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jueves, febrero 13, 2025

Georg Trakl / Cantar de Kaspar Hauser


    
                              

                                                          para Bessie Loos

El amaba sin duda el sol que por la colina bajaba purpúreo,
los caminos del bosque, el negro pájaro cantor
y el verdor alegre del follaje.

Gravemente moraba a la sombra del árbol
y era puro su rostro.
Dios habló, dulce llama, a su corazón:
¡Oh criatura! *

Al caer de la tarde encontraron en calma sus pasos la ciudad;
el oscuro reclamo de su boca:
Quiero ser un jinete.

Lo seguían empero el árbol y la bestia,
la casa, el jardín vespertino de hombres blancos
y su asesino iba en su busca.

Primavera y verano y hermoso el otoño
del justo, su leve paso
al lado de las oscuras alcobas de los hombres que sueñan.
De noche se quedaba solo con su estrella;

vio que caía la nieve en la rama desnuda
y en la sombra vespertina del zaguán la sombra del asesino.

Plateada cayó la cabeza del que no nació.

(c. 1913)

Georg Trakl (Salzburgo, Austria, 1887 - Cracovia, Polonia, 1914) Biblioteca Ignoria 
Versión de Américo Ferrari

* Sobre la historia y recientes  investigaciones acerca del misterioso expósito "casi salvaje" que apareció en la plaza de Núremberg en 1828 puede verse este artículo de DW (Nota del Ad.)



Kaspar Hauser Lied          

                                                                Für Bessie Loos

Er wahrlich liebte die Sonne, die purpurn den Hügel hinabstieg,
Die Wege des Walds, den singenden Schwarzvogel
Und die Freude des Grüns.

Ernsthaft war sein Wohnen im Schatten des Baums
Und rein sein Antlitz.
Gott sprach eine sanfte Flamme zu seinem Herzen:
O Mensch!

Stille fand sein Schritt die Stadt am Abend;
Die dunkle Klage seines Munds:
Ich will ein Reiter werden.

Ihm aber folgte Busch und Tier,
Haus und Dämmergarten weißer Menschen
Und sein Mörder suchte nach ihm.

Frühling und Sommer und schön der Herbst 
Des Gerechten, sein leiser Schritt
An den dunklen Zimmern Träumender hin.
Nachts blieb er mit seinem Stern allein;

Sah, daß Schnee fiel in kahles Gezweig
Und im dämmernden Hausflur den Schatten des Mörders.

Silbern sank des Ungebornen Haupt hin.
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Foto: Georg Trakl con su uniforme del hospital militar de Innsbruck, c.1912 Imagno/Getty Images

domingo, octubre 06, 2024

Georg Trakl / Tres poemas



El sol

Siempre vuelve el amarillo sol a la colina.
Es hermoso el bosque, el oscuro animal,
el hombre; pastor o cazador.

Por el verde estanque sube rojo el pez.
En silencio, bajo el redondo cielo,
navega el pescador en la barca azul.

Lentamente maduran la uva y el grano.
Cuando sereno declina el día,
un bien y un mal están dispuestos. 

Y cuando cae la noche,
levanta el caminante los pesados párpados,
silenciosamente,
y el sol irrumpe de la barranca sombría.


Canto de un mirlo cautivo

Hálito oscuro en el verde ramaje.
Pequeñas flores azules se ciernen
sobre el rostro del solitario, su paso de oro
se desvanece bajo el olivo.
Con el ala embriagada alza vuelo la noche.
Tan quedamente sangra la humildad,
el rocío gotea lento del espino en flor.
La piedad de brazos resplandecientes
acuna a un corazón que se rompe.


Verano

Al atardecer calla el lamento
del cuclillo en el bosque.
Se inclinan más el grano
y la roja amapola.

Negra tormenta amenaza
sobre la colina.
El antiguo canto del grillo
muere en el campo.

Nunca se mueve el follaje
del castaño.
En la escalera caracol
susurra tu vestido.

