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miércoles, noviembre 14, 2012

Dario Bellezza / Dicen que no soy un poeta refinado...




Dicen que no soy un poeta refinado...

Dicen que no soy un poeta refinado.
Intrigando con la vida, rechazando
la hermética ceniza de los astros
que, encendidos, no dan siquiera luz
sino apenas un poco de música cansada
que nadie escucha: yo prefiero
visitar a los grandes poetas,
la linfa de mi sangre, o ir
al vil mercado donde el viejo pueblo
muere vendiendo fruta o verdura
como yo vendo algún verso sutil
o alambicado en esta confesión
desmesurada que es mi vida
exiliada de los días normales,
de las felicidades provisorias
de la carne. Quién ha de entenderlo, no lo sé.
Si la maravillosa realidad contemplo
como un gimiente resucitado
que muertos no resucitados
ignoran para siempre.

[Muerte secreta, 1976]

Dario Bellezza (Roma, 1944-1996), Pablo Anadón, El astro disperso. Ultimas transformaciones de la poesía en Italia (1971-2001), Ediciones del Copista, Córdoba, Argentina, 2001


Dicono che non sia un poeta raffinato...

Dicono che non sia un poeta raffinato.
Intrigrando con la vita, rifiutando
l'ermetica polvere degli astri accesi
che non fanno luce, ma solo un po' di musica
stanca, che nessuno sente, preferisco
frequentare i grandi poeti, linfa del mio
sangue, o correre al vile mercato
dove c'è il vecchio popolo che muore
vendendo verdura o frutta, come io
vendo solo qualche verso sottile o
lambiccato in questa smisurata confessione
che è la mia vita perduta ai giorni
normali, alle felicità provissorie
della carne. Ma chi capirà mai, non so.
Se tutta la realtà meravigliosa
contemplo como un gemente risorto
che morti non risorti ignorano per sempre.

[Morte segreta, 1976]



Ilustración: Owambo, 1944, Willi Baumeister

miércoles, febrero 29, 2012

Dario Bellezza / Cuatro poemas




En Calabria

Delante, inmaculadas montañas
en el sol meridiano indican
al viandante pausa y calma.
¿Pero hasta cuándo? ¿Y yo quién soy
si todavía ardo de voluptuosidad secreta
en el día terminado, mejo dicho en los días
terminados del mundo caído?

La casa es decrépita
como me gusta, pero demasiado tarde,
me digo, ha llegado, así como todo
ha llegado tarde para los humanos.
Ropa tendida en el balcón al viento
del Pollino, camas deshechas, auroras,
así se aplaca en el resentimiento
la vida que nos es dado vivir.
Mi yo está destruido, no existe:
la realidad es un nombre congelado.


Pero no sabrás jamás por qué sonrío

Pero no sabrás jamás por qué sonrío.
Porque fui el pedante Hamlet
de la más consoladora burguesía.
Porque no he combatido al Leviatán
Estado que todo quiere engullir
en la complicada masa caótica
de su burocracia inexorable.

Ahora me crecen las uñas como a los muertos.


Vamos a robar

Vamos a robar: ¡el robo es el destino del poeta!
¡Nadie sabe realmente qué es, íntegro,
un poeta! ¿Un gran sabio o vidente?
¡Ojalá! ¡O solo un criminal! Un ladrón
de luces, de vidas clandestinas vividas
en el silencio de los días todos iguales.


A Pier Paolo Pasolini

Me rodeo de chantajes y golpes y despido
a mi alma medio vacía y pecadora
y la desamparada crucifixión, sólo mía,
sabe quién soy: espía y chantajista
que odia a sus iguales. Y no encuentro
paz en esta sórdida lucha
contra mi ruina, su derrota.

¡Dios! No espero más que la muerte.
Ignoro el curso de la historia. Sé sólo
de la bestia que está en mí, y ladra.

Dario Bellezza (Roma, 1944-1996), Poesie 1971-1996, Mondadori, 2002
Versiones de Jorge Aulicino

Foto: Rino Bianchi/Il Sasso nelllo Stagno


In Calabria

Davanti immacolate montagne
nel sole meridiano indicano
al viandante la sosta e la calma.
Ma fino a quando? E io chi sono
se ancora ardo di voluttà segreta
nel giorno finito, anzi nei giorni
finiti del mondo caduto?

