Mostrando las entradas con la etiqueta D. H. Lawrence. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta D. H. Lawrence. Mostrar todas las entradas

martes, noviembre 20, 2018

D. H. Lawrence / Dos poemas















El deseo ha muerto

El deseo puede haber muerto
pero un hombre sigue siendo
el lugar de encuentro del sol y de la lluvia,
la maravilla siempre embosca al dolor
como en un árbol de invierno.


Gloria

La gloria es también el sol, y el sol de los soles,
y por los rayos de sus espléndidas alas
corren diminutos ríos de paz.

Casi todo el tiempo, el tigre da lentos pasos afelpados en una paz ardiente.
Y el pequeño halcón en las alturas gira sobre la lenta espiga de la paz.
La paz nace tras el sol con el halcón peregrino y con el búho.
Sin embargo, todos ellos beben sangre.

Pansies, 1929

D.H. Lawrence (Eastwood, Inglaterra, 1885-Vence, Francia, 1930)
Traducción de Carmen Vasco

Uvas y otros poemas,
Ediciones del Dock,
Buenos Aires, 2013










Poetry Foundation - D. H. Lawrence Review - Black Cat - La Flor de Fuego


Desire is Dead

Desire may be dead
and still a man can be
a meeting place for sun and rain,
wonder outwaiting pain
as in a wintry tree.

Glory

Glory is the sun, too, and the sun of suns,
and down the shafts of his splendid pinions
run tiny rivers of peace.

Most of his time, the tiger pads and slouches in a burning peace.
And the small hawk high up turns round on the slow pivot of peace
Peace comes from behind the sun, with the peregrine falcon, and the owl.
Yet all of these drink blood.

---
Foto:s/d

sábado, octubre 25, 2014

D.H. Lawrence / Dos poemas









El cuerpo de Dios

Dios es la gran fuerza que todavía no ha encontrado
     un cuerpo,
pero que impulsa hasta lograr encarnarse a través
     de su propia vitalidad.

Y finalmente llega ser un oloroso clavel:
     ¡he aquí a Dios!
Y finalmente llega a ser Helena, o Ninón: cualquier
    mujer bella y generosa
cuando es más hermosa y más ella misma, siendo
     Dios manifestado;
cualquier hombre claro y sin temor, siendo Dios,
     Dios mismo.

Porque no hay Dios
aparte de las amapolas y los peces voladores,
hombres cantando canciones y mujeres peinando
     sus cabellos al sol.
Las cosas bellas son el advenimiento de Dios,
     como Jesús vino.
El resto, lo indiscernible, es el demiurgo.


Quisiera conocer a una mujer

Quisiera conocer a una mujer
que fuera como una llama roja en una chimenea
brillando después de las agitadas ráfagas del día.

Para que pudiera acercarme a ella
en la dorada tranquilidad del atardecer
y deleitarme realmente a su lado
sin la obligación de esforzarme a amarla por cortesá,
ni la de conocerla mentalmente.
Sin tener que sufrir un escalofrío cuando le hablo.

D.H. Lawrence (Eastwood, 1885-Vence, Francia, 1930), Poemas, traducción de Mario Satz, Editorial Argonauta, buenos Aires, 1990

viernes, febrero 21, 2014

D.H. Lawrence / Compari















Quisiera estar en paz con algunos hombres.
No necesariamente amigos, hablan demasiado.
Ni camaradas; no pertenezco a ninguna causa.
Tampoco "hermanos", es tan altanero.
O los compinches, qué pesados.
Solamente hombres con quienes estar en paz.

D.H. Lawrence (Eastwood, 1885-Vence, Francia, 1930), Uvas y otros poemas, traducción de Carmen Vasco, Ediciones del Dock, Buenos Aires, 2013


N. de R.: La traductora anota que el título, que está en italiano, se traduce como compadres. Agrega la variante compañeros.


Compari

I would like a few men to be at peace with.
Not friends, necessarily, they talk too much.
Not yet comrades, for I don't belong to any cause.
Not yet "brothers", it's so conceited.
Not pals, they're such a nuisance.
But men to be at peace with.

martes, febrero 04, 2014

D.H. Lawrence / A la salida de la ópera















Por las escaleras de piedra
muchachas de grandes ojos colmados de tragedia
alzan hacia mí sus miradas de grave desconsuelo.
Y yo sonrío.

Damas
con pies lustrosos y puntiagudos dando pasitos como pájaros
buscan con ansia algo como un bote que las salve del naufragio,
y yo, en la averiada multitud,
estoy de pie y sonrío.

Toman la tragedia tan naturalmente.
Eso me complace.

Pero al ver los ojos cansados
dolientes, enrojecidos del camarero de brazos flacos,
me alegra volver al lugar de donde vine.