Serenamente ilumina la vela
en la habitación oscura,
una mano de plata
la apaga;

noche sin viento, sin estrellas.

Georg Trakl (Salzburgo, Austria, 1887 - Cracovia, Polonia, 1914)
Versiones de Julián de la Torre

Canto de un mirlo cautivo
Ediciones Kalos, 
Buenos Aires, 2024









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miércoles, septiembre 27, 2023

Georg Trakl / El sol



Cada día el amarillo sol se alza sobre la colina.
Bello es el bosque, el oscuro animal,
el hombre; cazador o pastor.

Rojizo asciende en el verdoso estanque el pez.
Bajo la cúpula del cielo
navega calladamente el pescador en su barca azul.

Con lentitud madura la uva, el grano.
Cuando en silencio el día declina
El Bien y el Mal aguardan.

Al caer la noche
el caminante abre los pesados párpados.
Desde el valle oscuro el estallido del sol.

Georg Trakl (Salzburgo, Austria, 1887 - Cracovia, Polonia, 1914), Die Dichtungen, Insel, Berlín, 1989
Versión de Ruth Jacob y Eduardo Conde



DIE SONNE

Täglich kommt die gelbe Sonne über den Hügel.
Schön ist der Wald, das dunkle Tier,
Der Mensch; Jäger oder Hirt.

Rötlich steigt im grünen Weiher der Fisch.
Unter dem runden Himmel
Fährt der Fischer leise im blauen Kahn.

Langsam reift die Traube, das Korn,
Wenn sich stille der Tag neigt,
Ist ein Gutes und Böses bereitet.

Wenn es Nacht wird,
Hebt der Wanderer leise die schweren Lider;
Sonne aus finsterer Schlucht bricht.
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Foto: s/d

domingo, mayo 29, 2022

Georg Trakl / Tres poemas




En la tierra natal
In der Heimat

Fragancia de resedas vaga por la ventana enferma;
una antigua plaza, negros castaños desolados.
Un rayo dorado irrumpe a través del techo y fluye
sobre hermano y hermana absortos y confusos.

En el agua residual se desliza lo podrido; leve susurro
del viento del sur en los pardos jardines; el girasol
goza en silencio de su oro y se derrite.
Resuena en el aire azul la estridente llamada del guardia.

Fragancia de resedas. Los pelados muros se oscurecen.
Pesado es el sueño de la hermana. El viento de la noche
mesa sus cabellos bañados de claridad lunar.

La sombra del gato se desliza azul y grácil
desde el caduco techo, al que que amenaza un próximo desastre,
la llama de una vela que se empina empurpurada.


La canción nocturna *


El hálito de lo inmutable. Un rostro de animal
se petrifica ante lo azul, ante lo santo.
Majestuoso es el silencio en la piedra.

La máscara de un ave nocturna. Tres dulces sones
se desvanecen unidos. ¡Elai!, tu rostro 
se inclina mudo sobre azuladas aguas.

¡Oh vosotros, espejos tranquilos de la verdad!
En la sien de marfil del solitario
aparece un destello de ángeles caídos.


Ocaso
Untergang

       A Karl Brorromaüs Heincich

Por encima del blanco estanque
pasaron aves silvestres hacia lo lejos.
Un gélido viento sopla al anochecer desde
    nuestras estrellas.

Por encima de nuestros sepulcros
se inclina la frente rota de la noche.
Bajo robles nos balanceamos en una plateada
     barca.

Resuenan sin cesar los blancos muros de la
     ciudad.
Bajo arcadas de espinas, somos ciegas manecillas que
     trepan hacia la medianoche.

Georg Trakl (Salzburgo, Austria, 1887 - Cracovia, Polonia, 1914), Poemas, Corregidor, Buenos Aires, 2009
Versiones de Aldo Pellegrini

* Hay otra versión de este poema en este blog. Su tercer verso, Gewaltig ist das Schweigen im Stein, quizá sea uno de los más recordados en lengua alemana (Nota del Ad.)

