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martes, septiembre 19, 2023

Enrique Cadícamo / Tres Esquinas




[Tango]


Yo soy del barrio de Tres Esquinas,
viejo baluarte de un arrabal
donde florecen como glicinas
las lindas pibas de delantal.
Donde en la noche tibia y serena
su antiguo aroma vuelca el malvón
y bajo el cielo de luna llena
duermen las chatas del corralón.

Soy de ese barrio de humilde rango,
yo soy el tango sentimental.
Soy de ese barrio que toma mate
bajo la sombra que da el parral.
En sus ochavas compadrié de mozo,
tiré la daga por un loco amor,
quemé en los ojos de una maleva
la ardiente ceba de mi pasión.

Nada hay más lindo ni más compadre
que mi suburbio murmurador,
con los chimentos de las comadres
y los piropos del Picaflor.
Vieja barriada que fue estandarte
de mis arrojos de juventud...
Yo soy del barrio que vive aparte
en este siglo de Neo-Lux.

[1941]

Enrique Cadícamo (General Rodríguez, Argentina, 1900 - Buenos Aires, 1999)


martes, agosto 17, 2021

Enrique Cadícamo / Nunca tuvo novio


[Tango]

Pobre solterona te has quedado
sin ilusión, sin fe...
Tu corazón de angustias se ha enfermado,
puesta de sol es hoy tu vida trunca.
Sigues como entonces releyendo
el novelón sentimental,
en el que una niña aguarda en vano
consumida por un mal de amor.

En la soledad
de tu pieza de soltera está el dolor.
Triste realidad
es el fin de tu jornada sin amor...
Lloras y al llorar
van las lágrimas temblando tu emoción;
en las hojas de tu viejo novelón
te ves sin fuerza palpitar.

Deja de llorar
por el príncipe soñado que no fue
junto a ti a volcar
el rimero melodioso de su voz.
Tras el ventanal,
mientras pega la llovizna en el cristal
con tus ojos más nublados de dolor
soñás un paisaje de amor.

Nunca tuvo novio, ¡pobrecita!
¿Por qué el amor no fue
a su jardin humilde de muchacha
a reanimar las flores de sus años?
¡Yo, con mi montón de desengaños
igual que vos, vivo sin luz,
sin una caricia venturosa
que haga olvidar mi cruz!

[1930]

Enrique Cadícamo (General Rodríguez, Argentina, 1900-Buenos Aires, 1999)


Foto: Wikimedia Commons

viernes, febrero 21, 2020

Enrique Cadícamo / Niebla del Riachuelo
















¡Turbio fondeadero donde van a recalar
barcos que en el muelle para siempre han de quedar...!
Sombras que se alargan en la noche del dolor;
náufragos del mundo que han perdido el corazón.
Puentes y cordajes donde el viento viene a aullar,
barcos carboneros que jamás han de zarpar.
Torvo cementerio de las naves que al morir
sueñan sin embargo que hacia el mar han de partir...

¡Niebla del Riachuelo!
Amarrado al recuerdo
yo sigo esperando...
¡Niebla del Riachuelo!
De ese amor, para siempre,
me vas alejando.
Nunca más volvió,
nunca más la vi,
nunca más su voz
nombró mi nombre
junto a mí...

Esa misma voz
que dijo: "¡Adiós!".

Sueña, marinero, con tu viejo bergantín,
bebe tus nostalgias en el sordo cafetín...
Llueve sobre el puerto, mientras tanto, mi canción;
llueve lentamente sobre tu desolación...
Anclas que ya nunca, nunca más han de levar,
bordas de lanchones sin amarras que soltar...
Triste caravana sin destino ni ilusión,
como un barco preso en la botella del figón...

[1937]

Enrique Cadícamo (General Rodríguez, Argentina, 1900-Buenos Aires, 1999)

Nota del Ad.: botella del figón (fonda, cantina) va entre comillas en las versiones más confiables de esta letra, por lo que debe suponerse cita o remedo. Alude a las miniaturas de barcos en botellas, que fascinaron a Raúl González Tuñón. La partirura de este tango es de Juan Carlos Cobián, que puso música a los temas más populares de Cadícamo y a quien este definió como "un romántico exasperado".

