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viernes, enero 12, 2024

Gabriel Ferrater / La playa



El sol se la ha tragado. Andaba sola,
descalza como el mar, vestida como
el mar, con blusa blanca y slacks verdes,
y luminosa y rubia como el aire,
como el león de la furia total.
Se la ha tragado. En jauría, furiosos,
cortaremos el viento de hojalata
con la cizalla de los aullidos.
Arañemos la arena. Ladremos
al mar, al disfrazado.

[Da nuces pueris, 1960]

Gabriel Ferrater i Soler (Reus, Cataluña, España, 1922 - Sant Cugat del Vallès, Cataluña, España, 1972), Arquitrave nº 58, Cali, Colombia. Enero-marzo de 2015
Versión de Pere Gimferrer.

Más poemas de Gabriel Ferrater en Otra Iglesia Es Imposible


La platja

El sol se l'ha menjat. Anava sola,
descalça com la mar, vestida com
la mar, amb brusa blanca i slacks verds,
i era rossa com l'aire, lluminosa 
com el lleó de fúria total.
    Se'ns l'ha menjat. Fem-nos canilla d'ira.
Tallem el vent de llauna amb la cisalla
dels udols llargs. Esgarrapem la sorra.
Lladruquegem la mar, la disfressada.


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Foto: ctxt

viernes, diciembre 09, 2022

Gabriel Ferrater / La vida furtiva



Seguramente será como ahora. Estaré despierto,
caminaré arriba y abajo por el pasillo. Como un minero
que surge de un pozo, me subirá
desde el silencio de toda la casa, brusco,
el ronquido del ascensor. Me detendré a escuchar
el abofetear de puertas de metal, y los pasos
en el rellano, y adivinaré el instante
en que empezará a temblar la angustia del timbre.
Sabré quiénes son. Les abriré enseguida. Todo perdido,
que entren estos, a quienes tendré que decirles todo.

Gabriel Ferrater (Reus, España, 1922 - Sant Cugat del Vallès, España, 1972), Les dones i els dies, Edicions 62, Barcelona, 2010
Versión de Jonio González



LA VIDA FURTIVA

Segurament serà com ara. Estaré despert,
aniré amunt y avall pel corredor. Com un minador
que surt d'un pou, em pujará
des del silenci de tota la casa, brusc,
el ronc de l'ascensor. M'aturaré a escoltar
el bufeteig de portes de metall, i els passos
del replà, i endevinaré l'instant
que arrencarà a tremolar l'angúnia del timbre.
Sabré qui són. Els obriré de seguida. Tot perdut,
que entrin aquests, a qui ho hauré de dir tot.

martes, marzo 18, 2014

Gabriel Ferrater / Mala memoria















La pared era de piedras enormes
y blanqueada con cal azulada. La cama
(un armatoste, reparada
con listones de madera de una caja de coñac),
arrimada al muro, era un caballo
de toros que derramaba las entrañas:
dos colchones de mazorca, gris
el de abajo y rojo el de arriba,
mal cubiertos por la sábana enmascarada
de polvo y betún, ya que los zapatos
no suelen molestar en el amor
de precio más bajo. La chica que vendía
dentro de un alvéolo de aquel pueblo gótico,
su cuerpo poco formado, rudimentario
como la plebe, muy antigua y muy moderna,
hablaba con acento castellano, y era triste.
Dijo que se llamaba Victoria. Tenía
una foto de su prometido, y dos
nada más, de ella misma: una a los catorce años,
la otra del pasaporte.
                                       No sé qué hacer
con la barra de lacre que nos viene a los dedos
cuando registramos un escritorio viejo,
en la noche cerrada, mientras se agrieta un gallo.

Gabriel Ferrater (Reus,1922 - Sant Cugat del Vallès, 1972),  Les dones i els dies, Edicions 62, Barcelona, 2010
Versión de Aníbal Cristobo

Foto: Associació Gabriel Ferrater 

Mala memòria

La paret era de carreus enormes
i emblanquinada amb calç blavosa. El llit
(una gran baluerna, reparada
amb llates d’una caixa de conyac)
arrambat a la pedra, era un cavall
de toros, que abocava les entranyes:
dos matalassos de panolla, gris
el de sota i vermell el de damunt,
mal coberts pel llençol emmascarat
de pols i de betum, car les sabates
no es creu que facin nosa per l’amor
de preu més baix. La noia que venia
dins d’un alvèol d’aquell poble gòtic
el seu cos poc format, rudimentari
com la plebs, molt antiga i molt moderna,
parlava amb accent xava, i era trist.
Diu que es deia Victòria. Tenia
una foto del seu promès, i dues
només, de seves: una als catorze anys,
l’altra de passaport.
                                     No sé què fer-ne,
com la barra de lacre que ens ve als dits
quan regirem un escriptori vell,
dins l’alta nit, mentre s’esquerda un gall.

miércoles, julio 17, 2013

Poemas elegidos, 65

Silvio Mattoni
(Córdoba, Argentina, 1969)

Tiempo atrás, de Gabriel Ferrater
Este poema, como muchos otros que me gustan de Ferrater, estaba en un libro que mi padre trajo luego de un semestre en Barcelona, que casi coincidió con la guerra de Malvinas. Yo era un chico de doce y había oído hablar de trámites, pasaportes, como si pronto nos fuéramos a mudar a Europa. La impresión del libro se mezcló entonces con las imágenes de ese otro mundo que finalmente se esfumarían. Pero este poema, donde el beso a una chica se escapa del fondo verde militar que tanto había aparecido en mi infancia de escuela, me confirmó que debía escribir lo que pasaba (aunque todavía no supiera hacerlo, aunque nunca pueda alcanzar la sencillez exacta del amigo catalán).