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miércoles, mayo 15, 2019

Georg Trakl / Decadencia














Al atardecer cuando tocan a paz las campanas
Sigo de las aves el maravilloso vuelo
Que en largas bandadas como devotos peregrinos
Desaparecen en las claras vastedades del otoño.

Deambulando a través de umbrosos patios
Sueño yo en sus lúcidos presagios
Y siento que de las sabias horas no podré apartarme.
Así prosigo, por sobre nubes, tras sus viajes.

He aquí que un hálito me hace temblar ante las ruinas.
El mirlo clama entre las ramas deshojadas.
Oscilan las rojas vides entre rejas herrumbrosas.

Entretanto como un corro mortal de pálidos infantes
En torno de oscuros pozos en descomposición
Se inclinan ante el viento, enteleridas, azules ramas.

[Revista Orfeo, números 19-20, Santiago de Chile, 1966]

Georg Trakl (Salzburgo, Austria, 1887 - Cracovia, Polonia, 1914), Poesía universal traducida por poetas chilenos, selección de Jorge Teillier, Editorial Universitaria, Universidad de Chile, 1996
Traducción de Walter Hoefler

Die Rheinische Kulturraumverdichtung - UNAM - A Media Voz - Saltana - Otra Iglesia Es Imposible
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Foto: Die Rheinische Kulturraumverdichtung

martes, octubre 10, 2017

Georg Trakl / Verano
























De noche calla el lamento
del cuclillo en el bosque.
Se inclinan más las mieses,
las amapolas rojas.

Negra tormenta amenaza
sobre las colinas.
La vieja canción del grillo
muere en el campo.

Ni una hoja se mueve
en el castaño.
En la escalera de caracol
susurra tu vestido.

Arde quieta la vela
en la estancia oscura;
una mano de plata
la apaga luego.

Viento calmo
noche sin estrellas.

Georg Trakl (Salzburgo, Austria, 1887 - Cracovia, Polonia, 1914), Poesías, Carmina, Buenos Aires, 1970
Traducciones de Wolfgang von Harder, Narciso Pousa, Rogelio Bazán y Sofía Maffei
Envío de Jonio González

El Cultural - Georg Trakl, el profeta de Occidente, por Jorge Teillier, Universidad de Chile


Sommer

Am Abend schweigt die Klage
Des Kuckucks im Wald.
Tiefer neigt sich das Korn,
Der rote Mohn.

Schwarzes Gewitter droht
Über dem Hügel.
Das alte Lied der Grille
Erstirbt im Feld.

Nimmer regt sich das Laub
Der Kastanie.
Auf der Wendeltreppe
Rauscht dein Kleid.

Stille leuchtet die Kerze
Im dunklen Zimmer;
Eine silberne Hand
Löschte sie aus;

Windstille, sternlose Nacht.

- Spiegel Online
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Foto: Last Exit s/d

jueves, julio 26, 2012

Georg Trakl / Grodek


Grodek *

Al anochecer retumban en los bosques otoñales
las armas mortíferas, en las llanuras doradas
y en los lagos azules, por los que un sol
sombrío rueda. La noche envuelve
a los guerreros moribundos, el salvaje lamento
de sus bocas despedazadas.
Pero sigilosamente confluyen hacia el pastizal
rojas nubes en las que mora un Dios colérico,
la sangre derramada y un frío lunar;
todos los caminos llevan a la negra podredumbre.
Bajo el ramaje de oro de la noche y las estrellas
se tambalea la sombra de la hermana por la floresta silenciosa,
para saludar a los espíritus de los héroes, a las cabezas sangrantes;
mientras suenan quedas en los juncos las oscuras flautas del otoño,
¡oh dolor arrogante!¡Altares de bronce!
La ardorosa llama del espíritu se alimenta hoy de un dolor más tremendo:
los nietos no nacidos.

