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viernes, noviembre 11, 2016

Carolina Esses / Una noche en los Coihues











Hablaban del escenario de la guerra.
Decían que no lo veíamos.
Los cuerpos colgados de la enramada del bosque
la engañosa geografía de los cerros.
No los ven, decían.
Pero cómo verlos si éramos los recién llegados
si habíamos compartido la comida, el vino, fotos
que los mostraban caminando sobre el hielo
o colgados de un arnés en Mont Blanc y afuera
se recortaba el aliento cálido de las lechuzas;
si habíamos caminado juntos hacía apenas un rato
hundiendo los pies en la nieve fresca
bajo árboles que vibraban
como si la noche estuviese llena
de pájaros o de peces.
Hasta que surgió esto de la guerra
y uno de ellos extendió hacia mí un cuchillo
su punta violácea
el triángulo hiriente
con el que se había trozado la carne fresca.

Carolina Esses (Buenos Aires, 1974)


Versiones del paraíso,
Ediciones del Dock,
Buenos Aires, 2016












miércoles, febrero 17, 2010

Carolina Esses / de "Temporada de invierno"





Y SI FUESE el Capitán Frío?
¿Si el granizo que amenaza con
helarnos las entrañas
fuese sólo una pequeña muestra
de la artillería de un villano
dispuesto a barrernos de la faz del planeta?
¿Correrías de mi mano aún sabiendo
que detrás viene, no el destino
con su compasiva escala de valores
sino la tabla rasa de la nieve?


UN INSECTO flota.
Se hunde.
Desaparece en el fondo turbio del agua.
Mis instrumentos sirven para extirpar
alas, aguijón,
pero éste se ahoga
resbala desde el borde rojo del balde
hacia el agua enjabonada
y nos deja
a los siete años
con nuestro afán de disección intacto
nuestra necesidad de ver las partes sueltas
desprendidas, de un tábano.


SALIR EN BUSCA de elefantes
y encontrar sólo perros pequeños
deambulando por la sábana.
En el camino dejar la túnica
el enjambre florido, a los pies de una acacia.
Desoír el recelo de los hombres.
Mirar cómo calman la fiebre
mujeres, en sus pozos de agua.
Engendrar con ellas el paisaje, moldear
su botánica, nuestra red de filiaciones.

Sentarnos sobre piedras nuevas
a conversar de cosas sin importancia.


Carolina Esses (Buenos Aires, 1974), Temporada de invierno, Bajo la Luna, Buenos Aires, 2009


Ilustración: La tempestad, c.1518, Giorgione


De Carolina Esses en este blog:
Invierno 2002

lunes, abril 27, 2009

Como en el momento del despegue



Invierno 2002

Como en el momento del despegue
con la espalda presionando el respaldo
resisto la inercia del recuerdo.
Lucho contra la garra de un cóndor
que quiere llevarme de vuelta.

Carolina Esses (Buenos Aires, 1974)


Ilustración: Plastic 1, 2007 Jerome Poitevin. Pinturas digitales

De Esses en este blog:

viernes, agosto 29, 2008

Paisaje bucólico de clase media


Todo lo que queremos
está dentro del perímetro de esta cama, dije
dos metros cuadrados suspendidos
a treinta centímetros del suelo.
Soy un niño, repetía Lucio
mientras jugaba con una moneda.
¿Y yo? Podría seguir un rato largo
ensayando estos ejercicios
de estiramiento, patas para arriba
sobre la apelmazada resistencia del colchón.
¡Niño! gritaba Lucio
y saboreaba la palabra extranjera escuchada en la tele
el español lejano al castellano de nene
o chico. ¿En qué idioma hubiésemos hablado
de quedarnos por siempre en esta cama?
Nos encontrarían muertos a los tres
los ojos fijos, dulcemente adormecidos
en nuestro bucólico paisaje de clase media.
Así dicen se muere de hambre:
el cuerpo entra en una ensoñación
y se abandona a las visiones
como quien en medio del desierto
imagina un oasis.
No soportaríamos el hambre, dijiste
y fue tu manera de negar mi primera frase.
No, no todo lo que queremos está contenido
en el perímetro de esta cama.
Antes de abandonar el libro que leías
plegaste con prolijidad una de las hojas,
Lucio bajó en una pirueta de la cama
y yo me dispuse a guardar
juguetes, ropa
y a dejar fuera del alcance
del niño
monedas o botones.

Carolina Esses (Buenos Aires, 1974)