La casa è decrepita
come piace a me, ma troppo tardi,
mi dico, è arrivata, come tutto
ormai tardi è arrivato agli umani.
Panni stesi al balcone al vento
del Pollino, letti disfatti, aurore:
così si placa nel risentimento
la vita che ci è data vivere.
Il mio io è distrutto, non esiste:
la realtà è un nome assiderato.

*

Ma non saprai giammai perchè sorrido

Ma non saprai giammai perché sorrido.
Perché fui il pedante Amleto
della più consolatrice borghesia.
Perché non ho combattuto il Leviatano
Stato che vuole tutto inghiottire
nella macchinosa congerie
della sua burocrazia inesorabile.

Ora mi nascono le unghie come ai morti.

*

Andiamo a rubare

Andiamo a rubare: il furto si addice a un poeta!
Nessuno veramente sa che cosa sia, intero,
un poeta! Un grande sapiente o veggente?
Magari! O soltanto un criminale! Un ladro
di lumi, di vite clandestine vissute
nel silenzio dei giorni tutti uguali.

*

A Pier Paolo Pasolini 

M'aggiro fra ricatti e botte e licenzio
la mia anima mezza vuota e peccatrice
e la derelitta crocifissione mia sola
sa chi sono: spia e ricattatore
che odia i suoi simili. E non trovo
pace in questa sordida lotta
contro la mia rovina, il suo sfacelo.

Dio! Non attendo che la morte.
Ignoro il corso della storia. So solo
la bestia che è in me e latra.


act. 2016

martes, mayo 31, 2011

Dario Bellezza / De "Serpenta"




[De Serpenta]

Los saludo a todos como en una partida
sin regreso, sin llantos especiales
o maldiciones por el mar dejado
atrás; por el mar que nos sanó,
por la sal que nos secó; por la vida
misma que ya no aúlla nada
dentro, excepto la vida del día después
con un capuchino en la mano y una jeringa
de hospital para ahorrarse la enfermera.

Tal vez subiremos escaleras derruidas
precipitándonos subiendo inmortales
inquiriendo muchachos salvajes
y tugurios llenos de diarios.

Dario Bellezza (Roma, 1944-1996), Dopo la lirica, poeti italiani 1960-2000. A cura di Enrico Testa, Giulio Einaudi Editore, Turín, 2005
Versión de Jorge Aulicino

[Da Serpenta]

Li saluto tutti come da una partenza
senza ritorno, senza pianti speciali
o maledizione per il mare lasciato
indietro; per il mare che ci sanò,
per il sale che ci seccò; per la vita
stessa che non urla piú niente
dentro tranne la vita del giorno dopo
con un cappuccino in mano e una siringa
d'ospedale per risparmiare l'infermiera.

Forse saliremo scale dirupate
precipitando salendo immortali
inquisendo ragazzi selvaggi
e tuguri pieni di giornali.

Ilustración: Niños comiendo uva y melón, c. 1650, Bartolomé Esteban Murillo

jueves, diciembre 03, 2009

Dario Bellezza / Poemas


Poemas de Dario Bellezza

versiones y notas de Martina Bortignon
















De Invettive e licenze (1971)

En la luz tenue me lamo...

En la luz tenue me lamo
las heridas mortales y mi
alma-hoja ligera sale

en busca del Amo.

Quien está en la sombra sólo sabe
cuán mortal es el día
blanca estatua solar
que ya no cautiva mi
muerta mañana.


Dios se me moría en el mar...

Dios se me moría en el mar
azul, en el patín acuático donde
me había invitado a subir.

Pero fueron los celos, la normalidad
de los chicos lo que me impulsó a rehusar,
a encogerme de hombros delante
de las salidas
mordaces.

El olor del mar llenaba
los navíos y vos cantabas en los ojos,
risueña de victoria.



De Io, 1975-1982

Hay un llanto dentro de mí: la vida

Hay un llanto dentro de mí: la vida
gritando no deja rastros verosímiles,
desfigurada enlaza amor y muerte,
en la noche ingrata del sueño.

