Mostrando las entradas con la etiqueta Anne Carson. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Anne Carson. Mostrar todas las entradas

sábado, diciembre 01, 2018

Anne Carson / De "La caída de Roma"
















XII

Hay un maravilloso montón de conversaciones en Roma.
Camino por ellas
moviéndome en zigzag,
separándolas como un peine,
escuchándolas
enredarse
a mis espaldas.
Entrata.
Uscita.

XIII

Un extraño no deja fisura.

XIV

Segundo encuentro.
Cuando creo que he caminado suficiente
voy a la casa de Anna Xenia.
Ella es tan hermosa como una isla.
Se mece sobre pezuñas diminutas
y prepara Nescafé.
Hay un maravilloso montón de conversaciones en Anna Xenia.
Inclina su cabeza como Cicerón
y hace como
si yo fuera alguien que responde.
Buenas tardes.
Estoy bien, gracias, ¿cómo estás tú?

[1985]

Anne Carson (Toronto, Canadá, 1950)
Traducción de Soledad Marambio



La caída de Roma
Zindo & Gafuri
Buenos Aires, 2018


Foto: Custom House

miércoles, octubre 25, 2017

Anne Carson / De "Red Doc>"
















[Fragmentos]

CON UN LAPIZ ROJO G
había subrayado la oración en
donde Proust observa la superficie
momentáneamente debilitada del ojo
de una persona que acaba de tener
un pensamiento que no te contará.
Eso dibuja una fisura en la pupila y
desaparece por atrás hundida en sus
propias profundidades involuntarias.
Vigila al despertar.

(...)

ORGANICEN DICE ÉL
mientras parte contoneándose por el
pasillo. Organicen mi vida. G hunde
su cabeza entre las rodillas. Ida estudia
el pasillo. Materia oscura piensa ella.
Los telescopios no logran enfocar eso
los científicos no pueden decir lo que
es pero tiene más peso que todo lo
demás puesto junto. Ella escuchó un
día a un experto en materia oscura por
la radio ahora tiene sentido. El
pasillo está lleno de eso. Toma asiento
al lado de G.


UN SALMON RESPONDE
Ida cuando G pregunta. Algunas
conversaciones no son sobre lo que
parecen. La palabra conversación
quiere decir "reunirse a dar vueltas".
vuélvete un salmón vuelve a casa
vuelve a Prometeo en un dios
esperanzador. ¡Vuelve organiza su
vida! No te vuelvas traición no beso.
Huesos de la noche. Durmiente
diurna. Niña. No en pelotas no
descarnadamente sí misma. Qué
deseas ser en tu próxima vida. Un
salmón. Por qué. Un rescate. Cómo.
Una obra de teatro. De quién. Una
lectura. Cuándo. Un viernes. No.
Acaso es por eso que la llaman sala
de juegos.

[2013]

Anne Carson (Toronto, Canadá, 1950), Red Doc>, traducción de Verónica Zondek, Trilce, Ciudad de México, 2017

domingo, junio 04, 2017

Anne Carson / Pocas palabras sobre lo mayor y lo menor















Las cosas mayores son el viento, la maldad, un buen caballo de batalla,
las preposiciones, el amor inexhaustible, la forma en que la gente
escoge a su rey. Las cosas menores incluyen la tierra,
los nombres de las escuelas de filosofía, el humor
y el no tener humor, la hora correcta. Hay
más cosas mayores que menores
en general, y aun así hay más cosas menores
que las que he escrito aquí, pero es
desalentador enlistarlas todas. Cuando yo
pienso en ti leyendo esto, no quiero
que seas capturado,
separado por una malla de alambre sobre un cristal
de tu propia vida, como algún tipo de Electra.

Anne Carson (Toronto, Canadá, 1950), Periódico de Poesía, N° 99, Universidad Autónoma de México (UNAM), mayo de 2017
Traducción de Daniela Birt


Short Talk on Major and Minor

Major things are wind, evil, a good fighting horse,
prepositions, inexhaustible love, the way people
choose their king. Minor things include dirt,
the names of schools of philosophy, mood and
not having a mood, the correct time. There
are more major things than minor things
overall, yet there are more minor things
than I have written here, but it is
disheartening to list them. When I
think of you reading this I do not
want you to be taken captive,
separated by a wire mesh lined with glass
from your life itself, like some Elektra.

viernes, enero 27, 2017

Anne Carson / Cinco poemas














Pueblo de la suerte

Cavando un hoyo.
Para enterrar vivo a su hijo.
Así podría comprar comida para su anciana madre.
Un día.
Un hombre descubrió oro.


Pueblo de la muerte

Hoy.
Siempre que callo.
Su estrépito.


Pueblo de Judas

Ni una hora tardía ni hileras sin luz.
Ni olivos ni cerraduras ni corazón.
Ni luna ni bosque oscuro.
Ni un pedazo ni yo.


Pueblo de la exhumación

Los dedos de la anciana madre bajan a través de la oscuridad.
Para arrancarme mi pequeña y seca alma mi.
Pequeña y blanca sonrisa que encuentra.
En el fondo.


Pueblo de Pushkin

Tiene reglas.
Y amor.
Y la primera regla es.
El amor a lo imprevisto.
Muy probablemente algunas de tus palabras sean mineral.
O lo serán antes de que nuestros ojos sean brasas.

Anne Carson (Toronto, Canadá, 1950), Plainwater, Knopf, Nueva York, 1995.
Versiones de Jonio González

Foto: Anne Carson en Alchetron


LUCK TOWN 
    
Digging a hole.
To bury his child alive.
So that he could buy food for his aged mother.
One day.
A man struck gold.


DEATH TOWN 
    
This day.
Whenever I pause.
Its noise.


JUDAS TOWN
     
Not a late hour not unlit rows.
Not olive trees not lock not heart.
Not moon not dark wood.
Not morsel not I.


TOWN OF THE EXHUMATION  
   
Old mother fingers coming down through the dark.
To rip me out my little dry soul my.
Little white grin that meets.
At the back.


PUSHKIN TOWN

It has rules.
And love.
And the first rule is.
The love of chance.
Some words of yours are very probably ore there.
Or will be by the time our eyes are ember.

martes, octubre 11, 2016

Anne Carson / Pequeña charla sobre herbología



El emperador considera sus opciones. Cuánto deseaba
el ritmo de las campañas, cabalgar veloz en bosques llenos de niebla,
cabalgar lento comiendo garbanzos, la matanza precisa, pequeñas
extrañas hierbas de la frontera para su colección, pequeños nuevos
amargos olores. Se puso de pie. Arresten a los enviados, finalizó.

Anne Carson (Toronto, 1950), The New Yorker, 22.4.2013
Traducción de Noelia Torres


SHORT TALK ON HERBOLOGY

The emperor considers his options. How he longed for
the rhythm of campaigning, riding fast in foggy woods,
riding slow eating chickpeas, accurate killing, little 
strange herbs of the frontier for his collection, little new
bitter smells. He stood up. Arrest the envoys, he said.

http://www.newyorker.com/magazine/2013/04/22/short-talk-on-herbology