Georg Trakl (Salzburgo, 1887 - Cracovia, 1914), "Revelación y aniquilamiento", Poemas, traducción, prólogo y notas de Aldo Pellegrini, Ediciones Corregidor, Buenos Aires, 2009

* Grodek: ciudad de Galitzia (Polonia) donde en el frente de guerra oriental, Trakl actuaba como farmacéutico en la sanidad del ejército austríaco. Allí tuvo lugar una de las batallas de la Primera Guerra Mundial (N. del T.) 

Grodek fue el último poema escrito por Trakl (N. del Ad.)


Grodek

Am Abend tönen die herbstlichen Wälder
Von tödlichen Waffen, die goldnen Ebenen
Und blauen Seen, darüber die Sonne
Düstrer hinrollt; umfängt die Nacht
Sterbende Krieger, die wilde Klage
Ihrer zerbrochenen Münder.
Doch stille sammelt im Weidengrund
Rotes Gewölk, darin ein zürnender Gott wohnt
Das vergoßne Blut sich, mondne Kühle;
Alle Straßen münden in schwarze Verwesung.
Unter goldnem Gezweig der Nacht und Sternen
Es schwankt der Schwester Schatten durch den schweigenden Hain,
Zu grüßen die Geister der Helden, die blutenden Häupter;
Und leise tönen im Rohr die dunklen Flöten des Herbstes.
O stolzere Trauer! ihr ehernen Altäre,
Die heiße Flamme des Geistes nährt heute ein gewaltiger Schmerz,
Die ungebornen Enkel.

texlog
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Ilustración: Europa después de la lluvia, 1933, Max Ernst

miércoles, julio 25, 2012

Georg Trakl / En el parque



En el parque

Vagando de nuevo por el antiguo parque,
oh, calma de flores rojas y amarillas.
Vosotros también penáis, dioses benévolos,
y el oro otoñal de los olmos.
Se eleva inmóvil en el azulado estanque
la caña, enmudece el tordo en el crepúsculo.
Oh, inclina entonces también tú la frente
ante el mármol en ruinas de los antepasados.

Georg Trakl (Salzburgo, 1887 - Cracovia, 1914), "Sebastián en el sueño", Poemas, traducción, prólogo y notas de Aldo Pellegrini, Ediciones Corregidor, Buenos Aires, 2009


Im Park

Wieder wandelnd im alten Park,
O! Stille gelb und roter Blumen.
Ihr auch trauert, ihr sanften Götter,
Und das herbstliche Gold der Ulme.
Reglos ragt am bläulichen Weiher
Das Rohr, verstummt am Abend die Drossel.
O! dann neige auch du die Stirne
Vor der Ahnen verfallenem Marmor.

textlog.de
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Ilustración: La llegada, 1913, Giorgio de Chirico

domingo, julio 22, 2012

Georg Trakl / Lamento



Lamento

Adolescente con boca de cristal
tu áurea mirada descendió hasta el valle;
un ondear rojo y pálido en el bosque
a la hora negra del anochecer.
¡Anochecer que abre las hondas heridas!

¡Miedo! La pesadumbre del sueño de la muerte,
el exánime sepulcro, y desde el árbol y el venado
todavía mira el año;
campo raso y tierra laborable,
llama el pastor a la grey temerosa.

Hermana, tus azules cejas
aletean suaves en la noche.
El órgano gime y el infierno ríe,
y un terror hace presa del corazón;
quisiera mirar ángeles y estrellas.

La madre ha de temer por su pequeño;
el rojo estruendo del mineral en la mina,
placeres, lágrimas, un sufrimiento de piedra,
el oscuro mito de los titanes.
¡Pesadumbre! Un lamento de águilas solitarias.