Entonces piensa uno en los pasados engaños:
sueña. Todo lo que en paz
más importa hay que combatirlo,
rechazarlo... ¿Qué hago yo aquí? ¿Me despido
de cansadas propuestas de Reyes Huraños
prometedores de vanos insultos al Dios,
o calamitosos al porqué de vida
infame e incierta? Yo lloro
las tétricas gradas de juventud
donde el adelanto de la mente
a los días, a las horas extremas
era semblante vivo
de nuestro destinado cruzarse
en tierra sembrada de frescos
verdugos, tiernas sileas
de esperanza
inquieta en su desmoronarse.

Dario Bellezza (Roma, 1944-96)


Noticia
Dario Bellezza, aunque perteneció a una generación cuyos imperativos eran, por una parte, el compromiso político y la contestación ideológica y, por otra, la experimentación estilística, cuyo camino había sido abierto, en Italia, por el neovanguardismo de los “Novissimi”, se destaca por ser una vox sola, más bien atada a una linea poética que de Saba pasa por Penna y llega a Pasolini, a quien el poeta llamaba su verdadero “maestro”. En efecto, fue el propio Pasolini quien intuyó antes que todos la novedad y la fuerza candente de los versos de Bellezza, subrayando cómo en ellos se reflejaba “una vida como contestación vivida, como lento suicidio, como huelga o martirio...”.
Desde el comienzo, la poesía de Bellezza se caracteriza por el hecho de estar muy íntimamente enlazada con lo autobiográfico, devolviendo el testimonio de una soledad abismal, de un forcejeo desesperado con el encierro del cuerpo, con el acoso por parte del conformismo burgués, con el sino mortal del ser humano. A lo largo de su evolución poética, lo que cambia es la hondura de perspectiva y, quizás, el tono, más pausado en su dolor; seguramente no la inconformidad radical y la fijación en las ingógnitas fundamentales de su búsqueda existencial, en primer lugar la muerte. Estilísticamente, la propuesta de Bellezza juega su originalidad en la mezcla, guiada por la ironía y la figura de la antífrasis, de un registro de muy refinada y controlada literariedad con el prosaísmo de circunstancias concretas y diarias: las de un hombre obligado a “sufrir humanamente / la retórica de todos los normales días de las / normales personas”.

Dario Bellezza fue poeta y prosista. En poesía publicó las siguientes obras: Invettive e Licenze (1971), Morte segreta (1976), Libro d'amore (1982), Colosseo (1982), Io(1983), Piccolo Canzoniere per E.M. (1986), Undici erotiche (1986), Serpenta (1987), Libro di poesia (1990), Gatti e altro (1993), Testamento di sangue (1992) y L'avversario (1994).


Nella luce fiocca mi lecco
Nella luce fioca mi lecco / le ferite mortali e la mia / anima-foglia leggera va // in cerca del Padrone. // Chi è nell’ombra solo sa / quanto il giorno è mortale / bianca statua solare / che non incanta più la mia / morta mattina.

Dio mi moriva sul mare
Dio mi moriva sul mare / azzurro, sul suo pattino dove / mi aveva invitato ad andare. // Ma fu la gelosia, la normalità / dei ragazzi a spingermi a rifiutare,/ ad alzare le spalle alle battute / salaci. // L'odore del mare riempiva / le navi e tu cantavi negli occhi / ridarella di vittoria.

C'è un pianto dentro di me: la vita
C'è un pianto dentro di me: la vita/ Urlando non lascia tracce verosimili,/ sfigurata allaccia amore e morte,/ nella notte ingrata al sonno. // Allora si pensa ai trascorsi inganni: / si sogna. Tutto quello che in pace / importa di più va combattuto,/ respinto...Che ci sto a fare? A prendere congedo / da stanche proposte di Re Musoni / promettitori dei vani insulti al Dio, / o calamitosi al perché di vita / ignobile e incerta? Io piango / le tetre scalee di gioventù / ove il sorpasso della mente / ai giorni, all'ore estreme / era sembiante vivo / del nostro destinato incrociarsi / in terra seminata di freschi / virgulti, tenere silee / di speranza / inquieta nel suo sfarsi.