Mostrando las entradas con la etiqueta Giovanni Boccaccio. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Giovanni Boccaccio. Mostrar todas las entradas

sábado, febrero 20, 2010

Giovanni Boccaccio / Soneto, 3






Si Amor, cuyas maneras...

Si Amor, cuyas maneras muchos años
con suspiros tan largos has probado,
te resulta más grave que lo usual,
¿por qué, empero, lo sigues, engañado,

creyendo en la fatiga encontrar paz?
¿por qué del amor no te apartas?
¿por qué no huyes de él?: tal vez tendrías,
libre, un reposo para tales daños.

No se recobra el tiempo que se pierde
con perder tiempo, ni jamás llorar
con llorar se paró, como se sabe.

Te baste que al Amor el tiempo verde,
mísero, diste; y hoy, que a encanecer
comienzas, de ti mismo apiádate.

Giovanni Boccaccio (Certaldo, Toscana, 1313-1375)
Versión de J. Aulicino

S'Amor, li cui costumi...

S'Amor, li cui costumi già molt'anni
con sospir infiniti provat'hai,
t'è or più grave che l'usato assai,
perché, seguendol, te medesmo inganni,

credendo trovar pace tra gli affanni?
perché da lui non ti scavresti omai?
perché nol fuggi? e forse ancor avrai,
libero, alcun riposo de' tua danni.

Non si racquista il tempo che si perde
per perder tempo, né mai lagrimare
per lagrimar restette, com'uom vede.

Bastiti ch'ad Amor il tempo verde,
misero, desti, e ora, ch'a imbiancare
cominci, di te stesso abbia mercede.

Opera Ommia

Ilustracción: Amor dormido, 1608, Caravaggio

De Boccaccio en este blog:
Grifo, lobos, león...

jueves, febrero 18, 2010

Giovanni Boccaccio / Soneto, 2




Grifo, lobos, león...

Grifo, lobos, león, culebras, sierpes,
dragones, tigres, osos, jabalíes,
caballos sin freno, toros en manada,
rabiosos perros, tormenta, cadentes

fulgores, truenos, impetuosos vientos,
alud, fuego, asesinos, corsarios,
forasteros armados, sagitarios
hacen que huyan las gentes, espantadas:

mas yo, que no soy tales, ¿por qué veo
huir de mi presencia a quien no vuelve,
ya huida, si no me ve a mí alejarme?

¿Tal vez yo soy el diablo del infierno?
¡Creería que yo tuviese cuernos,
ya que a ella de mí la veo escaparse!

Giovanni Boccaccio (Certaldo, Toscana, 1313-1375)
Versión de J. Aulicino

Grifon, lupi, leon...

Grifon, lupi, leon, bisce e serpenti,
draghi, leopardi, tigri, orsi e cinghiari,
disfrenati cavai, tori armentari,
rabbiosi can, tempeste e discendenti

folgori, tuoni, impetuosi venti,
ruine, incendi, scherani e corsari,
discorridori armati e sagittari
soglion fuggir le paurose genti:

ma io, che non son tal, perché discerno
com'orribil fuggirmi a chi non torna,
fuggita, se non vede dipartirme?

forse son io el diavol dell'inferno?
e crederre 'l s'io avessi le corna,
poi che così a costei veggio fuggirme!


Opera Ommia

Ilustración: "Monstrum tetrachiron alatum capite humano aurito"; "Monstrum triceps capite vulpis, draconis et aquilae"; P. Gasparis Schotti, Physica Curiosa, Sive Mirabilia Naturæ et Artis Libris, J. A. Endeteri & Wolfgangi, Würzburg, 1667 Cornell University

De Boccaccio en este blog:
Huyan suspiros míos...

martes, febrero 16, 2010

Giovanni Boccaccio / Soneto, 1





Huyan suspiros míos, huya el llanto...

Huyan suspiros míos, huya el llanto,
huya la angustia y / huya el deseo
que tuve de morir; vaya al olvido
lo que contra el Amor yo pensé tanto:

vuelvan la fiesta, la risa y el canto,
vuelva el honor debido al señor mío,
los méritos de quien por mí lograron
tenga la gracia que yo quise tanto.

Desdén, que injustamente me negaba
el vago mirar de brillantes ojos
con que me tomó Amor, ya se ha marchado;

y aquel saludo que yo más quería,
con suave voz y gesto placentero
me lo acaba de dar la dama mía.

Giovanni Boccaccio (Certaldo, Toscana, 1313-1375)
Versión de J. Aulicino

Fuggano i sospir miei, fuggasi il pianto...

Fuggano i sospir miei, fuggasi il pianto,
fugga l'angoscia e fuggasi el disio
che auto ho di morir; vada in oblio
ciò che contra ad Amor già pensai tanto;

torni la festa, torni el riso e 'l canto,
torni gli onor devuti al signor mio,
li meriti del qual han fatto ch'io
aggia la grazia bramata cotanto.

Lo sdegno, el qual a torto me negava
el vago sguardo degli occhi lucenti,
coi qual Amor mi prese, è tolto via;

e quel saluto, ch'io più desiava,
con umil voce e con atti piacenti
pur testé mi rendé la donna mia.


Giovanni Boccaccio, Opera Ommia

Ilustración: Elegia di Madonna Fiammetta *, de Giovanni Boccaccio, códice iluminado por Attavante degli Attavanti, c.1480 Dr. Jörn Günther, anticuario

*Fiammetta ha sido la Beatrice de Boccaccio, es decir la figura inspiradora que casi constituye un requerimiento técnico de la poesía provenzal y de los siglos XIII y XIV italianos. Sólo que el amor de Boccaccio con su musa no fue plátonico. Fiammetta (llamita) tal vez fue la hija de Roberto de Anjou, rey de Nápoles, ciudad en la que el autor vivió trece años, a cargo de negocios de su padre.