Georg Trakl (Salzburgo, 1887 - Cracovia, 1914), "Revelación y aniquilamiento", Poemas, traducción, prólogo y notas de Aldo Pellegrini, Ediciones Corregidor, Buenos Aires, 2009 


Klage

Jüngling aus kristallnem Munde
Sank dein goldner Blick ins Tal;
Waldes Woge rot und fahl
In der schwarzen Abendstunde.
Abend schlägt so tiefe Wunde!

Angst! des Todes Traumbeschwerde,
Abgestorben Grab und gar
Schaut aus Baum und Wild das Jahr;
Kahles Feld und Ackererde.
Ruft der Hirt die bange Herde.

Schwester, deine blauen Brauen
Winken leise in der Nacht.
Orgel seufzt und Hölle lacht
Und es faßt das Herz ein Grauen;
Möchte Stern und Engel schauen.

Mutter muß ums Kindlein zagen;
Rot ertönt im Schacht das Erz,
Wollust, Tränen, steinern Schmerz,
Der Titanen dunkle Sagen.
Schwermut! einsam Adler klagen.

texlog.de
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Ilustración: Der Traum, 1912, Marc Franz

miércoles, agosto 05, 2009

Georg Trakl / Cuervos y bosques


Los cuervos

Sobre el negro rincón se precipitan
al mediodía los cuervos con duro grito.
Sus sombras rozando pasan a una cierva
y a veces se la ve paciendo hoscamente.

Oh cómo perturban el pardo sosiego
en el que un sembrado se embelesa,
como una mujer hechizada por un barrunto grave,
y a veces se los oye refunfuñando
en torno a una carroña que husmean por cualquier sitio

y de improviso al norte el vuelo orientan
y cual cortejo fúnebre se desvanecen,
en aires que tiemblan voluptuosos.


Grodek

Al atardecer resuenan los bosques otoñales
con mortíferas armas, las áureas llanuras
y lagos azules, encima el sol
rueda más lúgubremente. La noche abraza
a guerreros moribundos, la queja feroz
de sus destrozadas bocas.
Mas quietamente se acumula en el fondo de los prados
una nube roja, en la que un dios airado habita,
la sangre derramada, frescura lunar;
todos las calles confluyen en negra podredumbre.
Bajo el áureo ramaje de la noche y las estrellas
vacila la sombra de la hermana por la callada floresta,
para saludar a los espíritus de los héroes, las cabezas sangrantes;
y quedas suenan en los juncos las oscuras flautas del otoño.
¡Ay, orgullosa aflicción! altares de hierro,
la ardiente llama del espíritu alimenta hoy un inmenso dolor,
los nietos no nacidos.

Georg Trakl (Salzburgo, 1887 - Cracovia, 1914), Obra poética, traducción de Rodolfo Modern, Torres Agüero Editor, Buenos Aires, 1992 


Die Raben
Über den schwarzen Winkel hasten/ Am Mittag die Raben mit hartem Schrei./ Ihr Schatten streift an der Hirschkuh vorbei/ Und manchmal sieht man sie mürrisch rasten.// O wie sie die braune Stille stören,/ In der ein Acker sich verzückt,/ Wie ein Weib, das schwere Ahnung berückt,/ Und manchmal kann man sie keifen hören// Um ein Aas, das sie irgendwo wittern,/ Und plötzlich richten nach Nord sie den Flug/ Und schwinden wie ein Leichenzug/ In Lüften, die von Wollust zittern



Grodek
Am Abend tönen die herbstlichen Wälder/ Von tödlichen Waffen, die goldnen Ebenen/ Und blauen Seen, darüber die Sonne/ Düstrer hinrollt; umfängt die Nacht/ Sterbende Krieger, die wilde Klage/ Ihrer zerbrochenen Münder./ Doch stille sammelt im Weidengrund/ Rotes Gewölk, darin ein zürnender Gott wohnt / Das vergoßne Blut sich, mondne Kühle;/ Alle Straßen münden in schwarze Verwesung./ Unter goldnem Gezweig der Nacht und Sternen/ Es schwankt der Schwester Schatten durch den schweigenden Hain,/ Zu grüßen die Geister der Helden, die blutenden Häupter;/ Und leise tönen im Rohr die dunkeln Flöten des Herbstes./ O stolzere Trauer! ihr ehernen Altäre/ Die heiße Flamme des Geistes nährt heute ein gewaltiger Schmerz, / Die ungebornen Enkel.


