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sábado, agosto 03, 2024

Edmond Jabès / Delante de Notre Dame



Delante de Notre-Dame, un ciego vende tarjetas postales a los turistas que vienen a visitar la catedral: vistas coloreadas de París. 
Creo que todo exiliado es hermano de este vendedor. 
El lugar que no vemos más, deja de ser nuestro. El exiliado es un ciego sin territorio. 
Vuelto hacia sí mismo, relegado al fondo de su alma, su piel es su frontera; se tuesta al sol y, en invierno, se deja penetrar por el frío. 
Sigue dos caminos paralelos: el de su memoria y el de sus pasos. Ocurre que sus pasos lo traicionan; nunca su memoria. 

Edmond Jabès (El Cairo, 1912 - París, 1991), El libro de las semejanzas, Alfaguara, Madrid, 2001
Traducción de Saúl Yurkievich
Envío de Jonio González

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martes, enero 12, 2021

Edmond Jabès / Tres poemas

















Canción del último niño judío
                            Para Edith Cohen

Mi padre esta colgado de la estrella,
mi madre se desliza con el río,
mi madre resplandece
mi padre es sordo,
en la noche que de mí reniega,
en el día que me destruye.
La piedra es liviana.
El pan se parece al pájaro
y lo miro volar.
La sangre está sobre mis mejillas.
Mis dientes buscan una boca menos vacía
en la tierra o en el agua,
en el fuego.
El mundo es rojo.
Todas las rejas son lanzas.
Los jinetes de la muerte siempre galopan
en mi sueño y en mis ojos.
Sobre el cuerpo devastado del jardín perdido
florece una rosa, florece una mano
de rosa que no estrecharé más.
Los jinetes de la muerten me llevan.
Nací para amarlos.

Chansons pour le repas de l'ogre (1943-1945)


La metamorfosis del mundo

La insistencia que tienen las llamas en poner los puntos
sobre las íes
La partida es fijada al día siguiente de la carrera
Se aplaude a los enanos que con el dedo alcanzan
el ombligo de las estaciones
Los pájaros participan en la metamorfosis del mundo
Volarse para permitir a la estrella finalmente volar
Con la cabeza bajo los pies ya no tienen su razón de ser
salvo reventar las nubes
El fuego prendió en las casas. El hombre no reclamaba
para él tanto calor
pero

L'écorce du monde (1953-1954)


Estela exhumada

En vano, ocultas las manos en la noche rosada de tu cuerpo.
Niñita, niñita, de las nubes, ¿cuál te lo enseñará?
La sangre no lava la sangre.

La mémoire et la main (1974-1980)

Edmond Jabès (El Cairo, 1912-París, 1991), Poesía francesa contemporánea 1940-1997. Selección, traducción, prólogo y notas de Jorge Fondebrider, en preparación para Trilce, México



CHANSON DU DERNIER ENFANT JUIF
Pour Edith Cohen
Mon père est pendu à l'étoile,/ ma mère glisse avec le fleuve,/ ma mère luit/ mon père est sourd,/ dans la nuit qui me renie,/ dans le jour qui me détruit./ La pierre est légère./ Le pain ressemble à l'oiseau/ et je le regarde voler./ Le sang est sur mes joues./ Mes dents cherchent une bouche moins vide/ dans la terre ou dans l'eau,/ dans le feu./ Le monde est rouge./ Toutes les grilles sont des lances./ Les cavaliers morts galopent toujours/ dans mon sommeil et dans mes yeux./ Sur le corps ravagé du jardín perdu/ fleurit une rose, fleurit une main/ de rose que je ne serrerai plus./ Les cavaliers de la mort m'emportent./ Je suis né pour les aimer.

LA METAMORPHOSE DU MONDE
L'insistance qu'ont les flammes à mettre les points/sur les i/ Le départ est fixé au lendemain de la course/ On applaudit les nains qui du doigt atteignent/ le nombril des saisons/ Les oiseaux participent à la métamorphose du monde/ S'envoler pour permettre à l'étoile de voler enfin/ La tête en bas les pieds n'ont plus leur raison d'être/ sinon de crever les nuages/ Le feu a pris dans les maisons L'homme pour lui/ ne réclamait pas tant de chaleur/ mais

STELE EXHUMEE
En vain, tu enfouis les mains dans la nuit rose de ton corps./ Petite fille, petite fille, des nuages, lequel te l'apprendra?/ Le sang ne lave pas le sang.
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sábado, junio 13, 2009

Edmond Jabès / Herencia


La herencia, I


Hay que atravesar toda la noche para llegar a la mañana.
Luchar contra cada sombra, no afrontándolas, sino asumiéndolas.
Dar vuelta hábilmente la dificultad.
Desbaratar sus maniobras.

Si, para el hombre la certidumbre es una necesidad, en sí, sólo es vaga respuesta a una anteúltima pregunta, permaneciendo la última en suspenso.
... vaga, tal como un baldío sobre el cual jamás se levantará un edificio cualquiera, porque, inmediatamente, se desmoronaría.

