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viernes, marzo 25, 2011

Alberto Laiseca / La Gran Muralla



La Gran Muralla

No es su costumbre,
pero la garza amarilla desplegó sus alas e inició
anoche un vuelo nocturno.

No es frecuente en China;
pero a veces ocurre que alguien desarma la Gran Muralla
para que el corazón quede expuesto
y pueda volver a amar.

Yuan Ho. Dinastía Han

Alberto Laiseca (Rosario, Argentina, 1941-Buenos Aires, 2016), de Poemas chinos (1987)



La Grande Muraille

Ce n'est pas son habitude,
mais le héron jaune a déployé seus ailes et a
entamé hier soir un vol nocturne.

Ce ne pas fréquent in Chine; mais il arrive
parfois que quelqu'un abatte la Grande Muraille
pour que le coeur soit exposé
et puisse aimer des noveau.

Yuan Ho. Dynastie Han


(Julián Axat)

Revista alba, número 13, París, enero 2011

Ilustración: "La Gran Muralla", The Chinese empire, illustrated: being a series of views from original sketches, displaying the scenery, architecture, social habits, &c, of that ancient and exclusive nation, 1858, Thomas Allom

domingo, mayo 24, 2009

Laiseca /Poemas chinos








Ayer sonreíste

La música de este pequeño tambor
habla de raros tesoros.
Ayer sonreíste, aunque no sé si para mí.
Sólo tengo el brillo del adorno de plata,
de ese carruaje que pasa alborotando a los gorriones,
pero me basta para aplastar la insolencia de un presentimiento abominable.

Tsé Fung Tsi. Reino del Chou


Arbol ciruelo

Digo “te amo” y tú sonríes,
pero al minuto siguiente
tu rostro afila el borde de una larga sombra.
¿Deberé decir “me fastidias”?
Quizá así, luego de tu pena
tengamos por delante un día luminoso.
¿Deberé talar el único árbol ciruelo de mi jardín
para ganar la benevolencia ante la arrogancia del bosque?

Teh Ping. Reino del Ch´en


Un viejo maestro

Al final de las riveras del Ho,
como un genio fabuloso,
vivía un Viejo Maestro.
Diez milenios duró su existencia.
Para dibujar cada ideograma demoraba cien años
y el largo poema aún no a terminado.

Fan Meng Li. Dinastía Sui.


Pequeño gorrión

Mi amada no conoce jaulas;
va y vuelve cuando se le ocurre.
No te cantaré cuando te hayas ido,
pequeño gorrión salvaje.
Te canto ahora que me amas.

Shen Chin. Dinastía Wei

Alberto Laiseca (Rosario, Argentina, 1941-Buenos Aires, 2016), Poemas chinos, Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 1987

Ilustración: Caligrafía, 1987, Wang Dongling Huntington Archive

Otros poemas chinos de Laiseca en este blog:
Escribiendo un poema / El estancamiento

miércoles, agosto 06, 2008

Alberto Laiseca / Dos poemas chinos
















Escribiendo un poema

Escribo este poema con una delgada varilla de junco;
la tinta, al deslizarse, produce un ruido ensordecedor.
La clarividencia otorga deslumbramiento
y un pequeño dedal de malaquita
crece hasta contener el Río Amarillo.
En la pared de mi cuarto
está la vieja pintura de una rosa bermellón;
ese inofensivo objeto neutro e indoloro
me aturde con el insoportable perfume de miles de flores.
Todo eso has producido en el corazón de quien espera.

Hwang Tsi Lie. Dinastía Chou.


El estancamiento

Cabello, Manantial del Este:
¡cuán grande tu error!
Antes que dejarte conducir
por la Pandilla de los Cuatro Retrógrados,
habría sido preferible tu retiro y tu poesía.
Siete Malas Cabezas intoxicaron la tuya.
¿Dónde está la industrialización?
¿Dónde la tecnificación de los campos?
¿Por qué tus ejércitos medran con armas primitivas,
inermes frente a los Dos Imperialismos?

De los papeles que se han recuperado del camarada Feng, muerto durante la Revolución Cultural.

Alberto Laiseca (Rosario, 1941-Buenos Aires, 2016), Poemas chinos, Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 1987


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