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miércoles, octubre 24, 2018

Drago Štambuk / Mis antepasados















No tengo el anillo de oro puro,
pero el ojo que ve lo invisible
me conduce a los bosquimanos,
me lleva ileso hasta a la corte paterna,
en la antigua montaña sobre el lago,
bajo el iceberg transparente y la torre de nieve.

No tengo ese anillo, pero siento a mis
antepasados en las corrientes de mi frente.
Es un toque leve y bendito,
es un beso repentino con que me visitan
en los mediodías ardientes y las mañanas
azuladas.

¡Oh, la espléndida mirada, el helado aliento
en el origen de Axel, donde nace el Danubio,
la inocencia de porcelana de Lohengrin,
que en la profundidad del Adriático
ondula refinado el brillante óvalo!

Y una pulsera busca mi frágil muñeca,
en el mar, el lecho más suave
para el libro que cuenta los muertos.

Drago Štambuk (Selca, Croacia, 1950)
Traducción de Carmen Verlichak

El ruiseñor y la fortaleza,
Krivodol Press,
Buenos Aires, 2018











Ref.:
Cyber Humanitatis
Crear en Salamanca

Foto: Drago Štambuk narod.hr



STAMMBUCH

Nemam prsten od suhog zlata 
s okom svevidim da nevidljivog me 
provede između Bušmana
neozlijeđenog dvoru očinskom privede
u staroj planini nad plohom jezera
pod providnim glečerom i snježnom kupolom.

Ja neimam prsten al pretke ćutim 
u strujama čeonim i blažen je dodir
cjelov iznenadan kojim pohode mi 
usijana podneva i plavičasta jutra.

O bistro zagledanje, mrzli dah
u iskon Axelov, origo Danuvii,
porculanska čednost Loehengrina. 
U dublji hadrijanskoj na pržini
leluja zbrušen svjetlucav oval.

Narukvica ište moju tankozglobnu ruku
Zato more i jest najmekša postelja
za rodoslovnu knjigu o pouzdanoj smrti.

sábado, diciembre 24, 2016

Drago Štambuk / Jesucito










Junto a un viejo establo
en Mirula sobre el mar
de pajas duras
tienes el pesebre.

¿Te irias acaso
Hijo amado
a algún albergue mejor?

                   24 de diciembre de 2004

Drago Štambuk (Selca, Croacia, 1950)
Versión de Carmen Verlichak


Isusek

Mirule nad morem,
pokraj stare štale,
od slame oštre
gnijezdo svijaju.
Bi li se premjestio,
sine dragi,
u kakav bolji log?

           24. prosinca 2004

viernes, abril 08, 2016

Drago Stambuk / El ruiseñor y la fortaleza











No sufras, corazón derrotado,
aun habrá días para el esplendor
gratuito y para el canto del ruiseñor,
sobre los montes Ravni.

No te enojes, no le implores
a Dios, recibe sereno
la derrota. Porque
recién después sabrás
que con ella llega también la victoria.

Cómo puedo contenerte,
corazón derrotado,
mientras te aprieta el dolor
y la sangre casi no circula.

Apenas tengo fuerzas
para empujarte.
Pero lo sé, ya pasará la
el tiempo de prueba.
Porque tienes tu camino.

Y tienes tu roca,
allá en las puertas de Knin,
la ciudad de los reyes croatas,
aunque será duro pasar
a través de sus murallas.

Pero tú sabes que yo sé,
corazón derrotado,
cómo de la derrota
crece la victoria.
y cómo tu llanto llegará a ser
una callada sonrisa
de alegría.

Pero no olvides tampoco entonces
que la victoria no viene sola,
que hay de todo
en su morral. Trae hierbas medicinales junto a
filos y fuegos y avena con incendios estivales
sobre las islas.

No sufras, corazón,
ten cuidado.
Ajustate y pasa
por este día angosto.
Debes saberlo, ésta es tu prueba.

No enjugues con agua
las lágrimas de tu rostro,
mejor déjalas correr.
Porque a muchos les hará falta
esa sal que destilan.

Y cuando llegue la victoria
mantente sobrio,
corazón derrotado.
cultiva ese dolor de la sal reseca
en las heridas. Que se hunda
en ella tu orgullo sin razón.

Perdona a tu enemigo,
mi corazón victorioso,
también él tiene una madre.
No hundas tu lanza ganadora
en el corazón de ella.

Y cuando pases
con alegría silenciosa
por la muralla de tus sueños,
cuelga una bandera blanca
para que flote en el viento.

Los vientos son los que mejor saben
qué significan las banderas
y qué deben hacer con ellas.
Los ojos de los enemigos no necesitan
verla, y tus amigos
saben muy bien de tu dolor.

Sé generoso
en el triunfo, corazón victorioso,
que la espera te haga sabio
y sepas cómo y cuándo cerrar detrás de ti
las puertas y las murallas
y cómo dejar el dolor –
para que ni Split ni Zagreb
quieran ser los primeros
entre el norte y del sur.

Extiende los dos ventrículos
como si fueran alas,
como dedos y flores
cuando se eleva el momento santo,
corazón transformado,
y en lugar de usar látigos
canta como el ruiseñor.

Canta en lo alto
entre las nubes,
trina sobre los desfiladeros
las queridas, suaves
antiguas y ocultas
palabras de la patria.

Drago Stambuk (Selca, Croacia, 1950), I šismiši su ptice u bezpjevnoj zemlji (También los murciélagos son aves  de un país sin canto), Matica Hrvatska, Zagreb, 2002
Traducción de Carmen Verlichak Vrljicak, febrero de 2016