"Mi pluma es honesta, decía un sabio. Lástima, las palabras lo son menos."
"¿Qué es la pureza? -una pura impostura.
"La mentira, a veces, tiene la limpieza de la verdad", decía.
Y agregaba: "A causa de su transparencia las confundimos, la mayor parte del tiempo."
"¿Quién podría hablar en nombre del océano? ¿Quién podría jactarse de ser el portavoz del infinito?"
"La piedra sólo se dirige a la piedra, pero con palabras del universo.
"¿Acaso pretendí escribir movido por mis certezas? -decia un sabio.
"Escribo porque no tengo ninguna."
"Negación de nuestras cortantes afirmaciones, el desierto es pregunta al Todo y horizonte de nada."

Nunca una hoja de cuchillo terminará con una barra de acero.

Nunca la arena renegará de la arena.

Livre du partage (1987)

Edmond Jabès (El Cairo, 1912- París, 1991), Jorge Fondebrider, Poesía francesa contemporánea 1940-1997. Edición bilingüe, Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 1997

L'heritage, I
Il y a toute la nuit à traverser pour arriver au matin. / Lutter contra chaque ombre, non pas en les affrontad mais en les assumant./ Tourner adroitement la difficulté./ Déjouer leurs manœuvres. // Si, pour l'homme, la certitude est un besoin, en soi, ell n'est que vague réponse à une avant-derniére question, l'ultime restant en suspens. // ... vague, tel un terrain vague sur lequel jamais ne s'élevara un quelconque édifice, car il tomberait, assitôt, en ruine. // "Ma plume est honnête, disait un sage. Hélas, les mots le sont moins."/ "Qu'est-ce que la pureté? -un pure imposture./ "Le mensonge a, parfois, la limpidité de la verité", disait-il. /Et il ajoutait: "C'est à cause de leur transparence que nous les confondons, la plupart du temps." // "Qui saurait parler aun nom de l'océan? Qui pourrait se targuer d'ètre le porte-parole de l'infinit?/ "Le caillou ne s'adresse qu'au caillou, mais avec des mots d'universe. /"Ai-je prétendu écrire, mû par mes certitudes? -disait un sage. / "J'ecris parece que je n'en ai aucune."/ "Négation de nos tranchantes affimations, le désert est question au Tout et horizont du rien." // Jamais une lame de couteau ne viendra à bout d'une barre d'acier. // Jamais le sable ne reniera le sable.


De Jabès en este blog:

Rostro del presente, rostro del pasado

La eternidad de las piedras
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martes, junio 09, 2009

Edmond Jabès / Rostros


Rostro del presente, rostro del pasado

Rostro del presente. Rostro del pasado.
Un velo los separa. Una cortina húmeda.
El ojo, aún enturbiado, con una antigua lágrima.
Melancolía. Melancolía.

Morimos de lo que nos reduce.

Edmond Jabès (El Cairo, 1912- París, 1991), de L'appel (1985-1988)
Traducción de Jorge Fondebrider


Visage du present. Visage du passé
Visage du présent. Visage du passé./Un voile les sépare. Un rideau humide./L'œil, encore brouillé, d'une larme ancienne./ Mélancolie. Mélancolie.// Nous mourons de ce qui nous réduit.

De Jabés en este blog:

La eternidad de las piedras

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lunes, diciembre 22, 2008

Edmond Jabès / La eternidad de las piedras


















«Aprendí que, emprenda lo que emprenda,
nunca haré otra cosa que perseverar
».
Roger Caillois, Aproximaciones a lo imaginario

La piedra es, quizás, la menos elocuente, pero seguramente, la más identificable de las formas de la eternidad.
Sobre ella se elevan nuestros edificios, estallan nuestras tormentas.

Cuando la piedra se hace transparente o, más bien, cuando la transparencia se hace piedra, todos los sueños de la tierra se dan a leer.

La eternidad juega con la eternidad, en la limpidez de sus grandes espejos inmóviles.

… cercas inclinadas.

¿Y si la tormenta estuviera también en el cristal?

Le livre des marges (1975)

Edmond Jabès (El Cairo, 1912- París, 1991), Poesía francesa contemporánea, 1940-1997. Selección, traducción, prólogo y notas, Jorge Fondebrider. Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 1997


L’e eternite des pierres

«J’ai appris que, quoi que j’entrepenne, je ne ferai jamais que persévérrer». Roger Caillois, Approches de l’imaginaire.

La pierre est, sans doute, la moins êloquente, mais certainement la plus identifiable des formes de l’eternité./ Sur elle, s’êlêvent nos édifices, éclatent nos orages. // Quand la pierre se fait transparente ou, plutòt, quande la transparence se fait pierre, tous le réves de la terre se donnent á lire.// L’éternité joue avec l’éternité, dans la limpidité de ses grands miroirs inmobiles.// … rampantes clótures. // Et si l’orange était aussi dans le cristal?
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Foto: Jabés, por Bernard Carrère, en Electronic Poetry Center