Otra Iglesia Es Imposible - Todo Tango - Página 12 - Tangos al Bardo - Infobae - Dardanelos - Arhivos O'Donnell/YouTube - Tacchi Solitari

Foto: Enrique Cadícamo, 1992 Retratos/Aldo Sessa

lunes, julio 02, 2018

Enrique Cadícamo / Los mareados













[Tango]

Rara,
como encendida,
te hallé bebiendo
linda y fatal.
Bebías
y en el fragor del champán,
loca, reías por no llorar.
Pena
me dio encontrarte
pues al mirarte
yo vi brillar
tus ojos
con un eléctrico ardor,
tus bellos ojos que tanto adoré.

Esta noche, amiga mía,
el alcohol nos ha embriagado.
¡Qué importa que se rían
y nos llamen los mareados!
Cada cual tiene sus penas
y nosotros las tenemos.
Esta noche beberemos
porque ya no volveremos
a vernos más.

Hoy vas a entrar en mi pasado,
en el pasado de mi vida.
Tres cosas lleva mi alma herida:
Amor, pesar, dolor.
Hoy vas a entrar en mi pasado
y hoy nuevas sendas tomaremos.
¡Qué grande ha sido nuestro amor!
Y, sin embargo, ¡ay!,
mirá lo que quedó.

[1942]

Enrique Cadícamo (General Rodríguez, Argentina, 1900-Buenos Aires, 1999)

Todo Tango
Infobae
Enrique Cadícamo: vida y obra

Foto: Infobae

jueves, mayo 13, 2010

Enrique Cadícamo / Embrocá tu silueta...




Muñeca brava

[Tango]

Che madam que parlás en francés
y tirás ventolín a dos manos,
que escabiás copetín bien frapé
y tenés gigoló bién bacán...
Sos un biscuit
de pestañas muy arqueadas...
Muñeca brava
bien cotizada.
Sos del Trianón...
del Trianón de Villa Crespo...
Milonguerita,
juguete de ocasión...

Tenés un camba que te hace gustos
y veinte abriles que son diqueros,
y muy repleto tu monedero
pa´ patinarlo de Norte a Sud...
Te baten todos Muñeca Brava
porque a los giles mareás sin grupo,
pa´ mi sos siempre la que no supo
guardar un cacho de amor y juventud.

Campaneá la ilusión que se va
y embrocá tu silueta sin rango,
y si el llanto te viene a buscar
escurrí tu dolor y reí...
Meta champán que la vida se te escapa,
Muñeca Brava, flor de pecado...
Cuando llegués
al final de tu carrera,
tus primaveras
verás languidecer.

[1929]

Enrique Cadícamo (General Rodríguez, 1900-Buenos Aires, 1999), 1929

Foto: Portada de la revista Viva, Buenos Aires, 1996

lunes, octubre 09, 2006

Enrique Cadícamo / Por la vuelta

Por la vuelta
Tango
1937
Música: José Tinelli
Letra: Enrique Cadícamo

¡Afuera es noche y llueve tanto!...
Ven a mi lado, me dijiste,
hoy tu palabra es como un manto...
un manto grato de amistad...
Tu copa es ésta, y la llenaste.
Bebamos juntos, viejo amigo,
dijiste mientras levantabas
tu fina copa de champán...

La historia vuelve a repetirse,
mi muñequita dulce y rubia,
el mismo amor... la misma lluvia...
el mismo, el mismo loco afán...
¿Te acuerdas? Hace justo un año
nos separamos sin un llanto...
Ninguna escena, ningún daño...
Simplemente fue un "Adiós"
inteligente de los dos...

Tu copa es ésta, y nuevamente
los dos brindamos "por la vuelta".
Tu boca roja y oferente
bebió en el fino bacarát...
Después, quizá mordiendo un llanto,
quedate siempre, me dijiste...
Afuera es noche y llueve tanto,
... y comenzaste a llorar...