Mostrando las entradas con la etiqueta Concha García. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Concha García. Mostrar todas las entradas

martes, octubre 26, 2021

Concha García / Dos poemas




Sillas

Días en los que vivir parece una tabla
que apuntala una ciudad, y luego
querer tomar café. Qué clase de correcta
inarmonía duele al desechar los azucarillos.
Un mundo en los dedos y un mundo
más hondo y desgajado que no late
en la mirada de nadie. Momentos así
son todo alrededor de tantas sillas.
Me gustaría emborracharme pero son las diez
y calculo que dentro de ocho horas
estaré perdida. Come algo.
No, porque no tengo apetito. Deseo fumar
y hacer malabarismos con el instante
éste. ¿Sabes que no eres adorable?
Busco echarme en el suelo y tener libertad
para mojarme. Son cosas que comienzan
cuando apuntalas el mundo un lunes.
Si se está realmente quieta
notas el humo del tabaco
en el espejo y te ves irreal
para poder pasar el brazo
por encima de una imagen
que apuntala cinco años de vida.
¿Tienes grietas cuando sales a la calle?
Tres o cuatro. Y me empujas para no entrar
donde hasta las piedras sienten la lejanía.
Son bares en habitaciones,
posters iluminados de artificiales ratos
que invitan a morirse de risa
ante una silla. La gente ofrece dicha
con la lengua pastosa, demanda roces
imperecederos apurando una copa,
son brechas de diminutas felicidades
enjuagadas en alcohol. Yo me río
porque me encuentro cobarde,
quiero aferrarme a algo, a una silla,
hacer una prueba de fuego sobre un taburete
dejándome llevar de la mirada
del personaje que pone los discos y me veo
extendida en una biblioteca irreal,
la sabiduría pide demasiado poco.
Es tan temprano. Te quiero acompañar
y derrumbar contigo el puente de la salvación
que nos lleva de esta casa a los vientos
y a las salidas de mar.
Tienes la voz de un gran amor
y una presencia de escondite
que enturbia planes, que sale de dudas
y entra en ciudades donde no hay un local
para abrazarte. Yo te veo en la 315
asomada hacia la calle para ver si llego.
Llega una bandeja con café sobre una silla
que apuntalo al borde de la cama.
Y después yo, que soy las aberturas,
el grifo goteando, el tic-tac, las voces
de la gente que chilla que se quiere morir
de una rabia hecha jirones.

Cuántas llaves, Icaria, Barcelona, 1998



Esto está muerto

Ha sonado alrededor de los aconteceres
una silueta que no estaba prevista
pero que existía. Tiene sombra.
Se cubre de tus órganos principales
y elabora un porvenir onírico
forjado en el centro de tu alma.
Pero a eso que tú llamas alma,
llámalo fumar un poco más, detenerse
en más bares.

Poetisas españolas, Tomo IV: de 1976 a 2001,antología seleccionada por Luzmaría Jiménez Faro, Ediciones Torremozas, Madrid, 2002

Concha García (La Rambla, Córdoba, España, 1956)


sábado, septiembre 07, 2019

Concha García / Dos poemas














Ya no queda nada de todo aquello 

Cuando la casa estaba cerrada
y en el almanaque no se tachaban
los días, las horas, a veces,
eran largas en el sofá,
una vida burguesa, solo pensando
en las galletas, en el contorno
del cuerpo, en la habitación
un poco más azulada, en los
territorios conquistados, tantos
amores, una subida de sueldo,
complacida de esperar
la llamada de alguien
para la cena, una charla
que no puedes recordar
la vida no regresa.
Tú estás dentro. ¿Dentro?

de Las proximidades, Calambur, Madrid, 2013


1

Se replegó el cielo, abrieron el área
de recreo, nos detuvimos ante la hilera de hamacas
orientadas a poniente, azules
a rayas blancas,
emergían pensamientos
objetos, palos, banderas, cofres,
y peces hacia una dirección
demasiado familiar, flotó el papel
donde el poema.
Quisimos que el viaje
no acabara.
Todo se movía.

de El día anterior al momento de quererle, Calambur, Madrid, 2016

Concha García (La Rambla, España, 1956)

Otra Iglesia Es Imposible

---
Foto: Vaconfirma

viernes, noviembre 05, 2010

Concha García / La memoria














La memoria

Dirección a casa se han puesto grises
los lomos de los libros y el reflejo
de un vaso vacío brilla ocupando
todo el mueble. Siento el primer
escalofrío de la pérdida. Una rara coherencia
apabulla mis sentidos. He roto un saquito
de arena y me abuela se ha desparramado.
Abriendo el álbum, algo familiar
que no me mira, fija su vista
hacia mi chaqueta. Me veo hermosa
porque soy dos estilos de persona,
estilos que se acortan o son estilos
de provincia diversos, no sé
si ya quedan provincias. También he visto
dos estilos de muchacha. Una no sé
si regresaba de algún sitio, o si iba,
vestía como hubiera vestido la madre
de cualquiera. Otra llevaba ornamentos
que me recuerdan el brillo del vaso
ocupando todo el mueble.

Concha García (La Rambla, Córdoba, España, 1956), Un brillo del no y otros poemas, Ediciones en Danza, Buenos Aires, 2010

Ediciones en Danza

Foto: Concha García Wikimedia Commons