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martes, septiembre 03, 2019

Arnaut Daniel / La brisa amarga




















I

La brisa amarga aclara los bosques frondosos
que la dulce espesa con hojas,
y a los alegres picos de los pájaros en las ramas
los tiene balbuceantes y mudos, solos y en pareja,
por lo que me esfuerzo en hacer y decir placeres
a muchos, por ella, que me dejó cabeza abajo,
de lo que temo morir si mi sufrir no cesa.

II

Fue tan clara mi primera luz al escoger
a aquella por quien el corazón en los ojos cree,
que no valen dos angevines los secretos mensajes
de otra. Poco se iluminan mis plegarias,
pero me complace oír deseos,
dulces palabras sin queja, de ella que tanto me agrada
que a su servicio estoy de los pies a la cabeza.

III

¡Amor, ten cuidado! ¿Soy bienvenido?
Porque temo mostrar, si me rechazas,
tales diez pecados que es mejor que cedas;
porque soy fiel amante, valioso y constante,
pero el corazón firme fuerte me hace ocultar muchas verdades,
que con tanta nieve, necesito un beso para el ardiente
corazón refrescar, pues para esto no sirve otro bálsamo.

IV

Si me ampara aquella a quien rindo tributo,
que es castillo de mérito, y recibe
estos callados ruegos que adentro tengo agolpados,
muy claros se le volverán mis pensamientos:
porque estaría muerto, pero me hace soportar la espera
que le ruego me abrevie, que sólo esto me tiene alegre y dichoso,
pues gozar del placer de otras cosas no me vale una manzana.

V

Dulce cara de cualidades todas deseadas,
soportar debo por vos muchas arrogancias,
pues sois meta de todas mis locuras,
por las que he padecido muchos rumores; y las burlas
no me desvían de vos, ni me alejan las riquezas,
que nunca amé nada tanto con menos jactancia,
antes bien, os deseo más que a Dios el de Doma.

VI

Ahora prepárate a entregar
canto y música al rey que te dará amparo,
pues el Mérito, seco aquí, allí es doble
y el dar y el comer perduran.
Con alegría ve y mira su anillo si lo levanta,
que nunca estuve cerca de Aragón que no quisiese
ir de un salto, pero aquí me han llamado: ¡quédate!

VII

Hecho está el acuerdo: que el corazón mire todas las noches
a aquella a quien cortejo sin rival, yo, Arnaut,
que en otro pensar no esfuerzo al máximo mi intención.

Arnaut Daniel (Ribérac, Aquitania, Francia, c.1150-c.1210)
Versión de Jorge Salvetti y Darío Rojo

Ref.:
Buenos Aires Poetry
I Malpensanti
La Voz
Medievalia
Bibliothèque Occitane de l'Escòla Gaston Febus
Otra Iglesia Es Imposible

Imagen: Página de un cancionero provenzal del siglo XIII Bibliothèque Nationale de France/Wikimedia Commons


I

L’aur’amara    fa.ls bruels brancutz
clarzir,             que.l dous’espeis’ab fuelhs,
e.ls letz            becx dels auzels ramencx
te balbs e mutz,          pars     e non-pars,
per que m’esfortz       de far e dir      plazers
a manhs per lei            qui m’a virat bas d’aut,
don tem morir             si l’afans no m’asoma.

II

Tan fo clara     ma prima lutz
d’eslir              lei don cre.l cors los huelhs,
non pretz         necx   mans dos angovencx
d’autra. S’eslutz         rars      mos preiars:
pero deportz   m’es ad auzir              volers;
bos motz segrei           de lieis don tan
 m’azaut
qu’al seu servir           sui del pe tro c’al coma.

III

Amors, guara!             Sui be vengutz?
Cauzir             tem far, si.m dezacuelhs,
tal detz                       pecx,   que t’es mielhs que.t trencx,
qu’ieu sui fis drutz,    cars      e non vars;
ma.l cors ferms fortz              me fai cobrir   mainhs vers,
qu’ap tot lo nei,          m’agr’ops un bais al caut
cor refrezir,     que no.i val autra goma.

IV

Si m’ampara,              silh que.m trautz,
d’aizir             qui es de pretz capduelhs,
dels quetz       precx               qu’ai dedins a rencx
l’er for rendutz           clars     mos pensars:
qu’ieu fora mortz,       mas fa.m suffrir          l’espers
que.lh prec que.m brei,           qu’aisso.m te let e baut,
que d’als jauzir           no.m val jois una poma. 

V

Doussa car’a   totz aips volgutz,
sofrir   m’er per vos manhs erguelhs,
quar etz           decx    de totz mos fadencx
don ai manhs brutz     pars;    e guabars
de vos no.m tortz        ni.m fai partir  avers,
c’anc non amei           ren tan a mens d’ufaut,
ans vos dezir   plus que Dieu silh de Doma. 