Tiempo atrás

Deja que vuelva atrás, hacia tu tiempo.
Otra vez nos citamos donde siempre.
Veo la negra pasarela –hierros
delgados–, cielo blanco, hierba humilde
en tierra de carbón, y oigo el silbido
del expreso. A nuestro lado –hemos de hablarnos
a gritos– pasa. Desistimos, y yo río
al ver que ríes tú y que no te oigo.
Tu blusa gris, color de cielo; azul
marino, cortas y anchas, son tus faldas,
y hay en tu cuello un amplio foulard rojo.
La bandera de tu país, te dije.
Todo como aquel día. Van volviendo
las palabras que nos dijimos. ¿Ves?
Vuelve aquel mal momento. Sin razón,
callamos. Tu mano sufre y, como
entonces, tiene un vuelo vacilante,
y el abandono, y juega con el ruido
triste del timbre de la bicicleta.
Suerte que ahora, como entonces, llegan
aquellos pasos férreos, la excesiva
canción de hombres de verde, con sus cascos
de acero, nos rodea, y ahora un grito
se nos dirige, autoritario, como
oro maligno de una sierpe, y hemos
de ocultar la cabeza en el regazo
acogedor del miedo, hasta que al fin
se alejan. Ya nos hemos olvidado
de nosotros, y porque se alejan
somos felices otra vez. Nos lleva
a reencontrarnos este movimiento
sin recuerdo, y por estar aquí
los dos somos felices, y no importa
que callemos. Podemos besarnos.
Somos jóvenes, y no sentimos
piedad por los silencios que han pasado;
tenemos miedos de otros, miedos que
podrían distraernos de los nuestros.
Bajamos la avenida. A cada árbol
sentimos frío, entre la sombra espesa.
Vamos de frío en frío, sin pensarlo.

Gabriel Ferrater (Reus, 1922-Sant Cugat del Vallès, 1972)
Versión de Pere Gimferrer

Foto: Silvio Mattoni en La Voz del Interior

sábado, marzo 31, 2012

Gabriel Ferrater / Dos poemas





La vida furtiva

Seguramente será como ahora. Estaré despierto,
caminaré arriba y abajo por el pasillo. Como un minero
que surge de un pozo, me subirá
desde el silencio de toda la casa, brusco,
el ronquido del ascensor. Me detendré a escuchar
el abofetear de puertas de metal, y los pasos
en el rellano, y adivinaré el instante
en que empezará a temblar la angustia del timbre.
Sabré quiénes son. Les abriré enseguida. Todo perdido,
que entren estos, a quienes tendré que decirles todo.

Los aristócratas

¡Oh Borges, Lowell, oh patricios
americanos! Tenéis vuestra
historia tan cerca, y os vive el asco.
Tengo historia cerca. Tengo asco de ella.
  No sabré escribir los detallados poemas
que os escribís. Mi asco
(envejecido porque nadie cuenta la historia),
como los tobillos de una niña gitana,
tal vez me deja ser piel y vida bajo la suciedad,
pero soy gris, y sólo hablo
de generalidades, como un plebeyo
que nunca oyó, frescos y lentos,
los recuerdos de las mujeres dentro de la casa
densa, y que ha vaciado: un pozo de miedo.

Gabriel Ferrater (Reus, Tarragona, 1922-Sant Cugat, Barcelona, 1972), Les dones i els dies, Edicions 62, Barcelona, 2010
Versiones de Jonio González

Foto: Barceló/La Vanguardia

La vida furtiva

Segurament serà com ara. Estaré despert,
aniré amunt y avall pel corredor. Com un minador
que surt d'un pou, em pujará
des del silenci de tota la casa, brusc,
el ronc de l'ascensor. M'aturaré a escoltar
el bufeteig de portes de metall, i els passos
del replà, i endevinaré l'instant
que arrencarà a tremolar l'angúnia del timbre.
Sabré qui són. Els obriré de seguida. Tot perdut,
que entrin aquests, a qui ho hauré de dir tot.

Els aristòcrates

Oh Borges, Lowell, oh patricis
americans! Teniu la vostra
història tan prop, i us viu el fàstic.
Tinc història prop. En tinc el fàstic.
   No sabré escriure els detallats poemes
que us escriviu. El fàstic meu
(fet vell perquè ningú no en diu la història),
com els turmells d'una nena gitana,
potser em deixa ser pell i vida sota el brut,
però sóc agrisat, i només parlo
de generalitats, com un plebeu
que mai no va escoltar, frescos i lents,
els records de les dones dins la casa
densa, i que va buidat: un pou de por.