D.H. Lawrence (Eastwood, 1885-Vence, Francia, 1930), Uvas y otros poemas, traducción de Carmen Vasco, Ediciones del Dock, Buenos Aires, 2013


After the Opera

Down the stone stairs
girls with theri large eyes wide with tragedy
lift looks of shocked and momentous emotions up at me.
And I smile.

Ladies
stepping like birds with their bright and pointed feet
peer anxiously forth, as if for a boat to carry them out of the wreckage,
and among the wreck of the theatre crowd
I stand and smile.

They take tragedy so becomingly.
Which please me.

But when I meet the weary eyes
the reddened asching eyes of the bar-man with thin arms,
I am glad to go back to the place where I came from.

lunes, julio 15, 2013

Poemas elegidos, 61


Mirta Rosenberg
(Rosario, 1951-Buenos Aires, 2019)

El elefante es lento para aparearse, de David Herbert Lawrence
Pese a que leo y traduzco a Lawrence desde hace años, no deja de sorprenderme. Este es un poema rimado, cuya música intenté hacer sonar en castellano. Tiene todos los rasgos lawrencianos: el vitalismo, la observación astringente, la cuidada elección léxica, la tácita comparación con  las actitudes humanas y siempre y en primer lugar, la intensidad, que no suele ser una característica frecuente de la poesía escrita por narradores. Elijo mandarte un poema leído y traducido recientemente que me marcó, impactó, gustó, impresionó, para subrayar la idea de la lectura constante y el aprendizaje interminable que es, a mi entender, el mejor camino para evitar el dogmatismo del que suelen ser víctimas tanto los muy jóvenes y revulsivos como las poetas maduras y asentadas como yo.




El elefante es lento para aparearse

El elefante, ese enorme y viejo animal,
es lento para aparearse;
encuentra una hembra y ninguno parece apurarse,
ambos saben esperar

que la simpatía, lenta, muy lentamente,
en sus tímidos y vastos corazones se asiente
mientras en las riberas vagabundean
y beben y se apacientan

y huyen en pánico entre las malezas
de la selva con la manada,
y duermen en masivo silencio, y despiertan
juntos, sin una sola palabra.

Así, lentamente, los ardientes corazones inmensos
de los elefantes se llenan de deseo
y por fin las grandes bestias se aparean en secreto,
ocultando su fuego.

Son las bestias más sabias y las más viejas
así que saben perfectamente
esperar la más solitaria de las fiestas,
el generoso banquete.

No desgarran, no arrebatan, no laceran;
su sangre inmensa
se mueve con las mareas, cada vez más cerca,
hasta que desborda y se mezcla.

David Herbert Lawrence (Eastwood, Inglaterra, 1885–Vence, Francia, 1930)
Traducción de Mirta Rosenberg

Foto: Mirta Rosenberg por Valentina Rebasa

viernes, junio 12, 2009

D.H. Lawrence / Dos poemas


Autocompasión

Jamás vi una bestia salvaje
Que fuera autocompasiva.
Un pequeño pájaro caerá congelado de una rama
Sin haber tenido jamás que disculparse a sí mismo.

Pax

Todo lo que importa es ser uno con el Dios viviente,
una criatura en la casa del Dios de la Vida.

En paz, como el gato dormido sobre una silla,
en paz,
y ser uno con el dueño de casa, con la dueña
en la casa, en la viviente montaña de la casa,
durmiendo junto al hogar, y grande frente al fuego.

Durmiendo con el hogar del mundo viviente,
girando en la casa ante el fuego de la vida
sintiendo la presencia del Dios viviente
como una gran afirmación
de una profunda calma en el corazón
una presencia
como la del dueño de casa sentado a la mesa
desde su propio, gran ser,
en la casa de la vida.

D.H. Lawrence (Eastwood, 1885-Vence, Francia, 1930), Poemas, Editorial Argonauta, Buenos Aires, 1990
Traducción de Mario Satz

Self-pity
I never saw a wild thing/ sorry for itself./ A small bird will drop frozen dead from a bough/ without ever having felt sorry for itself.

PoemHunter

Pax
All that matters is to be at one with the living God/ to be a creature in the house of the God of Life.// Like a cat asleep on a chair/ at peace, in peace/ and at one with the master of the house, with the mistress,/ at home, at home in the house of the living,/ sleeping on the hearth, and yawning before the fire. // Sleeping on the hearth of the living world/ yawning at home before the fire of life / feeling the presence of the living God/ like a great reassurance/ a deep calm in the heart/ a presence/ as of the master sitting at the board/ in his own and greater being,/ in the house of life.

The complete poems of D. H. Lawrence Google Books
---
Foto: Lawrence (derecha), con Aldous Huxley, en Bandol, 1929 FotoTop