VI

Ara.t para,       chans e condutz,
formir  al rei qui te recuelhs,
quar Pretz,      secx     sai, lai es doblencx,
e mantengutz  dars     e manjars:
de joi la.t portz.          Son anel mir    si.l ders,
qu’anc non estei         jorn d’Araguo que.l saut
no.i volgues ir;            mas sai m’an clamat: roma!

VII

Fait es l’acortz:           que.l cor remir totz sers
lieis cui dompnei,       ses parsonier Arnaut,
qu’en autr’albir           n’esfort m’entent’a soma.

cf. Martín de Riquer, Los trovadores. Historia literaria y textos, Ariel, Barcelona, 2011

martes, febrero 02, 2010

Arnaut Daniel / Con alegre son...


Con bellos sonidos


I
Con alegre son, grácil y gentil
hago palabras, las tallo y cepillo,
que serán verdaderas y ciertas
cuando les haya pasado la lima,
pues Amor sin demora suaviza y dora
mi cantar que surge de ella
a quien Mérito sostiene y gobierna.

II
Cada día mejoro y me esmero
pues amo y venero a la más gentil
del mundo, se los digo abiertamente:
suyo soy del pie hasta la cima,
y aunque sopla el viento frío,
el amor que en el corazón me llueve
me tiene caliente donde más invierna.

III
Mil misas oigo y ofrezco
y enciendo luz de cera y aceite
para que Dios me de buena punteria
con ella con la que no me vale la esgrima;
y cuando miro su cabello dorado
el cuerpo que tiene, grácil y joven,
la amo más que a quien me diese Lucerna.

IV
Tanto la amo de corazón y la quiero
que por demasiado querer creo quitármela
si por mucho amar algo se pierde,
pues su corazón vuela siempre
sobre el mío y no se aleja:
en verdad, tanta usura hizo de esto
que hasta tiene taller y taberna.

V
No quiero de Roma el imperio
ni que me hagan su apóstol,
si no pueda volver a ella
por quien me arde el corazón y me quema;
y si el maltrato no repara
antes de año nuevo con un beso,
me mata y se condena.

VI
A pesar del maltrato que sufro
del bien amar no me desvío,
y aunque en desierto me tiene
por ella hago el sonido y la rima;
más sufro amando que el que labra,
que nunca amó más que un huevo
el de Moncli a Audierna.

VIII
Yo soy Arnaut que junta el aire
y cazó la liebre con el buey
y nadó contra la corriente.


Arnaut Daniel (probablemente, Ribérac, Aquitania, mediados del siglo XII-después del 1200)
Versiones de Jorge Salvetti y Darío Rojo



Ab gai so cundet e leri
fas motz e capus e doli,
que seran verai e sert
quan n’aurai passat la lima
qu' Amors marves plan’e daura
mon chantar que de lieis mueu
cui Pretz manten e governa.

Tot jorn melhur e esmeri
quar la gensor am e coli
del mon, so.us dic en apert.
sieu so del pe tro qu’al cima,
e si tot venta.ill freg’aura,
l' amor qu’ins el cor mi plueu
mi ten caut on plus iverna.

Mil messas n’aug e.n proferi
e.n art lum de cera e d’oli
que Dieu m’en don bon acert
de lieis on no.m val escrima;
e quan remir sa crin saura
e.l cors qu’a graile e nueu
mais l’am que qui.m des Luserna.

Tant l’am de cor e la queri
qu’ab trop voler cug la.m toli,
s’om ren per ben amar pert,
que.l sieu cors sobretracima
lo mieu tot e non s’aisaura:
tant n’a de ver fait renueu
q’ obrador n’a e taverna.

No vuoill de Roma l’emperi
ni qu’om m’en fassa postoli
qu’en lieis non aia revert
per cui m’art lo cors e.m rima;
e si.l maltrait no.m restaura
ab un baisar anz d’annueu,
mi auci e si enferna.

Ges pel maltrag que.n soferi
de ben amar no.m destoli;
si tot me ten en dezert
per lieis fas lo son e.l rima:
piegz tratz, aman qu’om que laura,
qu’anc non amet plus d’un hueu
selh de Moncli Audierna.

Ieu sui Arnautz qu’amas l’aura
e cas la lebre ab lo bueu
e nadi contra suberna.


Ilustración: Arnaut Daniel según códice del siglo XII, Biblioteca de Francia

De Arnaut Daniel en este blog:
Soy el único

viernes, enero 29, 2010

Arnaut Daniel / Soy el único que sabe...


Soy el único

I
Soy el único que sabe el gran tormento que me nace
en el corazón, sufriendo de amor por tanto amar,
pues mi querer es tan firme y entero
que nunca se desvío ni se apartó de aquella
a quien ansié al ver por primera vez y después;
que en su ausencia siempre le digo ardientes palabras,
mas cuando la veo no sé, tanto tengo, qué decir.

