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domingo, noviembre 04, 2018

Alastair Reid / Galilea

















Pálido, descolorido, deslumbrado
por la brillantez en caída,
la cima de la colina me sostiene.
Abajo, la costa pela los dientes.

Sin aliento, quemado hasta la médula,
entre el pétreo verde del olivo
y el gris gesto de la piedra,
aturdido, bajo la vista.

¿Cómo pretender descansar
en este seco, aserrado paisaje
donde la tierra, el aire, el fuego y el agua
bruscamente exigen reverencia?

Acaso para fijar un lugar
en un mundo cambiante donde el tiempo
habla y donde demasiados seres
se entrecruzan y exigen
aprobación una y otra vez,

algún sitio decente donde morir,
algún sitio que se volviera
paisaje y vocabulario,
equilibrio, hogar.

Alastair Reid (Whithorn, Escocia, Reino Unido, 1926-Nueva York, Estados Unidos, 2014), "De adentro hacia afuera", Antología resonante. Selección de obra poética y ensayística, editorial Bonobos, Toluca, México, 2016
Traducción de Pura López Colomé

Ricardo Blanco's Blog - The Telegraph - The New Yorker - Poetry Foundation
Weathering. Poems & Translantios - Google Libros


Galilea

Bleached white, bedazzled
by the bright light falling,
the hilltop holds me up.
Bellow, the coastline bares its teeth.

Winded, burned to the bone, berween
the stony green of the olive,
the gray grimace of stone,
I look dazedly down.

How to come to rest
in this raw, whitled landscape
where earth, air, fire, and water
bluntly demand obisance?

Perhaps to fix one place
in a shifting world where time
talks and where too many selves
criss-cross and demand
enactment and re-enactment,

somewhere decent to die in,
somewhere which could become
landscape and vocabulary,
equilibrium, home.
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domingo, abril 02, 2017

Alastair Reid / Fe de gato















Tal como un gato, atrapado por una puerta que se abre,
sobre el peligroso estante superior, maxilar rojo y garra zarzamora,
se deja caer al suelo sin ver,
seguro por instinto de gato que topará con el suelo,
ahí en la mera inocencia; y cae
de todos modos, bola de pelaje, tan rápido que al ojo
se le escapa la voltereta y la confianza
que brotan del haber caído antes,
y sólo distingue un felino desliz sedoso,
crimen inconcebible en un paso tan manso:
así nosotros nos dejamos caer rumbo a la mañana
deslizándonos por estantes del sueño. Cuando, libertinos de noche,
nos dejamos penetrar por las visiones, y la oscura ventana
grotesca nos empuja dentro, nuestro mundo pierde el equilibrio.
Los monstruos multifacéticos hijos de nuestra invención
forcejean al borde del sueño, conforme la habitación
pierde sus bordes y se llena de bruma y presentimientos
por las palabras murmuradas o por las penas recordadas,
hasta que, disueltos al dormir, caemos, el mundo conocido nos abandona,
y habitación y sueño y ser y seguridad se derriten
en un desquiciamiento final, donde cualquier paisaje
fácilmente podría cuajarse, y los muertos llaman a gritos...
Pero al fin y al cabo todo termina menguando. Las voces se retiran.
La pálida cuadratura de la ventana resplandece y permanece.
Poco a poco la habitación llega y madruga, y nosotros llegamos
a nuestros seres. Anoche, la semana pasada, el pasado
van volviendo a cuentagotas, despiertan. Conforme la luz adquiere solidez,
el sueño pierde claridad. Afuera, el lavado susurro del jardín
espera paciente y, recién llegados de la muerte,
¡cuán agradecidos nos sentimos de absorber su aliento!
Y con todo, para soportar lo desconocido noche a noche,
¿acaso no debemos cerciorarnos, con penetración de gato,
de poder hacer frente a sus terrores, y de que la integridad del día
nos hallará sentados al escritorio, sanos y salvos, sin miedo,
con las mejillas afeitadas, las cartas escritas, las cuentas pagadas?

Alastair Reid (Whithorn, Escocia, Reino Unido, 1926-Nueva York, Estados Unidos, 2014), "De adentro hacia afuera", Antología resonante. Selección de obra poética y ensayística, editorial Bonobos, Toluca, México, 2016
Traducción de Pura López Colomé


Cat-Faith

As a cat, caught by the door opening,
on the perilous top shelf, red-jawed and raspberry clawed,
lets itself fall floorward without looking,
sure by cat-instinct it will find the ground,
where innocence is; and falls
anyhow, in a furball, so fast that the eye
misses the twist and trust
that come only from having fallen before,
and only notices cat silking away,
crime inconceivable in so meek a walk:

so do we let ourselves fall morningward
through shelves of dream.  When, libertine at dark,
we let the visions in, and the black window
grotesques us back, our world unbalances.
Many-faced monsters of our own devising
jostle on the verge of sleep, as the room
loses its edges and grows hazed and haunted
by words murmured or by woes remembered,
till, sleep-dissolved, we fall, the known world leaves us,
and room and dream and self and safety melt
into a final madness, where any landscape
may easily curdle, and the dead cry out...

but ultimately, it ebbs.  Voices recede.
The pale square of the window glows and stays.
Slowly the room arrives and dawns, and we
arrive in our selves.  Last night, last week, the past
leak back, awake.  As light solidifies,
dream dims.  Outside, the washed hush of the garden
waits patiently and, newcomers from death,
how gratefully we draw its breath!
Yet to endure that unknown night by night,
must we not be sure, with cat-insight,
we can afford its terrors, and that full day
will find us at the desk, sane, unafraid --
cheeks shaven, letters written, bills paid?
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lunes, marzo 27, 2017

Alastair Reid / Escocia















Era un día especial en esta parte del planeta,
las alondras se alzaban cantando en largas hileras
y el aire cambiaba al ritmo del brillo de los ángeles.
El verdor penetraba el cuerpo. Los pastizales
temblaban rebosando presencias, y la luz del sol
permanecía como aureola en el pelo entre brezos y cerros.
Camino al pueblo vi, envuelta en una reluciente gabardina,
a la mujer de la pescadería. "¡Qué día tan bello!",
exclamé, como un demente insolado.
Y ella, ¿qué podría responder? Frunció el ceño,
sombríamente. Sus ancestros, furiosos en las tumbas,
conforme ella prorrumpía, a tono con una miseria de siglos:
"¡Pagaremos por ello, vaya que sí, pagaremos por ello!"

Alastair Reid (Whithorn, Escocia, Reino Unido, 1926-Nueva York, Estados Unidos, 2014), "De adentro hacia afuera", Antología resonante. Selección de obra poética y ensayística, editorial Bonobos, Toluca, México, 2016
Traducción de Pura López Colomé


Scotland

It was a day peculiar to this piece of the planet,
when larks rose on long thin strings of singing
and the air shifted with the shimmer of actual angels.
Greenness entered the body. The grasses
shivered with presences, and sunlight
stayed like a halo on hair and heather and hills.
Walking into town, I saw, in a radiant raincoat,
the woman from the fish-shop. 'What a day it is!'
cried I, like a sunstruck madman.
And what did she have to say for it?
Her brow grew bleak, her ancestors raged in their graves
as she spoke with their ancient misery:
'We'll pay for it, we'll pay for it, we'll pay for it!'
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