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Ilustración: Árbol de los cuervos, Caspar David Friedrich, 1822. Louvre, París

Del autor en este blog:

Canción de la noche / Al anochecer, mi corazón...
En el parque / Clarines

miércoles, abril 29, 2009

Georg Trakl / Dos poemas

En el parque

Vagando de nuevo por el antiguo parque,
oh calma de flores rojas y amarillas.
Vosotros también penáis, dioses benévolos,
y el oro otoñal de los olmos.
Se eleva inmóvil en el azulado estanque
la caña, enmudece el tordo en el crepúsculo.
Oh inclina entonces también tú la frente
ante el mármol en ruinas de los antepasados.

Clarines

Bajo sauces podados, donde juegan niños morenos
y despuntan las hojas, suenan clarines. Escalofrío de cementerio.
Banderas escarlatas irrumpen a través de la congoja del arce.
Los jinetes costean campos de centeno, molinos vacíos.

O hay pastores que cantan por la noche y ciervos que penetran
en el círculo de sus fogatas, congoja ancestral del soto.
Los danzarines emergen de un negro muro:
banderas escarlatas, risas, delirio, clarines.

Georg Trakl (Salzburgo, 1887 - Cracovia, 1914), Poemas. Traducción, prólogo y notas de Aldo Pellegrini, Ediciones Corregidor, Buenos Aires, 2009


Im Park
Wieder wandelnd im alten Park,/ O! Stille gelb und roter Blumen./ Ihr auch trauert, ihr sanften Götter,/ Und das herbstliche Gold der Ulme./ Reglos ragt am bläulichen Weiher/ Das Rohr, verstummt am Abend die Drossel./ O! dann neige auch du die Stirne / Vor der Ahnen verfallenem Marmor.

Trompeten
Unter verschnittenen Weiden, wo braune Kinder spielen / Und Blätter treiben, tönen Trompeten. Ein Kirchhofsschauer. / Fahnen von Scharlach stürzen durch des Ahorns Trauer / Reiter entlang an Roggenfeldern, leeren Mühlen.// Oder Hirten singen nachts und Hirsche treten / In den Kreis ihrer Feuer, des Hains uralte Trauer, / Tanzende heben sich von einer schwarzen Mauer; / Fahnen von Scharlach, Lachen, Wahnsinn, Trompeten.

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Foto: Trakl con el uniforme de médico militar, spechtiania

De Trakl en este blog:

jueves, julio 31, 2008

Georg Trakl / Dos poemas



















Canción de la noche

Hálito de lo inmóvil. Un rostro de animal
pasmado ante la santidad del azul.
Poderoso es el silencio en la piedra.

La máscara de un pájaro nocturno. Tres dulces
sones suenan a una. ¡Elai! tu rostro
se inclina mudo sobre el agua azulada.

Oh callados espejos de la verdad.
En la sien de marfil del solitario
aparece el reflejo de ángeles caídos.


Al anochecer mi corazón

Al anochecer se oye el grito de los murciélagos.
Dos caballos negros saltan por el prado.
Susurra el arce rojo.
Ante el caminante aparece la pequeña taberna del camino.
Magnífico gustar el vino nuevo y nueces.
Magnífico: tambalearse borracho en el bosque crepuscular.
A través del ramaje negro suenan campanas lastimeras.
Sobre la cara gotea rocío.

Georg Trakl (Salzburgo, 1887 - Cracovia, 1914), Poesías, Carmina, Buenos Aires, 1970
Traducción de Wolfgang von Harder, Narciso Pousa, Rogelio Bazán, Sofía Maffei
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