II
Para ver a otras estoy ciego y sordo para oír,
pues solo a ella, veo y oigo y miro,
y en nada de esto le soy falso halagador,
porque más la quiere, de lo que dice la boca, el corazón;
que aunque voy por campos, valles, llanuras y montes
no encuentro en un solo cuerpo tantas buenas cualidades
como las que Dios quiso en ella reunir y poner.

III
Si bien he estado en muchas buenas cortes
aquí con ella encuentro mucho más que alabar:
mesura, juicio, y muchos otros méritos,
belleza, juventud, buenos actos y dulce compañía,
gentilmente la educó Cortesía y la guió;
tanto ha extirpado de sí todo lo desagradable
que no creo que nada bueno de ella quede por decir.

IV
Ningún placer que venga de ella me sería
breve ni corto, a quien ruego lo quiera adivinar,
que de otro modo no lo sabrá por mí,
salvo que el corazón sin palabras se presente afuera;
que por más agua que al Rodano ensanche,
no tiene tal brío como para que en el corazón un río mayor
no me haga un estanque de amor cuando la miro.

V
El placer y el solaz de otra me parece falso y bastardo
que ninguna en mérito se le puede igualar,
pues su compañía es superior a las otras.
¡Ay, pobre de mí, si no la tengo! ¡tanto me ha atrapado!
pero el afán me es diversión, risa y placer,
pues al pensar en ella me vuelvo hambriento y voraz:
¡Ay dios, si gozara de ella de otro modo!

VI
Nunca, les aseguro, me gustaron tanto juegos ni justas,
ni nada en el corazón tanto gozo me dio,
como aquel del que ningún falso adulador
jamás se jactó, que para mí solo es tesoro.
¿Digo demasiado? no, para no molestarla:
bella ¡por dios! el habla y la voz
preferiría perder, antes que decir algo que os desagrade.

VII
Y ruego que mi canción no os sea molesta,
pues, si recibis con gusto el sonido y las palabras,
poco le importa a Arnaut a quien guste o desagrade.

Arnaut Daniel (se supone que nació en Ribérac, en la región de Aquitania, a mediados del siglo XII, y que murió después del 1200)
Versiones de Jorge Salvetti y Darío Rojo


Sols sui qui sai lo sobrafan qe.m sortz

I
Sols sui qui sai lo sobrafan qe.m sortz
al cor d’amor sofren per sobramar,
que mos volers es tant ferms et entiers
c’anc non s’esduis de celliei ni s’estors
cui encubic al prim vezer s’e puois:
c’ades ses lieis dic a lieis cochos motz;
puois quand la vei non sai, tant l’ai, que dire.

II
D’autras vezer sui secs e d’auzir sortz
q’en sola lieis vei e aug e esgar,
e jes d’aisso no.il sui fals plazentiers
que mais la vol non ditz la bocha.l cors,
qu’ieu non vau tant chams vauz ni plas ni puois
q’en un sol cors trob aissi bons aips totz,
q’en lieis los volc Dieus triar e assire.

III
Ben ai estat a maintas bonas cortz,
mas sai ab lieis trob pro mais que lauzar:
mesur’e sen e autres bos mestiers,
beutat, joven, bos faitz e bels demors;
gen l’enseignet Cortesia e la duois
tant a de si totz faitz desplazens rotz
de lieis non cre res de ben si’a dire.

IV
Nuills jauzimens no.m fora breus ni cortz
de lieis cui prec q’o vuoilla devinar,
o ja per mi non o sabra estiers
si.l cors ses dich no.s presenta defors,
que jes Rozers, per aiga qe l’engrois,
non a tal briu c’al cor plus larga dotz
no.m fass’, estanc d’amor, qan la remire.

V
Jois e solatz d’autra.m par fals e bortz,
c’una de pretz ab lieis no.es por egar,
qe.l sieus solatz es dels autres sobriers.
Hai, si no l’ai, las, tan mal m’a comors!
Pero l’afans m’es deportz, ris e jois,
car en pensan sui de lieis lecs e glotz:
hai Dieus, si ja.n serai estieres gauzire!

VI
Anc mais, so.us pliu, no.m plac tant treps ni bortz,
ni res al cor tant de joi no.m poc dar
cum fetz aquel, don anc feinz lausengiers
non s’esbrugic, c’a mi sol so.s tresors.
Dic trop? Ieu non, sol lieis non si’enois:
bella, pero Dieu, lo parlar e la votz
vuoill perdr’enans que diga ren qe.us tire.

VII
E ma chanssos prec que no.us si’enois
car, si voletz grazir lo son e.ls motz.
pauc prez’Arnautz cui que plass’o que tire.



Ilustración: Arnaut Daniel, códice del siglo XII, Biblioteca Nacional de Francia