Instantánea de una dama
No te reduzcas a simple sacerdotisa
el cielo no abriga en el invierno
No olvides, Miss Kenton,
los ríos terrenos debajo del escritorio
Elegidos
las cloacas del lenguaje
Demasiada materia, para ser maniqueos.
Demasiada permanencia.
No son muy gnósticos tampoco.
Un extraño reino de la luz, un vaticano privado
el de su bondad
El ojo entrenado que descifra
(¿un lujo cultural de no neutrales?)
el juicio que salva,
el alma a la altura de los sapos —
Oh hijos bitonales de la culpa,
agostos de mayo,
los vomitados de Zaratustra.
Sí, pensador, abraza los árboles...
No son maniqueos. Son emanaciones.
[inéditos]
Gerardo Gambolini (Buenos Aires, 1955)
Gerardo Gambolini (Buenos Aires, 1955)