Mostrando las entradas con la etiqueta Campbell McGrath. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Campbell McGrath. Mostrar todas las entradas

miércoles, febrero 05, 2020

Campbell McGrath / Primavera tardía



                             








                                      El reino de la percepción es vacío puro
                                                                                Po Chü-i

1

He fallado en el deber de mi oficio.
Es un pequeño sacrilegio, una herejía menor.

La esencia del deber es esmerada atención
a la hiedra y a sus trazos sobre el rojo ladrillo,

a la acera agrietada, al optimista helecho,
las lilas tumbadas, pardas como granos de café,

las semillitas aladas que caen por millares de los arces,
revoloteando en el viento de Mayo,

y a las hojas mismas,
su verdor acreciendo en soleada madurez.
¿Para quién esta ofrenda,
y de quien obtenidas

estas cosas que caen,
ansiosos sus cuerpos sobre el pavimento?

Hay un nombre para ellas,
un nombre propio, ¿pero cuál es?


2

Todo el día me ordenaron
admirar la belleza de esta solitaria peonía
pero apenas ahora, bajo tardes estrellas
estrujo sus pétalos sobre mi cara.

Seda elemental disminuida a cenizas,
ruborizada ante el pincel del alba,

su aroma es un zarcillo
que conecta mi mente con la lluvia,

una raíz, un resinar, una estaca
buscando, lacrimosa, ramas

de los árboles en la primera luz
colmada de flores que parecen flotar

como candelas blancas en tiznadas farolas.
Esa es la descripción del deber,

¿pero quién es su agente,
el mundo o los sentidos?

Ahora la multitud de idiomas de los pájaros
rehúsa conciliarse

y nubes emergen como hormigas de la oscuridad
hacia la inevitable floración del día.

Campbell McGrath (Chicago, Estados Unidos, 1962), Círculo de Poesía, México, 3 de diciembre de 2014; Poetry, Estados Unidos, abril de 2004
Traducción de Francisco Larios


Foto: Campbell McGrath, 2010 Tom Tian/The Core/The University of Chicago


Late Spring 

                      The kingdom of perception is pure emptiness
                                                                          Po Chü-i

1

I have faltered in my appointed duty.
It is a small sacrilege, a minor heresy.

The nature of the duty is close attention
to the ivy and its tracery on riled brick,

the buckled sidewalk, the optimistic fern,
downed lilacs brown as coffee grounds,

little twirled seedwings falling by the thousands
from the maples in May wind,

and the leaves themselves
daily greener in ripening sunlight.

To whom is their offering rendered,
and from whom derived,

these fallen things
urging their bodies upon the pavement?

There is a true name for them,
a proper term, but what is it?


2

All day I was admonished
to admire the beauty of this single peony

but only now, in late starlight,
do I crush its petals to my face.

Elemental silk dimmed to ash,
reddening already to the brushstroke of dawn,

its fragrance is a tendril
connecting my mind to the rain,

a root, a tap, a tether.
Casting about, lachrymose, branches

of the trees at first light
flush with upthrust flowers

like white candles in blackened sconces.
Such is the form of the duty,

but which is its officer,
the world or the senses?

The many languages of birds now,
refusing to reconcile,

and clouds streaming out of the darkness
like ants to the day’s bound blossom. 

viernes, enero 31, 2020

Campbell McGrath / De "Bob Hope Poem"














El poema de Bob Hope
I. La vida secreta del capitalismo
(Fragmento)

Creo que vi algo parecido en la película Aeropuerto.

¿Dean Martín era el copiloto de un jumbo que iba al desastre lleno
    de inolvidables cameos y extras,
mientras Burt Lancaster y George Kennedy se rompían el alma
    para sacar la nieve de la pista muerta de miedo?

¿Cuántos aviones pensás que están hoy ahí arriba?
¿Tienen combustible o altitud suficientes para alcanzar el cielo azul
    allá arriba de este frente de tormenta?
¿Cuánto puede subir un sistema así?

Me imagino que los pasajeros ya deben haber leído la revista
    de la aerolínea decenas de veces.

He estado leyendo sobre Bobe Hope en la revista People.
Mi mujer la compra.
Lo juro.

Pero es cierto que le he dado un par de miradas,
por arriba, la espié,
es cierto.

No.
Seamos totalmente
sinceros.

La verdad es que he estado sentado acá más de una hora, los pies
    sobre el escritorio, la silla inclinada hacia atrás, tomando
    té de casis y leyendo People
mientras las ardillas jugaban y bailaban por todas partes y
    los copos de nieve hacían su rutina con la ley de gravedad.

Deseaba,
añoraba,
anhelaba
la familiaridad culpable
de sus títulos tan atractivos como el abrazo de una puta
    que apoya su cabeza sobre tu solapa de satén.

La busqué por toda la casa,

enterrada bajo papeles y menús de delíveris de Ho Wa Garden,
    y me la traje aquí, la llevé todo el camino hasta el escritorio...
Pero no, ni siquiera me animé a levantarla, no tuve el coraje
    de llevarla, apenas la empujé con el pie por el piso,
como si pudiera mitigar mi culpa fácilmente, como si pudiera
    negar cualquier acto o deseo o intención y simplemente
    descubrir su fortuita presencia

ahí, en la alfombra, junto a mi silla.

Bueno, bueno, bueno.
La revista People.
Creo que le voy a dar una mirada.

Qué tristes. Qué banales. Qué lastimosos
son nuestros intereses cotidianos
ya sea juntos o cada uno por separado.

Qué derroche aceptar sin pensar esta gratificación simplista, esta
    pérdida de tiempo, aunque el tiempo, como dicen, es oro,

y los tiempos son difíciles,
y el dinero no crece en los árboles,
y nada hace más dinero que el dinero.

Campbell McGrath (Chicago, Estados Unidos, 1962), Spring Comes to Chicago, Ecco Press, Nueva York, 1996
Versión de Roberto Guareschi

Poetry Foundation - The New Yorker - The Pulitzer Prizes - Poets Org - Michigan Quarterley Review - Burrow Press - Círculo de Poesía - Festival de Poesía de Granada, Nicaragua

Foto: Dan Grech/Poetry Foundation