdor.
Las yemas de nuestros dedos, pegajosas de piélago,

en busca de más.

II

Casiopea posa la mirada sobre nuestro
árido banquete

de arena y adelfilla. Emergemos
del amanecer como una aparición.

Queremos vivir.

III

Llenamos nuestros cuencos con
viento
y lluvia.

IV

Mil manos vacías.

Los niños agarran cuanto crece, flores, hormigas,
una polilla de alas crujientes.

Chupan el hielo sucio.

V

El plato es un ojo negro, moras de invierno enterradas
en una copa de arena.

Primero comemos la lengua de la gacela.

Su lenguaje nos envuelve: pastizales y cielo,
grupos de setas

brotando en el campo de cenizas.

VI

Los hombres roban almejas en el mercado.

Nos sentamos en torno a mesas
y comemos enteros los salados cuerpos.

Nostalgia salvaje:
nuestras bocas llenas de las espinas de cosas

lo bastante lentas para atraparlas.

Hala Alyan (Carbondale, Illinois, Estados Unidos, 1986), Poetas norteamericanos en dos siglos.
Volumen IIEdiciones en Danza, e-BooksBuenos Aires, 2021
Versión de Jonio González




MEALS

I

In the beginning we ate oceans,
translucent oysters, fish eggs, a radiant orb

of green.
Our fingertips sticky with brine,

reaching for more.

II

Cassiopeia tosses her eyes over our
arid feast

of sand and milkweed. We emerge
from the dawn like jinn.

Willing ourselves alive.

III

We fill our bowls with
wind
and rain.

IV

A thousand empty hands.

The children clutch whatever grows, flowers, ants, a moth
with crunchy wings.

The suck the dirty ice.

V

The plate is a black eye, winter berries buried
in a cup of sand.

We eat the gazelle tongue first.

Her language engulfs us: grass pastures and sky,
mushroom clusters

blooming in the field of cinders.

VI

The men steal clams from the market.

We sit around tables
eating the salty bodies whole.

Savage longing —
Our mouths fill with the spines of things

slow enough to catch.

jueves, agosto 06, 2020

Hala Alyan / Luna de miel


















De esta habitación recuerdo el calor. Una pelea con mi padre y 
funestos ojos vidriosos. El televisor echaba chispas como un pez seductor.
Hemos apagado todas las lámparas, nos abanicamos el uno al otro con revistas
extranjeras. Saco fotografías de perros extraviados. En el coche,
el conductor turco escucha por la radio las carreras de caballos.
Gané, nos dice. Me visto como una columna. Quiero quemar los verbos
que pronuncio mal ante el camarero egipcio. Mi útero sangra de Atenas
a Estambul y la luna es una araña rastreando su lodo blanco
a través del cielo. Capullos anaranjados se abren como pimienta en el patio.
Por todas partes tejados azules. Antibióticos para mi mandíbula infectada.
Nos llevamos Roma con nosotros hasta Roma. En el control de pasaportes,
me pides que te deje hablar. Les dices que estoy contigo.

Hala Alyan (Carbondale, Illinois, Estados Unidos, 1986), Poetry, julio-agosto de 2017
Versión de Jonio González




HONEYMOON

Of this room remember heat. A fight with my father and
glass evil eyes. The television sparking like a glamorous fish.
We’ve turned off every light bulb, fan each other with foreign
magazines. I take photographs of stray dogs. In the car,
the Turkish driver listens to horse races on the radio.
I won, he tells us. I dress like a pillar. I want to burn the verbs
I mispronounce to the Egyptian waiter. My uterus bleeds from Athens
to Istanbul and the moon is a spider tracking its white mud
across the sky. Orange blossoms open like pepper in the courtyard.
Everywhere, blue rooftops. Antibiotics for my infected jaw.
We take Rome with us to Rome. At the passport control line,
you tell me to let you speak. You tell them I’m with you.