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domingo, mayo 02, 2010

Carolyn Forché / La guerra





Servicio selectivo

Nos levantamos de la nieve donde estuvimos
acostados y llevados por el aire como niños,
desde el dibujo de alas perfectas y trajes de fiesta,
y nos tambaleamos con aliento a vino, hacia la ciudad
donde la gente está construyendo
sus ejércitos de nuevo, pocos años después
de las bolsas de cadáveres, de los incendios. Hay un hombre
al que he llegado a amar después de los treinta, y tenemos
nuestros rituales de café, de aeropuertos, la pena.
Después del amor, fumamos y dormimos
con unas revistas, dos copas
y el colapso negro y blanco de las horas.
¿En qué tiempo vivimos que es tan tarde
para tener chicos? ¿En qué lugar,
que sólo pensamos diversas formas de abandonarlo?
No hay lugar desde hace tiempo
para una tarjeta de servicio selectivo destruida
durante un combate, la prisión que viene luego,
una bandera desgarrada por el viento en su palo
y los muchachos enviados a casa en bolsas de basura.
Les diremos todo. Están en la edad de aprender fracciones.
Les diremos todo sobre las fracciones.
La mitad de nosotros están muertos o callados
o perdidos. Dejen que hablen por sí mismos.
Nosotros nos echamos en los prados y dejamos atrás
los cadáveres de ángeles.

Carolyn Forché (Detroit, 1950), The Country Between Us, HarperCollins Publishers, 1981
Versión de J. Aulicino


Selective service
We rise from the snow where we’ve / lain on our backs and flown like children, / from the imprint of perfect wings and cold gowns, / and we stagger together wine-breathed into town / where our people are building / their armies again, short years after / body bags, after burnings. There is a man / I’ve come to love after thirty, and we have / our rituals of coffee, of airports, regret. / After love we smoke and sleep / with magazines, two shot glasses / and the black and white collapse of hours. / In what time do we live that it is too late / to have children? In what place / that we consider the various ways to leave? / There is no list long enough / for a selective service card shriveling / under a match, the prison that comes of it, / a flag in the wind eaten from its pole / and boys sent back in trash bags. / We’ll tell you. You were at that time learning fractions. / We’ll tell you about fractions. Half of us are dead or quiet / or lost. Let them speak for themselves. / We lie down in the fields and leave behind / the corpses of angels.
Poetry Foundation

Ilustración: Paisaje anónimo, 2009, Juan Guerra. Canariasarte

De Forché en este blog:
Toque de queda

martes, julio 01, 2008

The child asked


Toque de queda
Para Sean

El toque de queda fue el más largo que alguien pueda recordar
La carpa de la certeza fue arrancada de sus pequeñas estacas
Era mejor no hablar ningún lenguaje
Había un hombre embozado en palomas, música de caireles
La ciudad, translúcida, hecha pedazos pero no desaparecida
Entre el ya no y el todavía por venir
El niño preguntó si los huesos en la pared
Eran parte de las luces en el túnel
Sí, dije, y las estrellas tachonadas cerraron su cielo

Carolyn Forché (Detroit, 1950), de Blue Hour, HarperCollins, Nueva York, 2003. En Blue Flower Arts
Versión de J. Aulicino


Curfew. For Sean
The curfew was as long as anyone could remember/ Certainty’s tent was pulled from its little stakes/ It was better not to speak any language/ There was a man cloaked in doves, there was chandelier music/ The city, translucent, shattered but did not disappear/Between the no-longer and the still to come/ The child asked if the bones in the wall/ Belonged to the lights in the tunnel/ Yes, I said, and the stars nailed shut his heaven


Foto de Emma Dodge Hanson