ACT. 2022

martes, noviembre 15, 2011

Gabriel Ferrater / Tiempo atrás






Tiempo atrás

Déjame huir de aquí y regresar a tu tiempo.
Encontrémonos otra vez en el lugar de siempre.
Veo el cielo blanco, la negra pasarela
de hierros delgados y la hierba humilde en tierra
de carbón, y oigo el pitido del expreso.
El enorme temblor pasa por nuestro lado
y debemos hablarnos a gritos. Desistimos
y me hace reír el que rías y no te oiga.
Veo tu blusa gris de cielo, el azul
marino de la falda corta y amplia
y el gran foulard rojo que llevas al cuello.
La bandera de tu país. Ya te lo he dicho.
Todo es como aquel día. Van regresando
las palabras que nos decíamos. Y ahora, ¿lo ves?,
vuelve aquel momento. Sin razón,
callamos, tu mano sufre y hace
como entonces: un vuelo vacilante
y el abandono, y el juego con el sonido triste
del timbre de la bicicleta. Suerte
que ahora, como aquel día, unos pasos férreos
se nos echan encima, y la excesiva
canción de los hombres verdes, con cascos de acero,
nos rodea, y un grito imperioso,
como el oro maligno de una serpiente, se dirige a nosotros
inesperado y nos fuerza a esconder la cabeza
en el regazo profundo del miedo
hasta que se alejen. Ya nos hemos olvidado
de nosotros. Volvemos a ser felices
porque se alejan. Este movimiento
sin recuerdo hace que nos reencontremos,
y somos felices de estar aquí, los dos,
y da igual que callemos. Podemos besarnos.
Somos jóvenes. No sentimos ninguna piedad
por los silencios pasados, y tenemos miedos
de los otros que nos distraen de los nuestros.
Bajamos por la avenida, y en cada árbol
que nos cubre de sombra espesa tenemos frío,
y vamos de frío en frío, sin pensarlo.

Gabriel Ferrater (Reus, 1922-Sant Cugat del Vallès, 1972), Les dones i les dies (poesía completa), Edicions 62, Barcelona, 2010
Versión de Jonio González

Temps enrera

Deixa’m fugir d’aquí, i tornar al teu temps.
Trobem-nos altre cop al lloc de sempre.
Veig el cel blanc, la negra passarel.la
de ferros prims, i l’herba humil en terra
de carbó,  i sento el xiscle de l’exprés.
L’enorme tremolor ens passa a la vora
i ens hem de parlar a crits. Ho deixem córrer
i em fa riure que rius i que no et sento.
Et veig la brusa gris de cel, el blau
marí de la faldilla curta i ampla
i el gran foulard vermell que dus al coll. 
La bandera del teu país. Ja t’ho vaig dir.
Tot és como aquell dia. Van tornant
les paraules que en dèiem. I ara, veus, 
torna aquell moment. Sense raó,
callem. La teva mà s’ofreix, i fa
com aleshores: un vol vacil.lant
i l’abandó, i el joc amb el so trist
del timbre de la bicicleta. Sort
que ara, com aquell dia, uns passos ferris
se’ns tiren al damunt, i l’excessiva
cançó dels homes verds, cascats d’hacer,
ens encercla, i un crit imperiós
com l’or maligne d’una serp se’ns dreça
inesperat, i ens força a amagar el cap
a la falda profunda de la por
fins que s’allunyen. Ja ens hem oblidat
de nosaltres. Tornem a ser feliços
perquè s’allunyen. Aquest moviment
sense record, ens porta a retrobar-nos,
i som feliços de ser aquí, tots dos,
i és igual que callem. Podem besar-nos.
Som joves. No sentim cap piedat
pels silencis passats, i tenim pors
dels altres que ens distreuen de les nostres.
Baixem per l’avinguda, i a cada arbre
que en cobreix d’ombra espessa, tenim fred,
i anem de fred en fred, sense pensar-hi.

Ilustración: Railroad Train, 1908, Edward Hopper

domingo, marzo 15, 2009

Gabriel Ferrater / Si puedo




Alguna Cosa ha entrado
dentro de algún verso que sé
que podré escribir y no
sé cuándo, ni cómo, ni qué,
querrá decir. Si puedo,
lo llevaré hacia ti.
Que diga tus cabellos
o la escama de sol
que te vibra en esta uña.
Pero quizás no siempre
tendré del todo presente
lo que ahora veo en ti.
He oído el sonido oscuro
de una cosa que se me cae
dentro de un pozo. Cuando flote,
¿sabré entender
que viene de este instante?

Gabriel Ferrater (Reus, 1922-Sant Cugat del Vallès, 1972), Las mujeres y los días, traducción del catalán de Ma. Ángeles Cabré, Ed. Lumen, Barcelona, 2002

Foto: Associació Gabriel Ferrater 

Foto: Ferrater, en las flores de uxmal